Teilen

2 Medidas desesperadas

last update Veröffentlichungsdatum: 28.02.2025 08:20:24

Lara acababa de descubrir que su novio era en realidad un hombre muy rico, y que la había estado utilizando como un vil juguete esperando sacar partido de ella en cualquier momento.

Se le partía el corazón en dos al pensar que ella estaba feliz por tener a su lado a alguien como él, lo creyó un caballero, pensó que la amaba y que por esa razón había sido tan generoso con sus aportes a los gastos médicos de Teo, pero en realidad, estaba viéndola como una mercancía en la que se invierte para luego sacar provecho.

Lo que más le dolía de todo, era que ella le había abierto el pecho de par en par para contarle sus más íntimos anhelos, el deseo que la había impulsado a venir a América y toda su lucha desde que salió de su nación con el sueño de darle una buena salud a su hermanito que batallaba a diario por su vida con esa terrible enfermedad.

La cardiopatía de Teo no le permitía mantenerse sin tratamiento constante, y desde hacía algún tiempo estaba internado en el hospital bajo estricta vigilancia médica.

Rowdy había cubierto los gastos de los últimos meses, pero ahora con el rompimiento de la relación, Lara no tenía esperanzas de conseguir el apoyo financiero que necesitaba para cubrir los gigantescos gastos médicos.

Escuchó sonar su teléfono y reparó en la pantalla. Era del hospital, lo último que le faltaba era que le dieran una mala noticia en cuanto a Teo.

—¿Sí?

—Señorita Lara, el doctor Davis, quiere verla de urgencia — escuchó decir del otro lado.

—¿Le pasó algo a Teo? ¿Está bien? — preguntó con el alma en un hilo.

—No, no se preocupe, pero el doctor dice que es muy importante lo que debe conversar con usted, la espera esta misma tarde.

—¿Qué tal ahora? — ella preguntó. Estaba sin trabajo, no necesitaba esperar a la tarde cuando simplemente deambulaba por la calle como un alma en pena atormentada por su terrible situación.

Hubo un corto silencio antes de que la mujer respondiera.

—Él dice que puede atenderla ahora mismo si no tarda en llegar.

—¡Voy en camino!

Todo lo que tenía que ver con Teo era prioridad para Lara, desde que estaban solos. Ella era como su madre y había luchado con garra por mantenerlo respirando.

Corrió al hospital con preocupación, tratando de hacer a un lado en su cerebro la tristeza y decepción que acababa de recibir, para concentrarse en el nuevo desafío.

—Dígame, doctor, ¿Qué sucede ahora con mi hermano?

—Lamento decirte que Teo no ha reaccionado como esperábamos al último tratamiento, y es necesario pasar a la siguiente fase.

—¡Pero usted me había dicho que él podría superar esta crisis!

—Sí, lo dije, pero conoces los riesgos de su enfermedad, nada es seguro, solo nos queda el ensayo y el error, y esto no funcionó en su caso.

Lara sintió que el suelo comenzaba a hundirse bajo sus pies.

—¿Cuándo comenzaría?

—Por eso te llamé, solo falta tu autorización, y el pago, por supuesto, pero imagino que no será problema, debes ir con la Administración y ellos darán luz verde — Davis comentó, asumiendo equivocadamente que la chica tenía los fondos para cubrir los gastos.

Lara se mordió el labio e inspiró profundo mientras jugaba inconscientemente con sus manos de manera nerviosa.

—¿Hay algún problema?

Ella tardó unos segundos en responder, se le había hecho un nudo en la garganta que comenzaba a presionarle, impidiéndole respirar y hablar con libertad.

—Sí, doctor… es que… ya no está la persona que me ayudaba con los gastos, y acabo de perder mi empleo… — Ella apenas pudo articular.

Davis la miró con compasión, pero las políticas del hospital eran claras, y sin pago no había tratamiento.

—Siento mucho esta situación, pero conoces cómo se manejan las cosas aquí. Teo tiene pagos los gastos de hospitalización hasta el viernes. Si no logras conseguir el dinero necesario para mantenerlo hospitalizado y comenzar con el nuevo tratamiento, te pedirán que lo lleves a casa, y, en su condición, su corazón no lo resistirá… — Davis fue lapidario — Lo lamento mucho, Lara.

La chica salió de la oficina del médico con la mirada baja y un frío helado instalado en el estómago que prometía hacerle devolver la bilis.

Se dejó caer en una de las sillas de la salita de espera con el rostro bañado en lágrimas mientras la desesperación se apoderaba de su pecho. Fue entonces cuando una idea asaltó su mente como un tren en movimiento.

—¡El hotel! — dejó escapar a media voz, mientras temblaba de solo pensarlo, había visto a las chicas de la “Nómina oculta” de empleadas y siempre hablaban de lo bien que les iba con los pagos diarios por su trabajo.

Cuándo había ido a pedir empleo al Crowne Plaza le ofrecieron el puesto para el servicio de acompañantes nocturnas, pero ella lo había rechazado por el de mucama; ahora, con esta situación, ¡Estaría dispuesta a hacer lo que fuera por conseguir lo necesario para mantener a Teo con vida!, era la única familia que le quedaba.

Con un nudo en el estómago, se armó de valor y regresó al hotel buscando al señor Jones, el encargado de los negocios turbios de los dueños, y le contó toda su situación. El hombre que siempre había estado viéndola como un excelente prospecto para el empleo, le preguntó:

—Lara, ¿Has hecho esto antes?

La chica bajó la mirada avergonzada y negó lentamente con la cabeza.

—Soy virgen, señor Jones.

El hombre abrió muy grandes los ojos, imaginando el dinero que podría ganar por ella.

—Esto es lo que haremos, comenzarás esta misma noche, pero tendrás que venir mentalizada a que esto es como cualquier empleo. Vas a actuar condescendiente para mantener al cliente satisfecho, ¡Y lo harás bien! Y te prometo que, si cumples con el trabajo, podrás reunir los fondos para tratar a tu hermanito.

Al anochecer, el millonario Waylon Scott, heredero mayoritario de los bienes de la cadena hotelera Crowne, entraba a la suite de su mejor amigo.

—Aquí estoy, Duncan, vine en cuanto vi tu mensaje — echando una ojeada alrededor y viendo las copas y las bebidas dispuestas en el bar.

—Waylon, sé que has estado demasiado tenso con el tema de tu padre, por eso te llamé, para que pudieras distraerte un poco, tú solo vives para trabajar — apresurándose a servirle una copa.

—No puedo relajarme, Duncan, supongo que estás al tanto de los escándalos de los últimos meses… — Le dijo refiriéndose a las locuras de su hermano — De seguir así, los chismes de la prensa y de los medios nos destrozarán.

—¿Ya trataste de hablar con tu hermano sobre esto?

—Ya lo intenté, ¡Pero a él todo le parece un juego! — Explicó con frustración — No está dispuesto a aplacar sus desatinos y sus excesos, y tampoco a esconderse como un molusco. Hemos perdido inversionistas importantes por su culpa…

—Entonces, ¿Qué es lo que harás?

—Papá nos puso un plazo de tres meses para aparentar un cambio de vida.

—No te comprendo… — Duncan dijo confundido.

—Quiere que contraigamos matrimonio — soltó de golpe.

El teléfono de Duncan comenzó a sonar con insistencia.

—¿No contestarás?

Duncan lo tomó con fastidio.

—Seguro es trabajo — dijo antes de contestar — Pero no creas que vas a librarte de esta conversación. ¿Sí? — contestó la llamada.

—Señor Duncan, ha sucedido una desgracia.

Duncan escuchó atentamente, llevándose la mano a la boca, mientras se levantaba y salía corriendo hacia la puerta.

—Duncan, ¿Qué pasa?

—¡Debo irme, Mary acaba de atentar contra su vida!

—¿Qué? — Waylon se puso de pie — ¡Espera, voy contigo!

—¡No, debo hacer esto solo! — gritó desapareciendo por la puerta y dejando a Waylon en medio de la suite con la cabeza dando vueltas.

El hombre se sentó en la esquina de la cama junto al enorme ventanal que reflejaba las luces nocturnas mientras se devanaba los sesos en cómo resolver el problema con su padre.

El sonido de un mensaje en el móvil lo sacó de sus pensamientos.

—Amigo, había contratado un servicio “virgen exclusivo” a la habitación y ya debe estar ahí, por favor, disfrútalo por mí y luego me cuentas cómo estuvo.

Waylon ladeó la cabeza sin terminar de comprender el mensaje de Duncan cuando escuchó el agua del baño y se puso alerta.

—¡Qué carajos! — dejó salir al comprender que se trataba de los bajos instintos de su amigo y sus gustos por contratar mujerzuelas — ¿Qué fue lo que hiciste, Duncan?

Una chica delgada de cabellos dorados y piel de porcelana salió de baño apenas vestida con una falda extremadamente reveladora y un sujetador rojo sangre. Mantenía la cabeza baja mientras avanzaba hacia él, abrazándose a sí misma y tratando de controlar sus nervios.

Waylon maldijo por lo bajo.

«¡Duncan, voy a matarte por esto!», él pensó.

La mujer era hermosa y delicada, y parecía asustada como un conejillo atrapado en una trampa a punto de ser devorado por una fiera.

«Servicio virgen exclusivo, ¡Claro!», se dijo atando cabos.

Waylon dejó escapar el aire al ver su belleza y también se dolió al verla tan fuera de lugar. La pobre chica ni siquiera sabía por dónde comenzar, ella no se atrevió a levantar la vista manteniéndola en sus costosos zapatos de piel y le preguntó cuándo empezaría.

—No has hecho esto nunca, ¿Verdad?

Ella negó con la cabeza y tuvo esa sensación de deyabú de haber tenido esta conversación antes.

Él la observó mejor y notó algo familiar en ella.

—¡No puede ser! ¿Eres la loca?

Lara arrugó el ceño y levantó el rostro para encontrarse con el tipo estirado que casi la había atropellado en la mañana.

—¿La bestia?

Lies dieses Buch weiterhin kostenlos
Code scannen, um die App herunterzuladen

Aktuellstes Kapitel

  • Contrato con el Hermano de mi Ex   171 EPÍLOGO

    — Lara… — La mandíbula de Waylon cayó al suelo al ver su reflejo en el cristal y se frotó los ojos de forma incrédula, su mente de seguro le estaba jugando una broma muy pesada, o la champaña tenía algo.Waylon se giró muy despacio para verla a la cara, y ahí, en medio del inmenso salón vacío y a media luz estaba de pie frente a él la mujer que había perdido hacía cinco años, la mujer a la que no había sabido proteger, la mujer que soportó tanto por amor, la luchadora, la hermana, la esposa, su único amor… Lara…— Lara… — Soltó de nuevo como para convencerse de que era real y no una aparición de su mente, un juego macabro de su cabeza, mientras avanzaba con lentitud y pasos torpes hacia ella.Lara tragó grueso e intento respirar de nuevo, su pecho iba desbocado en una carrera hacia ninguna parte.— Lara… — La voz baja y gutural de Waylon que siempre le había parecido tan terriblemente sensual estaba de nuevo a su alcance, y las notas de menta, lavanda, canela y la flor de azahar de na

  • Contrato con el Hermano de mi Ex   170 Reencuentro

    — ¡Allá! — El niño señaló con su dedito hacia la mujer que se acercaba con rapidez hasta ellos.— Perdone usted, señora Santa Cruz, pero es que se me escapó.— Tranquila, llévalo contigo y no le quites el ojo de encima, ¿Vale? — y mirando al niño — Pórtate bien, Walter Teodoro, esta reunión es importante, ¡O le diré a Alece que no te lleve más dulces! — Le dijo con dulzura, pero con firmeza.— Mami, no le digas a Alice que me va a regañar por correr por ahí… — Haciendo un puchero que a Waylon le hizo sentir otro nuevo golpe en el estómago.¿Quién diablos era esa mujer, y quien era ese niño? Había lago tan terriblemente familiar en ella, aunque todavía no había logrado verle la cara, algo en su voz, en sus maneras, en la forma de moverse, y en ese niño…Era como verse a sí mismo en las fotos familiares, esas que su padre atesoraba en el despacho, en donde Waylon aparecía usando pantaloncitos cortos y camisetitas a rayas en una época en la que su madre todavía vivía.Dejó la copa en el

  • Contrato con el Hermano de mi Ex   169 Walter junior

    —Alice, por favor, no olvides pedirle a la niñera que esté temprano para cuidar de Walter Teodoro — La mujer elegante y distinguida de rostro exquisito le dijo a su asistente — Quiero que todo esté perfecto a tiempo, a fin de cuentas, hace mucho que no venía a esta ciudad, y no quiero tener malas experiencias… bueno, no más, al menos…Alice se acercó a ella y le ajustó el collar en la parte trasera de la base del cráneo y se la quedó mirando al espejo.—¡Está regia! Y deje los nervios, que todo está saliendo a pedir de boca, la niñera estará a tiempo, como siempre, sabe que el niño es lo más importante en su vida, y, además, por el sueldo que le paga cualquiera diría que le financia una investigación que busca la cura contra el cáncer — Alice se rio con confianza.La rubia le devolvió la sonrisa en el reflejo del espejo, pero sin que llegara a sus ojos, se había convertido en una mujer melancólica y meditabunda, que solo vivía para dos o tres cosas en realidad: cuidar de su hijo, hace

  • Contrato con el Hermano de mi Ex   168 Adiós, mi niño

    Ashley perdió el equilibrio con el peso del chicuelo que se aferraba a su mano, y ambos resbalaron por el tejado cayendo al vacío.Waylon se asomó justo en ese momento echando a correr tras Lara, que continuaba avanzando hacia la orilla del techo mientras gritaba el nombre de su hermano presa de la angustia, y al llegar a la orilla se dejó caer tras Teo y Ashley. El hombre logró derrapas sobre las tejas cerca del borde evitando la caída de varios metros de altura sin atreverse siquiera a mirar hacia abajo.— ¡Lara! — El grito desgarrador de Waylon se escuchó en toda la propiedad, erizándole los vellos de la nuca a todos quienes lo escucharon.Susy, se llevó las manos a la boca en un acto de espanto al ver caer a as tres figuras desde el techo y desaparecer tras la pared de la parte trasera de la casa.El silencio reinó durante los próximos segundos, hasta que la anciana mujer salió del shock y corrió hacia el área de la piscina en busca de sobrevivientes.Cuando llegó a la piscina, do

  • Contrato con el Hermano de mi Ex   167 ¡Sube acá!

    Las palabras de Ashley resonaron como un estruendo desde el techo dejando a Lara completamente helada e inmóvil.— Ashley… por favor, déjalo bajar de ahí, él no tiene nada que ver con todo esto — Lara grito desde el jardín — Él es solo un niño, si quieres que yo haga algo, debes dejarlo ir — Ella insistió.— Harás lo que te diga, Lara, vas a confesar todo, vas a decirle a Waylon lo avariciosa que eres, y vas a dejarlo, te irás sola y sin un centavo, eso es lo que te mereces por meterte en donde no te importa, por creer que eres alguien especial cuando eres una pobretona que no vale nada, te iras y lo dejarás en paz, ¡Nos dejarás a todos en paz!Los gritos de Ashley llamaron la atención de los uniformados que estacionaban el vehículo cerca dela entrada principal de la casona, y se apresuraban a rodear la propiedad a pie sin ser vistos.Lori vio desde los arbustos del jardín a la esposa de Waylon, la chica estaba fuera de sí, desesperada por el niño que permanecía en el techo de la prop

  • Contrato con el Hermano de mi Ex   166 Desde la cornisa

    La morena siguió al chicuelo con la mirada cuando él hizo lo que su hermana le dijo. La obedeció entrando a la habitación para ducharse y estar listo para cuando su hermana lo llamara.Mientras tanto, Lara avisó a Susan de que estuviera lista porque el plan ya estaba en marcha, y también se apresuró a buscar a Walter para que supiera que pronto saldrían.— Cenaremos y luego de eso, nos veremos en la cochera, debes estar lista a las nueve, ¿Crees que estarás a esa hora?— ¡Totalmente! A las nueve entonces.La rubia bajó al despacho para ultimar detalles con su suegro que la esperaba como ya habían conversado.— Te estaba esperando — Le dijo al verla cruzar la puerta del despacho y cerrarla tras ella.— Supuse que estarías aquí, ¿Ya te tomaste la medicina?— Sí, Susan me la trajo hace un rato.— ¿Y cómo te sientes?— Mucho mejor, estoy seguro de que esas pepas que me estaba tomando no eran medicina, no puedo explicar lo diferente que me he sentido hoy, más lúcido, más fuerte, mas… normal

Weitere Kapitel
Entdecke und lies gute Romane kostenlos
Kostenloser Zugriff auf zahlreiche Romane in der GoodNovel-App. Lade deine Lieblingsbücher herunter und lies jederzeit und überall.
Bücher in der App kostenlos lesen
CODE SCANNEN, UM IN DER APP ZU LESEN
DMCA.com Protection Status