Share

Capítulo 5

Author: Deyssi
last update publish date: 2021-05-26 07:09:00

ARLENE

En manos de Ramiro Gaviria o “Tiberio” como se le conoce en la zona, en estos días he llegado a conocer mucho de mi padre; el famoso Dios de la heroína. Ahora sé perfectamente de donde ha salido cada centavo de la fortuna que amasado y lo que pretende hacer conmigo y pues, en cualquiera de los dos bandos estoy perdida. Lo que aún no sé es quien es mi madre y es un tema que no me quita el sueño, en estos momentos lo que me interesa es buscar la mejor manera de escapar.

Estos días me han servido para estudiar y analizar el panorama, he sido buena niña, he dicho solo lo que quiere escuchar y después de ver todas las posibilidades para lograr un buen escape; al fin puedo decir que tengo una pequeña probabilidad con un mínimo margen de error. Ya estoy lista para irme de este maldito infierno.

Según Tiberio, parece que mi famoso padre tiene gente infiltrada en sus filas, por eso corrió el rumor de que llegaría en una semana a Colombia, cuando ya estoy pisando sus tierras ¿De qué le sirve eso? Bueno, quiere ganar tiempo para negociar un intercambio. Estoy segura de que no quiere matarme, sino que ya lo hubiese hecho, me ha dejado el teléfono celular luego de darle una rápida revisión, estoy segura de que ya le coloco algún rastreador satelital, me ha dado acceso internet y por alguna extraña razón se ha interesado en mostrarme todo su territorio. Pero lo que no sabe es que ya conozco de sobra este lugar gracias a Armando y lo que necesito es ese pequeño parpadeo para desaparecer. Sé exactamente a donde debo ir.

¡Dios mío! Lo que dijera mi amado maestro como lecciones de supervivencia me parecía un juego, hasta que tuve que vivirlas. Experimentar el dolor que describía no se le compara en nada, podría decir que pase con honores la primera prueba.

¡Maldita sea! ¿Por qué tuviste que enamorarme? ¿Por qué pintarme el cielo cuando lo único que me esperaba contigo era el infierno?

—¿Disfrutas la vista?— expresa, Tiberio sacándome de mis más profundos pensamientos, no sé qué más haya dicho de sus tierras porque no le he prestado atención.

—Seguramente Bogotá será más hermosa. —sonrío, sin despegar mis ojos de la ventana.

—Ya estamos en Bogotá, querida.

La alerta de escape se activa, fue como si el miedo se detuviera, mi pulso cardiaco aumentara y todos mis sentidos se agudizaran para encontrar esa ruta de escape. El que me subestimara me da una gran ventaja; espero el momento preciso.

En el cambio del semáforo bajo del auto y corro sin mirar atrás como si estuviese en una maratón esquivando a los vehículos, los escucho gritarme, son varios los que me persiguen. Logro cruzar la doble vía y entro a uno de los coches que se detiene frente a mí. No sé si fue por mi desesperación o mi manera de gritarle, pero aquel hombre me abre la puerta y acelera al escuchar los disparos.

—¡Mierda! —grita el hombre mirando aterrado, hacia atrás.

Nadie dijo que sería sencillo engañar al dueño de casi medio país. Antes de estar más lejos lanzo mi teléfono por la ventana.

— ¿Quién eres y porque te persiguen? —Insiste el amable caballero, muy asustado.

—Si no quieres morir, será mejor que aceleres y los pierdas de tu camino. —Respondo agitada— Supongo que sabes lo que se hace en estos casos. ¿Has visto alguna peli de mafiosos?

— ¿Qué?

—Por tu cara de espanto supongo que ignoras de lo que hablo. Solo piérdete en alguna parte donde pueda bajar sin ser vista por cámaras de vigilancia. ¿Sabes al menos como evitarlas?

—No quiero morir. Tengo familia…

—Si haces lo que te pido vivirás, te lo aseguro.

— ¿Quién eres, como sabes de…?

—Soy agente encubierto y en estos momentos necesito un teléfono con GPS —Tomo su celular.

—¡Espera! No puedes llevártelo, tengo datos importantes, cuentas bancarias y todas esas cosas… ya sabes, fotos videos…

—Tengo que llegar a Cartagena —lo interrumpo— pero antes debo hacer una parada en Bolívar, villa Jacky.

—No soy tu chofer niña, sabes…

—Ya estas involucrado en mi vida —elevo la voz, volviéndolo a callar— gracias por ser tan buen samaritano, pero ahora necesito transporte.

—Es un lugar peligroso ¿En verdad quieres que te lleves ahí?

—Aunque lo dude, puedo llegar a ser una desalmada asesina, esos lugares son como un parque de diversiones.

—Mi hija es como de tu edad y escucharte hablar así, me asusta.

—Estoy segura que eres un buen padre, prometo que nada malo va  a pasarte a ti o a tu familia y ten por seguro que este favor te lo recompensaré y te pagaré en efectivo por este favor.

Al llegar al lugar, buscaos un cajero automático, ingrese sola y retiro unos cuantos dólares de la cuenta bancaria a la que tenía acceso y pague por sus servicios y el susto vivido, aunque creo que estaba más preocupado por los daños que sufrió su vehículo, más que por el teléfono perdido.

Antes de despedirse Juan Esteban, mi buen samaritano, me facilita un mapa con las rutas de los vehículos hasta mi destino. Si este contacto me facilita transporte, mañana estaré en Rincón del mar donde Armando dijo que tendría un refugio esperándonos.

¡Ay, Dios mío! Aún sigo pensando que voy a encontrarlo con vida. ¿Por qué tuviste que llegar para complicar mi existencia?, ¡Te extraño tanto maldito idiota!, ¿¡Qué es lo que debo hacer mientras mi padre o Tiberio me encuentran antes de llegar!? Tengo tanto miedo, no soy tan fuerte como te lo hice creer, siempre he sido la frágil niña de ojos verdes a la que todos se las arreglaban para solucionarle los problemas y ahora, casi no me reconozco, he hecho tantas cosas que jama creí poder hacer, todo por ti, por tus enseñanzas y por obligarme a dejar los vestidos de lujos y cambiarlos por unos jean azules que llevo puestos desde hace algunos meses. Me cambiaste la vida, transformaste mi mundo ¡Sí! Lo convertiste en una maldita pesadilla…más, no puedo odiarte.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Apostando al destino   Epílogo

    Desde aquella traumática experiencia mi vida cambió por completo, dejé de ser laArleneque todos conocían en Lima, para darle paso a la nueva versión de mí; una chica dulce, atenta, considerada, solidaria y tolerante, esta nueva yo, sorprendió a muchos. Aunque no debería, después de todo esa era mi versión dormida y reprimida.El agente Harry dijo que todo estaría bien, pero no fue así de simple, reincorporarme a mi rutina diaria no fue nada sencillo. De hecho, tuve que asistir a terapias, unas veces me acompañaron mis padres y otras Alex, porque lidiar con las pesadillas los primeros días fue brutal. Cada vez que cerraba los ojos, Carlos aparecía y sentía su peso sobre mi cuerpo. volvía a sentir sus manos estrujándome, me asfixiaba al sentir sus manos sobre mi cuello. Las escenas horrendas grabadas en mi cabeza no se disipaban del todo. El insomnio fue frecuente y necesité de mis padres para poder dormir unas horas, cuando Alex no podía estar a mi lado. Las primeras s

  • Apostando al destino   Capítulo 30

    ARLENE La pesadilla está por terminar y a unos metros de subir al helicóptero Alex se detiene, en cuanto lo hace mi corazón envió una señal a mi cabeza y me paralizo, sé cuál es la razón. Tiene que regresar para cubrir a Armando, estoy muy asustada y no quiero perderlo en medio de esa guerra campal, pero no puedo negarle que vuelva por su amigo porque tampoco quiero que perezca en el campo de batalla. Así que solo asisto con la cabeza dejándole un “regresen a salvo” en la mirada.Ya Ramiro está a mi lado cubriéndome, sigo corriendo escuchando los disparos y la voz gruesa de aquel hombre. “¡No te detengas, sube!”. Eso no tiene ni porque pedírmelo, lo hago sin perder tiempo; subo al helicóptero sintiéndome una guerrillera en pleno escape. Con el corazón en la garganta y el cuerpo templando sujeto la mano de uno de los soldados que nos resguardan desde el interior. —Tenemos el paquete, debemos irnos —grita al

  • Apostando al destino   Capítulo 29

    AlexCuando Armando reapareció ese día, el mundo que me había creado conArlenese borró por completo. No por miedo, sino porque sentí que había traicionado una amistad, quizás por eso cuandoElmerdijo que tenía que volver, lo hice sin dudarlo.—No tienes que preocuparte porArlene, ahora Armando la llevará a casa. Has hecho un buen trabajo, el auto que te llevará al aeropuerto está afuera. Me encargaré de enviar la información de inmediato.No quise despedirme de ella, porque temía perder el poco valor que tenía para cruzar la puerta. Solo le dejé mimedallitaen la mesa de noche, tratando de dejarle un te amo en silencio.Subí al auto sin mirar atrás, arrastrando el dolor más insoportable. Solo había recorrido unos kilómetros cuando recibo la llamada de Armando. Cuando vi su nombre en el teléfono, no quise responderle y tras unas llamadas respondo.“Regresa, la secuestraron” solo dos palabras

  • Apostando al destino   Capítulo 28

    Carlos salió del territorio de tiberio y se escabullo en la selva, los operativos de la policía hasta el momento no han rendido muchos frutos. Solo han encontrado el cadáver de Dionisio y su gente en el almacén abandonado que pertenece al territorio de Tiberio. Solo diré que pocoa pocola oscura historia de estos dos hermanos está saliendo la luz y yo la disfruto atravesó del televisor de 32 pulgadas que mi captorhadejado a mi disposición para no aburrirme; nótese el sarcasmo, es una radio a pilas porque en esta zona no hay señal satelital, menos luzeléctrica. Más por otro lado, puedo decir que es menos cruel conmigo ahora que soy su rehén. Por lo menos me ha alimentado tres veces al día, no es la gran cosa, pero una galleta y un tercio de agua es suficiente para no dejarme morir, también tengo el privilegio de usar el baño dos veces al día; una letrina de lujo que cuenta con hojas de papel periódico, para limpiarte el trasero. Si no tomamos en cuenta el

  • Apostando al destino   capítulo 27

    Arlene Después de abandonar la habitaciónbajocorriendo las escaleras escuchando a Armando, no quiero detenerme, ni siquiera cuando Max se levanta del sofá para decirme no sé qué cosa, solo acelero el paso hasta la puerta principal y abandono la fortaleza. ¿A dónde ir? No tengo la menor idea, solo quiero caminar hasta que las piernas se cansen o hasta que algún maleante me ataque y termine con mi vida. De todos modos, ya es una m****a mi existencia.De qué sirve el que sepa quién esmi padre, en que me ayuda el remover el pasado, solo agrieta mis heridas y destroza mi estabilidad emocional, no entiendo que parte importante formo en su guerra de juegos sucios para destruirse. Si se odian a muerte ¡Qué! ¿Por qué tengo que formar parte de sus estrategias? ¿¡Por qué solo no me matan!? ¡Miserables egoístas!Sigo caminando a toda prisa, por esa calle solitaria de subida escuchando detrás los pasos de alguno de esos machos alfas q

  • Apostando al destino   Capítulo 26

    Arlene Armando estaba muy emocionado, me sujetaba fuerte entre sus brazos como ese primer día, tal parece que no nota el desconcierto en mi rostro o la mirada frustrante en su amigo.—¿Te encuentras bien, mi amor? —pregunta con ternura sin dejar de acariciarme.—Sí, solo fueron unos golpes y rasguños—desvío la mirada a Alex, que intenta no mirarnos, más es evidente el dolor que vive ¿Por qué volvió a aparecer? Y no es que no me guste la idea de que siga con vida, solo que… ya no lo amo. Me deja un nuevo abrazo y ahora me lleva hasta Alex, que ahora está sentado en el mueble siendo examinado por el doctor. —Sabía que podrías con esto, amigo. No habría dejado a mi mujer en mejores manos que en las tuyas. Eres el mejor en todo. Creo que ahora soy yo el que te debe una. —No fue nada, fue… —piensa un segundo —fue un honor poder ayudarla. Alex solo muestra dolor en su mirada y esos gemidos no son po

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status