共有

Vámonos de aquí.

作者: DramaQueen
last update 公開日: 2026-09-13 23:30:02

Victoria no esperó a que el hueco se enfriara y, en cuanto Jane se llevó a Esmeralda, ocupó el espacio con esa sonrisa de quien cree que un patio lleno todavía le debe una conversación privada.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎

—No tenías que casarte con una desconocida para salvar Titan —dijo, bajo, como si le estuviera haciendo un favor—. Yo habría sido la esposa perfecta. Conocía esta casa, al consejo, a tu madre. Conocía esto.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎

Jason rio, no con amabilidad sino con una incr
この本を無料で読み続ける
コードをスキャンしてアプリをダウンロード
ロックされたチャプター

最新チャプター

  • Casada con mi rival.   Te aprendí.

    La puerta de la habitación se cerró detrás de ellos con un clic demasiado pequeño para todo lo que acababa de cambiar.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Esmeralda seguía con las piernas alrededor de la cintura de Jason y una mano cerrada en su camisa. El beso que los había llevado escaleras arriba todavía le ardía en la boca, pero ahora, sin Tyron, sin Jane, sin nadie más alrededor, el silencio tenía otro peso.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Jason no volvió a besarla enseguida.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Eso fue lo primero que notó.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎La sostuvo contra él, respirando todavía un poco más rápido de lo normal, y la miró como si quisiera asegurarse de que seguía ahí. ‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Esmeralda sintió algo extraño apretarle el pecho.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Hacía una semana que dormían juntos. Una semana de despertar con un brazo suyo alrededor de la cintura, de discutir por quién ocupaba más espacio, de encontrar camisas de Jason mezcladas con sus cosas y de descubrir que él ten

  • Casada con mi rival.   Tyron no puede ver esto.

    Jane pisió té y se sentó en la terraza como si aquella villa volviera a ser suya por una hora y observó a Tyron con la mezcla exacta de recelo y fascinación que reservaba para los inventos de sus hijos cuando no sabía si aplaudir o llamar a un abogado.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Esmeralda sostuvo la taza con las dos manos, no porque tuviera frío, sino porque necesitaba un objeto entre ella y esa mirada que ya una vez le había leído el enamoramiento en los ojos.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎—Es brillante —concedió Jane, después de que el prototipo le trajera una servilleta que nadie le había pedido—. El consejo va a ponerse insoportable. Titan y Aurora en la misma frase. Tu padre habría puesto esa cara de no entender nada y después habría invertido con los ojos cerrados.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Jason soltó una risa baja que no le llegó del todo al pecho. Extrañaba a Omar en los momentos menos oportunos: ahora, por ejemplo, cuando el proyecto por fin existía y la mujer que tenía al lado

  • Casada con mi rival.   No sé por donde comenzar.

    La frase le costó a Esmeralda. Pedirlo era admitir que ella también lo había oído, que el “se aman” de Tyron no le había sonado a error. Que quería la versión humana, aunque le temblara el suelo.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Jason se quedó paralizado. Había ensayado mil formas —en la cama, en el desayuno, en el auto— y ninguna incluía que ella se adelantara y le exigiera la frase como quien exige un informe. ‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ El alivio y el pánico le llegaron juntos. Alivio, porque ya no tenía que inventar el momento. Pánico, porque el momento era este y no había panel que lo callara.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Tyron, entre los dos, bajó las orejas.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ —El amo está buscando palabras. La ama también. Puedo ayudar.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ —No —dijeron los dos a la vez.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Esmeralda soltó una risa breve, nerviosa, y no retiró la mano del todo.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Jason respiró hondo, iba a decírselo. Iba a decirle

  • Casada con mi rival.   Quiero escucharlo de ti.

    El muelle de la villa estaba en esa hora en que el agua parece más quieta de lo que es. ‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Esmeralda se había quitado los zapatos y tenía los pies sobre la madera tibia; Jason, a su lado, con las mangas remangadas, sostenía la tableta de prueba como si todavía pudieran fingir que aquello era una reunión de producto. ‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Entre los dos, Tyron trotaba en círculos cortos, las orejas altas, la cola haciendo ese barrido que ya no sonaba a prototipo.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Habían pasado una semana y media desde el cumpleaños. Una semana y media de noches en las que ella se quedaba a dormir junto a Jason, de desayunos que ya no se sentían a estrategia, de un perro de metal aprendiendo la casa más rápido de lo que ellos aprendían a nombrarse.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Esmeralda miraba el agua y pensaba que el muelle era peligroso precisamente por eso. Aquí solo quedaba lo que Tyron ya estaba leyendo.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Jason, en cambio,

  • Casada con mi rival.   Fue la mejor noche de mi vida.

    Esmeralda apartó la vista hacia las pantallas, hacia Tyron reducido a líneas y huecos rojos, hacia cualquier cosa que no fueran esos ojos.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Por dentro se le amontonaba las imagenes de la mañana y ese "miedo a que la ama se vaya". ‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ —No tengo nada que decir.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ —Esme…‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Esmeralda soltó un suspiro cansado, el que se le había atorado desde que bajó las escaleras esa mañana, y decidió que resistirse frente a Nadia era otra forma de cobardía. ‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Si alguien iba a oírlo antes que Jason, más valía que fuera ella.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ —Todo se está saliendo de mis manos.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Nadia levantó una ceja, paciente, esperando el resto como quien espera que una puerta termine de abrirse.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ Esmeralda tiró la bomba de una vez, sin anestesia.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ —Tuve sexo con Jason.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎ A Esmeral

  • Casada con mi rival.   A mi no me engañas.

    Esmeralda se giró por fin y vio a Leo de pie, con la carpeta apretada como un arma menor y a Nadia inmóvil junto al escritorio.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎—Estás sacando todo de contexto —dijo con la voz más firme de lo que se sentía—. No sé de dónde estás sacando eso.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎Leo abrió la boca incrédulo.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎—¿De dónde? Esme, acabas de quedarte muda cuando te pregunté si te habías enamorado de él. Eso no es contexto. Eso es una respuesta.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎El estómago se le encogió. Tenía razón y eso la irritó más que si se hubiera equivocado. Años de confianza convertidos, de pronto, en un detector que ella no había pedido.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎—Eso eres tú interpretando lo que te da la gana. —Dio un paso hacia el escritorio y apoyó los dedos en la madera para no notarles el temblor—. No sé por qué te estás comportando así. Es mi vida. Sé lo que hago.‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎‏‏‎‎‏‏‎‎ ‏‏‎‎La frase le salió más dura de lo que había planeado, ta

続きを読む
無料で面白い小説を探して読んでみましょう
GoodNovel アプリで人気小説に無料で!お好きな本をダウンロードして、いつでもどこでも読みましょう!
アプリで無料で本を読む
コードをスキャンしてアプリで読む
DMCA.com Protection Status