LOGIN¡Hola mis romántic@s!
¿Cómo se sintieron con los anteriores capítulos?
Les contaré el porqué de aquello:
Escribir la muerte de Abby fue una decisión que aún me duele y lloro cada vez que vuelvo a leer.
Confieso que a veces quiero cambiarlo y reescribir esa parte, pero de allí desprende lo que continúa y más que todo Abby tiene una representación muy especial.
Abby representa a todos esos bebés ansiados y amados que nacieron sin vida o murieron poco después de nacer, pero sobre todo representa el dolor que queda y quema.
Sé que lo describo a medias porque no lo he vivido y espero no hacerlo nunca y también espero que ustedes ninguno lo pase y si lo han hecho, lo lamento muchísimo de corazón; yo no lo viví en carne, pero lo presencié muy de cerca y aunque no puedo hablar desde una propia experiencia, sí me puse en los zapatos de aquellos a quienes los vi vivir. Y aunque repito que me quedo corta al expresarme, quise plasmarlo desde mi corazón.
Abby representa el dolor de unos padres y familia que esperaban con ansias el fruto de un amor.
Abby da honor a esos bebés.
Abby es un homenaje a esos bebés y esas parejas que pasaron por tan duro proceso y a pesar del dolor se levantaron de las cenizas y tienen mi mayor admiración.
Abby también representa a esos bebés que no se les dio la oportunidad de vivir, por el motivo que haya sido.
He aquí mi motivo para estos capítulos.
Espero haberles llegado al corazón y lamento si las hice sufrir. No me odien por esto.
La novela entra a su recta final, quedan aproximadamente 5 capítulos.
Cuento con su apoyo votando (en la reseña) y recomendandola.
Si quieren comentarme cualquier cosa referente háganlo aquí . Estaré feliz de leerlas.
Por ultimo les dejaré un consejo si alguien cercano pasa por algo así; jamás le digan: " eres joven y tendrás otros hijos" o frases similares.
No sirven de consuelo aunque tengan buenas intenciones porque ningún bebé reemplaza a otro.
La mejor manera de ayudar a alguien en su duelo es estar con ellas aunque sea en silencio si no sabemos que decir.
❤❤❤Los quiero muchisimo y gracias por continuar aquí❤❤❤
***ABEL*** Le doy un beso en la coronilla a mi princesa número uno, antes de dejarla con mi madre y de inmediato, retomo el camino de regreso a casa para estar con mi amada esposa. Entro al cuarto y la encuentro profundamente dormida. Me río porque hace menos de 5 minutos salí y dijo que me esperaría despierta para alistarnos e ir a la ciudad a comprar ropa de maternidad, ya que empieza a quedarle pequeña la ropa que tiene. La observo antes de meterme a la cama para despertarla. Es la imagen más bella que tengo la fortuna de ver. Su silueta de medio lado con su centro abultado es la mejor escultura que mis ojos han visto y vaya que he visto mujeres embarazadas en mi vida, pero ella... Es solo ella.
***CAROLINA***Veo con emoción como la lluvia golpea la ventana y empieza a aumentar. Tengo a mi princesa Becky en los brazos y me quedo observando como sus ojitos se cierran.—Ahora no es el momento, pero a penas estés más grandecita, te llevaré a que disfrutes de la lluvia conmigo —le susurro suavecito al oído, la beso y se la doy a mi suegra, que sonríe sabiendo qué intenciones tengo.—Con cuidado, Carito —la escucho decir por la ventana, cuando salgo de su casa.Bajo los pocos escalones de la entrada sin prisa y al llegar al último, ya siento cómo la lluvia cae sobre mi. Cierro los ojos sintiendo el placer que me produce este clima.Estaba con Becky en casa de mis suegros,
***ABEL***Voy camino a la floristería de mi esposa, quiero verla, necesito disculparme.No ha contestado mis llamadas ni mensajes, supongo sigue molesta. Esta mañana, me puse intenso y me porté de forma egoísta, no queriendo que fuera al trabajo.—Amor, hoy es importante que vaya —me dijo cuando se estaba vistiendo y yo la desvestía.—Que se encargue Adela —le dije, soltándole el sujetador, besando su cuello y mirando sus pechos que están un poco más grandes, preparándose para la lactancia. Aún es muy pronto para que produzcan, pero yo me estoy encargando de estimularlos.—Cielo, Adela no es la representante de l
***CAROLINA***Despierto de golpe, bañada en sudor. Es de madrugada, todo se ve oscuro y al parecer, se ha ido la luz, pues el aire acondicionado está apagado, al igual que la lámpara de noche y, por supuesto, ese es el motivo por el que estoy tan acalorada.Levanto mi húmeda cara, del pecho de mi esposo. Parece que a él no le molesta el calor, pues está plácido y profundamente dormido.Con cuidado salgo de la cama y agarro el celular de la mesa de noche de mi lado. Miro la hora, son las 4:26 am. Busco la linterna en el aparato antes de bajarme y alumbro al suelo, para no tropezar a Lana, que está acostada en su cama al lado de la cuna de Becky; cuidándola como siempre. Levanta su cara al sentirme y mueve la cola saludándome. Me inclino para darle un beso en su cabeza y recibo un lametón lleno de babas en mi mejilla. ¡Cuánto amo a mi hija peluda!
Llego a casa, después de un no planeado día laboral al que tuve que ir. El obstetra de turno, se accidentó y me pidieron reemplazarlo. Así que, el deber me obligó a separarme de mi esposa por unas horas, que fueron más de las previstas y se sintieron eternas.Entro y no la veo por ningún lado, debe estar arriba en el cuarto o en la azotea.Becky no está, ya que la llevé y a Lana, ayer con mis padres, para asistir al evento de la secundaria de mi esposa.El recuerdo de la noche anterior llega a mi cabeza y la imagen de los dos haciendo el amor como posesos, me hace acalorar.Pensar en el rostro de mi amada, mientras la penetraba contra la puerta del salón de clases y luego sobre el escritorio, donde la tuve en diferentes posiciones, hace que mi entre pierna vaya apretando mi pantalón.
***ABEL***Término de picar las frutas para acompañar el desayuno y subo con la bandeja al segundo piso para que desayunemos juntos en la cama.Entro al cuarto abriendo la puerta de espaldas.—Buenos días, mi bella dormilo... —Me doy cuenta que ya mi amada no está entre las sábanas.—¡Cielo, estoy en el baño! —grita desde allá. Acomodo todo en la mesa de noche.—¿Necesitas ayuda? —pregunto acercándome a la puerta.—¡No y ni se te ocurra entrar! —grita nuevamente desde dentro—. Necesito privacidad en esto.Me río y regreso al cuarto. Reviso a Becky en la cuna. Está dormida con el chupete en la boca. Intento quitárselo, se queja y se aferra a él. Soy conciente que no es lo mejor,







