LOGINLos primeros rayos del sol de la mañana acababan de filtrarse por las ventanas del penthouse cuando el teléfono de Xander, sobre el escritorio, comenzó a vibrar insistentemente. Xander, que estaba bebiendo un sorbo de café negro, entrecerró los ojos al ver el nombre de su secretario principal en la pantalla.Deslizó el dedo sobre el botón verde.—¿Qué sucede?—Buenos días, señor Xander —la voz de su secretario al otro lado de la línea sonaba apresurada y tensa—. Disculpe que lo moleste tan temprano. Acabo de recibir una notificación oficial informando que hoy, a las nueve de la mañana, se celebrará una Junta General Extraordinaria de Accionistas. La reunión ha sido convocada de manera repentina por el señor Declen Blackthorn.Xander dejó lentamente la taza de café sobre el escritorio. Sus ojos se entrecerraron con frialdad.—¿Declen? ¿Ha llegado tan lejos?—Así es, señor. Todos los miembros de la junta directiva, así como los accionistas mayoritarios y minoritarios, ya han recibido la
—¡Señor Xander! ¡El video editado se ha difundido por toda la ciudad! —La voz de Alex sonó sumamente urgente al otro lado de la llamada telefónica con Xander.Xander, que acababa de entrar en la mansión junto a Mark, se detuvo en seco. El rostro del hombre se ensombreció por completo y su mandíbula se tensó al ver en la pantalla del televisor el video falso que incriminaba a su esposa.—¡Averigua quién reemplazó el video, Mark! —ordenó Xander con voz grave, temblorosa por la inmensa furia que intentaba contener—. ¡Descubre quién está detrás del hackeo de los servidores de transmisión!—¡Estamos rastreándolo, señor! Pero el responsable está utilizando una red de servidores en capas desde el extranjero —respondió Mark, respirando agitadamente.Justo entonces, la pantalla del teléfono de Xena, que estaba sobre la mesa de la sala, se iluminó de repente.Xena se acercó y miró su teléfono, que había dejado allí, al ver que tenía una llamada entrante. Era una videollamada de un número descon
—¡Tío Ilyas, no podemos esperar más! ¡Cada segundo que pasa les da más libertad a esos medios pagados para destruir mi reputación ante el público!La voz de Xena resonó con firmeza y cierta agitación en el despacho de la mansión del sector sur. Estaba de pie frente al escritorio, aferrando con fuerza su teléfono inteligente después de terminar una llamada con el equipo de relaciones públicas de su empresa.El señor Ilyas estaba sentado tranquilamente en el sofá, vestido con su traje formal, mientras ordenaba una gruesa carpeta de documentos sobre la mesa. El abogado veterano levantó la mirada hacia la mujer que tenía enfrente, con una expresión reflexiva.—Primero escúchame, Xena —dijo Ilyas con voz grave, aunque tranquilizadora—. Es perfectamente comprensible que estés molesta. Pero en el mundo legal, actuar precipitadamente sin verificar todo a fondo solo les dará a los astutos abogados de Henry Vance la oportunidad de darle la vuelta a la situación en los tribunales.Xena negó rápi
—¡¿Cómo se atreve ese bastardo a mencionar el nombre de mi esposa en sus amenazas?! —rugió Xander en el despacho, rompiendo el silencio de la noche, que de pronto se había vuelto aterrador.Xena se acercó a su esposo y le tocó el brazo, que temblaba por la ira desbordante.—Xander, cálmate. No permitas que una provocación tan barata controle tus emociones.Xander dirigió una mirada penetrante hacia Mark. Tenía la mandíbula tan tensa que sus facciones se habían vuelto intimidantes.—Mark, rastrea el origen de ese mensaje con imagen. Despliega todas las unidades de seguridad de primera y segunda línea. Prepara el armamento pesado. Si Adrian Vance realmente se atreve a poner un pie en los terrenos de esta mansión esta noche, ¡asegúrate de que se marche dentro de una bolsa para cadáveres!—¡Entendido, señor! —respondió Mark con voz firme y apresurada, antes de salir rápidamente de la habitación para cumplir la orden.Xander se volvió entonces hacia Xena y la miró con profunda preocupación
—¿Qué sucede, Mark? ¿Por qué entras sin tocar la puerta? —preguntó Xander con tono cortante, mientras observaba a su leal asistente, que permanecía en el umbral con la respiración agitada.Mark se acercó rápidamente al escritorio y dejó una gruesa carpeta negra frente a Xander.—Señor Xander, señora Xena... Nuestro equipo de campo acaba de rastrear el flujo de dinero y al tercero que envió aquel misterioso archivo de registros digitales. Darren no fue el único involucrado en el ataque. Hay otra parte que aprovechó la situación para intervenir.Xena se acercó un poco más a Xander y observó la carpeta negra con el ceño fruncido.—¿Quién es ese tercero al que te refieres, Mark?Mark tragó saliva con dificultad antes de pronunciar el nombre que hizo que el ambiente de la habitación se volviera aún más tenso.—Se llama Adrian Vance. Es el hijo legítimo de Henry Vance, quien, según se decía, llevaba años viviendo en el extranjero y administrando una red de sindicatos criminales.Xander esbo
—Alex, prepara el auto ahora mismo. Iremos a la residencia principal de los Romanov —ordenó Xena con firmeza, cerrando rápidamente la pantalla de su laptop.Alex se sobresaltó y miró a Xena con el ceño fruncido.—Pero, señora, el señor Xander ordenó que no abandonara la mansión sin su autorización directa o la de Mark. Ese lugar lleva mucho tiempo deshabitado y es peligroso.—No te estoy pidiendo permiso, Alex. Te estoy dando una orden —lo interrumpió Xena con severidad mientras se levantaba de su silla y se ponía la chaqueta de cuero—. Los documentos de la sede central de Blackthorn fueron robados y el rastreo digital ha demostrado que hay una tercera parte moviendo los hilos desde las sombras. Mi padre era un hombre extremadamente meticuloso. Estoy segura de que guardó una copia o un archivo duplicado de aquellas antiguas transacciones en su despacho privado de la antigua residencia.Alex tragó saliva al comprender que no podía oponerse a la firme determinación de la esposa de su je







