Chapter: CAPÍTULO CIENTO DIEZUNA SEMANA DESPUÉSArabella se despertó con el sonido incesante de las notificaciones de su teléfono.Llamadas perdidas. Mensajes de texto. Alertas de redes sociales.Poco después, escuchó unos suaves golpes en la puerta de su habitación.—Señorita, ¿por qué sigue durmiendo tan tarde? Le tengo excelentes noticias —resonó la voz de Chloe desde afuera.Arabella se frotó los ojos y caminó hacia la puerta para abrirla. Chloe no vivía allí, así que ¿qué clase de buena noticia la haría conducir hasta su casa tan temprano?—La señora Catherine al fin movió sus fichas —chilló Chloe de emoción, mostrándole la pantalla de su teléfono.Las fotografías del amorío de Serena ya estaban circulando por todas las redes sociales. Pero eso no era todo.Un video con la evidencia de Serena confesando que había secuestrado a Arabella también se había vuelto tendencia.Gracias a la firme intervención de los abogados de Sterling Law Group, a Catherine le habían concedido la libertad bajo fianza cuatro días a
Última actualización: 2026-08-30
Chapter: CAPÍTULO CIENTO NUEVEPara cuando Arabella regresó a casa ya era tarde, pero Vera todavía estaba esperándola en su departamento.—Arabella, ¿por qué no contestaste las llamadas en todo el día? ¿Cómo te fue? Estaba preocupadísima —dijo Vera, corriendo a abrazarla con el entrecejo fruncido.Arabella suspiró, dejando su bolso sobre la cama antes de dejarse caer en el sofá:—¿Por qué sigues aquí? ¿Ya se te olvidó que ahora estás casada?—Derek está trabajando hasta tarde. Va a venir por mí —explicó Vera—. Pero dime, ¿qué pasó? ¿Cómo salió todo? ¿Por qué tienes los ojos tan rojos?Arabella esbozó una pequeña sonrisa a medias:—Lloré un poco. Pero la metieron bajo custodia.Vera dejó escapar un largo suspiro de alivio.Estrechó a Arabella en un abrazo reconfortante, dándole palmaditas en la espalda con ternura:—Felicidades, amiga. Derribaste a una enemiga. Te quedan dos.Arabella asintió con la cabeza sin mucha convicción, luciendo indecisa.—Solo me alegra haberle dado a mi padre la justicia que se merece —dij
Última actualización: 2026-08-30
Chapter: CAPÍTULO CIENTO OCHOA Adrian se le doblaron las piernas por completo y se desplomó sobre el suelo.No hizo el menor intento por levantarse. Se quedó ahí sentado, apoyando la espalda contra el escritorio como si el piso fuera lo único real que quedaba en esa habitación.Le temblaban las manos mientras se abrazaba las rodillas despacio.—M–mamá, desde cuándo... —la voz se le quebró—. Es decir, ¿alguna vez estuviste lisiada de verdad?Lágrimas ardientes inundaron los ojos de Catherine, y esta vez no estaba actuando.Corrió hacia él, dejándose caer al suelo para tomarle la mano con desesperación:—Adrian, te juro que puedo explicártelo. Es solo que recientemente yo...—¡Por favor! —la interrumpió Arabella—. ¿Vas a seguir mintiéndole a la cara?Catherine tragó saliva y no se atrevió a terminar la frase.—Créeme, Adrian. Jamás quise matarlo. Solo quería darle un susto. Lo siento, de verdad lo siento mucho.Darle un susto.Adrian le dio vueltas a esas palabras en su mente, pero no encontró consuelo del otro lad
Última actualización: 2026-08-29
Chapter: CAPÍTULO CIENTO SIETECatherine tomó lentamente los papeles esparcidos sobre su regazo, con las manos temblándole a más no poder.Adrian le dio la espalda, aterrorizado de hacer la pregunta que terminaría de destruir su mundo en mil pedazos.Aun así, una parte de él ya conocía la respuesta.Su madre era una mujer escandalosa; no se habría quedado en silencio durante tanto tiempo si no estuvieran completamente perdidos.Pero tenía que preguntarlo.—Mamá... —la voz se le quebró—. ¿Qué tienes que decir al respecto?Silencio absoluto.A Adrian se le doblaron las piernas y tuvo que sujetarse del respaldo de su sillón para mantenerse en pie.—A–adrian, ¿me... me estás acusando de—?—¡Mamá, no me digas tus malditas mentiras! —tronó él, girándose de golpe para encarla—. ¡Dime qué carajos es esto!—¿Por qué demonios le mandaste dinero al asesino de mi padre?Adrian gritó tan fuerte que las venas del cuello se le saltaron por la presión.Sin embargo, Catherine se negó rotundamente a admitir que tuviera algo que ver
Última actualización: 2026-08-29
Chapter: CAPÍTULO CIENTO SEISEl trayecto en auto fue sumamente tenso.Adrian mantenía la mirada clavada en el camino. Tenía los ojos rojos, empañados por las lágrimas.Arabella lo observaba fijamente a través del espejo retrovisor. Jamás lo había visto tan devastado. Sin embargo, al mismo tiempo, él hacía un esfuerzo sobrehumano por aparentar que todo estaba bien.Arabella solo quería mantenerse al margen y bajarse en cuanto llegaran a su destino, pero al verlo en ese estado, no pudo evitar preguntarle:—¿Estás bien?Una pregunta absurda. ¿Cómo podría alguien estar bien tras enterarse de algo tan desgarrador?Adrian no dijo nada; solo asintió con la cabeza, aunque una lágrima solitaria corrió por su mejilla traicionando su respuesta.Soltó un leve sorbo de nariz, limpiándosela a toda prisa mientras dejaba escapar una risita seca y amarga:—¿Qué me pasa?Arabella apartó la mirada hacia la ventana a su lado. Dejó que el aire cálido de la tarde le diera de lleno en los ojos para secar las lágrimas que amenazaban con
Última actualización: 2026-08-26
Chapter: CAPÍTULO CIENTO CINCOLo primero que sintió Arabella fue una inmovilidad absoluta.Después, un dolor sordo y pulsante.Sus párpados se abrieron con lentitud, pesados, como si no le pertenecieran.Un techo completamente blanco. El pitido suave y constante de un monitor cerca de ella. El tenue olor a antiséptico flotando en el aire.Pestañeó intentando enfocar la vista——y entonces lo vio.Adrian.Estaba justo a un lado de su cama.Inclinado hacia adelante. Demasiado cerca. Como si no se hubiera movido de ahí en horas.Tenía la mirada fija en ella, con los ojos abiertos de par en par... inquietos.El alivio cruzó por su rostro de forma tan repentina que casi dolía contemplarlo.—Arabella...Su nombre salió de su garganta con una voz rasposa, como si lo hubiera estado repitiendo demasiadas veces en silencio.Arabella se incorporó en la cama a pesar del malestar, quitándose la mano de Adrian de encima de un manotazo.—Suéltame, imbécil.Adrian se puso de pie, inspeccionando con cuidado el vendaje que llevaba e
Última actualización: 2026-08-26