Amor de una "noche"

Amor de una "noche"

last updateÚltima actualización : 2026-09-24
Por:  Jhon WActualizado ahora
Idioma: Spanish
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Alessia es una inteligente y habilidosa abogada corporativa a la que no le gustan las fiestas o el desenfreno. Ella prefiere pasar la noche revisando estados de cuenta en Excel o estructurando contratos millonarios para su padre, pero al enterarse de que su novia la engaña, decide olvidar su dolor en una noche de copas. Noche que nunca olvidará, ya que gracias a esta, dos grandes secretos tiene que ocultar antes de que cumplan 5 meses. Una propuesta indecente con un contrato millonario de un desconocido en un elevador hará que ella se cuestione qué carajos hacer; está entre la espada y la pared.

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Capítulo 1

Conociendo a Alessia y su vida... un poco de ella.

Estoy a punto de hacer una locura, esta decisión me va a condenar de por vida… pero al carajo, tendré que hacerlo.

(…)

Trabajo, trabajo y más trabajo. ¿Qué me gusta hacer en mis horas de descanso? Dinero. ¿Para qué ir a divertirme a una fiesta hasta las dos de la mañana si puedo hacer dinero en este tiempo? Claro, esa es mi mentalidad en ese momento… ¿verdad?

Me he dado cuenta de que la vida puede escupirte en la cara y solo te queda sonreír. ¿Crees que no? Conóceme entonces.

//

Alessia, 29 años.

Crecí en la pobreza, sé muy bien qué carajos se siente pasar hambre, no tener con qué vestir, ni dónde vivir. Las calles y yo nos conocemos muy bien. Sé cómo se siente el frío colándose por la suela rota de un zapato viejo y la vergüenza de agachar la cabeza cuando te miran como si fueras basura. No fue hasta que cuando cumplí 16 mi madre decidió abandonarnos —ya que vivíamos en un refugio en ese entonces— para dedicarse a la vida fácil, y a mi padre se le ocurrió la brillante idea de dar los últimos dos dólares que nos encontramos en la calle en un boleto de lotería. Esa noche discutí feo con él, teníamos dos días sin comer algo.

Le grité con toda la rabia de una adolescente asustada. Pero una vez nos enteramos de que él era el ganador de la lotería de 200 millones, se me pasó el enojo. Claro, mi madre apareció por arte de magia y bueno, su “amor eterno profesado a nosotros” le renació. Mi padre la perdonó y siguió con nosotros. Como él solo había hecho la escuela pública, su mentalidad le alcanzó para poner un establecimiento de comida al principio, para luego irse a la universidad y yo a la escuela, y los dos complementarnos en el estudio. Gracias a esto nos volvimos socios mayoritarios de un banco y nos fue de maravilla esta decisión. Fundamos una empresa constructora y ambos somos personas de éxito. Tenemos dos negocios e invertíamos en más dinero.

De ahí nació mi obsesión al dinero y a no quedarme pobre porque, ¿para qué? Ya he probado los dos mundos y prefiero estar como estoy. Controlándolo todo. Calculando cada riesgo, cada cláusula y cada centavo. En mi vida no hay espacio para la suerte, solo para los contratos blindados.

(…)

7 am.

Con un demonio...

Llegaré tarde a la oficina. No puedo perder otro contrato millonario con el inversionista. La empresa está casi en la quiebra. Ya van dos contratos que pierdo esta semana y todo está en juego con lo que haga hoy. Mi reputación como la abogada que nunca pierde un trato se viene abajo si esto no sale perfecto. Me levanto y rápidamente trato de darme medio baño, al mismo tiempo que lavo mi cabello.

Hoy es un día importante y soportar otro reproche de mi padre ya es demasiado. Listo, creo que me arreglé. Suena el celular con demasiada demanda. Creo que ahora sí voy a tomar la llamada. Avanzaré más si desayuno en lo que hablo. Sin embargo, noto que es un número desconocido. Qué extraño.

⸺Buen día, habla la licenciada Alessia Díaz, asesora legal de la constructora Díaz. ¿Qué se le ofrece? ⸺Contesto de manera formal, marcando distancia desde la primera palabra.

⸺¿Así le hablas a tu estilista? Pero qué seria, señorita ⸺Oí el tono burlón de Luca.

⸺Por favor ⸺Dije de manera cortante ⸺¿Qué se te ofrece? Estoy con los nervios de punta, no tengo tiempo para tus juegos.

⸺Parece que nunca quieres visitarme, vi tus fotos en el reciente hospital inaugurado y noté que tu pelo estaba hecho un asco.

⸺Sabes bien que me gusta llevar el pelo largo…

⸺Hablo del color negro que aún no supero que tengas puesto ⸺era notable su desagrado.

Mi padre no quería que siga portando el rubio plateado que tenía, decía que restaba seriedad frente a los socios de la junta, así que opté por pintarme el pelo de negro a espaldas de Luca.

⸺¡Tienes 28 años! ¿Hasta cuándo dejarás que te controlen? ⸺Dijo al oír mi notable silencio. ⸺Me gusta el color negro, ya lo sabes ⸺Le colgué.

No me gusta que se metan en mi vida, no lo he despedido solo porque me hace reír y es el único que se atreve a decirme las cosas sin filtro. En fin, a lo que venía. Me alisté y salí para la empresa. Ya mi padre me dio la alerta de que me estaban esperando y solo faltaba yo. Antes de entrar en la sala de junta le mandé el mensaje de buenos días a Nashla, mi hermosa esposa. Anda de viaje a ver a sus padres. En el fondo tengo mi corazoncito, aunque solo ella tenga la llave para verlo.

Ella no me ha contestado, de seguro más tarde lo hará; siempre se le olvida cargar el teléfono cuando viaja. Dejo mi celular en la bolsa y entro con una sonrisa seria y firme, tomando esa postura erguida que impone respeto de inmediato.

⸺Buenos días, caballeros ⸺Dije cortésmente ⸺Disculpen la tardanza, atendía unos asuntos urgentes. Si gustan podemos empezar la reunión.

Había tres inversionistas, dos secretarios y mi padre sentado en el medio. Ellos me miraban atentamente, evaluando cada uno de mis movimientos. No me intimidaba, ya estaba acostumbrada a ser la mujer joven en mesas llenas de hombres trajeados que dudaban de mi capacidad hasta que abría la boca. Pero lo que me tenía pensativa y sin laborar como es debido, es un proyecto personal. Hicieron el ademán de proseguir y empecé a proyectar lo que tenía en mi laptop.

⸺La empresa constructora Díaz ha tenido un largo repertorio en toda la ciudad. Si miran a su alrededor todo lo construido es de nuestra mano, si van a invertir en algo, que sea en algo de calidad y durabilidad. Este edificio fue construido por nuestras manos, la calidad se siente, esto tiene más de treinta años y sin lugar a duda luce nuevo como si fuera el primer día.

Terminé de dar la introducción a la propuesta, expuse las cláusulas legales del acuerdo, la estructura financiera y los análisis de estados de cuenta para la construcción de lo que quieren, que es un centro comercial. Les expliqué detalladamente la cobertura de riesgos, blindando cada vacío legal para proteger los fondos, los costos totales y los intereses aplicables en caso de demora en los pagos.

Desglosé los números con una precisión quirúrgica que no les dejó margen de duda. A ellos les gustó la propuesta, firmaron la intención de compra, la aceptaron y por fin pude respirar. Sin embargo, mi padre se notaba molesto, extraño... no se que decifrar. Había una tensión extraña en su mandíbula, y una vez se fueron los inversionistas él me llamó aparte.

⸺¿Qué pasa, padre? ⸺Pregunté preocupada, arreglando los folios sobre la mesa.

⸺Te he dicho que en la empresa no me llames así ⸺Dijo con enojo, golpeando suavemente la madera con su anillo de oro.

⸺Disculpe, señor Díaz ⸺Dije de inmediato, tragándome el orgullo y recordando los protocolos establecidos aquí.

⸺Estuviste bien… pero necesito pedirte un gran favor. Asentí para que siguiera hablando. Su rostro lucía demacrado, cansado, y a pesar de los lujos y el traje a medida que llevaba encima, se notaba que algo andaba muy mal en él. Tenía las sombras de las ojeras demasiado marcadas. ⸺Me comentaste hace algunos meses que estabas buscando un embarazo, sin embargo, parece que aún no sucede la buena nueva ⸺Dijo un poco pensativo, clavando su mirada fría en mí ⸺Necesito que pospongas esos planes, al menos por un año más.

⸺¿¡Qué!? ⸺Dije un poco sobresaltada, el aire se me atascó en la garganta y la confusión me nubló la vista ⸺¿Por qué me pides esto si sabes que es lo que más quiero ahora?

Ese es mi proyecto personal, el único refugio que tengo fuera de este imperio de cemento y leyes. Nashla y yo tenemos meses planeando una fecundación in vitro para poder ser madres. Llevamos casadas 4 años y queremos avanzar al siguiente paso. Será nuestra completa felicidad en nuestro matrimonio, la prueba de que construí algo real y hermoso. Justo este año quiero tener esta bendición y mi padre me está pidiendo algo sumamente difícil, exigiendo que ponga mi vida en pausa por la suya.

⸺La empresa está mal, Alessia. Muy mal ⸺añadió bajando la voz, en un tono sombrío que rara vez le escuchaba ⸺Hay varios contratos que te van a tomar tiempo, planeación, viajes y esfuerzo constante. En ese estado no podrás hacer nada, no podrás estar en juzgados ni en obras a las tres de la mañana. Y sabes que necesitamos el dinero para levantarnos.

⸺Padre, tenemos todo lo que necesitamos ⸺Dije contradiciéndole con firmeza ⸺Sabes que llevo los balances y las cuentas al día, conozco cada cifra de memoria. Y aunque no haya tanto flujo de efectivo ahora, aún nos podemos considerar millonarios.

⸺Creo que eso no se podrá ⸺Dijo un poco angustiado, pasándose las manos por la cara en un gesto de pura desesperación.

⸺¿Qué pasa, padre? ⸺Pregunté enfatizándole la palabra, exigiendo una verdad sin rodeos corporativos.

En este momento mi madre entró a la sala de juntas. Ella estaba con el semblante serio, pálida, con los brazos cruzados pegados al pecho. No entendía lo que pasaba, pero el aire se volvió denso, sofocante.

⸺Tengo cáncer, hija. Tengo un jodido cáncer en la cabeza.

Esto no puede estar pasando…

mier…

El suelo pareció moverse bajo mis tacones. El hombre invencible, el que me enseñó a no mostrar debilidad ante nadie, me estaba mirando con la vulnerabilidad de un niño asustado.

⸻Pero no te preocupes, está en fase inicial y se puede erradicar, sin embargo necesitamos dinero para ello. Los tratamientos experimentales en el extranjero son costosos y la liquidez de la empresa está comprometida. ¿Cuento contigo? ⸻Dijo él relajando un poco el semblante, pero dejando caer el peso del chantaje emocional sobre mis hombros.

⸻¿Hablas en serio? ⸻Mis emociones cambiaron en menos de dos segundos. Mi mente analítica se bloqueó por completo ⸻No sé cómo debería sentirme con esto.

⸻Esto debe de impulsarte a ser mejor, a no distraerte. Tú algún día estarás al frente de todo y no estaré… esto te servirá de práctica por ahora. Vas a liderar la firma y vas a salvar mi vida. Mientras mi padre hablaba y mi madre me miraba en silencio esperando mi subordinación, recibí una llamada de mi doctora, de la cual tenía pendiente que me llame esta semana, pero justamente me llamó hoy. El vibrar del teléfono sobre la mesa de cristal sonó como una alarma de rescate. ⸻Disculpen ⸻Dije interrumpiendo a mi padre ⸻Tengo que contestar esta llamada. Es urgente. Salí al pasillo para contestar la llamada, alejándome de sus miradas para posteriormente dirigirme al baño, buscando un poco de aire.

⸻¿Hablo con la señorita Díaz? ⸻Preguntó mi médico al otro lado de la línea.

⸻Sí… soy yo. ¿Cuáles son los resultados? ⸻Pregunté ansiosa, apoyando una mano sobre el lavabo helado.

Recientemente me fui a hacer una prueba de fertilidad, para ver si puedo quedar embarazada como fecundación in-vitro. Ya 4 veces ha salido fallida. Ahora, irónicamente, no me conviene que todo vaya bien tras la bomba que me acaba de soltar mi padre. Tengo la mala suerte de que las cosas no salgan como quiero a veces, espero no me afecte esta cuestión.

⸻Aún no se encuentra del todo fértil, señorita Díaz. Sin embargo, está mejor que antes. Los niveles hormonales han respondido. Si se recurre a un tratamiento de 3 meses, ya para ese entonces se puede proceder a un embarazo exitoso en los meses posteriores.

Es una buena noticia. Muy buena. En cualquier otra circunstancia estaría feliz y regocijada por ello, saltando de la emoción, pero tengo que recordar una responsabilidad brutal que me acaba de ser impuesta hace un rato y no sé cómo lo tome Nashla. Posponerlo un año rompería su corazón... y el mío.

⸻Gracias por la información, Dra. Rodríguez. Le agradezco por su favor de notificarme los resultados por medio celular.

⸻De nada señorita, entiendo que su agenda es ocupada. Sin embargo, necesito que pase por acá hoy si es posible, para que me traiga sus documentos correspondientes y los de su pareja, además de los anteriores análisis para proceder de manera correcta en el papeleo y se agilice todo. ⸻Gracias ⸻Solo alcancé a decir antes de colgar.

¿Qué carajos hago?

No quería ver a mi padre ahora, no podía regresar a esa sala de juntas a fingir que no me estaba desmoronando por dentro. Me siento mal porque no sé qué debería de sacrificar ahora: mi sueño de ser madre con la mujer que amo o la vida del hombre que me sacó de la miseria y me dio todo ¿no debería poder yo con las dos cosas? ¡Solo es un bebé!.

Tendré que llamar a Nashla para preguntarle dónde están los papeles de la clínica. Marco y marco para ver si me responde. Un tono, dos tonos, al buzón. Parece que el viaje está entretenido, ya que no responde. De todas formas, buscaré los análisis en los gabinetes de la casa, deben de estar por algún lado en nuestro estudio.

//

Enciendo el auto y me voy manejando con un poco de nervios por lo que acaba de pasar hace un rato. Las manos me sudan sobre el volante de cuero. Es que Nashla no me va a creer cuando le cuente todo esto; ella sabrá qué hacer, siempre es mi cable a tierra cuando el mundo corporativo me desborda. En eso suena otra vez mi teléfono y hablo por manos libres.

⸻¿Cómo está la amiga máaaaas linda? ⸻Escucho decir. No mames Lily, molestas tan temprano.

⸻Hola Lily hermosa ¿Cómo andas? ¿Cuánto te presto ahora? ⸻Le dije en broma, tratando de aligerar el nudo de estrés en mi cuello.

Lily, hermosa chica de la universidad y la única amistad leal que tengo, las demás que tengo son conocidas por interés y la única que me quiere por quien soy, sin fijarse en el apellido ni en la cuenta bancaria.

⸻Por favor, no todos estamos detrás de tu dinero, Alessia ⸻dijo riéndose ⸻Hoy se arma una fiesta en Terra Blues ¿Te animas a ir? No digas que no, es en un lugar muy exclusivo de aquí e iríamos de incógnito. Sabes que es mejor ir así, huele a peligro y buena música.

⸻No tengo cabeza para eso hoy, Lily. Lo siento, otro día será. Tengo un caos familiar y de trabajo encima.

⸻¡No jodas! A la última fiesta que fuimos juntas fue a la graduación y porque te era obligatorio para foto del título. Vives encerrada en ese traje de ejecutiva.

⸻Muchos trabajamos Lily, entiende eso. Alguien tiene que pagar las cuentas.

⸻Okay, pero ¿Cuándo me vienes a visitar? Extraño tus visitas, tengo dos semanas sin verte.

Me gustaría hablar con ella de esto, desahogarme con alguien que no me juzgue.

⸻Creo que después de que pase por el médico iré a verte 10 minutos ¿Qué te parece?

No dijo nada por la emoción, solamente gritó emocionada que sí y le colgué. Ya estaba llegando a casa.

Son las 11 de la mañana, hora en donde el vecino se acostumbra a poner sus canciones rompecorazones mexicanas a todo volumen. Está limpiando el patio al parecer; hoy las rancheras se oyen más tristes y despechadas de lo normal.

Aparco el auto, subo las escaleras para buscar los papeles y noto algo extraño: la puerta principal de la casa ya está abierta, apenas entrecerrada. ¿Habrá llegado Nashla ahora? ¿Por qué no me llamó? ¿Acaso la dejé abierta con el apuro de la mañana? No, yo jamás cometo esos errores.

No me jodas, si nos robaron no me daré cuenta hasta que falte el televisor. Entro rápidamente, con el corazón acelerado, para ver si todo está en orden.

Bueno, la estancia se ve intacta, los cuadros en su lugar, la laptop en la mesa. Lo que no se ve bien es que la puerta de nuestra habitación principal está entreabierta… Un hilo de aire frío me recorrió la espalda. Yo no dejé esa puerta abierta.

La música del vecino se sustituyó de golpe por unos ruidos extraños que venían del fondo del pasillo. Gemidos ahogados, jadeos pesados, sonidos explícitamente nopor. No me jodas vecino, ¿ahora pones los parlantes hacia mi ventana? Qué asco.

A pesar del asco que me da, avanzo a paso lento por el pasillo hacia la habitación para buscar rápidamente los análisis e irme de ahí. Empujo la puerta de inmediato, lista para cerrar los cajones y… El mundo se detuvo. No era la bocina. El sonido estaba en mi habitación.

El aire se me congeló en los pulmones y el estómago se me cayó a los pies en un impacto seco y desgarrador. En vez de buscar oro encontré cobre. No, peor que eso: encontré el infierno. En mi cama, sobre las sábanas de seda que elegimos juntas para nuestra boda, se encuentra Nashla. Mi esposa. La mujer por la que estaba dispuesta a discutir con mi padre y seguir con un embarazo. Estaba de espaldas, con el cabello revuelto, siendo penetrada por un hombre desconocido de manera salvaje, sucia y descarada, soltando gemidos que jamás en cuatro años de matrimonio me había dedicado a mí.

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