La Donna que el Mafioso Traicionó
Cuando conocí a los padres de mi novio, me enteré de que él era el heredero de la familia mafiosa más poderosa de Cecily: los Edison.
Las reglas de su familia eran claras: para convertirse en la Donna de la familia, había que tener al menos cinco millones de dólares a su nombre.
Por eso pasé años ahorrando hasta el último centavo y dejándome la piel en el sector inmobiliario. Después de muchísimo esfuerzo, por fin logré reunir cuatro millones de dólares.
Pero luego la empresa empezó a tambalearse una y otra vez, y hasta los contratos que ya tenía cerrados se vinieron abajo.
Por más que lo intenté, jamás pude completar el millón que me faltaba.
Fred Edison me abrazó con ternura y me dijo que encontraría la manera de ayudarme a reunirlo.
Pero cuando Lilian Kutcher, mi hermana, sufrió de repente un problema cardíaco y necesitaba una suma enorme para salvarle la vida, intenté pagar con tres tarjetas seguidas y en las tres apareció el mismo aviso: saldo insuficiente.
Entré en pánico y corrí al banco a preguntar qué estaba pasando.
¿Cómo era posible? ¡En esa cuenta estaban los cuatro millones de dólares que había ahorrado con tanto esfuerzo!
El encargado bajó la mirada, con la culpa pintada en el rostro.
—Sí, hubo un movimiento de cuatro millones de dólares. El señor Edison usó ese dinero para comprarle una villa a Rea Mellon como regalo porque acababa de cumplir la mayoría de edad