INICIAR SESIÓN[DHARA]
Sus besos son incesantes, va de mi boca a mi cuello, de mi cuello a mis hombros, y regresa a mi boca para volverme loca por completo —Xan— Pronuncio, pero es tarde porque se agacha un poco para tomarme a la altura de los muslos y así hacer que enrede mis piernas en su cintura.
—Me vuelves loco— Habla y siento como mi espalda choca con una de las paredes de la habitación.
Aprovecho este instante para llevar mis manos al final de su camiseta y la levanto hasta que se la quito y quedamos piel con piel. Nuestras miradas se cruzan llenas de fuego y en una milésima de segundo, él vuelve besar mi boca con desespero, y por mi parte aferro mis manos a su espalda —Vamos al baño— Le pido en una pausa y él me sujeta para que no me suelte de él y de esta manera camina hasta entrar a donde le pedí.
Me lleva hasta la amplia encimera y me sienta justo allí provocando que pueda vernos en el espejo que esta sobre la encimera del lado opuesto y él nos vea en el espejo que está detrás de mí. Nuestras miradas se cruzan en los espejos y sonreímos antes de volvernos a besar —Eres demasiado sexy, y verte así…— Murmura sobre mis labios —Quítame el pantalón por favor, ya no lo soporto— Habla agitado y sonrió mientras que llevo mis manos al elástico de su pantalón y lo bajo al igual que su bóxer.
Xan se quita los zapatos, se desenreda de su ropa, y por mi parte me quedo mirando la escultura de hombre que tengo frente a mí. Su ancha y trabajada espalda es un paisaje divino que se complementa a la perfección con su trasero, y ni hablar de su abdomen increíblemente trabajado —Me gusta mucho lo que veo— Susurro y sonríe.
—A mí también me gusta mucho lo que veo, y te quiero ver un poco más— Responde y lleva sus dedos a la cintura de mi diminuta braga para así hacer que levante un poco mis caderas y me la quita.
Lanza mi ropa al aire, y se acerca a mi para besar el valle de mis pechos y luego jugar con ellos haciéndome perder la razón. Enredo mis dedos en su cabello absorbiendo las sensaciones y luego araño su espalda levemente mientras que él sigue moviéndose por mi cuerpo con sus labios. Las sensaciones son exquisitas, y cuando pensaba que no podía ser mucho mejor, él aparta mis piernas, me hace sentar un poco más en el borde de la encimera, y me besa justo allí donde todos mis sentidos se alteran.
Es un experto en la materia y a medida que voy perdiendo la razón, más lo deseo… No sé qué me ha hecho este hombre que ha borrado todos mis miedos de estar con alguien, pero no quiero pensar en eso, solo quiero disfrutarlo y sentir que me muero de placer a medida que va descubriendo los puntos perfectos en mi ser. Con mi mano busco la caja de cartón que vi el otro día, hasta que la encuentro y en medio de esta locura consigo quitar la tapa y sacar uno de los preservativos, cortesía de este hotel de lujo. Lo dejo a un costado y al mirarlo a él, me dice todo.
—Ven— Le pido tomándolo de la cara y hago que me bese sintiendo mi sabor en sus labios.
—Dhara, eres exquisita— Susurra y lo beso otra vez.
—Xan, me encantas— Respondo y en medio de besos, él toma el paquete del preservativo y luego se separa un poco para abrirlo y colocárselo frente a mi expectante mirada.
—¿Continuo?— Inquiere y sonrió.
—No te tengo miedo— Digo muy segura y eso era todo lo que bastaba para que él pegue su cuerpo al mío y entre en mi haciéndome delirar.
—No tienes idea de lo mucho que te deseo— Murmura y nos acomodamos mejor.
—Lo estoy sintiendo— Respondo coqueta y en medio de esta locura, nos entregamos a la pasión y a lo erótico que pareciera ser todo esto cuando nos podemos ver mientras hacemos el amor.
El tiempo se detiene entre sus brazos, entre estos sentimientos que me hacen estallar y esos besos que saben a rescate. No recuerdo la última vez que me sentí tan feliz, pero así todo aquí estoy permitiendo que un hombre me toque otra vez, pero no es cualquier hombre, es uno especial uno que se deja la vida en cada beso, en cada embestida y en estos abrazos que solo son una fuente de alivio cuando no resistimos más.
—Estoy locamente enamorado de ti— Susurra y me besa.
—Y me temo que yo de ti— Respondo mirándolo a esos ojos grises que me pueden y sonreímos.
Nuestras respiraciones están agitadas, los besos son los que hablan por nosotros y a pesar de que sabemos que esto no debió pasar, lo dos nos sonreímos como dos adolescentes —¿Nos duchamos?— Me pregunta con picardía y asiento.
—Me parece bien— Respondo divertida y sé que tal vez tengamos que hablar de muchas cosas, pero solo por hoy no quiero hacerlo, solo quiero vivir.
[DHARA]Un poco más de un año despuésVeo a mi esposo jugando con Zeian en medio de los viñedos y no puedo dejar de pensar en lo que era mi vida antes de ellos dos. Mi vida fue mucho más que la fama que me dio ser modelo. Mi vida fue tocar el cielo con las manos y luego sentir que vivía en el sitio más frio del planeta. Sin embargo, llegó él en medio de esas temperaturas bajo cero que era mi vida y lo transformo todo. Descongelo el hielo que me rodeaba, me rescato de la depresión, y me hizo ser una mujer valiente.No voy a mentir ha habido muchas veces donde llegue a pensar que no lo conseguiría, mi cabeza me gritaba que no sería capaz, pero mi corazón, gracias al amor que conocí con Xan, me hizo luchar hasta el último minuto. La recompensa por luchar fue grande, y Zeian es quien nos hace ver eso cada día.Nuestra vida en la toscana es como la imaginamos, aquí se respira paz y una energía que nos llena de cosas hermosas cada día. Nos hemos educado en enología, tal vez no tanto como de
[XAN]Cinco días después: 6 de octubreTodavía no puedo creer que finalmente haya llegado este momento. Mediante el tiempo que duro nuestra misión, creí que ni Dhara ni yo saldríamos con vida de aquel infierno que representaba la casa de Javier. Si bien tenía la esperanza de que la cosas salieran bien, también era consciente de los riesgos que implicaba lo que Dhara y yo estábamos haciendo. Afortunadamente me equivoque y pudimos salir de allí para ahora estar en medio de este gran viñedo caminando juntos hacia el altar donde nos espera el cura.Dhara me ha dejado sin aliento, se ve preciosa con ese vestido de novia con encaje y una sutil pedrería que la hace ver deslumbrante. Amo la manera que su cabello cae en ondas, y ese sutil maquillaje hace que ese rostro angelical se vea aún más hermoso de lo que es. Nuestra boda no tiene nada de tradicional, no hay decenas de invitados, tampoco una decoración exuberante, ni mesas esperando por una gran celebración. Solo somos ella, y yo junto a
[XAN]Tres semanas después: 1 de octubreHa sido un camino difícil para poder conseguir que mis padres pudieran dejarlo todo en Marbella, y mucho más para que Martin entendiera que Dhara y yo no queríamos regresar a Nueva York. En mi caso, me he salido completamente de la DEA, he entregado mis credenciales, mis armas, y todo lo que me atara a aquel camino que decidí tomar para hacer justicia por la muerte de mi hermana. En el caso de Dhara, ha decidido que, si bien se anunciara la verdad al mundo, esto se hiciera de una manera un poco más discreta donde no hubiera lugar para que alguien pidiese su regreso a las pasarelas. Tampoco ha querido que se supiera que estamos esperando a nuestro pequeño, y es que decidimos mantener nuestras precauciones en caso de que Javier pudiera tener a algún cómplice afuera de la cárcel, aunque supuestamente no puede comunicarse con nadie.—¿Nerviosa? —le pregunto mientras que conduzco por las encantadoras rutas de esta región tan mágica de Italia.Ella m
[DHARA]Un poco más de un mes después: 10 de septiembreDebo admitir que desde el día que atraparon a Javier y que supe aquella verdad que tanto me dolió, no he vuelto a ser la misma. Por una parte, he experimentado esa increíble sensación de paz que no pensé que sentiría jamás, y, por otra parte, he vivido un nuevo duelo. Saber que ese bebé era suyo y que fue él mismo quien lo mato, me hizo revivir ese dolor que antes anestesiaba con pastillas y castigándome a mi misma.Bebo otro sorbo de la taza de té que tengo entre mis manos, y siento a Xan justo detrás del sofá, él lleva sus manos a mis hombros y como de costumbre me hace masajes.—¿Te sientes bien? —pregunta y besa mi cuello.Asiento y acaricio su mano con la mía.—Si, solo pensaba —informo.Xan besa mi mano para luego dar la vuelta al sofá y se sienta a mi lado para luego extender su brazo y que así yo me acomode en su abrazo.—Ya tengo la información de nuestro regreso a Nueva York —anuncia.Estas palabras, inmediatamente aler
[XAN]No tengo idea de cómo abordar este tema con Dhara, y es que en el fondo me muero de miedo de que saber la verdad le haga daño y por consecuencia a nuestro bebé. —¿Esta todo bien?— Me pregunta mientras que terminamos de servir el desayuno.—Si, solo estoy pensativo— Miento, pero al parecer ella no me cree absolutamente nada ya que entrecierra sus ojos.—¿Me puedes decir la verdad por favor? No quiero que entre nosotros haya mentiras, no ahora cuando ahora solo nos tenemos el uno al otro— Me pide y sé que tiene razón.—Yo tampoco quiero ocultarte las cosas, es solo que tengo miedo de que te haga daño. No estoy pensando solo en nosotros, sino también en el bebé— explico y sonríe levemente.—Yo pienso todo el tiempo en nuestro bebé, jamás haría algo para hacerle daño— Me asegura.Una vez que ambos nos sentamos a la mesa, tomo su mano y no dejo de mirarla a los ojos —Esta bien, te contare lo que está pasando, pero debes ser fuerte porque lo que te diré no es nada fácil— Advierto y el
[XAN]Una semana después: 3 de agostoLeer los titulares en la web de los principales periódicos, hablando del enfrentamiento de la DEA con Javier Linares y su gente me causa un sabor agridulce, y es que de cierta manera me hubiese gustado estar presente en ese momento donde finalmente hubiese podido decirle todas sus verdades en la cara. Observo las imágenes de su captura y solo espero que esta vez no salga de la cárcel, aunque la verdad dudo que pueda hacerlo. Gracias a los micrófonos, cámaras, e información que hemos recopilado con Dhara, la DEA tiene las pruebas suficientes para que termine sus días en una cárcel de máxima seguridad en los Estados Unidos.—Hijo, o hija… hoy es un día muy importante para todos nosotros— Le hablo a la foto de nuestro bebé y sonrió —Tu mami es finalmente libre de ese hombre— Continuo cuando el celular que me ha dado Martin suena interrumpiendo mi conversación. —Jefe, pensé que aún era muy pronto para su llamado— Contesto sin siquiera decirle hola.—X







