Home / Hombre lobo / "Casta de lobos" / Prefacio I: parte 2

Share

Prefacio I: parte 2

Author: Balloleth
last update publish date: 2022-10-24 12:06:40

Cuando llegamos de repartir los alimentos a los más pobres, me quedé en mi cuarto, sin cenar, es cuando golpearon mi ventana, me asomé por curiosidad y era ella, la novicia.

— ¡Luciano, Luciano!

—¿Qué haces despierta a estas horas?

— Acompáñame, baja.

Como vi que no tenía intención de alejarse, no tuve más opción que bajar por mi ventana, ayudándome de las cortinas largas y gruesas de mi habitación.

Ni bien puso un pie sobre el piso, ella tomó mi mano y me condujo a un lugar cubierto por la neblina espesa. Al ver donde estábamos, la luz de la luna se reflejó sobre el lago, dejando expuesta a las luciérnagas que emergían de el. Era una escena mágica la cual quería seguir viendo pero a la vez estaba atónito.

—Juguemos, ¿te gusta lo que ves?

La voz de mi novicia era suave, y el cabello que brillaba como si fuese oro durante el día, se tornó plateado cuál luna en el punto más alto. El encanto de esa noche era mágico.

— ¿sientes frío?, quizás debí traer una manta.

Ella seguía preocupándose por mi, sin quitarme los ojos de encima, tenía un brillo inusual, su sonrisa angelical, me sentí muy a gusto con mi novicia.

A la mañana siguiente sentía.- ¿Resaca?, me dolía la cabeza. Sigo sin recordar qué pasó anoche. Un grito se oyó.

— ¡Sian!

El cura nunca quiso que revelara mi nombre por eso lo cambié.

Ni bien entre al cuarto, me sorprendió con una bofetada.

— ¡Acaso pretendes meterme en problemas infeliz, sabes quien es esa chica, nos matarían a ambos si llegase a quedar embarazada!

— Ha sido un simple paseo.

— Sigues negándolo, si ella se embaraza siendo novicia, y lo divulgó, morirá a pedradas y no podrás evitarlo.

Se por donde iba la conversación, me estaba amenazando, seguro querrá algo de mi.

— Necesito verla una vez más y prometo mantener mi distancia.

—Te tengo en mis manos Luciano Kerens.

El cura sonrió como si hubiese ganado, era molesto como manipulaba la situación a su favor. — La madre superiora no lo sabrá por ahora, a cambio has un trabajo para mí.

Al retirarme brevemente, miré de reojo hacia donde estaba el cura, tenía una sonrisa siniestra que me heló la sangre. Quería que le tuviese miedo, aún así seguí caminando hacia la habitación de mi amada.

Me recibió con un cálido abrazo, y sus labios esbozaban una sonrisa pero sus lágrimas no dejaban de rodar por sus mejillas.

Estaba en su cama, me arrodillé y abracé la palma de sus manos para confesarle mis más profundos secretos. La respuesta fue inmediata, acarició mi cabello e intercambiamos un anillo grabado con las iniciales de su familia de origen. Yo en cambio, le di el medallón que recibí del demonio, ya que era de oro macizo con una piedra de color púrpura para que lo usase como moneda de intercambio y salvase su vida.

El rumor que una novicia estaba gestando 6 meses de embarazo, empañó el ánimo de la gente alrededor del convento. Mientras yo seguía, sin poder hacer nada, más que escuchar. Debía volver cuanto antes, pero era traicionar la palabra de quien me tenía en sus manos. El no poder protégela, me quebró emocionalmente y en todos mis sueños, veía a mi amada consolándome, me sentía desesperado por volver.

— Quieres una ayuda, úsame, usa la daga del cofre y conviérteme en tu todo.

Aquellas palabras, me sostuvieron, entonces me corte, y alce la daga, apareciendo ante mi, ese demonio que dejó caer sobre mi cabeza y hombro, su sangre. A esto le llamo, bautizo, mientras el fuego corroía mi carne.

Después del recibimiento, me sentí invulnerable, poderoso, sin miedo a nada, una sensación indescriptible.

Actúe frente al cura como si nada hubiese pasado , y termine el viaje sin mayor problema.

Al no tener noticias sobre Amelia, mi amada, me apresuré en regresar.

Convento:

— ¡Amelia escóndete!

Gritó el cura, cuando vio la horda enfurecida afuera del monasterio, toda esa gente, pedía la cabeza de la mujer mundana residía escondida en el convento.

Ella procedió a esconderse detrás de los cuartos donde se conectaba con la puerta de salida posterior. Sin embargo, todo intento fue inútil tras ser descubierta por las monjas que marcarían su final.

En medio del forcejeo, rompió fuente, forzándola si ayuda, a dar a luz por cuenta propia. El constante llanto del bebé, alarmó y enfureció a la horda, quienes insistentes golpearon la puerta para abrirla.

—Una niña, una hermosa niña.

Estando convaleciente por su repentino parto, cortó el cordón que las unía.

— Este es el medallón de tu padre Luciano, estaría feliz de verte. Nos ama mucho...

Obligándose a sentarse, limpió con las sábanas al bebé y con la tela blanca que guardó, envolvió a la niña.

La bulla ocasionada por los golpes afuera eran cada vez peor. Lo mejor era esperar en la habitación.

— ¡Cura!

Llame pero nadie vino, de pronto, la llave del cuarto se movió, abriendo la puerta, eran algunas monjas que susurraban que nació el engendro del mal.

Abrace con recelo a mi bebé, pero igual fue arrebatado de mis brazos y yo arrastrada hacia el exterior aún en camisón con manchas de sangre.

Una vez afuera, los hombres que me insultaban, empuñaron sus objetos filados hacia mi cuerpo, yo coloqué mis manos, hiriéndome solo un poco.

— ¡La mala semilla que contaminaba a las novicias!

La madre superiora que siempre me inculcó las buenas costumbres, el respeto a la vida y el amor a Dios, hoy me lanzaba en medio del averno, donde hacían escarnio de mi sufrimiento.

— Amelia perdóname.

Decía mientras ataba mis manos alrededor del bloque de madera gruesa.

Se acercó un hombre diciendo. – Un momento.

Arrancho de las manos de una de las mujeres un cuchillo pequeño con el cual me volvería a herir. Creí que me estaba ayudando.

— Hoy con todos los presentes aquí, nos desharemos de la raíz de la corrupción.

Sujeto una de mis manos, y estiro uno d esos dedos del cual destajo en un solo corte, mutilando mis dedos.

— Que tontería, no se quita este anillo del dedo.

Todos miraban con alevosía lo que hacía estés hombre, y entendí que era mi karma por protegerlo. Encendieron la hoguera, ardía desde la punta del pie hasta la cabeza, los gritos de dolor, no significaban nada para esas personas.

Apresuré mi andar, al sentir el olor a quemado, soltando el maletín. Corrí y busqué en los escombros en medio del patio. Las cenizas estaban frías, continué buscando hallando huesos y el anillo de plata de Amelia.

La nostalgia invadió mis recuerdos, sintiendo una opresión en el pecho, de pensar en no volver a ver su hermosa sonrisa, escuchar su voz y mirarla a los ojos. – No....no.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • "Casta de lobos"   Revelaciones: Parte 1 "Noah"

    Conversación entre Noah y Rodrigo. Hemos llegado a la antigua mansión donde creciste, debo confesarte la verdad, yo quiero servirte y ser tu fiel aliado, aunque no aceptes mi amistad. —Dime lo que sabes del medallón lunar, su origen del porque existe en esta vida. Empezaré por aclarar ciertas dudas. —¿Cuál tu preocupación por contarme esa vieja historia? Preguntó Rodrigo intrigado sobre la verdad a cuestas de Noah. —Una vez me confesaste que, en tus sueños, veías a un niño pequeño atemorizado afuera de la ciudad, que parecía sentirse acechado por lo que pudiste notar…Creíste que tendría que ver con tu pasado. ¿A qué viene eso tan de repente? La persona extraña mencionada, —El desánimo en la cara de Rodrigo, tras escucharlo, hizo que Noah terminase la oración. —es mi salvador… “Eres su sirviente, era evidente.” Espera…en la antigüedad, se esparcieron rumores sobre un aparente monstruo, del cual nunca se supo su nombre, solo un alias, el desterrado. Nunca se mostró al público

  • "Casta de lobos"   Episodio 60: "Casta de lobos"

    Salomón al ver este comportamiento desconocido, convoca un ataque masivo, sosteniendo el medallón de luna sobre una de sus manos, obligando a su gente a ir en contra de su voluntad.“La bestia completa bajo tu poder no me intimida, más cuando no tienes su control.”Las escuetas palabras de Salomón eran ignoradas por el lobo que ni le daba importancia. Sintiéndose ofuscado. – “Vas a dejarme ir”Avanzó, pisando a quien se le atraviese, yendo detrás de Azul. Se atraviesa en el camino, frente a frente, sintiendo el miedo en su cuerpo. “Como es posible”Se mete en medio de los hombres bestia, para acercarse a recoger la slider (espada) de Falco. Levantándose a mirar se topa con el hombre de ojos rojos, que la sigue con la mirada, incluso cuando se escabulle para alejarse lo más posible de la pelea de las bestias. Azul se volvió muy &aa

  • "Casta de lobos"   Episodio 61: Parte final

    ... Juntos en manada, encontraron la salida del tunel, adentrandose al bosque, donde aquel campamento parecía muerto. Olfatearon y definitivamente este lugar tenía un olor raro, otros revisaron por dentro, y con radio en mano, se lo entregaron a Rodrigo, hallando en la carpa cuerpos inertes. —Hay suficiente carne repártanlo. Obedeciendo sus órdenes, cargaron los cuerpos sobre sus hombros. Aghh...ese olor es nauseabundo...no me imagino saber a que sabra. —Skiller dijo. —cubriéndose la nariz y boca para no vomitar. —Si gustas puedes comprobarlo Snova. —Rodrigo dijo. —dando indicaciones a los demás. —Paso, tengo suficiente reserva, no consumo cualquier tipo de sangre, no me creas cualquiera lobo. —Rodrigo esto lo acaban de encontrar. Dándoselo en la mano, envió la señal en la radio. —Donde hay una, debe haber más. —Rodrigo tengo una mejor idea, yo los contactaré, tu vigila a Azul. —Skiller dijo. El lobo que evitaba tener contacto con la mujer recostada sobre los asientos, finalm

  • "Casta de lobos"   Episodio 59:

    Jamás me he excusado señor Falco, menos lo haré ahora. – en mi vida jamás derrame alguna lágrima, aun si había estado muriendo. “Seguiremos con los planes en contra de Rodrigo”Eso nunca cambió, solo nuestra relación. – aclaraba Falco, atando una cinta sobre su mano para cubrir el corte de Steven. – Por lo menos, preocúpate por ti, aun si dejas de ser mi discípulo.No había nada en particular porque contaría con el apoyo absoluto de Falco. —Me volveré a ganar su confianza, Señor Falco.No lo dudo. —atravesando el considerable número de hombres de la comunidad que disparaban por doquier, Falco comentó. —al ser que dices hermano, Omar, el sigue dentro lo por unos segundos, por eso creo que ese cambio podría tonarse para mal, afectando su estabilidad, es necesario estar alerta, si es preciso su sombra.—Lo entiendo señor.…Por más distancia que marcase, la sed lo obligaba a indagar nuevas opciones, quizás nuevos aperitivos experimentar momentáneamente el saciar su hambre, sosteniendo a

  • "Casta de lobos"   Episodio 58: Los lazos no son de sangre

    “Ten una pelea digna Omar Rasen” – insistió Steven sacudiendo su espada, da un giro a la derecha.Ya vi ese truco, ahora me empujaras con una patada, pero del lado izquierdo.No. – corre e incrusta el filo de la espada sobre el hombro de Omar, quien lo detiene, siendo elevado en el aire por sus cadenas. – Ese fuego, lo acabo de ver en ti.Gané. – dijo Omar, soplando para alejarlo de sus cadenas.Mejoraste, debería reconocerlo, desde la última vez hasta el día de hoy, tus habilidades son más prolijas. Solo debes tener cuidado con el corazón que posees. – al decir esto, los pálpitos en el mesurado cuerpo de Omar estrujaron su corazón. Ocasionando que el mismo, quisiese arrancárselo de su pecho. Lo cual fue aprovechado por el cazador, hiriéndolo de lado, inhabilitándole usar sus cadenas, atravesándole el vientre con más tenacidad, ocasionándole un hoyo más profundo.“Quién es” – no alcanzó a verlo murmuraba Omar, se tambaleó, tocándose el brazo.Te confiaste demasiado amigo. – dijo Steve

  • "Casta de lobos"   Continuación...

    Los quejidos de Dimitri lograron oírse, para cuando lo notaron yacía desvanecido en los brazos de su hermano que había subido al exterior.—No hay de que preocuparse por la pelea entre hermano, es lo común. —Lo acostó al lado de Ishana colocándole el cinturón, prometo volver. —A la residencia de mi esposa Daesa,Con el casco fuera, dejo ver a Darío. —Mejor ve y díselo tu mismo, no soy corresponsal de nadie, mi hermana merece algo mejor que una excusa, expresa tu dulce amor por ella, eso fue lo que escuche de ti, no traiciones tus palabras.¡Zas! ', 'zigzag bien dicho cuñado. —esbozo alegremente. —disfrutare muchos momentos cálidos a su lado.—Por cierto, tu amigo, el de la ropa rara.—Steven…a el te refieres.Ya no estaba, se había ido.—Creí ver a tu prima.Ah eso, como decirlo Azul siempre ha sido independiente, seguramente asistirá al lobo blanco.—¿El lobo blanco está ahí?Al ver el despegue del helicóptero, se escondió entre las sombras sin dejar rastros, ni huella alguna. Aquel

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status