FAZER LOGIN—¡Espera, no te vayas por favor!.—exclamó, tratando de detenerme. —No te presionaré, pero promete que vas a pensarlo, Mariam me encantas y me gustaría que dijeras que sí, ven no te vayas por favor, te he extrañado mucho y necesito tenerte conmigo, esta noche, me encantas —¿lo entiendes?
Me acerqué, me abrazó y nos metimos a lo que se suponía que era una cama, en ese lugar nos quedamos dormidos luego de hablar y conocernos un poco más.Me despertó el sentir su cálido miembro en mí, me habló al oído mientras me penetraba, me hacía sentir como una quinceañera viviendo su primer amor, sabía que estaba mal, pero ya no podía detenerme, me estaba gustando más de lo que se suponía que debía permitir.—¿Te he mencionado lo hermosa que eres? —preguntó con tono de enamorado. —eres la mujer con la que había estado soñando, me encantas, Mariam Báez. —me gusta cuando dejas escapar esos gemidos, cuando dejas marcas en mi espalda con tus uñas, me gusta mucho cuando cierras los ojos y me pides que no me detenga —dijo excitado. —¿dónde estuviste todo este tiempo?, había esperado tanto por alguien que me hiciera sentir de este modo, conocerte ha sido lo mejor de los últimos años.—explicó.—¿Te gusta? —¿Disfrutas ver cómo me haces sentir, como una tonta adolescente? —pregunté avergonzada.—Me gusta todo de ti, cuando me llamas por mi nombre entre gemidos, Mariam, no solo los adolescentes se sienten así, esto puedes sentirlo a cualquier edad, así es el amor, el placer no tiene edad, todo lo que está bien es lo que estamos viviendo ahora, me siento muy bien y espero que tú te estés sintiendo igual. —explicó con certeza. —¿oye porque tienes tanto miedo a dejar fluir este sentimiento? —preguntó.—Ignore su preguntaHacíamos el amor, terminamos y tomé una ducha, tenía que ir a casa para organizarme e ir a trabajar, me despedí y él me pidió pensar en lo que me había preguntado hace unas horas. —fui a casa y después a trabajar, esa noche tenía una cena con mis padres que habían regresado de vacaciones.Mis padres eran muy exigentes, estoy muy agradecida, pero haber sido hija única no había resultado tan bien, siempre hacía lo que ellos consideraban mejor para mí, se volverían locos si supieran que estoy saliendo con alguien menor. —fui a la cena con mis padres y los siguientes días había estado pasando tiempo con Kaleth, me hacía sentir muy bien, la rutina y los encuentros con mis amigas.El sexo entre nosotros era cada vez mejor, me hacía sentir muy bien, ahora parecía tener una vida. —él me había contado un poco sobre su vida, de como a sus padres no les había gustado que él hubiera estudiado el arte del baile y habían dejado de tratarlo, habían pasado muchas cosas entre nosotros, se celebraba un cumpleaños en el lugar y él debía estar presente, quise ir con Martha esa noche, ella era la única que podía, estando ahí, vi como las chicas se volvían locas por él, la chica estaba cumpliendo 24 su misma edad, sentí tantos celos y se puso aún peor cuando lo vi llevar a la chica a una de las salas vip. Me molesté tanto que me fui del lugar.—Oye, espera, ¿por qué te vas?, pensé que habías venido a verme, es muy pronto para que te vayas. —dijo a la misma vez que me tomaba por el brazo tratando de detenerme.—Estás ocupado, no quiero molestarte, quería verte y ya lo he hecho, que tengas una linda noche. —aseguré con una media sonrisa. —detuve un taxi y me subí, él se subió al otro lado. —¿qué haces?, debo ir a casa, podrías salir del taxi. —exigí molesta. —por favor, no le hagas perder el tiempo al conductor.—De acuerdo. —espetó Scorpion. —señor nos podría llevar al hotel principal S&I por favor.—Señor taxista diríjase a esta dirección por favor.—le pedí con autoridad.—Por favor podrían ponerse de acuerdo. —¿A dónde debería ir? —preguntó el taxista molesto. —¡ya basta! A quien le hago caso, decidan por favor o salgan del vehículo.—Podría por favor dirigirse a la dirección que le he indicado. —protesto Scorpion.Estaba molesta y celosa, después de haber llegado y que me saliera con que había olvidado su cartera de nuevo me moleste más, siempre la olvidaba realmente no me parecía algo convincente, me estaba probando que Lidia tenía razón, solo quería mi dinero, era un Striper, dormía con mujeres por dinero, que más podría esperar.Pagué el taxi, él fue por las llaves, nos disponemos a subir a la habitación de siempre, mientras caminábamos pensaba que hacer, debería parar con esto, él se acercó por detrás mientras caminábamos y empezó a besarme y a preguntarme que porque estaba molesta.—Estoy muy feliz de que estés aquí, no entiendo por qué estás molesta aún, me gustaría que digas que estás celosa, sería lindo escuchar que sientes celos. —afirmó con una sonrisa. —oye, no debes estar celosa, no he hecho bailes vip desde que te conocí, solo estaba llevando a la chica con Leo, él era quien debía hacer el baile vip, por cierto si quieres que deje esto lo haré por ti, quiero que estemos bien, que confíes en mí, diosa de ojos oscuros, mira te prometo que no hay manera de que me fijé en otra mujer, tú eres todo lo que necesito ahora, estoy feliz contigo y no arruinaría las cosas, me encantas mi ninfa de ojos oscuros. —¿me dirás que es lo que sucede? —preguntó.«Pensé para mis adentros, dejar tu trabajo, seguramente esperas que te mantenga, cada vez tenía más motivos para creer que estaba conmigo por interés, eso me generaba una molestia que no podía ocultar».—No es necesario que dejes tu empleo por mí, todo está bien así, creo que debería irme, no tenemos mucho de que hablar y no estoy molesta, ni celosa. —expliqué.—Por supuesto que lo estás, te conozco más de lo que imaginas y sé que te molesta algo, aunque no me estás diciendo que es. —aseguró con decisión. —ven, déjame hacerte el amor, déjame hacerte feliz, estoy segura de que podremos hablar mejor después de eso, por favor no te cierres, dime qué es lo que pasa, quiero saber que te molesta para poder solucionarlo.Estaba feliz de que Kaleth me hubiera perdonado, de verlo ser tan él, un joven lleno de madurez y ternura. Yo había decidido empezar a darle la talla a lo que el merecía una mujer segura de si, teníamos a nuestra hermosa hija y ella merecía algo sano, junto a él estaba segura comenzaría una vida maravillosa y seríamos los mejores padres, se habían llevado a nuestra pequeña Sol, el se quedó callado conmigo, no podía con la felicidad al verlo tan feliz, planeado tanto. —kaleth te amo, te amo mucho. —dije sonrojada.—No más que yo a ti mi hermosa ninfa —dijo sujetando mis manos —gracias por esto, por todo. —¿Te gustaría en un futuro no muy lejano ser mi esposo? —pregunté—Me encantaría, me encantaría Mariam. Nos habíamos dado un beso, Kaleth se sentó a mi lado y estuvimos hablando de nuestros planes, de la bebé la cual nos habían llevado nuevamente, después de alimentarla, Kaleth la tomó en sus brazos, parecía no creerlo, tal como yo no me creía que fuese el padre de una hija que no h
Mis amigas me pedían mantener la calma, que podía hacerle daño a la bebé, pero les decía que simplemente no podía hacer eso, mientras me decían que él se la estaba pasando bien con otras mujeres, sabía que había sido mi error y lo entendía, pero me estaba matando saber lo que estaba haciendo, que no se tomaba el tiempo ni siquiera de ir personalmente a ver cómo estaba mi embarazo, pues nuestra hija no era culpable de los errores que habíamos cometido, porque no solo yo cometí errores, aunque los míos fueran peores, él también los cometió, sabía que estábamos separados por mi culpa, pero nuestra hija no tenía por que pagarlo.Mis amigas se habían ido y mi madre me llamo, hablé con ella un par de minutos y luego de eso intenté ver la televisión, no pude, me puse a trabajar un poco desde casa ya no iba a la oficina, había decidido tomar unas vacaciones, pero me era imposible, si no hacía algo no podía dejar de pensar en Kaleth y eso me alteraba, intenté trabajar tranquilamente, pero no m
Era evidente que el seguía demasiado molesto conmigo, la niña no tenía la culpa, pero llevarla en mi vientre no ayudaba mucho, comprendía se molestia, pero habían pasado días, le había estado pidiendo perdón, nada de eso ayudaba, la última vez que lo vi fue porque tuvimos que ir a dar nuestra declaración para el juicio de Fernando, desde entonces solo había estado con lo que decían sus padres y mis amigas, había celebrado su cumpleaños en el club, había cumplido 25 intenté ir, pero había prohibido mi entrada.Le había estando llamando y escribiendo todo era en vano, recordaba todo, como había empezado lo nuestro y de verdad el tenía razón, todo el tiempo estuve con la excusa de mi edad, lo alejé tantas veces, le había mentido, había hecho todo para que dejara de buscarme ahora estoy en esa situación, no quería saber de mi, temía que pudiera enamorarse y es que de verdad me dolía no tenerlo cerca, que no me permitiera acercarme quería verlo decirle cuánto la amaba que estuviera a mi lad
Mi padre tenía razón, lo mejor era ser honesta con él, me había terminado el guiso y hablé con mis amigas de como me sentía, de todo lo que había pasado, ellas me pidieron disculpas por haber pensado que le temía a mi madre, me dijeron que debí haber hablado con ellas de como me sentía, les dije que no tenía importancia ahora, que ya estaba bien con mis padres, que todo se había arreglado con mi madre, nos dimos un abrazo grupal, mi madre salió de la habitación y dijo que Kaleth pedía verme, entre con él y estuvimos hablando, consintiéndonos, sus padres llegaron y salí, llame a mi secretaria para pedirle que hiciera un anuncio para contratar nuevo personal, ya no podía hacerme cargo del lugar, quería tomar esos dos meses que faltaban para disfrutar de mi embarazo.Me tomaría unas vacaciones, disfrutaría de mi hija y mi familia, los padres de Kaleth se habían disculpado conmigo, había pasado una semana ya Kaleth estaba mucho mejor, así que había decidido decirle la verdad antes de que
Pregunté por Kaleth a las enfermeras y no decían nada más que debía esperar, estaba desesperada, la policía había emitido una orden de captura y búsqueda intensiva en contra de Fernando, mis amigas y familia llegaron, las abracé y conté todo.Mi madre no me abrazó, solo pregunto cómo estaba y queriendo evadir el hecho de haberme metido a Fernando por los ojos dijo que todo era mi culpa, no me esperaba que en una situación así ella dijera eso, mi padre me abrazó y me consoló, madre durante muchos años te he tolerado todo, tu falta de amor y respeto hacía mi, que controlarás mi vida, te permití hacer de mi vida lo que se te antojaba, sabes que no lo hice por miedo o porque que le importara demasiado tu opinión, te respecto y admiro, eres mi madre estoy agradecida contigo, pero estoy tan cansada de intentar ganarme tu amor, todo lo que toleré, lo que acepté, no lo hice por miedo, lo hice buscando que me amarás, pensé que si dejaba que me forjaras a tu gusto, así ibas a quererme, que ibas
—No tienes otra opción querida, confías en mí o muere de preocupación. —dijo secamente.—No tienes porqué hacer esto Fernando, solo escapa y déjanos en paz, como pretendes que le diga a nuestra hija que su padre es un delincuente, me abofeteó.—Cállate, a mi hija no le vas a llenar la cabeza de estupideces, no te preocupes no te daré tiempo, por ahora me iré, pero volveré. —espeto enojado. —Si volveré en cuanto sepa que mi hija nació volveré para llevarla conmigo, tu estarás muerta para ella, tengo grandes planes para esa niña, hubiera deseado que fuera un varón, pero no es lío siendo una mujer y bien entrenada podría conquistar al mundo, poner a los hombres a sus pies. —dijo con malicia.—Estás loco Fernando, tendrás que matarme para quedarte con mi hija, no voy a permitir que te acerques a ella, olvídate de tus planes porque no será con mi hija con quién los cumplas. —espete llena de irá.—No es tú decisión, ni te estoy preguntando si quieres que las cosas sean de este modo, ya deci







