Home / Romance / 7 NOCHES PARA DECIR ADIÓS / UVPO. CAPÍTULO 34. Un desastre

Share

UVPO. CAPÍTULO 34. Un desastre

Author: Day Torres
last update publish date: 2026-10-29 22:57:13

UVPO. CAPÍTULO 34. Un desastre

Era fiebre, calor, humedad, la presión de sus dedos en su espalda, de su mano sobre su trasero, de su pecho contra el suyo mientras aquella boca la asaltaba sin piedad. Alejandra trató de retroceder… o quizás lo pensó, pero su cuerpo seguía anclado al de Sloan.

Sus manos se apoyaron instintivamente contra el pecho desnudo, y él profundizó aquel beso, como si llevara demasiado tiempo conteniendo algo que finalmente había dejado de obedecerle.

Y Alejandra, que podía
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter
Comments (10)
goodnovel comment avatar
Teresa Maldonado
Más capítulos porfa. ...
goodnovel comment avatar
Susana Graciela Cosso
Bueno, si nos haces esperar tanto para saber que pasa con Sloan y Ale, al menos la próxima jugaste con una maratón Day Torres, no seas tacaña con esta novela!!!!
goodnovel comment avatar
Isabel Haro
mas capítulos por favor ....
VIEW ALL COMMENTS

Latest chapter

  • 7 NOCHES PARA DECIR ADIÓS   UVPO. CAPÍTULO 34. Un desastre

    UVPO. CAPÍTULO 34. Un desastreEra fiebre, calor, humedad, la presión de sus dedos en su espalda, de su mano sobre su trasero, de su pecho contra el suyo mientras aquella boca la asaltaba sin piedad. Alejandra trató de retroceder… o quizás lo pensó, pero su cuerpo seguía anclado al de Sloan.Sus manos se apoyaron instintivamente contra el pecho desnudo, y él profundizó aquel beso, como si llevara demasiado tiempo conteniendo algo que finalmente había dejado de obedecerle.Y Alejandra, que podía derribar a tres hombres armados, conducir durante una persecución y saltar de un avión sin perder la calma, descubrió que no tenía la menor idea de cómo defenderse de aquel beso.Cuando Sloan se apartó, ambos respiraban desesperados, y Alejandra lo miró, atónita.—¿Qué…?—Creo que tengo un problema. —Él apoyó la frente contra la suya y ella tragó saliva.—¿Uno nada más?Sloan cerró los ojos.—Uno bastante grave.Alejandra bajó lentamente la mirada hacia ese espacio inexistente entre los dos y d

  • 7 NOCHES PARA DECIR ADIÓS   UVPO. CAPÍTULO 33. El "señor no rompo las reglas"

    UVPO. CAPÍTULO 33. El "señor no rompo las reglas"Sloan le sujetó la muñeca para evitar que llamara, juntó las cejas, se hizo el dolido pero fuerte. Pero había algo que no cuadraba. El Sloan que ella conocía estaría maldiciendo a todos los ancestros que conocía y a todos los que le faltaban por conocer, pero el que estaba frente a ella solo decía:—Alejandra, estoy bien. De verdad.¿Con aquella vocecita?Alejandra se detuvo y lo observó. Había algo extraño en él, comenzando por el hecho de que había pasado los últimos minutos comportándose como un hombre al borde del desmayo, pero acababa de sujetarla con una fuerza perfectamente normal.Alejandra bajó lentamente la mirada hacia su mano y ladeó la cabeza.—Sloan...—¿Sí?—Levántate.—Me siento débil.—Levántate.—Alejandra...Ella retrocedió un paso y cruzó los brazos.—Muy bien. Voy a llamar a una ambulancia. Y cuando lleguemos al hospital, voy a explicarles que activaste una alerta de emergencia porque te caíste en la ducha. También

  • 7 NOCHES PARA DECIR ADIÓS   UVPO. CAPÍTULO 32. Una emergencia muy sospechosa

    UVPO. CAPÍTULO 32. Una emergencia muy sospechosaAlejandra estaba a punto de subir a la avioneta cuando su teléfono comenzó a emitir un sonido que le heló la sangre. No era una llamada. Tampoco un mensaje. Era la alerta del botón de pánico de Sloan. Se quedó inmóvil durante una fracción de segundo y después sacó el dispositivo del bolsillo.“EMERGENCIA ACTIVADA”.—¡Mierda!Samuel, que ya estaba dentro de la avioneta, se asomó por la puerta.—¡Rivera! ¿Qué te pasa, ya te acobardaste?—¡Eso quisieras Ironman, pero tengo una emergencia! —gritó de vuelta mientras corría alejándose del avión.—¿Necesitas ayuda?—¡No! ¡Quédate! ¡Nos vemos después! —aseguró ella.—¡Alejandra!Pero la muchacha ya estaba corriendo hacia el estacionamiento.Activó el localizador mientras se quitaba parte del equipo de salto. La señal apareció inmediatamente sobre el mapa: el edificio de Sloan. Alejandra sintió que se le encogía el estómago.Había advertido a aquel idiota sobre las amenazas. Le había explicado q

  • 7 NOCHES PARA DECIR ADIÓS   UCMPLP. CAPÍTULO 5. San Gian, patrono de las comparaciones

    UCMPLP. CAPÍTULO 5. San Gian, patrono de las comparacionesSavannah sintió una pequeña punzada de alerta, pero él se limitó a encogerse de hombros.—Porque es evidente que no frecuentamos los mismos lugares —respondió, mientras Leo continuaba mirándolos con curiosidad.—Literalmente acabamos de escapar del mismo lugar —replicó ella, arqueando una ceja y Gian soltó una risa breve.—Tienes razón. La diferencia es que a mí me pagan por correr en un deportivo que no es mío y tú llegas en el de tu novio. ¿O me equivoco?Y el ligero sarcasmo en sus palabras hizo que Savanna achicara los ojos y lo señalara con un índice acusador.—Pues fíjate que por mí nadie habla —replicó volviéndose hacia el niño—. Claro que puedo venir a visitarte, Leo.—¡Bien! —celebró el pequeño, dándole un beso.El teléfono de Savanna sonó y ella trató de ponerse de pie, pero Gian fue más rápido y la levantó al instante.—Yo te llevo —murmuró—. ¡Leo, a dormir!Bajó con ella hasta el primer piso y no hizo ni un gesto d

  • 7 NOCHES PARA DECIR ADIÓS   UVPO. CAPÍTULO 31. Un ataque de pánico

    UVPO. CAPÍTULO 31. Un ataque de pánicoDurante las siguientes semanas, la situación empeoró considerablemente.Alejandra continuó desempeñando su trabajo con una eficiencia impecable. Llegaba puntual, lo acompañaba a las reuniones y revisaba los protocolos de seguridad sin descuidar un solo detalle.Sin embargo, en cuanto terminaba su jornada y dejaba a Sloan protegidito en su departamento… desaparecía. Y casi siempre lo hacía con Samuel.Sloan descubrió aquella desagradable costumbre gracias a las redes sociales. La primera fotografía apareció un domingo: Alejandra montaba un caballo negro en un campo abierto. Llevaba botas, pantalones de montar y una sonrisa enorme. Samuel aparecía a su lado, sobre un caballo cobrizo.“Domingo perfecto con la mejor compañera de aventuras”, decía la publicación.Sloan la observó durante varios minutos. Después dejó el teléfono. Lo recogió treinta segundos más tarde y bloqueó mentalmente cualquier acceso a las redes que pudiera llevarle noticias.Pero

  • 7 NOCHES PARA DECIR ADIÓS   UVPO. CAPÍTULO 30. Un búho, un tigre y un secreto

    UVPO. CAPÍTULO 30. Un búho, un tigre y un secretoSloan había pasado las últimas dos horas del parque de diversiones intentando comprender cómo un hombre adulto podía caminar abrazado a un tigre de peluche sin perder la dignidad. Samuel, aparentemente, no tenía ese problema.Había llevado al gigantesco animal durante todo el recorrido, lo había sentado junto a él mientras comían y hasta le había comprado un sombrero diminuto. Alejandra se había reído tanto que terminó quejándose del dolor en el hombro.Cuando finalmente regresaron al edificio, Tiffany se despidió con un beso rápido y anunció que necesitaba llegar a casa para darse un baño urgente y quitarse el polvo del día.—Honestamente no sé cuál si no nos subimos ni a un juego —rezongó Sloan en voz baja.Alejandra esperó a que se marchara antes de volverse hacia él.—¿Qué te pasa? ¿Estás bien?—Nada. Y sí —masculló él mientras subían en el ascensor—. ¿No lo parece?—Llevas toda la tarde con cara de que alguien te robó la herencia

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status