Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Bajo el Silencio del Dolor

Bajo el Silencio del Dolor

María Valero nació siendo una muda que nadie quería, pero por casualidad se casó con el hijo mayor de una familia rica, los Bonnet. Ella sabía que Robert Bonnet nunca la amaría. Y, cuando la primera novia de él, Nahia Dumas, regresó al país, y Robert, efectivamente, reavivó su amor con ella, María ocultó su embarazo y se dio cuenta de que era el momento de decirle adiós a ese mal llamado amor.
Short Story · Romance
36.5K viewsCompleted
Read
Add to library
La Esposa y el Hijo Secreto del Rey Mafia

La Esposa y el Hijo Secreto del Rey Mafia

Mi hijo me pidió algo que no podía darle. —Solo tres oportunidades, mamá —susurró—. Si después de eso realmente no nos ama... nos iremos para siempre. Estaba hablando de su padre, Giovanni Romano, el heredero de un imperio mafioso y mi esposo solo de nombre. Él nunca nombró a mi hijo como suyo y no me dijo que me amaba ni una sola vez. En la primera oportunidad, a Giovanni le falló la memoria, en la segunda, mintió y en la tercera... rompió algo que ninguna disculpa podía arreglar. Así que empacamos nuestras maletas, tomé la mano de mi hijo y nos fuimos. Sin lágrimas ni despedidas, solo en silencio. La noche en que nuestro avión despegó, mi teléfono vibró. “Espera”, decía su mensaje. “Regresaré a casa”. Pero ya mi casa no estaba donde él estaba, sino donde mi hijo finalmente pudiera dormir sin llorar. Porque algunas promesas no se rompen, se destruyen, y algunas madres se cansan de esperar.
Short Story · Mafia
2.6K viewsCompleted
Read
Add to library
Las tarjetas del perdón se acabaron

Las tarjetas del perdón se acabaron

Diego Pinto organizó sesenta y seis viajes solo para pedirme matrimonio. Y fue recién en el intento número sesenta y siete que logró de verdad tocarme el corazón. El día después de la boda, le preparé sesenta y seis tarjetas de perdón. Teníamos un trato: cada vez que me hiciera enojar, podía usar una para ganarse mi perdón sin discusiones. Durante seis años de matrimonio, cada vez que me enojaba por su amiga de toda la vida, él venía y me pedía que le quitara una tarjeta. Pero cuando usó la tarjeta número 64, Diego se dio cuenta de que algo en mí ya había cambiado.
Short Story · Romance
1.8K viewsCompleted
Read
Add to library
La Mestiza Que Terminó Con El Alfa

La Mestiza Que Terminó Con El Alfa

Dexter, mi compañero destinado, se convirtió en el Rey Alfa cuando su hermano murió. No solo heredó la corona y el poder, sino también a Jenica, la viuda de su hermano. Todo porque yo, por ser una mestiza, no había podido darle un heredero de sangre pura en todos estos años. Me dijo que tenía que marcar a Jenica y sentí que el alma se me partía. Aun así, me abrazó con fuerza, secó mis lágrimas con sus besos y juró que su lobo y su destino solo me pertenecían a mí; que yo siempre sería su única Luna. Le creí. Pero, a pesar de sus promesas, él seguía pasando cada noche en la cama de ella. Entonces, Jenica quedó esperando cachorros. Mientras la manada celebraba, Dexter me obligó a dejar la suite de la Luna; quería que su cachorro naciera bajo el aura lunar más pura de la manada. Sentí cómo nuestro vínculo se deshacía dolorosamente, hilo por hilo, así que le envié un último mensaje en clave a un amigo del mundo humano. “Sácame de aquí en cuatro días”. Esa noche tomé una decisión. Mi tiempo como su compañera había terminado.
Short Story · Hombres Lobo
7.4K viewsCompleted
Read
Add to library
La Falsa Susurradora de Cadáveres

La Falsa Susurradora de Cadáveres

Tras presentar mi solicitud para dejar el cargo de jefa de Medicina Forense y pedir el traslado a un puesto administrativo, en la comisaría a todos se les iluminó la cara. Sonrisas por todas partes. Aprobación unánime. Solo Olivia Montoya, la nueva forense… la "mejor amiga de la infancia" de mi novio, se vino abajo. La que se hace llamar la "Susurradora de Cadáveres". Entró hecha una fiera, me agarró con fuerza de la bata y, con los ojos enrojecidos, soltó: —Aunque tu técnica ya está pasada de moda, de verdad espero que te quedes. ¡Que sigas dándoles voz a las víctimas! Le aparté la mano con frialdad, recogí mis cosas y me di la vuelta para irme. Porque en mi vida pasada, ella se presentaba igual: decía que podía oír los susurros de los muertos y saber lo que habían vivido antes de morir. Yo me mataba trabajando: autopsia tras autopsia, revisando una y otra vez, redactando informes de autopsia con cada detalle. Ella, en cambio, solo necesitaba echarle un vistazo al cadáver… y podía recitar mi informe palabra por palabra, sin equivocarse ni una coma. Las familias de las víctimas la veneraban como si fuera un milagro andante. A mí me miraban con desprecio. Decían que yo profanaba al difunto, que no lo respetaba. No lo acepté. Me negué a rendirme. Me dejaba la vida en cada autopsia… pero ella siempre se me adelantaba, escupiendo toda la verdad como si ya la tuviera en la palma de la mano. Hasta que una familia, llevada al límite, me odió por ultrajar a su difunto. Me secuestraron. Me descuartizaron. Y me abandonaron en un baldío. Cuando volví a abrir los ojos… Había renacido justo el día en que Olivia anunció, por primera vez, que era la "Susurradora de Cadáveres".
Read
Add to library
Crié Gemelos para la Venganza

Crié Gemelos para la Venganza

Mi esposo, Jorge Martínez, y el amor de su vida, Elvia Meza, murieron juntos en un accidente automovilístico, y a mí me dejaron a cargo de dos gemelos ilegítimos. En un abrir y cerrar de ojos, dieciocho años se esfumaron. Me partí el alma para criarlos, los saqué adelante y hasta logré que los admitieran en la mejor universidad. Pero justo el día en que llegó la carta de admisión, Jorge y Elvia —muertos desde hacía años— reaparecieron. Ella se prendió del brazo de mi esposo, sonriendo de oreja a oreja, y me dijo: —Gracias por criarlos tan bien. Mis dos hijos pudieron ingresar a la universidad más prestigiosa. Sin ti, Jorge y yo no habríamos podido pasar tantos años fuera, viviendo tan a gusto… Después, Jorge me pidió el divorcio. Me dijo que se casaría con ella, y que, por fin, los cuatro estarían de nuevo "reunidos" como una familia. Y yo no lloré ni armé un escándalo. Solo sonreí, serena, como si nada, y respondí: —Está bien.
Read
Add to library
Abortei o Filho Que Assistiu Minha Morte na Vida Passada

Abortei o Filho Que Assistiu Minha Morte na Vida Passada

Pouco antes do casamento, descobri que estava grávida de dois meses. Meu noivo, Diogo Bragança, com o hálito de quem havia bebido, pousou a mão na minha barriga, murmurou em tom de brincadeira: — Francisca, acho que ainda não estou pronto pra ser pai. Vamos... deixar esse bebê pra depois? Respondi com o coração vazio: — Tudo bem. Na vida passada, insisti em ter esse filho. Na mesma época, Antonella Coutinho sofreu um aborto e perdeu a chance de engravidar. Diogo me culpou por isso e, depois do casamento, foi frio comigo até o fim. O filho que carreguei com dor e quase à custa da minha vida, Lenor Bragança, mais tarde passou a chamar Antonella de “mamãe” aos gritos. No dia em que sofri um acidente e perdi muito sangue, pai e filho passaram por mim sem sequer olhar para trás. Eles tinham pressa. Antonella estava em trabalho de parto. Lá em cima, eu morria, esvaída em sangue. Lá embaixo, eles comemoravam o nascimento de uma nova vida, balançando bastões de luz. Desta vez, não vou mais me abandonar por ninguém. Disquei para o diretor do instituto: — Quero me juntar à expedição na Antártida.
Short Story · Lobisomen
12.5K viewsCompleted
Read
Add to library
Este Invierno Ya No Traerá Heladas

Este Invierno Ya No Traerá Heladas

En el mercado negro, mi padre escogió para mi hermana mayor y para mí a dos gemelos como guardaespaldas. Mi hermana, sin pensarlo, se quedó con el hermano alto y corpulento, dejándome al “mudo”, que apenas seguía con vida. Me dio lástima y lo mantuve a mi lado. Como no hablaba, lo llevaba de un lugar a otro buscando médicos y remedios. Como tenía una severa misofobia, yo siempre mantenía cierta distancia entre nosotros. Creía que había sufrido algún trauma y por eso era así. Hasta que los enemigos de mi padre nos secuestraron a mi hermana y a mí. Él me dejó atrás, eligiendo sin titubear morir para recibir la bala por mi hermana. Antes de morir, habló por primera vez; con los ojos enrojecidos le dijo a mi hermana: —Por fin puedes verme. Y a mí, en cambio, me dijo: —En la próxima vida, te lo ruego, no me elijas. Entonces entendí que no era mudo ni tenía misofobia. Lo de “mudo” y “misofobia” era solo hacia mí. Al abrir los ojos de nuevo, había vuelto al día en que elegíamos guardaespaldas. Esta vez, cumplí su deseo.
Read
Add to library
Recomeçar Não Apaga Tudo

Recomeçar Não Apaga Tudo

Em Vale Central, Felipe Fagundes e eu éramos o casal mais comentado, e mais hostil da cidade. Ele me desprezava, dizia que eu não tinha pudor e que usei todos os meios para forçar um casamento com ele. Eu o odiava. Noite após noite, ele se continha por Mônica Pimentel, reservando toda a frieza possível para mim. Durante oito anos de casamento, a frase que ele mais repetiu foi para eu sumir da vida dele. Quando a enchente chegou, Felipe, sempre tão cruel nas palavras, abriu mão do último lugar no bote salva-vidas e o deixou para mim. Ele gritou para mim: — Não olhe para trás, vá logo! — Natália Júnior, eu não te devo mais nada. Na próxima vida, só quero ficar com a Mônica. Eu quis voltar para salvar ele, mas fui impedida. No fim, só pude ver ele ser engolido pela enchente. A equipe de resgate chegou tarde demais. O corpo dele, já em decomposição, ainda segurava com força o medalhão de jade da Mônica, impossível de tirar das mãos dele. Depois disso, vendi todos os meus bens, doei tudo para a região atingida pelo desastre e me joguei do alto de um prédio para seguir ele na morte. Quando abri os olhos novamente, tinha voltado para a noite em que Felipe foi drogado.
Short Story · Romance
1.6K viewsCompleted
Read
Add to library
El masajista ciego

El masajista ciego

Con la epidemia se vio afectado mi sueldo, y para ganar más dinero con el que mantener a mi familia, volví a mi profesión anterior de masajista ciego a tiempo parcial. Sin embargo, lo que no me esperaba fue que había un servicio especial oculto en la última planta de ese salón de masajes. La primera clienta que atendí allí fue Cecilia Lagos, la bella presidenta de mi empresa, y quería que le diera un masaje especial...
Short Story · Romance
1.4K viewsCompleted
Read
Add to library
PREV
1
...
454647484950
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status