LOGINEmily quedó atrapada en su subconsciente. Sentía haber salido de su cuerpo; estaba yendo detrás de ella misma. Vio cómo se dejó caer al ver a sus padres sobre la mesa de la morgue. Vio el sufrimiento que experimentó al encontrar a Megan, su supuesta "mejor amiga", engañándola con su novio, Xavier.Pero también vio a León y entendió que Jacob y León eran la misma persona. Viajó a través de sus recuerdos como si navegara en el mar. Experimentó una vez más cada sufrimiento, cada problema que cruzaron juntos León y ella, cada vez que pudieron prevalecer juntos y cada malentendido que hubo entre ellos.Pero tal vez lo que fue más difícil de procesar fue ver cómo trajo a la vida a sus pequeñas gemelas, Victoria y Vanessa, y al fin descubrió lo que pasó realmente en ese accidente: cómo saltó al vacío para salvarse y salvar a su pequeña. Revivió el recuerdo una y otra vez y, por más que trataba, no podía despertar. Se sentía agotada, desesperada por salir de ese suplicio...Jacob visitaba a E
Jacob estaba sentado en su oficina, absorto en sus pensamientos. No podía dejar de pensar que a quien Emily recordó primero fue a Xavier, su sobrino. Hacía mucho tiempo que él lo había olvidado. Después de todo, muchos de los malos momentos de Emily fueron por él, y tan solo recordarlo le hervía la sangre.Los días pasaron tanto para Jacob como para Emily. Ella se recuperaba mejor de lo esperado y él la observaba desde las sombras, sin intervención de su parte. Había prometido a Ernesto que esta vez se alejaría hasta que ella quisiera su presencia; era lo mejor para ambos.A la semana de haber ingresado al hospital, Emily empezó el tratamiento con el doctor Ernesto. Poco a poco le venían imágenes dispersas de lo que había pasado en su vida antes de ser Emily y, junto al médico, se esforzó para recuperar sus memorias lo más rápido posible.En varios de sus recuerdos, ella recordaba que la llamaban señorita Bennett. Recordó que su trabajo era ser diseñadora de joyas y empezó a recordar
Jacob se quedó embelesado, viendo a Emily mientras ella se sonrojaba, pero todo cambió en un segundo, pues ella se desvaneció con una mueca de dolor. Jacob rápidamente la tomó en sus brazos para que no cayera y llamó a Ernesto para que atendiera a Emily de inmediato.—¿Pero qué pasó, Jacob? —dijo mientras lo apartaba para revisarla.—Yo no lo sé, de verdad que no sé. Solo vi su cara de dolor antes de que cerrara los ojos. —Jacob palidecía al ver que Emily no reaccionaba.—Jacob, ¿qué le dijiste antes de que se desmayara? —preguntó Ernesto.—Yo solo le pregunté si había pensado en buscar al padre de su hija, pero después de eso se desmayó —explicó.—Entonces por eso se desmayó, Jacob. Te dije que no forzaras a Emily. La memoria es más difícil de tratar; forzarla solo hará que ella sufra —lo regañó Ernesto.—Lo siento, no pensé que esa pregunta haría algún mal —dijo, tomando su cara entre las manos.—Retírate, Jacob. Me parece que por ahora solo harás que ella empeore —dijo Ernesto mien
Emily estaba siendo atendida por las enfermeras, mientras que Jacob la miraba desde una esquina, tratando de despistarla.—Deja de mirarla así, Jacob —le dijo Ernesto, el encargado de la enfermería y amigo íntimo de Jacob desde hacía cinco años.—No puedo evitarlo, Ernesto. Cada día quiero verla más, decirle que tiene otra hija y que yo soy a quien busca, pero sé que su salud es primero. Deberías entenderme; después de todo, has estado conmigo los últimos cinco años y sabes lo mucho que mi Victoria quiere conocer a su madre. Tengo que hacer algo para que ella se recupere y poder contarle la verdad —Jacob habló con desesperación, mientras su amigo solo movía la cabeza en negativa.—Tienes que entender que las cosas forzadas siempre resultan mal. Ya te dije que yo buscaré una forma médica segura para que ella recupere todos los recuerdos perdidos —Ernesto le tocó el hombro y se alejó de él en dirección a Emily.—Señorita Cervantes, las quemaduras son menores, pero estaba viendo su exped
Los días transcurrieron sin percances entre Emily y Jacob. Ella trataba de hacer el trabajo de secretaria de la mejor manera y, a pesar de lo exigente que parecía Jacob, había podido tratarlo más; se habían empezado a conocer. Algunas veces se quedaban hasta tarde por los problemas en el trabajo, y él la había ayudado con las partes que aún no entendía sobre la contabilidad de la oficina. Emily trataba de alejar cualquier pensamiento hacia Jacob, pero notaba el interés que él mostraba hacia ella y eso la ponía muy nerviosa. Además, Adela, una compañera de piso, empezaba a malinterpretar la relación entre jefe y empleada, y lo menos que ella deseaba era eso. Porque, si bien Jacob era un tipo muy apuesto y agradable, ella no quería tener ninguna relación con nadie hasta saber quién era realmente. Necesitaba saber si estaba casada con el papá de su hija y si él la había buscado o si simplemente se olvidó de ella. —Emily, tráeme un café, por favor —le dijo Jacob desde la puerta de su ofi
- Donde están? Ya las viste?- dijo despertado Jacob mientras Joshua movía la cabeza. - No hijo, fue más como si el destino la hubiera traído de regreso a casa.- dijo mientras le entendía un folder con documentos que Joshua había recabado. En aquellos documentos se encontraba toda la información de Emily Cervantes. Hacia unos años Flor Cervantes y su esposo Martin la habían encontrado cerca de un arroyo casi muerta con una pequeña en sus brazos, a pesar de que las heridas en el cuerpo no eran tan graves, la de cabeza si, ellos la llevaron a la ciudad J donde la trataron con los recursos que ellos contaban, una vez que estuvo más estable se dieron cuenta que no tenía memoria de nada así que los señores Gonzales le dieron un nombre, una familia y un nuevo inicio, la pequeña que llevaba Emily en sus brazos adoptó el nombre de Sarahi Cervantes y al igual que su hija Victoria compartían un enorme parecido con su madre. - Entonces ella no sabe quien es realmente?- pregunto Jacob con los







