Mag-log inMe sonrojé por esa extraña forma de decirlo. No sé si el alcohol se encargó de poner todas las fichas en su lugar, pero asentí.
⸻Bailaremos los tres o no bailamos ⸻Dije en broma.
⸻No pasa nada ⸻Él sonrió de manera adorable. Sus ojos negros me cautivaron, su mirada es tan tierna y peculiar.
Mientras Lily y yo nos reíamos de cualquier tontería, no sabíamos el nombre de este chico. Eso me interesó, estaba socializando con un completo desconocido.
⸻¿Cuál es tu nombre? ⸻Me le acerqué cuando la música estaba más movida.
⸻Soy Fernando. Un placer, señorita… ⸻Dijo agarrándome la mano y besándola delicadamente.
Iba a volver a bailar con Lily, pero esta se había perdido entre la multitud. Seguí con Fernando, es el único al que “conozco”.
⸻Gracias ⸻Dije sonrojada. Este chico me está cayendo bien.
⸻¿Te digo un secreto? ⸻Dijo con una sonrisa muy hermosa.
⸻Dime ⸻Me pegué más a él para escucharlo.
⸻Eres la chica más hermosa y rota que he conocido en este lugar. No sé cómo a tanta hermosura le pueden hacer daño.
⸻¿De qué hablas? Solo me han engañado, más nada ⸻Dije un poco confundida.
⸻En tu rostro veo tristeza…
⸻¿Ahora eres psicólogo?
⸻Solo cuando bebo ⸻Dijo con una sonrisa.
Platicamos de muchas cosas mientras bailamos: de sus gustos, cuál alcohol le parece mejor y cuál sabe a orina. En cuáles días es mejor ir al supermercado y hasta por qué Elon Musk podría acabar con la pobreza en África. Sus opiniones eran locas, pero me gusta… me gusta cómo se expresa, cómo habla. Es demasiado atrayente para mí. Pasaron las horas mientras hablábamos de todo.
No hablé mucho sobre mis gustos ya que no había descubierto qué me gusta… hasta que empezamos a hablar de autos.
⸻Mis favoritos son los Mustang ⸻Dijo él mientras me invitaba otro trago.
⸻Los Audi son mejores, deja tu estupidez ⸻Le refuté ⸻Además los Porsche son mil veces más rápidos que los Mustang.
⸻No, niñita meada ⸻Dijo riéndose ⸻No compares rapidez con calidad.
⸻Ya he probado más carros que tú ⸻Dije con una gran satisfacción ⸻Y tengo 29 años, no soy una niña “meada”.
⸻No me humilles así, niña meada ⸻Dijo con una sonrisa de satisfacción ⸻Solo tengo un Mustang. ¿Cuántos carros tienes?
⸻Algunos Audi y… Porsche. Decir esto me dolía un poco, ya que para el cumple de ella… le regalé uno de mis favoritos.
⸻No te pongas triste… ¿te recordó a ella?
⸻Sí… lo siento. No debería de estar así ⸻Dije secándome las lágrimas y volviendo a mi alegría normal.
Él me miró por un momento con su hermosa sonrisa. Por segundos se volvió lo único que miraba, escuchaba y deseaba. Por Dios, qué buen partido. ¿Por qué no lo conocí antes? Es atento, buen conversador, me cuida… joder, no sé si siente lo mismo, pero ambos somos compatibles. Salimos de la ensoñación en la que estábamos embrujados y reaccionamos. Ambos nos agarramos la mano.
⸻¿Quisieras sentarte conmigo a beber o…?
⸻O podríamos hacer otra cosa ⸻Dije con una sonrisa un tanto nerviosa.
Fernando era tan lindo que no me resistí. Puede que el alcohol haya hecho su magia, pero… lo besé. Sentía bastantes cosas: miedo, ¿amor?, adrenalina, ganas, muchísimas ganas… joder, era el paquete completo. Me acerqué más a él y ambos nos fundimos en un delicioso y hermoso beso.
Tenía bastante sin sentirme viva… sus besos me daban ganas de salir adelante. Estaba bajo el hechizo de una sirena.
⸻Te amo ⸻Dijo con una voz tan melodiosa y dulce que no me resistí a besarle otra vez.
⸻¿A dónde vamos? ⸻Le respondí caída totalmente a su encanto. No me puedo resistir más… esto que siento es demasiado como para expresarlo en palabras.
Nos fuimos a mi casa, ya que me sentía más cómoda en ese lugar que en otro. El solo asintió y fue todo un caballero.
Esta noche ha sido de las mejores, sin dudas me habría perdido en sus ojos, esos ojos que me fueron tentación y pecado. Sucumbí al placer y disfrute, olvidando toda la desgracia pasada. Gracias Fernando, que buena noche.
(…)
Amanecí en mi cama, en mi casa… todo estaba limpio y despejado, sin rastro de que alguien estuvo aquí, salvo yo. Solo esta cama y yo somos testigos de lo que pasó anoche… fue increíble. De inmediato recibí una llamada de Lily. Tenía 15 llamadas perdidas de ella.
⸻¡Pensé que te secuestraron! ⸻Dijo en cuanto le contesté. ⸻Baja el tono de tu voz ⸻Dije con una voz tranquila y suave, la resaca me estaba pegando fuerte.
⸻Ah… eso no decías anoche ⸻Dijo ella con un tono cómplice…
⸻¿Qué? ¿Me…? ⸻Sí, te vi besuqueándote con el chico. Estaba muy guapo, ¿verdad?
⸻Cállate… solo fue un amor de una noche.
Soy tan burra que no le pedí su número. Ahora no sé cuándo me lo encuentre. Al menos que se acuerde de dónde vivo.
⸻Bueno, ya tuviste tu encuentro de despecho. Ahora tu vida empezará de cero. El chico es muy lindo y todo, pero no te enamores, por cierto ¿usaste protección? ⸻Dijo rápidamente que me costó captarla.
⸻Eh… creo ⸻Dije levantándome de la cama, mirando a mi alrededor.
⸻Bueno, es un acierto. El problema es que solo se fue sin más… así que tienes razón, solo es algo de una noche.
Me reí de manera nerviosa ya que no estaba viendo el condón… bueno, de seguro lo echó en el inodoro.
⸻Ahora señorita, ¿te piensas quedar en tu casa? ⸻Me preguntó curiosa. Tuve que cortar la charla, entró mi madre de repente a mi habitación.
⸻¡Por qué no contestas el puto celular, hija! Tenemos más de una semana sin saber de ti
⸻Dijo bastante enojada
⸻¡Demonios! ¿Qué te hiciste en el pelo?
⸻Mamá, estoy bien ⸻Dije mirándola con enojo, sus gritos potencian mi jaqueca ⸻Los iba a llamar hoy.
Me tomó el celular y me miró bien. Parece como si hubiera cometido un crimen.
⸻Hueles mucho a alcohol… no sé qué decir de ti. Ni Nashla sabía nada de ti. ¿Qué te pasa?
⸻Eh… ⸻Parece que esa hija de puta no ha dicho lo que ha pasado ⸻¿No puedo salir por un fin de semana y descansar de todo? No soy una esclava, mamá.
Ella solo me miró molesta… bueno, que se aguante.
⸻No comprendo tu absurda rebeldía esta semana. Qué bueno que estás bien ⸻Dijo sentándose en mi cama.
⸻Ahora no quiero distracciones. Mañana necesito conseguir ese contrato con el estado, ya hice lo que tenía que hacer y bueno, ya tengo tiempo completo para conseguir lo que necesita la empresa ⸻Dije limpiándome la cara.
⸻Confío en ti, cariño. Pero ellos movieron la reunión para 15 días, así que tendrás más días para organizarte mejor. Mañana ve a ver a tu padre, está muy preocupado por ti.
Sin nada más, solo me lanzó una toalla.
⸻Espero te bañes, hueles muy feo ⸻Dijo con asco.
⸻Gracias por la información, madre. Recuerda que estoy viva, ya te tomaré la llamada. ⸻Te quiero, hija, no lo olvides ⸻Dijo saliendo de la habitación.
Las conversaciones con mi madre son así, soy más dinámica con mi padre. De igual forma aún trato de entablar más relación con ella.
Maldición, ¿qué hago ahora? Anoche fue jodidamente hermoso. Quisiera verlo otra vez. Pero Lily puede que tenga razón: no debo de enamorarme de algo de una noche. Aunque fue por despecho… Bueno, no importa. Lo gozado no se quita. Le haré caso a mi madre, voy a bañarme. Sí apesto mucho.
//
13 días después…
Estoy en la corte en estos momentos. El divorcio se tiene que efectuar, no quiero mantener a esa desgraciada. Lily me acompaña como mi abogada y colega de confianza, y para este momento está más que preparada. Todas las evidencias y vídeos están ahí, la voy a demandar por invasión a mi propiedad con ese tipejo. Tiene aún el descaro de traer a ese tipo a la corte. Necesito paciencia.
⸻Mantente cuerda y por nada del mundo estés hablando sandeces, déjame proceder. Quieres matarla y yo también, pero tienes que calmarte.
⸻Estoy calmada.
Ya quiero firmar el divorcio. Esto tiene que hacerse rápido. El juicio procedió de manera amena, firmé los papeles rápidamente y ella dejó de llamarse señora de Díaz. No se le dio nada de compensación por lo que hizo y además de eso, gané que ella me pague los daños psicológicos causados por ese momento fatal. Es que no aprende. Espero que aprenda.
⸻Y pensar que te amaba, hija de perra ⸻Dije cuando me acerqué a ella, mirándola con odio y desprecio ⸻Desperdiciaste años por pura estupidez. Espero goces el infierno que te espera.
Ella solo me miraba con cara de sufrida. Esa cara no la tenías cuando estabas encima de él, muy tarde lo pensaste. Salí de ahí con la cara triunfante, pero una vez salí de ahí en el auto me derrumbé. Aún no me he adaptado a estar sin ella, aunque ya estoy cerca de olvidarla. Es lento pero seguro el proceso.
⸻Vamos, Alessia, eres más fuerte que todo esto. Tienes que salir adelante. Eres de las mujeres más influyentes del sector corporativo según Forbes ¿eso no te hace feliz?
⸻También soy humana, Lily. Compartir tu vida con alguien a tal punto de hacer tu mundo solo con ella… pero viene y te destroza así… no sé qué pensar. Pero ya he llorado bastante, es verdad, tengo que salir adelante.
Me abrazó mientras lloraba desconsolada. Le pedimos al chófer que nos lleve a nuestro restaurante favorito y mientras el recorrido estaba, solo pensaba en lo que pudo haber sido si hubiera conocido a ese chico antes… no sale de mi mente, es demasiado para mí. Mi celular suena y tomo la llamada, es mi padre.
⸻¿Cómo procedió el juicio, hija? ¿Pudiste ganar?
⸻Sí, padre, solo espero que esto no se haga público, sería fastidioso estar en los noticieros por esta burrada.
⸻Me estoy encargando de eso. Lamento que te hayan roto el corazón de esa manera.
⸻Ya es pasado. Ahora hay que hacer dinero ¿no? ⸻Dije con una sonrisa dolida.
⸻Sí. Ya está todo preparado, necesito que estés cuerda para esto, iré a recibir mis tratamientos a partir de mañana a la clínica privada que te comenté… espero lo consigas, dependo de ti para vivir.
Sin más, colgó. Me siento muy presionada con esto. Siento que después del sábado mi perspectiva de ver el mundo ha cambiado, no sé, siento que las cosas deberían de ser ¿diferentes? ¿no tan estresantes? Fernando me ha dejado pensativa.
⸻¿En qué tanto piensas? ⸻Me preguntó Lily ⸻Ya llegamos.
⸻Oh, lo olvidé ⸻Dije con una sonrisa fingida ⸻Solo me retocaré el maquillaje y saldré contigo.
Lo hice rápidamente y salí con Lily. Unos malestares de inmediato me andaban mareando y sentía que quería vomitar. Es normal, cuando lloro me duele la cabeza y me dan esa especie de malestares. Pedimos unas entradas para empezar, me encantaba este restaurante y su comida tan deliciosa. Una vez nos trajeron los macarrones, solo le di una probada y sabía horrible.
⸻¡Qué asco! ¿Qué tiene esto? ⸻Pregunté con enojo.
⸻¿Qué te pasa? Están buenos los macarrones. Saben como te gusta. ⸻Están malos. No puedo con esto ⸻Los rechacé. Le pedí al mesero que me trajera una cola. Grave error.
Inmediatamente la tomé tuve que irme al baño, estaba igual de asquerosa. Vomité todo lo que me había comido, qué asco la verdad. No pensé que estaría tan mal después de llorar. Volví a la mesa y Lily me miraba con una sonrisa sospechosa.
⸻¿Qué? ⸻La miré sin entender nada.
⸻Me recordaste a mi tía cuando estaba embarazada ⸻Dijo riéndose ⸻Un momento… ⸻Dijo mirándome de repente.
⸻No, obvio no. Además, puede que la menstruación esté a punto de venirme, estoy en la semana.
⸻Bueno, tuviste un encuentro ese sábado… hoy es viernes, de hace 13 días… no está de más quitarse la duda…
⸻¡Lily, usamos protección! ⸻Le reclamé en voz baja.
⸻Puede fallar… ⸻Dijo con una gran sonrisa ⸻Solo hazte la prueba y descarta.
⸻Si sale negativa me debes 100 dólares ⸻Dije mirándola divertida.
Es que ella sale con unas cosas bárbaras.
⸻Yo la compraré y cuando vea tu cara de pánico espero que no vengas a llorarme ⸻Dijo riéndose ⸻Trato hecho, si gano yo le pongo nombre al bebé.
Bueno, no pierdo nada, le callaré la boca y ganaré dinero incluso.
//
Una vez salimos del restaurante pasamos por la farmacia, ella salió a comprar y de ahí nos fuimos a su casa, donde me hice la prueba de orina.
⸻Son 5 minutos ⸻Dije mirando la caja ⸻Esto es una estupidez.
⸻Es bueno descartar antes de todo, por favor. Nadie sabe.
⸻Después de esto tengo que irme a terminar de hablar con los arquitectos de los planos de construcción y la estructura legal para el gobierno. Espero les gusten, porque de lo contrario…
⸻¿Qué pasa? ⸻Preguntó curiosa. Ella no sabía lo de mi padre, nadie sabe, excepto mi madre y yo.
⸻Necesito ganar esto, sabes cómo soy.
Pasaron los 5 minutos y como suponía, solo había una raya.
⸻En tu cara, necesito mis 100 dólares ahora ⸻Dije con una sonrisa de satisfacción.
⸻No celebres tan rápido, señorita ⸻Dijo mirando asombrada la prueba. Se estaba formando una segunda raya… eso significa… ¿Pero qué demonios?
—Al diablo con lo que deberíamos hacer, preciosa —dijo con esa sonrisa juguetona que me desarmaba por completo—. Solo por hoy. Mañana vuelves a tu vida perfecta y a tu realidad. Pero hoy… quédate conmigo.No pude más. La tentación, la necesidad de sentirme querida sin contratos de por medio y el deseo acumulado durante semanas ganaron la batalla. Lo tomé del cuello de la chaqueta de cuero y lo besé.Fue un beso hambriento, salvaje y cargado de una electricidad acumulada. Sus labios sabían a mezcal y a peligro. Me sujetó por la cintura con la fuerza suficiente para pegarme a su pecho, y por unos minutos, el resto del universo simplemente dejó de existir.Veinte minutos después, no sabíamos exactamente cómo, estábamos entrando a la habitación de un hotel boutique discreto en la zona colonial. Un lugar de paredes de piedra, luces tenues y sin fotógrafos acechando en las esquinas. Pagué la habitación con billetes en efectivo que traía en la cartera para no dejar ni un solo rastro digital.
Ahí estaba él.En medio del humo denso teñido de luces moradas, el retumbo sordo de los bajos retumbando en el suelo y el olor penetrante a tequila barato con limón, Fernando parecía una visión directamente esculpida para poner a prueba mi cordura. Llevaba unos jeans oscuros desgastados, una camiseta negra descolorida que le marcaba el pecho y esa chaqueta de cuero que parecía haber sobrevivido a tres guerras mundiales. Pero lo que me hizo tragar saliva de golpe fue su cabello: una melena hasta las orejas, rebelde y castaña que le caía con una desenvoltura salvaje.En ese preciso instante, la abogada fría y analítica que llevaba dentro le dio una bofetada metafórica a la tonta obsesionada de la mañana.«¡Pero qué imbé... es decir, qué delirante fui en la mañana!», me recriminé en un grito mental mientras me agarraba del borde de la barra para no caerme de espaldas. «¡Míralo! Fernand es un médico cirujano estirado que huele a clínica privada, habla como un diccionario de derecho consti
—Todas las manos de los hombres de un metro ochenta y cinco con buena genética se ven parecidas en fotos de alta resolución, Alessia —respondió ella, rodando los ojos con dramatismo—. Además, ¿me estás diciendo que el hijo del presidente de la nación, en lugar de estar revisando presupuestos del Estado o salvando vidas en un quirófano, se puso una peluca de león, se cambió el nombre por una 'o' al final, se subió a un carro viejo y se fue a un club de mala muerte a emborracharse con dos chicas despechadas?—¡Podría ser un hobbie! —defendí, aunque la frase sonó ridícula incluso en mi cabeza en cuanto salió de mis labios.—¿Un hobbie? —Lily soltó una carcajada tan fuerte que casi se ahoga con el café—. Claro, el pasatiempo favorito de la alta alcurnia política: hacerse pasar por un rockero sin dinero para que las abogadas ricas les regalen tragos. Alessia, por favor, estás buscando un fantasma porque tienes miedo de lo que sientes por este hombre y porque tu cerebro no puede procesar qu
Salimos al estrado. El impacto de los flashes fue como una explosión de luz blanca que casi me deja ciega. Los gritos de los reporteros llamando nuestros nombres se superpusieron unos a otros en un caos absoluto.¡Licenciada Díaz! ¡Señor Fernand! ¡Una foto juntos! ¡¿Es verdad que la boda será en diciembre?! ¡¿Qué responde a los rumores de que esto es una estrategia de campaña?!El Presidente de la República, a nuestro lado, levantó las manos pidiendo silencio y se acercó al podio con la solvencia de un político veterano.—Buenas tardes a todos los miembros de la prensa —comenzó el mandatario con voz potente—. Hoy no solo estamos aquí para anunciar la adjudicación definitiva de la licitación del proyecto del Centro Comercial del Estado a la Constructora Díaz, una empresa de probada solidez y excelencia técnica… sino también para compartir una noticia que llena de alegría a nuestra familia.El salón quedó en un silencio absoluto. Todos los micrófonos se inclinaron hacia el podio.—Mi hi
El café de la mañana no sabía a café; sabía a castigo divino. Estaba sentada en la cocina de mi departamento con una taza de manzanilla tibia entre las manos, mirando la pantalla de mi teléfono como si fuera a explotar. Y tenía razones de sobra para temerle: las notificaciones caían en cascada con la violencia de una avalancha en los Alpes.«Alessia Díaz y el hijo del presidente: ¿El romance corporativo de la década?» «De la bancarrota al altar de la República» «Forbes analiza el impacto financiero de la boda Díaz-Fernand»—Si vuelvo a leer la palabra "cuento de hadas" en un titular, voy a demandar a la Real Academia Española por uso indebido de metáforas —refunfuñé, dando un sorbo a mi infusión.Lily, que estaba sentada frente a mí devorando un croissant con la tranquilidad de quien no tiene la vida hecha un nudo ciego, se echó a reír.—Acepta tu destino, amiga. Ahora eres la Cenicienta del sector inmobiliario. Solo que en lugar de un zapatillo de cristal, usas tacones de marca, tien
El aire dentro del despacho de Fernand olía a madera de nogal, cuero caro y el perfume sutil pero inconfundible de su colonia. Eran las diez de la noche de un martes y, en lugar de estar descansando o revisando expedientes en mi casa, estaba de pie en medio de la alfombra persa, con los brazos cruzados y la mirada fija en el hombre que, sobre el papel, era mi prometido.—A ver, otra vez —dijo Fernand, aflojándose la corbata y apoyándose en el borde de su enorme escritorio de caoba—. La prensa no nos va a preguntar qué día firmamos la licitación de la obra. Nos van a preguntar dónde fue nuestra primera cita. ¿Qué vas a responder?—En un evento de gala de la Cámara de Comercio —recité con voz monótona y cara de pocos amigos—. Nos vimos al lado de la mesa de aperitivos, cruzamos miradas mientras sosteníamos dos copas de champagne caro y caímos rendidos ante el intelecto y el encanto corporativo del otro.Fernand soltó una risa seca y negó con la cabeza.—Alessia, pareces un robot program







