Traicionada por Mi Hermana y Mi Esposo Porque Soy Ciega
Para Jericó, no era más que una esposa ciega que no hacía más que estorbar. Para Valencia, era la hermana ingenua a la que se podía engañar con facilidad.
Sin embargo, un milagro médico lo cambió todo. Cuando las sombras borrosas empezaron a tomar forma ante mis ojos, lo primero que vi no fue la calidez de mi hogar, sino la infidelidad ilícita de mi esposo y de mi propia hermana, justo frente a mí.
Sin que nadie lo sospechara, decidí seguir fingiendo que seguía ciega, permaneciendo en la oscuridad.
—¿Crees que voy a entregarlo todo así nada más a Valencia, Jericó? —pensé, mientras caminaba rígida bajo el agarre de la mano de mi esposo—. ¿O serás tú quien se arrodille para suplicar cuando comprenda de quién es el juego que acaba de comenzar?
Leer
Chapter: La habitación que me arrebató mi hermana—¡Responde, Alexa! ¿Para qué es este medicamento?Jericho agitó el frasco de plástico blanco en el aire. Las pastillas chocaban unas contra otras dentro.—T-Tuve un mareo muy fuerte, Jericho, por eso fui al hospital en un taxi que pidió la tía —Extendí la mano buscando el aire, intentando palpar el borde del tocador—. Y este es un medicamento recetado por el doctor Bagas, porque según los resultados, tengo anemia severa.Jericho me miró fijamente a la cara, asegurándose de que no hubiera ninguna mentira en mis palabras. Tras unos instantes de silencio, se acercó, tomó mi muñeca y puso el frasco en mi palma.—No deberías depender de medicamentos químicos —soltó él—. La señora Ratna dice que las infusiones y vitaminas caseras son mucho más seguras, pero siempre eres tan terca.—Me dejan un sabor amargo en la garganta cada vez que las tomo, Jericho —Me esforcé por abrir el frasco con manos temblorosas. Casi se me caen todas las pastillas si él no me hubiera ayudado a sostenerlo.—Siempre
Última actualización: 2026-10-12
Chapter: Yo, y ella esperando hijos de mi esposoSu voz sonaba tan fuerte y aguda que se escuchó en cada rincón del ático. Su tono cortante era muy distinto a esa voz suave e inocente que solía usar frente a los demás.Me detuve en seco detrás de la columna de piedra. Instintivamente, me llevé la mano a la boca. Entrecerré los ojos y me asomé con cautela por entre los ornamentos de la columna.Jericho estaba junto a la puerta, que permanecía abierta de par en par. Le faltaban los dos primeros botones de su camisa. Se veía profundamente cansado; tenía la mandíbula tensa y las venas de su cuello se marcaban con rigidez.—¡Baja la voz, Valencia! —le pidió Jericho—. ¡Los empleados pueden oírte!—¡Que escuchen entonces! —gritó Valencia, plantada frente a él, con el pecho agitado—. ¡Ojalá fuera Alexa quien escuchara y supiera la verdad! ¡Estoy harta de fingir ser la hermana bondadosa en esta casa!—¡Valencia! —la regañó Jericho—. Ya acordamos esperar a que se tramiten esos documentos de propiedades —respondió él, sin poder ocultar su prop
Última actualización: 2026-10-11
Chapter: Una esperanza ridícula—Estaba ebrio... pero me llamó por mi nombre. Me pidió perdón, Devan —me armé de valor y lo miré a los ojos—. ¿Y si todo este tiempo él también ha estado sufriendo? ¿Y si este bebé pudiera cambiar las cosas entre nosotros? —Solo estás buscando excusas para perdonarlo, Alexa. —Devan soltó una risa amarga, llena de decepción. Y yo también me sentía así. En lo más profundo de mi corazón, me avergonzaba de mis propios pensamientos. Sabía que un niño no debería ser la razón para que alguien cambiara. Pero una pequeña parte de mí aún albergaba una esperanza. La esperanza de que Jericho pudiera reparar lo que habíamos perdido en nuestro matrimonio. —Te estás engañando a ti misma, Alexa. Tus ojos ven perfectamente ahora, pero tu corazón sigue ciego por ese hombre despreciable. —¡No se trata de Jericho! —Mi voz finalmente se rompió—. ¡Se trata de la vida de este bebé! —afirmé con firmeza, sosteniéndole la mirada con una claridad que cortó sus palabras. —Yo soy su madre, Devan. Si me rind
Última actualización: 2026-10-11
Chapter: Es carne de mi carne y sangre de mi sangre.—Felicidades, Alexa. Estás embarazada.Por unos instantes, me quedé clavada mirando la pantalla en blanco y negro frente a mí. Era una imagen sencilla del útero, pero se sentía como si todo mi mundo estuviera allí. Solo un pequeño punto en medio del útero. Sin embargo, se me llenaron los ojos de inmediato.—¿De cuánto tiempo es, doctor? —pregunté con la voz temblorosa, llena de emoción.—Apenas cuatro semanas —explicó el doctor Bagas, mientras se quitaba los guantes de látex y los arrojaba al contenedor de residuos médicos—. Su latido aún no se escucha con claridad. Y tu saco gestacional sigue siendo muy frágil.Me llevé la mano al vientre.—Pero está sano, ¿verdad, doctor?—Tu estado de salud no parece lo suficientemente estable para este embarazo.Alcé la vista de golpe hacia el doctor Bagas.—¿A qué se refiere?El doctor Bagas se sentó en su escritorio y comenzó a anotar los resultados del examen.—Tu presión arterial está muy baja. Y además, pareces estar bajo mucho estrés. Te rec
Última actualización: 2026-10-10
Chapter: Dos líneas rojas en medio de mi desesperación—¡No hagas esto, Jericó!Lo empujé con ambas manos contra su pecho ancho. Mi voz era baja, pero firme en su rechazo. Intenté apartarlo, alejarlo de mí sobre el colchón, rechazando cada roce de aquel hombre que había destrozado mi corazón.—¡No finjas que no has deseado esto, Alexa!De su aliento brotaba el olor a alcohol, mezclado con la noche. Como una fiera hambrienta, me sujetó con fuerza sin dejarme escapar. Me inmovilizó las muñecas sobre la cabeza y presionó mis hombros contra la fresca sábana de seda.—Estás ebrio, Jericó.—¿Por qué te alejas siempre de mí? Eres mi esposa. ¿Por qué actúas como si fuera un extraño?—¡Porque siempre lo hemos sido! —le repliqué—. ¡Suéltame, Jericó! ¡Esta no es la habitación de Valencia!—¡Cállate! —bramó con voz baja, apretando la mandíbula—. ¡No pronuncies el nombre de Valencia cuando te deseo!—¡Eres un mentiroso! —grité, debatiéndome con todas mis fuerzas para librarme de su peso.—¡No quiero! ¡Basta, Jericó!Ignoró mi negativa. La razón se le
Última actualización: 2026-09-25
Chapter: Tres meses para la venganza—¿Qué haces junto a mi armario, Alexa?Su voz de barítono rompió de pronto el silencio, sobresaltándome mientras guardaba la fotografía y la caja en el cajón.Cerré a toda prisa y recorrí el borde de la madera, fingiendo buscar a tientas, confundida.—¿Jericó? —dije con inocencia—. No te oí llegar. Yo… solo buscaba un pañuelo y no daba con él.Me giré lentamente hacia una pared vacía, colocándome de perfil para verlo de reojo. Se había detenido justo al borde de la alfombra; me miraba con ojos entrecerrados, a solo unos centímetros del mueble.—¿Un pañuelo? Los tuyos están en nuestra habitación, no aquí.Avanzó, acortando la distancia, escrutándome de pies a cabeza.—Lo sé —respondí bajando la mirada—. Ayer percibí tu perfume en el pañuelo que dejaste en el sofá. Me siento tan angustiada últimamente… solo quería tocar algo que te recordara, para poder descansar en paz.Hablé con sencillez, con la resignación de una esposa que solo pide un poco de atención.Soltó un suspiro impaciente
Última actualización: 2026-09-25