LOGIN—Sabes que cuentas con mi apoyo, ella es tú novia, y "tú cuñada", además tú dices que están muy capacitadas. Tu novia podría ser mi segunda secretaria y la encargada de los nuevos integrantes de la empresa y tu "cuñada" Podría ser tu secretaria y la encargada de relaciones públicas, diseño e imagen. Claro está que lo de secretarias sería por lapso de tiempo ya que es solo para que se familiaricen con la empresa, luego tendrán que encargarse de sus puestos de trabajo al 100%. — le dije a mi amigo, quién me llamó a preguntarme si podía darles trabajo, a su novia y a su cuñada, al final decidí no ir con él.
—Gracias amigo, te lo agradezco, Solo espero que Nat quiera irse para Costa Rica. Ahora mismo mi nena se está alistando para ir a verla desde anoche la llama y no contesta tiene miedo de que haya hecho alguna tontería.
—¿Sería capaz? —pregunté algo sorprendido.
—Pues en lo que yo tengo de conocerla, no, pero está muy dolida, el funeral fue horrible, ella estaba devastada y eso me partió el corazón. Amaba a su padre más que a ella misma.
—Pues espero que esté bien, y me avisas que decide.
—Claro, y dime ¿ya planeaste que vamos hacer en la fiesta de Aniversario?
—No amigo, pero puede que a la nueva encargada de relaciones públicas, diseño e imagen se le ocurra algo ¿No crees?
—Puede que sí amigo, y te dejo, ya mi chica está lista, nos vemos mañana y de una vez las llevo conmigo, siempre y cuando Nat decida que sí.
—Ok amigo, e igual si ella no quiere venir para acá, puedes ofrecerle el mismo puesto en Panamá.
—Está bien amigo, se los diré, nos vemos.
—Nos vemos, Scott.
Pobre chica, pensar que perdió su padre al ser que más amaba debe ser horrible, se lo que puede estar sintiendo y la verdad es un dolor tan grande, nadie lo puede entender a menos que haya pasado por eso.
…
Cinco horas después de haber hablado con Scott, por fin llego a mi casa, decidí hoy hablar con mi mamá, se que a ella no le va a gustar nada, pero ni siquiera mi madre podrá hacer que abandone mi plan.
Voy llegando a la terraza donde me dijeron que estaba, la observo mirando hacia la nada. Saber que todo el dolor que siente es por la culpa de esa mala mujer me hierve la sangre.
—¡Hola! — le digo detrás de ella, mi madre se vuelve hacia mí y me ve directamente a los ojos hay algo que no me gusta en su mirada.
—Hola hijo, ¿por qué llegaste tan temprano hoy?
—Porque tengo que hablar contigo de algo, que creo que no te va a gustar, y que de un momento a otro te enterarás.
Ella solo me mira, pero no dice nada y la verdad me estoy incomodando.
—Madre, me voy a casar.
—No Evans, no te lo voy a permitir, tú no te puedes casar con esa mujer, ella es mala, ¿porque me haces esto?.
Ahora soy yo el que la miro asombrado, ¿Cómo lo sabe?
—¿De qué hablas madre?
—Hoy vino a conocerme, a presentarse con su suegra, ¿Puedes imaginar cómo me sentí donde la vi? Ella por lo que veo no se acuerda de mí, claro que solo me vio dos veces, hace 18 años, tuve que fingir que me agradaba, pero no la quiero más aquí, y no permitiré que te cases con esa arpía.
Tengo mis manos en forma de puños, m*****a Roxanne se lo advertí, pero esta me la paga.
—Madre, lo siento pero me voy a casar con ella dentro de cuatro meses y nada ni nadie lo va a impedir, y no te preocupes que una vez casado me iré de aquí, así que ella no volverá a venir.
—¿La amas? — pregunta con asco.
—No madre, pero tengo que hacerlo, ¡por favor no te metas!.
—¿Qué no me meta?, eres mi único hijo, el único que me queda, ¿Te lo tengo que recordar? Así que no me vengas con que no me meta.
—No, no me lo tienes que recordar, por eso estoy con ella madre, me voy a vengar por todo lo que nos hizo y no descansaré hasta conseguirlo, la veré en la ruina, destruida y ni tú ni nadie me lo va a pedir, por eso te pido que no te metas.
—Para mí esas razones no son suficientes, yo quería empezar una nueva vida, quería olvidar, pero por lo que veo mi martirio seguirá. Haz lo que quieras, pero te arrepentirás, debiste olvidar y seguir adelante, ser feliz. —dice dando media vuelta y saliendo de la terraza.
M*****a mujer, por culpa de ella perdí a las personas que más amaba ¿Como se puede seguir adelante si ella está como si nada hubiera pasado?, tal vez tengas razón madre, pero seguiré con mi plan hasta el final.
Me limpio las lágrimas con rabia, Roxanne me la va a pagar una por una y empezaré por haber venido sin mi consentimiento. Salgo como alma que lleva el diablo hacía el vehículo.
—Maldita sea — grito de impotencia, mientras golpeo el volante. —¿Cuándo podré tener paz?.
Arranco el coche hacía la casa de la mujer que más odio. Voy demasiado rápido, y la verdad no me importa sobrepasar los límites de velocidad.
Voy tocando bocinas para que la gente se quite y no me estorbe, algunos me insultan pero no me importa, en estos momentos soy dirigido por la rabia, que es cuando me ciego completamente.
Al girar en una curva bajé la velocidad, pero todo fue tan rápido que no vi cuando una mujer se me cruzó de frente, freno lo más que puedo el auto, pero aún así le golpee.
—¡Mierda, la Mate! — Salgo del auto corriendo hasta donde se encuentra la mujer, al llegar todavía está consciente.
—Perdón, perdón te juro que trate de frenar, no fue mi intención.
—Eres… un.. idiota...— dice en un susurro.
—Lo sé, lo siento ¿como te llamas?— quiero mantenerla despierta, mientras llamo a la ambulancia
—Nat… Nathalie. — es lo último que dice antes de que sus bellos ojos se cierren.
Evans miraba a sus hermosos hijos correr por el gran jardín del tío Scott junto con sus primos, después de seis años, la amistad entre todos se habían fortaleciendo, hoy era la boda de Elizabeth y Alex, eran los últimos en dar el sí. Él fue el primero en casarse con Nathalie, fue dos meses después que habían vuelto de Panamá, no quería que su hijo naciera fuera del matrimonio, y nunca había estado tan seguro de una decisión, como de estar con Nathalie, esa mujer que le había robado el corazón desde que la primera vez en que la había visto habían pasado siete hermosos años desde que se habían conocido, y tenían dos hermosos niños, el primero tenía seis años y era un niño Elías y la niña tenía tres años y se llamaba Natalia, por petición de Evans. Su familia era lo más hermoso que alguna vez pudiera soñar, incluso su madre se había casado hacía tres años atrás con el doctor de la familia y eran unos excelentes abuelos, era un hombre completamente feliz. Scott y Mio se habían casado uno
Roxanne miraba con odio a Stefan, creía que todo lo tenía ganado pero estaba muy equivocado, puede que ella ya no saliera con vida de esto, pero sabía que Evans vendría por su hija, y conociéndolo no vendría sólo, además Gerald amaba a Nathalie como una hija, sabía que él movería sus contactos, solo esperaba que en verdad no durarán más de la cuenta, porque en ese momento se estaba sacrificando por su hija, estaba aguantando a todos esos asquerosos con tal de que Stefan no le hiciera nada a Nathalie. —Stefan, ¿Dónde está la otra mascota que nos tenías? Mira que te dimos mucho dinero por ambas mujeres — Roxanne miró de inmediato a Stefan, ese maldito. Él sólo le sonrió con malicia. —Y la vas a tener, pero primero lo haremos con ella, quiero que mi bella Nathalie esté descansada, porque luego de esta noche, ustedes harán lo que quieran con ella. Mientras pueden divertirse con este bombón de mujer, la gran Roxanne que tiene miles de hombres a sus pies. — Roxanne tenía ganas de vomitar,
Cuando Roxanne salió de la habitación Stefan estaba esperándola. —¿Has pensado en mi propuesta? — le dijo muy serio, Roxanne puso los ojos en blanco al oírlo. —No te dejaré que estés con Nathalie, ella no te ama, y la dejaré que se vaya con Evans, solo voy a pensar que sacar con todo esto. —Eres una maldita — dijo realmente molesto se acercó a ella y la tomó muy fuerte del cuello, cosa que la hizo sorprenderse. Luego con una sonrisa muy siniestra la soltó. —No digas que no te lo advertí — dijo dando vuelta y salió de la vista de la mujer. Roxanne se quedó sorprendida y muy molesta, sabía que Stefan algo estaba planeando, y sabía que no era algo bueno, debía actuar ya, porque nunca había sido una mujer estúpida y no lo sería ahora. Volvió a entrar a la habitación de Nathalie. Ella la miró sorprendida. —Quiero que llames a Evans y le digas dónde estás, tiene que venir cuanto antes, Stefan está loco y puede hacer algo peor de malo de lo que yo lo he hecho, tengo que ver si te puedo
Nathalie estaba sentada en la terraza, mientras acariciaba su vientre, hacía tres meses estaba largo de las personas que más amaba, y eso le dolía en el corazón. Lo único que le tranquilizaba era saber que Gerald ya estaba fuera de peligro, Roxanne se había encargado de darle información tal y como ella se lo había pedido. La casa dónde Roxanne la había llevado era increíblemente grande y hermosa, tenía una piscina increíble, pero estaba rodeada de un montón de hombres, no podía salir sin su "querida madre" y no podía usar un maldito teléfono. Recordó que hacía mes y medio se había enterado que iba a ser madre, y esa noticia la había hecho llorar mucho, no porque no quisiera tener un hijo, sino porque debía recibir la noticia al lado de Evans, suspiró al recordarlo y sus ojos se llenaron de lágrimas. —Te extraño tanto mi amor — dijo en voz alta mientras veía el horizonte, mientras veía el atardecer, solo esperaba que Roxanne dejara esa estupidez, ya que fue ella la que había notado
Roxanne se lavó el rostro y se maquilló de nuevo mientras pensaba en lo que iba hacer, tal vez podía aceptar la propuesta de Nathalie, al final de cuenta, podía dejarlos en paz y ella hacer su vida en otro lado, sabía que podía conseguir lo que quiera. Unos gritos la sacaron de sus pensamientos y con el ceño fruncido salió de la habitación, los gritos venían de la habitación de Nathalie. —¿Qué pasa? — dijo en cuanto entró, vio a Stefan que tenía su rostro rasguñado, por su semblante podía ver que estaba molesto al igual que Nathalie, pero ella también se veía agitada. —Dile a este maldito perro faldero que si me vuelve a tocar o a obligarme a hacer algo que no quiera no le va alcanzar la vida. Papá me enseñó defensa personal así que no se me acerque — Roxanne miró sorprendida a Nathalie y luego con enfado a Stefan, a quién se le acercó y le dio una fuerte cachetada. —No la vuelvas a tocar, no te tengo aquí para que te pases de idiota. —No, no me tienes para nada útil Roxanne, mie
Evans salió furioso de ahí, miró una vez más hacía la casa, tenía el corazón partido en dos, no podía dejarla ahí pero debía sacar a su madre y amiga de ahí. —Necesito ponerlas a salvo. —Hijo, no debiste sacrificarte por mí, ya he vivido muchos años — Evans la miró furioso. —No vuelvas a decir eso mamá, nunca. Necesito ir por las demás chicas y ponerlas en un lugar seguro. — sacó su celular y llamó a Scott, él hombre estaba despertado porque ni su amigo ni Nathalie contestaban, ya que al llegar al hospital no la encontró. —¡Mierda Evans! — exclamó al contestar — ¿Qué está pasando? Nathalie no estaba en el hospital y Mio no aparece ni contesta su celular, estoy realmente preocupado. — Evans miró a la mencionada por el retrovisor. —Quiero que reúnas a los chicos y las chicas, en la casa de Nathalie, nos vemos en veinte y no te preocupes, Miosotis va conmigo. —Evans — dijo en tono de advertencia. —Ahora no Scott, haz lo que digo, es urgente. —De acuerdo — dijo no muy convencido,







