로그인SavanaMe llevé una mano a la mejilla, todavía conmocionada por lo que Erick acababa de hacer. Antes de que pudiera reaccionar, un puñetazo le dio de lleno en la mejilla.Seguía paralizada por la rapidez con la que había sucedido todo.Mientras tanto, Bastian no dejaba de golpearlo. Continuó avanzando hacia él y, poco después, vi cómo ambos intercambiaban golpes.Erick no pensaba dejar que Bastian le diera una paliza sin defenderse.—Cállate. Sabías desde el principio que soy su fan.— Erick intentó liberarse del agarre de Bastian —.¡Apártate!——No deberías haber hecho eso.—Bastian no se movió de donde estaba.Los dos continuaron forcejeando, completamente concentrados ahora en su pelea.Después de unos segundos, suspiré y me acerqué lentamente a ellos. Les agarré las manos a ambos y los separé por la fuerza, mientras los fulminaba con la mirada.—¡CONCÉNTRENSE! ¡Todavía no hemos descubierto quién es el líder!—Aquello era sumamente importante y no podían simplemente olvidarse del asu
SavanaLas brujas se quedaron paralizadas ante lo que acababa de suceder. No podían creer lo que veían. Entonces, Erica se bebió de inmediato de un trago la poción restante que había tomado de Bastian.—¡Maldita sea! ¡¿Qué has estado haciendo todo este tiempo?!——¡¿Por qué no la detuviste?!—Se gritaron entre ellas, pero el grito de dolor de Erica fue una señal de que la poción estaba surtiendo efecto. Bastian no permitió que interfirieran con ella.Con un rápido movimiento de la mano, obligó a las brujas a retroceder.Erica continuó gritando de dolor, pero aquello no duró mucho.Mi grito de asombro se transformó en pura incredulidad cuando mis ojos captaron algo completamente inesperado.No se trataba únicamente de que Erica hubiera quedado libre de la maldición de la Marca de Fuego que los había mantenido unidos.Sino que…—…¿Por qué se ha transformado?— pregunté, señalando a Erica mientras miraba a Bastian.Bastian no parecía sorprendido en absoluto por el aspecto actual de Erica.
SavanaLos ataques simultáneos de las brujas desataron una enorme oleada de poder. Una poderosa ráfaga de viento me golpeó de lleno, pero, por suerte, conseguí mantenerme en pie.Cerré los ojos por un breve instante antes de volver a abrirlos. Fue entonces cuando vi un gran charco de sangre en el suelo.En cuestión de segundos, Daniel había resultado gravemente herido. Sin embargo, enseguida me di cuenta de que las tres brujas también habían caído al suelo.La enorme forma de lobo de Daniel respiraba agitadamente. Su estado distaba mucho de ser bueno.—¡Daniel!—Corrí hacia él, intentando ayudarlo a mantenerse en pie. Justo cuando extendí los brazos para sostenerlo, aparecieron varias brujas más.Mierda.Estábamos en una situación terrible.Clavé en ellas una mirada penetrante, buscando desesperadamente una forma rápida de sacarnos de allí.Entonces Daniel movió la cabeza y nuestras miradas se encontraron. Se comunicó conmigo a través del vínculo mental.—Sava… vete de aquí. Ya termin
Savana¡Escúchame!Todo lo que me estaba sucediendo iba más allá de cualquier cosa normal. El dolor era tan insoportable que de verdad sentía que estaba perdiendo la razón. Era una agonía que jamás habría imaginado que pudiera existir.Mi cuerpo flotaba a cierta altura del suelo y cada parte de mí se había vuelto extremadamente sensible. Podía sentir los cambios de temperatura y, de pronto, también podía ver lo que ocurría a mi alrededor.En el edificio del consejo, tal como había dicho el Sacerdote Vane, se estaba llevando a cabo un ataque. También habían ordenado a los hombres lobo más jóvenes que lucharan allí.Todos estaban haciendo cuanto podían para contraatacar.Entonces, mi visión se desplazó hacia otro lugar, moviéndose con la rapidez de una corriente impetuosa hasta detenerse en otro campo de batalla. Cuando la escena se enfocó, vi su rostro.Bastian.Bastian…Estás sangrando…Podía verlo, pero él no podía verme a mí. Se limpió despreocupadamente la sangre del rostro antes d
SavanaEl laboratorio estaba más concurrido que nunca. No solo se debía a la carga de trabajo, sino también a que todos los que me ayudaban a encontrar una manera de destruir la Marca de Fuego estaban haciendo todo lo posible por colaborar.El Sacerdote Vane llegó al laboratorio con una gran cantidad de información. La profesora Jane también vino. Aquel día, todos estábamos haciendo cuanto podíamos para encontrar una solución.No pensaba desperdiciar ni una sola oportunidad. Ni siquiera me tomé un descanso, decidida a resolver aquello lo antes posible. Por suerte, Vincent se estaba quedando con mis padres. Sabía que ellos cuidarían muy bien de él.Dentro del laboratorio, el sonido de las hojas de papel al pasar de una mano a otra parecía no detenerse nunca. De vez en cuando, alguien murmuraba algo entre dientes.Me mantuve concentrada, decidida a seguir trabajando hasta revisar todo lo que teníamos.Mientras Daniel me ayudaba a preparar la poción que estaba elaborando, trabajamos en s
SavanaEn momentos como este, siempre me encontraba pensando en cómo podía volverme más útil y convertirme en alguien en quien el hombre que se había vuelto tan importante en mi vida pudiera confiar aún más.Resolver todos nuestros problemas era la decisión correcta.Y cuando decidí retomar mi entrenamiento, sabía que probablemente habría muchas miradas desagradables observándome.La primera persona que busqué al llegar al campo de entrenamiento fue Bastian. Ya no me evitaba por completo y, cada vez que nuestras miradas se encontraban, me saludaba con una cálida sonrisa.Diosa, verlo reaccionar de aquella manera me llenaba el corazón de una felicidad abrumadora. Era como si la distancia que antes nos separaba hubiera desaparecido de repente.Aquella confesión que habíamos compartido había cambiado de verdad la forma en que afrontábamos todo lo que estábamos atravesando.Sentía celos cada vez que lo veía con otra mujer, pero no necesitaba seguir dándole vueltas al asunto.Cuando comenz







