La Dama de la MUERTE
¡¡TU LO LLAMASTE!
Ella se abalanza contra mí, pero en una fracción de segundo es arrojada por las llamas lejos, entre las llamas brillan dos puntos, uno rojo como las brasas ardientes y otro azul celeste como el resplandor de una hermosa estrella. Es Mort, con un ojo de diferente color, Roberto saca el cuchillo de mi pecho causándome un agudo dolor, con el mismo apunta a Mort como si le fuera ser de ayuda contra la muerte, sus manos tiemblan mientras le apunta temeroso; Mort se acerca lentamente a él, su mirada es mortal, parece perdido en una ira interminable.