Masuk10 AÑOS… CAPÍTULO 31. Algo nuevo para dosLa boca de Byron bajó por su cuello, trazando una línea de besos húmedos desde la mandíbula hasta la clavícula, mientras sus manos encontraban los tirantes del vestido y los deslizaba por los hombros. La tela cayó hacia adelante, dejando los pechos de Giulia al descubierto. Eran pequeños y firmes, con los pezones ya endurecidos por el aire nocturno y por la excitación que le estremecía el vientre. Byron se inclinó y tomó uno en la boca, succionando con fuerza, pasando la lengua alrededor del pezón erecto mientras con la otra mano le acariciaba el otro pecho, pellizcando suavemente.—¡Maldición! ¡Eso sí que no se te olvidó! —jadeó ella echando atrás la cabeza, mientras un sonido gutural que se le escapaba de la garganta.Las manos de Giulia se aferraron a los hombros de Byron, clavando las uñas a través de la camisa. Él chupaba con avidez, alternando entre lamidos largos y succiones cortas que hacían que el pezón se endureciera aún más, rojo e
10 AÑOS… CAPÍTULO 30. La segunda primera vezLa pregunta era simple… pero la respuesta era más simple todavía, solo que los dos tenían miedo de decirla.Byron salvó los pocos centímetros que los separaban y su boca se encontró con la de Giulia con una necesidad desesperada, como si tratara de rescatar diez años de ausencia en un solo beso. Y lo mejor, o quizás lo peor de todo, fue que ella respondió al beso sin vacilar.Sus manos se cerraron sobre la camisa de Byron mientras él la atraía contra su cuerpo, y durante unos segundos desaparecieron Amanda, el accidente, las cartas y aquellos diez años que ninguno podía recuperar. Solo quedaron el sabor de su boca y aquella atracción que había estado creciendo entre ellos incluso cuando Giulia todavía creía odiarlo.La lengua de Byron la asaltó profundamente, reclamándola, pero de repente se detuvo; y Giulia tardó un instante en abrir los ojos.—¿Qué pasa?Él seguía sujetándola por la cintura, aunque había desaparecido toda la urgenci
10 AÑOS… CAPÍTULO 29. Diez años robadosByron continuó mirando las cartas como si en algún momento una de aquellas palabras fuera a abrir una puerta dentro de su cabeza. Había reconocido su letra, sus expresiones, incluso aquella costumbre de corregir encima de lo escrito cuando no tenía paciencia para empezar de nuevo, pero no recordaba haber sostenido ninguno de aquellos papeles.Giulia estaba sentada frente a él, con la espalda apoyada contra una de las columnas de la glorieta.—¿Cómo empezó? —preguntó Byron de repente.—¿Qué cosa?—Nosotros. Ya sé que estuvimos juntos, que escribí estas cartas y que aparentemente tenía un talento musical cuestionable, pero no sé cómo llegamos hasta aquí.Giulia sonrió ligeramente.—Mal.—Eso parece más acorde con nuestra relación actual —murmuró—. ¿Estamos repitiendo?—Bueno… en ese entonces también nos caíamos mal desde el principio.—¿En serio?—Tú eras insoportable.—Eso no responde la pregunta.—Para mí sí —replicó ella—. Te divertía molestarm
10 AÑOS… CAPÍTULO 28. Diez años de odio—Solíamos venir por las noches. —Giulia pasó los dedos sobre una baranda mientras entraban a la glorieta—. Estaba prohibido salir después de cierta hora, así que evidentemente eso nos parecía una excelente razón para hacerlo.Byron la miró con sospecha.—¿A los dos nos parecía eso?—OK, yo era la genio del mal, pero tú no eran un angelito.Se agachó cerca de uno de los extremos y comenzó a revisar las tablas hasta encontrar una concreta. Metió los dedos debajo y tiró. La vieja tabla cedió. Debajo había tierra y Giulia la señaló con un suspiro.—Te toca escarbar.Byron la miró como si acabara de perder la cabeza.—¿Qué hay ahí?Giulia lo miró durante varios segundos.—La verdad. Pero verla no va a ser fácil.Eso fue suficiente. Byron se arrodilló y comenzó a retirar tierra. Al principio no encontró nada. Después sus dedos chocaron contra algo metálico y se quedó quieto. Apartó la tierra despacio hasta descubrir una caja vieja de metal. Estaba oxi
10 AÑOS… CAPÍTULO 27. Un viaje al pasadoEl hospital conservaba el historial médico de Byron. Eso fue lo primero que Giulia necesitó comprobar, no porque desconfiara de él en aquel preciso momento, sino porque ni él mismo sabía ya si podía confiar en su propio instinto.Después de identificarse, firmar las autorizaciones necesarias y esperar un tiempo que a ella le pareció interminable, Byron recibió acceso a la documentación de su ingreso de diez años atrás. Giulia apretó los puños inconscientemente mientras él abría el expediente digital, y no necesitó leer demasiado, la fecha apareció frente a ella y Giulia dejó de respirar.—De verdad fue ese día.Byron volvió la cabeza.—Dijiste que fue el día que nos despedimos.Ella asintió despacio y Byron miró nuevamente el documento. Había sufrido un accidente automovilístico grave. Traumatismo craneoencefálico. Múltiples lesiones. Pérdida prolongada de conciencia. Más de dos meses en coma antes de comenzar un proceso lento de recuperación.
10 AÑOS… CAPÍTULO 26. La verdadGiulia dejó de respirar y una de sus manos cayó lentamente.—¿Qué accidente?... ¿Qué accidente, Byron? —La voz de Giulia temblaba y él la observó, desconcertado.—El que tuve cuando tenía diecinueve años.El rostro de Giulia se vació completamente.—Tú no...Amanda consiguió soltarse de ella en ese momento y corrió hacia Byron con expresión desesperada.—¡No la escuches! —gritó agarrando sus solapas con ambas manos mientras nuevas lágrimas, esta vez de terror, empezaban a correr por sus mejillas—. ¡No escuches una sola palabra de lo que diga! ¡Yo estaba allí! ¡Yo fui quien te salvó!Byron intentó apartarla pero no sabía cómo.—Gio, tranquilízate…—¡No! ¡Tienes que recordarlo! —gritó ella desesperada—. ¡Yo te saqué de aquel coche en llamas! ¡Yo estaba allí cuando murió tu padre! ¡Yo fui contigo al hospital!Giulia abrió los ojos.—¿Tu padre?Byron apenas pudo procesar la confusión y Amanda tiró nuevamente de su abrigo.—¡Yo me quedé contigo! ¿Lo recue







