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Dhara se ha ido a su cuarto donde la esperaban el peluquero y la estilista para alistarla para la sesión de fotos del día de hoy, pero jamás pensé que su ausencia en mi cuarto me pesaría tanto. Salgo de la ducha y envuelvo una toalla en mi cintura para después acercarme al lavamanos y mirarme al espejo que esta frente a mí. La imagen del hombre que tengo frente a mi es la de uno lleno de miedos por hacerle daño a la mujer que llego a su vida y por supuesto que uno que quiere salir corriendo con ella para olvidarse de todo esto, pero no puedo… se lo debo a Emma.
Pienso una y otra vez en la promesa que le hice a Dhara de no fallarle y sé que tiene razón, que estar juntos mientras que yo sigo manteniendo una relación con Micaela es un gran error. No tengo tiempo de regresar para hablar con ella y contarle como son las cosas. Tampoco quiero alargar este asunto ya que solo dañaría más a Dhara. Sea como sea esto es extremadamente complicado porque no importa que es lo que haga, una de las dos saldrá lastimada, solo debo decidir quién. Suena mal, pero es la verdad.
Lastimar a Dhara no es una opción, estoy enamorado de ella y por si esto fuera poco, tengo que hacer que la confianza entre nosotros sea fuerte y para eso los términos de lo nuestro deben estar claros «Haz lo que tengas que hacer» Me digo mirándome al espejo y respiro profundo para después salir del baño.
Me siento en el borde de la cama donde aún las sábanas siguen intactas ya que no dormí aquí, y busco mi celular en la mesita de noche —Es por el bien de todos— Susurro un tanto nervioso y busco su número de entre mis contactos hasta que lo encuentro y marco inmediatamente. Nunca en mi vida había hecho algo así de esta manera, pero no sé si hay otra manera en estos instantes.
—¿Hola?— Me saluda con dudas del otro lado.
—Hola Micaela, ¿podemos hablar?— Le pregunto con dudas y es que no sé si está trabajando o no.
—Si, pero ¿Qué pasa? Casi nunca me llamas por mi nombre completo— Comenta y sé que desde que le dije “hola” ella puede notar que algo no está bien.
—Te juro que me odio por hacerte esto, por no poder hablarlo contigo de frente, pero tampoco puedo seguir así— Empiezo a decir y no sé cómo continuar, nunca en mi vida había intentado terminar con alguien de esta forma.
Escucho como ella respira un poco más fuerte de lo normal —Me di cuenta desde que hablamos ayer de que algo no estaba bien, así que habla por favor— Me pide y más que un pedido es una exigencia.
—¿Cómo lo sabes?— Pregunto.
—Xan, antes no pasaba ni una noche sin que me llamaras y termináramos incendiando la línea telefónica. Cuando no me llamabas era porque estabas incomunicado, pero si no… ¿Qué es lo que pasa? ¿Ya no me quieres?— Indaga y me mata tener que hacer esto, pero no puedo seguir así.
—Ya no me siento igual que antes contigo— Admito mientras que miro al suelo.
Ella vuelve a respirar hondo —¿Hay otra?— Cuestiona y no quisiera mentirle en eso, pero decirle que, si significaría poner en riesgo a Dhara y a la misión, y no puedo hacer eso.
—No, pero no puedo seguir contigo. Lo siento— Respondo firme y definitivamente me siento el peor hombre del planeta por comportarme así con ella.
La escucho sollozar y mi corazón se rompe por saber que soy el responsable de esto —Sabía que esto iba a pasar— Habla de pronto y muevo mi cabeza de un lado a otro tratando de decirle que no es así, pero ella no me puede ver.
—Micaela, créeme que no eres tú…—
—¡No! ¡No lo digas! No me digas esa m*****a frase que tanto odio— Me pide y caigo bajo en esta tormenta de sentimientos que me dicen que, si bien es lo correcto, no está bien lo que estoy haciendo.
—Es que no sé qué decirte, no sé cómo explicarte lo que me pasa— Trato de expresarle.
Vuelvo a escuchar su llanto, y sí, soy el peor hombre del mundo —No te puedo obligar a amarme Xan… solo no me llames más, necesito olvidarme de ti porque yo si te amaba— Me dice y antes de que pueda rebatir a sus palabras, ella me cuelga el teléfono dejándome aquí con la culpa siendo la protagonista.
El silencio de esta triste habitación se rompe cuando alguien llama a la puerta y a pesar del momento, me pongo de pie y voy hacia la puerta. Abro, y allí esta ella luciendo alucinadamente hermosa. Mi mirada se pasea por su cuerpo entero y se centra en el final de su vestido color champagne que hace que sus piernas luzcan increíble —Guau— Digo intentando sonar animado, pero ella me mira con dudas.
—¿Qué ocurre?— Me pregunta y antes de continuar, me empuja levemente para que entre a la habitación y ella entra conmigo —No puedes andar así en el pasillo del hotel— Se queja y le doy una media sonrisa.
—Perdón— Murmuro y niega.
—No me pidas disculpas, mejor dime que te pasa— Insiste y respiro profundo.
—Acabo de terminar con Micaela, no podía seguir así— Confieso y contra todo pronóstico, Dhara se acerca a mi y acaricia mi mejilla.
—¿De verdad has hecho eso?— Me pregunta y asiento.
—Te prometí no lastimarte y lo quiero cumplir— Le respondo seguro y me da la sonrisa más hermosa del mundo, esa que me hace entender porque acabo de hacer lo que hice.
—Gracias por quererme así, gracias por hacerme saber que el amor si existe— Pronuncia y me besa tomándome por sorpresa y yo solo puedo corresponder a ese beso con todas mis ganas.
[DHARA]Un poco más de un año despuésVeo a mi esposo jugando con Zeian en medio de los viñedos y no puedo dejar de pensar en lo que era mi vida antes de ellos dos. Mi vida fue mucho más que la fama que me dio ser modelo. Mi vida fue tocar el cielo con las manos y luego sentir que vivía en el sitio más frio del planeta. Sin embargo, llegó él en medio de esas temperaturas bajo cero que era mi vida y lo transformo todo. Descongelo el hielo que me rodeaba, me rescato de la depresión, y me hizo ser una mujer valiente.No voy a mentir ha habido muchas veces donde llegue a pensar que no lo conseguiría, mi cabeza me gritaba que no sería capaz, pero mi corazón, gracias al amor que conocí con Xan, me hizo luchar hasta el último minuto. La recompensa por luchar fue grande, y Zeian es quien nos hace ver eso cada día.Nuestra vida en la toscana es como la imaginamos, aquí se respira paz y una energía que nos llena de cosas hermosas cada día. Nos hemos educado en enología, tal vez no tanto como de
[XAN]Cinco días después: 6 de octubreTodavía no puedo creer que finalmente haya llegado este momento. Mediante el tiempo que duro nuestra misión, creí que ni Dhara ni yo saldríamos con vida de aquel infierno que representaba la casa de Javier. Si bien tenía la esperanza de que la cosas salieran bien, también era consciente de los riesgos que implicaba lo que Dhara y yo estábamos haciendo. Afortunadamente me equivoque y pudimos salir de allí para ahora estar en medio de este gran viñedo caminando juntos hacia el altar donde nos espera el cura.Dhara me ha dejado sin aliento, se ve preciosa con ese vestido de novia con encaje y una sutil pedrería que la hace ver deslumbrante. Amo la manera que su cabello cae en ondas, y ese sutil maquillaje hace que ese rostro angelical se vea aún más hermoso de lo que es. Nuestra boda no tiene nada de tradicional, no hay decenas de invitados, tampoco una decoración exuberante, ni mesas esperando por una gran celebración. Solo somos ella, y yo junto a
[XAN]Tres semanas después: 1 de octubreHa sido un camino difícil para poder conseguir que mis padres pudieran dejarlo todo en Marbella, y mucho más para que Martin entendiera que Dhara y yo no queríamos regresar a Nueva York. En mi caso, me he salido completamente de la DEA, he entregado mis credenciales, mis armas, y todo lo que me atara a aquel camino que decidí tomar para hacer justicia por la muerte de mi hermana. En el caso de Dhara, ha decidido que, si bien se anunciara la verdad al mundo, esto se hiciera de una manera un poco más discreta donde no hubiera lugar para que alguien pidiese su regreso a las pasarelas. Tampoco ha querido que se supiera que estamos esperando a nuestro pequeño, y es que decidimos mantener nuestras precauciones en caso de que Javier pudiera tener a algún cómplice afuera de la cárcel, aunque supuestamente no puede comunicarse con nadie.—¿Nerviosa? —le pregunto mientras que conduzco por las encantadoras rutas de esta región tan mágica de Italia.Ella m
[DHARA]Un poco más de un mes después: 10 de septiembreDebo admitir que desde el día que atraparon a Javier y que supe aquella verdad que tanto me dolió, no he vuelto a ser la misma. Por una parte, he experimentado esa increíble sensación de paz que no pensé que sentiría jamás, y, por otra parte, he vivido un nuevo duelo. Saber que ese bebé era suyo y que fue él mismo quien lo mato, me hizo revivir ese dolor que antes anestesiaba con pastillas y castigándome a mi misma.Bebo otro sorbo de la taza de té que tengo entre mis manos, y siento a Xan justo detrás del sofá, él lleva sus manos a mis hombros y como de costumbre me hace masajes.—¿Te sientes bien? —pregunta y besa mi cuello.Asiento y acaricio su mano con la mía.—Si, solo pensaba —informo.Xan besa mi mano para luego dar la vuelta al sofá y se sienta a mi lado para luego extender su brazo y que así yo me acomode en su abrazo.—Ya tengo la información de nuestro regreso a Nueva York —anuncia.Estas palabras, inmediatamente aler
[XAN]No tengo idea de cómo abordar este tema con Dhara, y es que en el fondo me muero de miedo de que saber la verdad le haga daño y por consecuencia a nuestro bebé. —¿Esta todo bien?— Me pregunta mientras que terminamos de servir el desayuno.—Si, solo estoy pensativo— Miento, pero al parecer ella no me cree absolutamente nada ya que entrecierra sus ojos.—¿Me puedes decir la verdad por favor? No quiero que entre nosotros haya mentiras, no ahora cuando ahora solo nos tenemos el uno al otro— Me pide y sé que tiene razón.—Yo tampoco quiero ocultarte las cosas, es solo que tengo miedo de que te haga daño. No estoy pensando solo en nosotros, sino también en el bebé— explico y sonríe levemente.—Yo pienso todo el tiempo en nuestro bebé, jamás haría algo para hacerle daño— Me asegura.Una vez que ambos nos sentamos a la mesa, tomo su mano y no dejo de mirarla a los ojos —Esta bien, te contare lo que está pasando, pero debes ser fuerte porque lo que te diré no es nada fácil— Advierto y el
[XAN]Una semana después: 3 de agostoLeer los titulares en la web de los principales periódicos, hablando del enfrentamiento de la DEA con Javier Linares y su gente me causa un sabor agridulce, y es que de cierta manera me hubiese gustado estar presente en ese momento donde finalmente hubiese podido decirle todas sus verdades en la cara. Observo las imágenes de su captura y solo espero que esta vez no salga de la cárcel, aunque la verdad dudo que pueda hacerlo. Gracias a los micrófonos, cámaras, e información que hemos recopilado con Dhara, la DEA tiene las pruebas suficientes para que termine sus días en una cárcel de máxima seguridad en los Estados Unidos.—Hijo, o hija… hoy es un día muy importante para todos nosotros— Le hablo a la foto de nuestro bebé y sonrió —Tu mami es finalmente libre de ese hombre— Continuo cuando el celular que me ha dado Martin suena interrumpiendo mi conversación. —Jefe, pensé que aún era muy pronto para su llamado— Contesto sin siquiera decirle hola.—X







