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¡Está usándote! 

last update Data de publicação: 2024-12-13 00:01:46

A pesar que 135 llevaba un largo tiempo hablando con Valentina y que ella más de una vez aseguró que estaba de acuerdo con la decisión de su padre, él no le creía. Estaba casi seguro que para la chica sería una bendición que él se negara a desposarla sin embargo eso no cabía dentro de sus posibilidades, si quería la información que había pedido a Theo Kafieri tenía que pagar por ello, pero eso no disminuía su culpabilidad. ¿Estaría Valentina Kafieri amenazada por su padre? 135 no lo sabía pero seguro que lo descubriría pronto.

Durante el tiempo de su charla pudo conocer claramente las diferencias entre las hermanas, Valentina se notó evidentemente nerviosa ante su presencia cosa que no lo sorprendía, siempre había sido de esa forma desde que era un pequeño, incluso sus captores rehuían de su mirada cuando sus felinos ojos se posaban en ellos. Y es que 135 emanaba un salvajismo, poder y peligro tan fuerte que todos le temían no obstante el miedo se intensificó cuando comenzaron a llevarlo a los duelos que en todos y cada uno resultó victorioso, cada vez se hacía más animal debido a la forma tan cruel que era tratado, nadie hablaba nunca con él ocasionando que apenas y pudiera hablar de la forma más básica. 

Pero un día las cosas cambiaron cuando vio por primera vez a la hija del bastardo mayor, su nombre como toda ella era precioso, Tabbitha. Ella era dulce, protectora y una absoluta guerrera, todos los días iba a enseñarle a leer por supuesto a escondidas de su padre, cuando el bastardo se enteró de sus frecuentes visitas la alejó de él rompiéndole el corazón a 135 quien se volvió aún más feroz de lo que ya era obviamente complaciéndolo con esto. Aunque ella no lo abandonó del todo, los siguientes días Tabbitha dejaba entre su celda un libro diferente cuando él dormía, para 135 aquel era el acto de amor por el cual siempre había rogado. Cuando leía cada uno de los libros de Tabbitha  imaginaba que ella estaba allí y cuando sus dedos grandes rozaban las sedosas  páginas él soñaba con tocar de la misma manera su cremosa piel dorada, ¿Y cómo no amarla si era la única que le había mostrado humanidad? 

Más tarde entendió que no había sido amor sino agradecimiento, él había querido aferrarse a alguien para no sentirse solo ¿Y qué mejor que una mujer que lo quería?

Él la deseaba y ella a él, no había nada más que discutir.

Pero ahora para su sorpresa se encontró admirando a la hermana de su prometida a lo lejos sintiendo algo que nunca había sentido por Tabbitha ni por ninguna otra mujer antes, cuando Valentina se descuidaba sus ojos como si tuvieran vida propia la buscaban, a ella, a Callista y no a su hermana.

— ¿A dónde vas? —escuchó decir a Valentina al verlo levantarse.

Su mirada de volvió a ella y  pudo verla removerse en su lugar, 135 tuvo que relajar los puños y suspirar rogando porque su necia mirada no se dirigiera una vez más hasta donde se encontraba Callista y Fierce. Había sido algo instintivo como si le faltara el aire, cuando vio que él le tocaba el cabello y ella sonreía la furia lo nubló por unos segundos, estaba seguro que si Valentina no hubiese hablado él habría golpeado al bastardo por tocarla.

El instinto posesivo se había apoderado de él y entonces le pareció absurdo porque ella  no había tenido más que una simple conversación él.

 —No voy a ningún lado —aseguró con voz solemne.

Aunque la mirada de la menor de las hermanas le dictaba que no le creía en lo absoluto.

  —Te gusta Callista ¿No es así?

135 gruñó en respuesta, no era de hablar mucho, a demás nunca revelaría sus sentimientos.

 —Todo sería mejor si te casaras con ella en lugar de conmigo ¿no lo crees? —él iba a hablar pero ella sencillamente no lo dejó—, a Callista le gusta la libertad, viajar pero aunque no lo diga  muy a menudo hay algo que le gustaría mucho más y eso es conseguir la aprobación de papá, se hace la fuerte pero sé que le encantaría estar en mi lugar.

135 la miró con el ceño fruncido encontrando arrogancia en sus palabras, cosa que no había mostrado una hora antes.

—Además sé que le gustas, ella me lo ha dicho —continuó camuflajeando la arrogancia volviendo a disfrazarse de cordero—, no puedo casarme con el hombre a el cual mi hermana le gusta, tu puedes hacer que mi padre cambie de opinión, solo tú.

135 se quedó callado sin saber qué hacer, sabía que Valentina lo estaba usando para deshacerse de su matrimonio sin embargo no descubrió mentira alguna al decirle que le gustaba a Callista.

  —Entonces ¿Qué decides?

 —Aún no lo sé.

Valentina asintió con una sonrisa satisfecha hasta que sintió a su padre y hermana llegar a su lado.

  —Parece que has disfrutado la charla con tu prometido Tina.

Los ojos verdes de Callista lo quemaron con su intensidad, ella era preciosa ni siquiera Valentina lograba igualar su belleza pero no era algo meramente físico  había algo más en ella que la hacía parecer hermosa.

 —No tienes idea de cuánto, hermanita —dijo sonriendo ladina.

*

—Has venido —dijo Rosie mirándolo sorprendida al abrir la puerta.

—Te dije hablaríamos después, y aquí estoy.

—Entonces conocerás por fin a mis hijos —dijo alegre—, entra por favor.

Pero él no lo hizo, Rosie volvió su mirada a su hermano. 135 seguía en la misma posición con las manos dentro de los bolsillos pero esta vez estaba más tenso, Rosie frunció el ceño casi adivinando el porqué se mantenía tan renuente.

— ¿No quieres conocer a mis hijos?

Él guardó silencio y aquello la hizo enfurecer.

— ¡135!

— ¡Voy a entrar! 

Rosie se encogió un poco por lo dura que sonó su voz no obstante se hizo a un lado dejándolo entrar.

—Si no quieres conocer a mis hijos, no hay problema —Habló ella una vez que él se sentó en el mueble.

—Si quiero Rosie, pero dame un poco de tiempo, apenas he asimilado que tengo una hermana...

Katryna le había comentado a Rosie que cuando había dado a luz él se había alejado por completo pero no creyó que aquel miedo absurdo o lo que fuera lo atormentara tanto como para negarse a conocer a sus propios sobrinos.

Había algo que todos desconocían de su hermano, algo profundo y obscuro pero sabía que no podía indagar.

—Entiendo 135, ahora dime ¿Cuándo es que decidiste casarte? ¿Quién es ella?

135 tomó aire antes de responder a su pregunta.

—No quería casarme, pero es necesario.

Rosie frunció el ceño arqueando una ceja.

— ¿Cómo qué...?

— ¿Nunca has sentido que no eres parte de nada Rosalie? No sé quién soy ni a dónde pertenezco, no sé quiénes son nuestros padres y si... siquiera tengo a alguien que se preocupe por mí.

Rosie se sentó a su lado abrazándolo, al principio él se tensó sin embargo después se dejó abrazar sin apartarla.

—Yo me preocupo por ti, lo juro hermano, pero ¿Qué tiene que ver eso con casarte con una de las gemelas? 

—Mucho, su padre es Theo Kafieri, el mejor investigador de América, él no me pidió dinero por ayudarme en su lugar me pidió que me casara con su hija menor.

Rosie se quedó muda en su lugar como si no pudiera creer todo ese disparate antes de gritar otra vez.

— ¡Está usándote! 

— ¿Crees que no lo sé? Él sabe que lo mataré si me engaña,  además de que estaría aterrado por su hija, yo nunca le haría daño pero él no lo sabe.

Rosie sonrió y sacudió su cabello como si se tratara de un niño, acto que lo hizo encogerse en su lugar.

—Eres muy bueno 135.

Él hizo una mueca antes de hablar.

—No es lo que piensa la gente.

— ¡Y una m****a lo que diga la gente, que se vayan al diablo! Si yo digo que mi hermano es bueno, es porque lo es.

Entonces le guiñó el ojo antes de levantarse.

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Último capítulo

  • 135 (Luna de escarcha)   Fin

    Demon respiraba pesadamente al igual que ella.-Cachorra eres mía, tómame cuando sientas que puedes hacerlo...Carolina lo miró asombrada pues en verdad él estaba luchando con su lado animal para no hacerle daño sin saber que a ella le gusta él de las dos maneras y también porque él la dejara montarlo.Según lo que había escuchado los cambiaformas a la hora del sexo eran quienes dominaban, era como una humillación para ellos no ser de esta manera pues el macho tendría que ceder la dominación y rendición total.-Hembra mía.Con eso entendía que no había aplacado aún a la bestia así que sonrió y lo besó sin soltarlo.Su lengua jugueteó tímida con la de él y sin apartarse demasiado introdujo lentamente su miembro en su carne húmeda.Carol cerró los ojos mordiendo los labios de su compañero a medida que el dolor se hacía más intenso pero no se detuvo hasta que lo tuvo completamente a dentro y el dolor la golpeó con más fuerza, tanto que no pudo evitar gemir a la vez que se aferraba a su c

  • 135 (Luna de escarcha)    ¡Ser mía!

    Violet la miró insegura pero después asintió llevándola con ella y los machos a su alrededor no hicieron esfuerzo en detenerlas.El tiempo se le hizo eterno para llegar donde estaba Demon, no podía evitar estar tan nerviosa, no sabía cómo iba a encontrarlo pero por lo que le habían dicho él no estaba nada bien.Tratando de romper el silencio le preguntó a Violet.- ¿Las cambiaformas pueden tener bebés naturalmente? ¡Oh Dios, eso ha sido estúpido! obviamente pueden pues estás embarazada, pero creía que era imposible, estoy un poco nerviosa... ¿tu bebé es de un humano imagino?Entonces ella negó sonrojada.- Es de un cambiaformas pero no es lo que piensas, el cachorro ni siquiera es mío...Y antes de que pudiera decir algo a Violet se escuchó un rugido y la hembra le señaló una puerta. Seguido de eso se escucharon unos fuertes golpes y tuvo miedo que Demon se hiciera aún más daño así que dejando a un lado a Violet corrió de prisa para abrir la puerta y así encontrarse con él.Apenas y

  • 135 (Luna de escarcha)   Llévame con Ias

    - ¿Se puede saber a dónde me llevas? -gruñó molesta-. Tengo una entrevista de trabajo.-Creo que esto va a importarte más.Carolina frunció el ceño dispuesta a discutir sin embargo vio la dirección que estaba tomando Beck y enseguida la garganta se le secó además de que un temblor extraño la recorrió.- ¿Se trata de Mia? -Preguntó casi sin aliento-. ¡¿Qué ha pasado?!Su corazón retumbaba con fuerza bajo su pecho.Ella sabía que algún día volvería a L'enfer, lo que no sabía es que pasara tan pronto.-Tranquila, nada malo ha pasado con Mia, pero debes acompañarme, es necesaria tu presencia.Frunció el ceño ante la urgencia en su voz y cuando iba a decir algo pudo observar las puertas de la manada justo frente a ella.Una vez que fueron revisados como era de costumbre Beck la guió hacia la oficina de Dangerous, cuando Carolina ingresó a la oficina, Beck se fue dejándola sola con el líder de la manada quien aún no la miraba pues en esos momentos hablaba por teléfono.-Mantenla vigilada -g

  • 135 (Luna de escarcha)   Trae a Carolina

    - ¿Se puede saber a dónde vamos Beck? -gruñó Carolina mirando a su guardián.Aún no entendía porque él aún la cuidaba, lo habían enviado para proteger a Mia por ser la compañera de un cambiaformas, ¿Entonces por qué seguía con ella?-Tranquila, estaremos en casa tan pronto como sea posible -respondió él con la mirada fija en la carretera.Y cuando iba a volver a hablar Beck aceleró haciéndola jadear por el asombro.- ¡¿Qué haces?!- ¡Sujétate!Carol obedeció sin entender nada, de repente frenó de golpe y salió del auto.- ¡Quédate aquí! En seguida corrió hacia un lugar desconocido dejándola sumamente nerviosa.Beck encontró a Mariana junto con el hombre a punto de decirle lo que sabía, sacó un arma y lo apuntó con ella.-Déjala en paz, dame el sobre y vete.El hombre se limitó a sonreír burlón pero Mariana en su lugar gimió aterrorizada pues no se lo esperaba.-Vete por favor Beck -suplicó ella con los ojos cargados de lágrimas.-No se con que te tiene amenazada pero no...- ¿No te p

  • 135 (Luna de escarcha)   Lo haré

    - ¿Tu consulta es mañana, no?Mariana asintió dubitativa y ella frunció el ceño al verla, algo raro le sucedía a su amiga.-Yo te acompaño...- ¡No! -Gimió ella con los ojos cargados de miedo-. Yo iré sola, no voy a molestarte más.Carol entornó los ojos esbozando una sonrisa.-No me molestas además aún no consigo trabajo, ¿Qué voy a hacer aquí aburrida? Y te recuerdo que estás enyesada en los dos brazos ¡Casi estás moribunda! -Dramatizó con diversión-, estoy aquí para cuidar de ti, para eso estamos las amigas.Mariana cerró los ojos suspirando y una vez más Carolina frunció el ceño sin entender su reacción pero pronto lo ignoró cuando su mejor amiga le sonrió.-Te quiero mucho Carolina, pero no deberías...-No discutas, vamos a que te quiten esos putos yesos ¿Si?Entonces asintió y ambas se fueron.*Finalmente le habían quitado los yesos a Mariana, aunque el doctor le había dicho que ahora tendría que hacer una serie de ejercicios.-Voy a bañarme -le anunció Carol.Y acto seguido Ma

  • 135 (Luna de escarcha)   ¡Estás embarazada!

    Carol cerró los ojos sintiendo el cansancio vencerla.Desde que había llegado con Mariana había cuidado de ella junto con Mia, desafortunadamente Mariana se había fracturado ambos brazos y no era mucho lo que podía hacer por sí misma. Casi un mes había pasado desde que estaba allí y aunque no quisiera admitirlo extrañaba terriblemente a cierto cambiaformas que hacía de sus sueños un tormento.Lo anhelaba como nunca había anhelado nada en la vida, sin embargo, ella más que nadie sabía qué Demon nunca sería para ella.Volver a L'enfer era imposible aún más cuando el circo ya había partido de allí así que no había excusas para volver.Carol céntrate, Mariana te necesita, Ias posiblemente ya te olvidado.Aquel pensamiento hacía que su dolor se multiplicara pero trató de evadirlo como siempre hacía.Al volver abrir los ojos se encontró con la menuda figura de su mejor amiga quien la miraba como si hubiera descubierto algo oculto.- ¿Qué haces levantada a esta hora? -preguntó levantándose d

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