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Capítulo 3: ¿Cómo pudiste hacerle esto?

Author: Valentina S.
last update Petsa ng paglalathala: 2026-06-19 10:59:23

Verónica en su habitación, comenzó a llamar ansiosa, queriendo ver cómo había salido su plan de ayer.

— Envíame el vídeo de lo que hiciste con ella ya mismo, quiero verlo. — Pidió ansiosa apenas la otra persona le atendió su llamada.

— Señorita, hay un problema, yo no pude llevármela, otro hombre lo hizo y no me atreví acercarme, ese hombre parece alguien peligroso y no podía arriesgarse a quedar en evidencia. — Explicó el hombre al otro lado de la línea y Verónica de inmediato se llenó de rabia, no podía creer que después de planear tanto su plan pudiera arruinarse por la intromisión de un desconocido y su hermana pudiera escapar sin problemas.

— ¿Cómo puedes ser tan inútil? ¿para que te pagué tanto? — Dijo tratando de no gritar, porque aún tenía que conservar su fachada de buena.

— Cálmese, le tome unas fotos con ese hombre que puede utilizar, si lo desea puedo enviárselas, solo que me tendrá que dar la otra parte del dinero que acordamos una vez terminado el asunto.

— Está bien, envíamelas ahora. — Exigió Verónica.

— Pero señorita, le diré una cosa, creo que ese hombre que estuvo con su hermana es alguien de cuidado, debería pensar bien en lo que hará con las fotos.

— Solo dame las fotos, ya te envío el pago. — Siseó Verónica antes de colgar, para transferir el dinero.

De inmediato recibió las fotos y al ver el rostro de ese hombre que parecía un Dios griego, demasiado perfecto, incluso más que James, sus ojos se ensombrecieron, odiando a Arianna porque incluso en esto tenía suerte, porque no había terminado con el hombre desagradable que ella le tenía preparado para arruinarla y pensó que tanto por lo que dijo quien se las envió como por lo atractivo que era, no podía dejar que ese rostro se viera en lo que haría.

En el salón, Arianna sintiéndose completamente descorazonada volvió a mirar a su madre, está vez ya no solo le dolía el corazón al ver que está madre no solo no la favorecía, sino que ni siquiera le daba la oportunidad de explicarse y solo la culpaba directamente.

— Cómo te atreves a pasar la noche fuera de casa sin casarte todavía? Eres una vergüenza y no tienes educación. No creas que por casarte con un hombre rico puedes hacer lo que quieras. No olvides tu apellido y tu lugar.

— Lo siento, mamá. No volverá a pasar. — Musitó Arianna, queriendo calmarla, sabiendo que su hermana debía haberle mentido a su madre para que está terminará maltratándola.

Al ver que su madre no responde ni suaviza su expresión, Arianna intenta subir las escaleras para evitar el conflicto.

— ¡No te he dado permiso para irte! ¿Cómo te atreves a faltarme el respeto? — Le preguntó Elizabeth apretando los dientes, sin poder soportar que le desobedeciera.

Arianna de inmediato detuvo sus pasos, volteándose para mirar a su madre nuevamente, cansada de sentir que en esta familia todo lo que hace está mal, incluso lo más básico como respirar, ellos siempre encontrarían un motivo para mostrar su descontento hacia ella y no podía entender por qué tanto Veronica como su madre siempre la atacaban sin razón.

— Mamá, siempre eres tan dura conmigo, a veces dudo si realmente soy tu hija. — Suspiró Arianna sintiéndose cansada de sentirse despreciada.

Al escuchar esto, un destello de pánico cruza los ojos de Elizabeth y con esto la furia anterior se disipa, siendo reemplazada por otros sentimientos.

— ¿Qué locuras estás diciendo? Recuerda tu posición y compórtate bien. Si no dejas de actuar mal, toda la familia se avergonzará por tu culpa. — Dijo Elizabeth desviando la mirada, con cierto nerviosismo y duda en su voz. — No sigas perdiendo el tiempo aquí y ve preparando todo para más tarde.

Elizabeth ahora solo quería terminar con esta conversación y Arianna notando como el tono de su madre se había suavizado, extrañada, sube las escaleras hacía su habitación, sintiéndose decepcionada, porque cuando había creído que las cosas con su familia habían mejorado, ellos le volvían a demostrar que estaba equivocada.

Unas horas después, Arianna con un hermoso vestido blanco, que resaltaba su propia belleza, estaba llegando a la cena de ensayo junto a su familia y al ver que todo había quedado justo como lo quería la hizo sonreír, porque en si mismo el pequeño salón ya era hermoso, no necesitaba mucha decoración, porque ya era moderno y elegante, pero con las rosas blancas con las que había llenado el lugar y algunos toques especiales que habían añadido, todo era de ensueño y ver a James esperándola de pie vestido con smoking, hizo que su hermosa sonrisa se ampliara, su rostro se iluminó, al mismo tiempo que sentía como su pecho se llenaba de calidez, este era un preámbulo de lo que sucedería en dos días y todo se sentía maravilloso, ya quería dar el sí en la iglesia a este hombre para pasar el resto de su vida juntos.

Entonces tendría la libertad con la que soñaba y podría vivir con alguien que si la amara y protegiera, podría ser realmente feliz después de todo.

— Que bueno que ya estás aquí cariño, estás hermosa. — Dijo James antes de acercarse para darle un pequeño beso en los labios.

— Gracias, tú…

— James, eres un gran prometido, todo esto quedó muy lindo, mi hermana tiene mucha suerte de tenerte. — La interrumpió Verónica acercándose un poco más a los dos.

— Es todo gracias a Arianna, ella fue quien ha estado encargando de la organización y en realidad soy yo quién…

— Pero fuiste tú quién pagó por todo lo que ella quería y eso te hace un gran futuro esposo, la mimas mucho, ojalá que yo pueda conseguir un tan buen esposo como tú en el futuro.

— Claro que lo conseguirás hija. — Intervino Elizabeth y Arianna un poco incómoda por estos comentarios y viendo que James tendría que hablar un poco con su familia, decidió acercarse a saludar a los padres de él que estaban a cierta distancia de ellos.

— Señor y Señora Harrison, es un gusto verlos de nuevo, gracias por venir. — Musitó Arianna con una sonrisa tímida, que intentaba ocultar su nerviosismo porque ella sabía que no le agradaba demasiado a los padres de James, ya que su familia era superior en todo a la suya y pensaban que ella solo quería escalar al estar con él.

— Estamos aquí porque es lo que nuestro hijo quiere, pero ahora que te vas a unir nuestra familia esperamos que seas una buena esposa para él y no lo decepciones. — Dijo Jhon Harrison.

— No lo haré, su hijo para mí es muy importante y lo menos que deseo es hacer algo que pueda causarle algún daño. — Aclaró Arianna de inmediato sin ninguna duda, pero entonces los teléfonos de sus suegros comenzaron a sonar al mismo tiempo sin parar al igual que los de todos en el lugar, a excepción del suyo.

Desconcertada, revisó su teléfono, creyendo que podría ser una alerta Amber o algo parecido, pero al suyo no había llegado nada, sin embargo los demás seguían inmersos en sus teléfonos, incluso sus suegros frente a ella.

Miró a su alrededor completamente confundida, sin saber si preguntar que era lo que estaba ocurriendo, pero entonces se escucharon algunos jadeos de sorpresa.

— Señora Harrison, disculpe la intromisión, pero, ¿Qué está pasando? — Preguntó Arianna al ver cómo la cara de su suegra se contorsionaba por la ira y pensó que tal vez algo grave estaba ocurriendo en el país.

— ¿En serio te atreves a preguntar? ¿Necesitas que te lo diga? — Cuestionó ella mirándola como si quisiera matarla en este instante.

Arianna la miró sin entender absolutamente nada, cada vez más confundida, aunque un mal presentimiento ya se había comenzado a instalar en su pecho, pero entonces escuchó la voz de su hermana preguntar:

— Hermana, ¿Cómo pudiste hacerle esto a James?

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