LOGINMe siento vacía como que si una parte de mí faltará, ¿porque tuviste que irte papá?, ¿Qué haré ahora sin ti?, a mi mente llega el recuerdo de las benditas cartas que me dejó mi padre. Por todo lo del entierro y el funeral se me había olvidado, limpio mis lágrimas y me voy a la habitación de mi padre. Vuelvo a estallar en llanto al entrar, su olor su esencia sigue aquí, me tiro en la cama y abrazo la almohada tan fuerte que me duelen los brazos.
—Te.. extraño… mucho...— dije en medio del llanto.
Me quedo recordando todos los momentos que viví con mi padre, cuando me enseñó a andar en bicicleta, en patines, cuando me llevo la primera vez a la guardería, recuerdo haber llorado durante las 5 horas que duraban las clases, cuando él volvió a la hora de la salida lo abracé hasta quedarme dormida en sus brazos. Cuando desperté lo hice asustada y llorando, pero él estaba ahí sentado a los pies de la cama, recuerdo que me miraba con mucho amor
FLASHBACK
—¿Por qué has llorado tanto?— me dijo con algo de tristeza en sus ojos.
—Porque me dejaste ahí solita, y pensé que no volverías, que ya no me querías.
—Eso nunca pasará eres mi princesa y el amor de mi vida y eso nunca va a cambiar, pero tu papá tiene que trabajar para que te veas como una princesa y tú tienes que estudiar para cuando seas grande llegues a ser alguien toda una profesional, tu padre siempre va a estar contigo siempre te iré a recoger y te esperaré como una sonrisa.
—¿En serio?
—En serio princesa.
FIN DEL FLASHBACK
Y así fue siempre estuvo conmigo siempre, me iba a recoger incluso cuando estaba en la universidad y lo hacía porque yo se lo pedía, me encantaba siempre que cuando yo salía de estudiar me esperará con una gran sonrisa.
—Prometo que siempre seré como me educaste y seré lo que tú querías que fuera. — digo en voz alta.
Me levanto y buscó en la mesita
la agenda, cuando la tengo en mis manos le acaricio la cubierta. Cuántas veces vi a mi papito con esta agenda. La abro y en su centro tiene dos cartas una que dice Natalie y otra que dice Roxanne.
Observo la de mi madre, lo hago con curiosidad, ¿porque mi padre no quiso que yo la leyera? sea lo que sea será ella la única que la habrá, decido abrir la mía y la leo.
QUERIDA HIJA
*Yo sé que en este momento debes sentirte mal y triste, pero no quiero que estés así, yo pasé los mejores años de mi vida desde que te tuve en mis brazos.
*Se que serás muy valiente en esta vida y lo sé porque yo te crié, para que lo fueras, para que cada vez que tropieces te levantes, para cuando veas oscuridad en tu día tú busques la luz.
*Siempre fuiste mi lucecita, quiero que busques el amor y cuando lo encuentres no lo dejes escapar. El amor sólo llega una vez en la vida. Y se que cuando llegue lo sabrás, ya que ese hombre estará en tu cabeza laa 24 horas del día, te sentirás única y especial, más de lo que ya eres, pero él amor no es fácil siempre habrá obstáculos Y quiero que los venzas, que siempre luchas por lo que quieres y amas.
*Sé que tú y tú madre no se llevan princesa, pero hay algo que tienes que saber y no es algo bueno. Cuando quise tener un hijo, tu madre se ofreció a alquilar su vientre, yo acepté porque estaba muy enamorado de ella nunca pensé que llegaría a poder tener algo con ella alguna vez por lo que acepté inmediatamente sin pensarlo. Me propuse conquistarla que tal vez con el tiempo ella se enamoraría de mí como yo de ella, por lo que trate de dar lo mejor de mí, pensé que lo había logrado ya que ella vivió con nosotros tus primeros 10 años de vida, pero me equivoqué la descubrí con varios hombres adinerados sacándole provecho a todos, yo fui su primer marido pero tuvo unos cuantos más a todos les sacaba algo si querían divorciarse de ella y no fui la excepción yo le di una muy buena parte de mi fortuna claro después lo recupere.
Nathalie a tu madre le dejé unos cuantos millones más pero para poder tener ese dinero tiene que vivir contigo por lo menos 3 años. Yo sé que te negarás pero me lo prometiste, yo quiero que ella te trate, te conozca y te amé, así ya no estará más sola.
*Por último la agenda es tuya, todo lo que escribí ahí lo hice pensando en ti. Nunca olvides que te amé, te amo y te amaré siempre hija, se luchadora y feliz, sigue tus instintos y recuerda siempre sonreír. Gracias por haber sido la mejor hija del mundo y una gran bendición.
TE AMA TU PADRE
Me limpio lágrimas mi papá era el mejor, aunque creía en lo imposible, pero le daré el beneficio de la duda a esa señora y lo haré por ti papá, porque si lo haces es porque tenías fe en ella.
Me acuesto y me acurruco en la fue su cama, cierro los tratando de olvidar un poco el dolor tan grande que siente mi corazón.
…
—Nat, Nat, despierta amiga. — escucho la voz de Mio despertarme.
—¿Qué pasa?— pregunto media dormida.
—No pasa nada malo, lo único que desde anoche te estuve llamando y no contestabas, creí… creí.. que habías hecho alguna tontería.— me levanto efusivamente.
—¿Ya amaneció?, ¿Y porque piensas que voy a hacer alguna tontería? Yo no soy así. — digo muy ofendida por su comentario.
—Si ya amaneció, de hecho son las diez de la mañana y sé que no eres así, pero el dolor a veces nos hace hacer tonterías.
—Descuida yo no las haré. ¡No puedo creer que haya dormido tanto¡
—Tenías dos días de no dormir bien amiga, tu cuerpo lo necesitaba. ¿Ya sabes que es lo vas hacer?.
—No, no lo sé. Quiero cumplir con los deseos de mi padre, pero sé que ella no me quiere y nunca lo hará.
— Si tú te quedas yo también, a mis padres le da igual donde esté, así que me quedo donde mi hermana se quede.
—Mio, no puedes, ósea ya te consiguieron un buen trabajo en Costa Rica, ¡debes ir!.
—De hecho les conseguí a las dos un muy buen empleo...— volteamos hacia la voz masculina que acaba de entrar en la habitación.
—Scott, ¡Hola!, ¿También estabas aquí? — observo á Mio quien sonríe al ver a su galante novio. El tiene el nombre igual al de mi padre y eso me gusta mucho.
—Pues sí, llegué anoche no dejaría que mi amada novia condujera con lo preocupada que estaba. Nat, siento mucho lo de tu padre. — asiento — Además tenían que prepararles el desayuno. — dice enseñando una bandeja que trae en las manos y la otra que trae Lisa una de las sirvientas de mi casa.
—¿De verdad me conseguiste trabajo?
—Por supuesto cuñada, mi novia te quiere con ella y yo quiero complacerla, además soy uno de los dueños por supuesto que puedo darles trabajo. Y ustedes tienen muy buenas carreras, ya hablé con Evans y está de acuerdo.
—¿Evans? — sentí un escalofrío al escuchar su nombre.
—Si Evans, es uno de mis mejores amigo, casi hermano, así como ustedes dos. Él es el mayor accionista de todo lo que tenemos, pero no te preocupes que es muy buena persona ya lo conocerás, claro si quieres irte, de igual forma te puedo conseguir trabajo en una las empresas de acá.
Miro á Mio quién está ansiosa de que de mi respuesta, ¿Irme para Costa Rica? ¿Será buena idea?
—No, aquí no es necesario, yo me voy para Costa Rica, en algún momento tengo que buscar a mi madre, y es mejor que cambie de aires, necesito alejarme un tiempo de aquí. Además creo que mi hermana merece estar con su novio. —Mio me abraza muy entusiasmada, y Scott sonríe.
¡Costa Rica, haya vamos!
Evans miraba a sus hermosos hijos correr por el gran jardín del tío Scott junto con sus primos, después de seis años, la amistad entre todos se habían fortaleciendo, hoy era la boda de Elizabeth y Alex, eran los últimos en dar el sí. Él fue el primero en casarse con Nathalie, fue dos meses después que habían vuelto de Panamá, no quería que su hijo naciera fuera del matrimonio, y nunca había estado tan seguro de una decisión, como de estar con Nathalie, esa mujer que le había robado el corazón desde que la primera vez en que la había visto habían pasado siete hermosos años desde que se habían conocido, y tenían dos hermosos niños, el primero tenía seis años y era un niño Elías y la niña tenía tres años y se llamaba Natalia, por petición de Evans. Su familia era lo más hermoso que alguna vez pudiera soñar, incluso su madre se había casado hacía tres años atrás con el doctor de la familia y eran unos excelentes abuelos, era un hombre completamente feliz. Scott y Mio se habían casado uno
Roxanne miraba con odio a Stefan, creía que todo lo tenía ganado pero estaba muy equivocado, puede que ella ya no saliera con vida de esto, pero sabía que Evans vendría por su hija, y conociéndolo no vendría sólo, además Gerald amaba a Nathalie como una hija, sabía que él movería sus contactos, solo esperaba que en verdad no durarán más de la cuenta, porque en ese momento se estaba sacrificando por su hija, estaba aguantando a todos esos asquerosos con tal de que Stefan no le hiciera nada a Nathalie. —Stefan, ¿Dónde está la otra mascota que nos tenías? Mira que te dimos mucho dinero por ambas mujeres — Roxanne miró de inmediato a Stefan, ese maldito. Él sólo le sonrió con malicia. —Y la vas a tener, pero primero lo haremos con ella, quiero que mi bella Nathalie esté descansada, porque luego de esta noche, ustedes harán lo que quieran con ella. Mientras pueden divertirse con este bombón de mujer, la gran Roxanne que tiene miles de hombres a sus pies. — Roxanne tenía ganas de vomitar,
Cuando Roxanne salió de la habitación Stefan estaba esperándola. —¿Has pensado en mi propuesta? — le dijo muy serio, Roxanne puso los ojos en blanco al oírlo. —No te dejaré que estés con Nathalie, ella no te ama, y la dejaré que se vaya con Evans, solo voy a pensar que sacar con todo esto. —Eres una maldita — dijo realmente molesto se acercó a ella y la tomó muy fuerte del cuello, cosa que la hizo sorprenderse. Luego con una sonrisa muy siniestra la soltó. —No digas que no te lo advertí — dijo dando vuelta y salió de la vista de la mujer. Roxanne se quedó sorprendida y muy molesta, sabía que Stefan algo estaba planeando, y sabía que no era algo bueno, debía actuar ya, porque nunca había sido una mujer estúpida y no lo sería ahora. Volvió a entrar a la habitación de Nathalie. Ella la miró sorprendida. —Quiero que llames a Evans y le digas dónde estás, tiene que venir cuanto antes, Stefan está loco y puede hacer algo peor de malo de lo que yo lo he hecho, tengo que ver si te puedo
Nathalie estaba sentada en la terraza, mientras acariciaba su vientre, hacía tres meses estaba largo de las personas que más amaba, y eso le dolía en el corazón. Lo único que le tranquilizaba era saber que Gerald ya estaba fuera de peligro, Roxanne se había encargado de darle información tal y como ella se lo había pedido. La casa dónde Roxanne la había llevado era increíblemente grande y hermosa, tenía una piscina increíble, pero estaba rodeada de un montón de hombres, no podía salir sin su "querida madre" y no podía usar un maldito teléfono. Recordó que hacía mes y medio se había enterado que iba a ser madre, y esa noticia la había hecho llorar mucho, no porque no quisiera tener un hijo, sino porque debía recibir la noticia al lado de Evans, suspiró al recordarlo y sus ojos se llenaron de lágrimas. —Te extraño tanto mi amor — dijo en voz alta mientras veía el horizonte, mientras veía el atardecer, solo esperaba que Roxanne dejara esa estupidez, ya que fue ella la que había notado
Roxanne se lavó el rostro y se maquilló de nuevo mientras pensaba en lo que iba hacer, tal vez podía aceptar la propuesta de Nathalie, al final de cuenta, podía dejarlos en paz y ella hacer su vida en otro lado, sabía que podía conseguir lo que quiera. Unos gritos la sacaron de sus pensamientos y con el ceño fruncido salió de la habitación, los gritos venían de la habitación de Nathalie. —¿Qué pasa? — dijo en cuanto entró, vio a Stefan que tenía su rostro rasguñado, por su semblante podía ver que estaba molesto al igual que Nathalie, pero ella también se veía agitada. —Dile a este maldito perro faldero que si me vuelve a tocar o a obligarme a hacer algo que no quiera no le va alcanzar la vida. Papá me enseñó defensa personal así que no se me acerque — Roxanne miró sorprendida a Nathalie y luego con enfado a Stefan, a quién se le acercó y le dio una fuerte cachetada. —No la vuelvas a tocar, no te tengo aquí para que te pases de idiota. —No, no me tienes para nada útil Roxanne, mie
Evans salió furioso de ahí, miró una vez más hacía la casa, tenía el corazón partido en dos, no podía dejarla ahí pero debía sacar a su madre y amiga de ahí. —Necesito ponerlas a salvo. —Hijo, no debiste sacrificarte por mí, ya he vivido muchos años — Evans la miró furioso. —No vuelvas a decir eso mamá, nunca. Necesito ir por las demás chicas y ponerlas en un lugar seguro. — sacó su celular y llamó a Scott, él hombre estaba despertado porque ni su amigo ni Nathalie contestaban, ya que al llegar al hospital no la encontró. —¡Mierda Evans! — exclamó al contestar — ¿Qué está pasando? Nathalie no estaba en el hospital y Mio no aparece ni contesta su celular, estoy realmente preocupado. — Evans miró a la mencionada por el retrovisor. —Quiero que reúnas a los chicos y las chicas, en la casa de Nathalie, nos vemos en veinte y no te preocupes, Miosotis va conmigo. —Evans — dijo en tono de advertencia. —Ahora no Scott, haz lo que digo, es urgente. —De acuerdo — dijo no muy convencido,







