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Inquebrantable

last update Veröffentlichungsdatum: 20.08.2026 03:00:13

Gema estuvo junto a su hermana despidiendo al abuelo Tom, entre lágrimas y risas, recordando su niñez junto a él y el gran ser humano que fue.

Nadie asistió, pero nadie. Ni siquiera aquellas personas con las que el abuelo compartió en vida. Acción que confirmaba que Román tenía mucho que ver en ello.

Sin embargo, lo importante era que ellas dos estuvieran juntas, y así fue, dándose fuerzas la una a la otra en una vigilia dolorosa y silenciosa.

Al día siguiente, en cuanto salió el sol, las herma
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  • CEO lascivo no te pertenezco: perder para amar   Señor millonario arrogante

    Villarreal no lo soportó más. Sus insaciables ganas por ver esa piel blanca y pura que solo había sido para él le hacían agua la boca y provocaron que, con un movimiento brutal y posesivo, rompiera la tela fina del vestido que ocultaba lo que él tanto quería devorar. El sonido del tejido rasgándose retumbó en la cocina mientras los pechos erectos y perfectos de Gema quedaron al descubierto. La escena lo trajo, lo encendió hasta el límite de su cordura. Ella respira agitada, su pecho sube y bajaba con violencia por la acción feroz de su Amo.—Mientras solo seas mía, Walton... pondré miles de cosas y fortunas a tus pies —le sentenció él, acorralándola con la mirada.—Pero... yo no busco lo material, Amo... —confesó en un hilo de voz, sintiendo cómo sus grandes manos le moldeaban los pechos con una firmeza que la hacía temblar—. Yo solo quiero…Gema se mordió el labio inferior, dubitativa, con los ojos ámbar nublados por el deseo.—Solo quiero…Domenic no la dejó terminar de hablar; atra

  • CEO lascivo no te pertenezco: perder para amar   No me digas que pare

    Domenic lo volteó a mirar con pura reprensión en los ojos.—Yo solo decía… —Donato se encogió de hombros, sonriendo de lado—. Por si querían privacidad antes de la rueda de prensa.—Yo le agradezco de todo corazón, Amo, que haga todo esto por mí y por mi hermana —expresó Gema, intentando ignorar la caricia de su mano bajo la mesa—. Siendo así, me parece perfecto firmar. Vivian es lo más valioso que tengo en mi vida en estos momentos, y jamás me alcanzaría la vida entera para pagarle lo que está haciendo por nosotras.—Tú sí sabes perfectamente cómo pagarme cada centavo, Walton… —susurró Domenic por lo bajo, con una voz tan ronca y cargada de insinuación que a la pobre Gema le latió el corazón tan fuerte que sintió que se le saldría del pecho.—¡Perfecto! —interrumpió Erika para librar un poco a la joven de la sofocante atmósfera que la consumía—. Hoy que nuestro jefe está siendo una especie de Santa Claus millonario, yo debería aprovechar para pedir mis vacaciones pagadas.Domenic ret

  • CEO lascivo no te pertenezco: perder para amar   Solo pídelo y será tuyo

    —Gema —la mencionó Villarreal, acortando la distancia que los separaba, acercándose a ella con un paso pausado y tomándola con firmeza de la cintura.Erika, que acababa de ingresar al comedor con una carpeta bajo el brazo, no ocultó su asombro; fue muy notable y extraño que su frío jefe se acercara a Walton de esa manera tan abierta y posesiva frente a otros.—Para mi hermano y para Erika no es un secreto que lo nuestro es un acuerdo falso ante la prensa, pero ambos saben perfectamente que tú eres mi mujer —dijo Domenic, mirando fijamente a Donato mientras Gema pasaba saliva con dificultad.Los nervios le hicieron erizar la piel en un segundo, sintiendo el calor de la palma de su Amo sobre la tela fina del vestido elegante que llevaba puesto.—Debes acostumbrarte a que te agarre así frente a los demás, Walton —le susurró él cerca del oído, ajustando el agarre en sus caderas—. En la mansión de mi familia estaremos muy cercanos en todo momento.—Sí… —susurró ella, mirando a Erika con la

  • CEO lascivo no te pertenezco: perder para amar   Atrapada en un dilema de timidez y tentación

    Gema dio un saltito por el susto y casi deja caer el vaso.—Amo… buen día. No... no sabía que estaba ahí parado —confesó, intentando afianzar la voz.Él se acercó a ella con pasos lentos y dominantes. Esta sin camisa tras su rutina de ejercicios matutina; las gotas de sudor brillaban sobre su piel, recorriendo su amplio pecho y descendiendo por su abdomen perfectamente marcado hacia la pretina de su sudadera deportiva.Ella pasó saliva con dificultad y desvió los ojos de inmediato para no quedarse fija en la imponente guapura de su Amo.—He preparado un desayuno saludable para usted, Amo —procedió a decirDomenic no respondió con palabras de inmediato. Estiró el brazo, tomó el vaso y se bebió la proteína de un solo trago sin apartar sus ojos marrones de ella. Gema intentaba mantener una postura profesional, pero era una tarea casi difícil: lo miraba, dejaba de mirarlo, volvía a fijar la vista en su torso desnudo y rápidamente bajaba los ojos al suelo, atrapada en un dilema de timidez

  • CEO lascivo no te pertenezco: perder para amar   Profunda frustración

    Gema se colocó de pie sin dejar de mirarlo, aunque la vergüenza la estaba consumiendo viva por dentro tras lo que acababa de hacer. Jamás, ni en sus pensamientos más desinhibidos, se imaginó realizando un acto semejante, y mucho menos frente a su sexy, autoritario y millonario jefe.Pasó saliva con suma dificultad, sintiendo el ardor de la culpa en las mejillas, y quedó parada frente a él con la respiración entrecortada y los pies fijos en la alfombra.Domenic, con una parsimonia calculadora, llevó su mano derecha hacia el rostro de Gema. La cual siguió cada uno de sus movimientos con la vista, temblando imperceptiblemente mientras el pecho se le elevaba a un ritmo agitado. En breve, sintió la textura cálida y firme de su dedo pulgar acariciándole el labio inferior, delineando su forma con una posesión silenciosa.Ella cerró y abrió los ojos en un vaivén de sensaciones abrumadoras, consciente en ese instante de que, pese al pánico, necesitaba mucho más de su toque.—¿Qué sientes en es

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    Gema no para de gemir, es algo incontrolable, algo que surge de manera tan natural que sin saberlo cautiva más a su perverso jefe. Mas lo que ella no esperaba era lo siguiente que su jefecito tenía en mente. Cuando Domenic se sació —no tanto como él quisiera, porque era notable que ella estaba algo avergonzada y aún no se entregaba por completo como la imaginaba—, dejó de hacer lo que hacía, retomó la compostura y luego la giró para que ella lo mirara de frente.Gema mantenía los ojos cerrados, con la respiración entrecortada.—Mírame, Gema —le ordenó él con voz imponente.Ella parpadeó de los puros nervios y lo hizo, sosteniéndole la mirada forzadamente.—Esto es solo el 5% de lo que quiero hacer contigo —le dijo Domenic, fijando sus ojos marrones en los de ella—. Aún no estás preparada, no estás al nivel que yo deseo verte.Ella tragó grueso y luego, con un hilo de voz, le preguntó:—¿Cómo... cómo es que deseas que esté?Domenic la tomó con firmeza del cuello, acercándola hasta tene

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