LOGINPara mis niñas que pidieron mas cap, aquí van dos más, ¿Qué opinan de la mala actuación del gorila? pobresito, por lo menos lo intenda, denle puntos por eso, jajaja, las quiero ♥♥♥
Las horas transcurrieron y la tarde encontró a Jackson encerrado en su oficina, rodeado de documentos, informes financieros y anotaciones relacionadas con las operaciones de Curtis. Había pasado buena parte del día revisando movimientos bancarios, comparando nombres y preparando un informe detallado para las Panteras. Cuando finalmente terminó, dejó el bolígrafo sobre el escritorio y se recostó en el sillón, masajeándose las sienes con evidente cansancio.—Al fin terminé esto —murmuró, cerrando los ojos durante unos segundos.Su teléfono vibró sobre la mesa.Jackson extendió una mano y lo tomó, descubriendo que acababa de recibir un mensaje de Denisse."Hola, bombón. ¿Todo bien?""Sí, acabo de terminar el informe. Debo llevarlo.""¿Te parece si voy yo por él y así quizás me invitas a comer algo? No he comido nada y tengo mucha hambre."Jackson sonrió inmediatamente. La posibilidad de volver a encontrarse con aquella mujer consiguió que el cansancio desapareciera por unos instantes. No
La mañana había llegado y la finca de los Valmont ya se encontraba en pleno movimiento. Los hombres de seguridad recorrían los jardines y las entradas, mientras los vehículos asignados a las distintas operaciones comenzaban a abandonar los estacionamientos. En el interior de la mansión, Jackson caminaba por uno de los corredores con una taza de café negro y amargo entre las manos, revisando mentalmente la información que había conseguido reunir durante las últimas horas.Había mantenido una conversación bastante extensa con Fabiano y tenía varias noticias que comunicarle a Baltazar, algunas satisfactorias y otras que complicaban considerablemente los planes que habían estado preparando.Entró al despacho y dejó una carpeta sobre el escritorio antes de acomodarse en uno de los sillones. Apenas había comenzado a beber su café cuando escuchó pasos acercándose por el corredor. Unos minutos después, Baltazar apareció en la puerta, vestido con su habitual pantalón de traje y una camisa neg
Grace sintió inmediatamente la diferencia entre ambas. La mano de Olivier era enorme, cálida y áspera por los años de entrenamiento, el manejo de armas y las innumerables horas que había pasado ejercitándose. Sus dedos rodeaban los de ella con una delicadeza que contrastaba con la fuerza que sabía que poseía, como si temiera que cualquier movimiento brusco pudiera hacerla apartarse nuevamente.Esta vez Grace no retiró la mano.—Olivier, yo no sé si sea bueno estar cerca de ti —murmuró, intentando controlar los latidos de su corazón—. Tú sabes que yo...—No pido mucho, Grace. Solo que no me odies. Déjame ganarme tu perdón.Olivier apretó ligeramente su mano, sin apartar los ojos de ella. Había enfrentado enemigos armados, sobrevivido a situaciones peligrosas y tomado decisiones que afectaban la vida de muchos hombres, pero nunca se había sentido tan nervioso como en aquel instante, esperando una respuesta que podía cambiarlo todo.Grace respiró profundamente.Sabía que debía proteger su
La noche había caído sobre la central de las Panteras y los corredores comenzaban a quedarse silenciosos. La mayoría del personal administrativo había terminado su jornada, aunque algunos equipos de seguridad continuaban trabajando y los hombres asignados a los turnos nocturnos recorrían las instalaciones.Grace había pasado prácticamente todo el día encerrada en su oficina, revisando contratos, organizando documentos y resolviendo asuntos que se habían acumulado durante su recuperación. Cuando finalmente apagó el computador, sintió el cansancio en los hombros y dejó escapar un largo suspiro.Antes de dirigirse a su habitación, recordó el mensaje que Jackson le había enviado un par de horas antes, recordándole que debía cenar. Su primo podía encontrarse en medio de una operación complicada, pero jamás olvidaba preguntarle si había comido, especialmente desde que sufrió aquellas fracturas en las costillas. Grace sonrió al recordar sus advertencias y decidió pasar por la cafetería de la
Después de pagar la cuenta, ambos abandonaron el restaurante y caminaron hasta el vehículo de Jackson. Durante el trayecto de regreso a la central, Grace recuperó su habitual entusiasmo y continuó conversando sobre algunos asuntos de trabajo, mientras su primo la escuchaba con paciencia. Antes de llegar, Jackson se detuvo para comprarle un jugo natural de frutilla, sabiendo que probablemente pasaría el resto de la tarde encerrada en su oficina y que, si nadie estaba pendiente de ella, terminaría olvidándose incluso de beber algo.Cuando llegaron a las instalaciones de las Panteras, Jackson la acompañó hasta el área administrativa. Caminaba a su lado con el jugo en una mano, mientras Grace revisaba distraídamente algunos mensajes en su teléfono. Al llegar frente a su oficina, él se detuvo y le entregó el vaso con una sonrisa.—Me voy, Grace, tengo que trabajar. Toma tu jugo.—Gracias, Jacky. Estaba muy rico el almuerzo —respondió ella, recibiéndolo con ambas manos.Jackson le acomodó c
El almuerzo había resultado perfecto. Grace no había dejado de hablar desde que se sentaron en el restaurante, contándole a Jackson todo lo que había ocurrido durante los últimos días en la central de las Panteras. Frente a ella descansaba una bandeja de sushi de pollo envuelto en palta, su favorito, aunque estaba tan entretenida relatando las novedades que apenas recordaba llevarse los bocados a la boca. Jackson la escuchaba con una sonrisa paciente, disfrutando de verla nuevamente animada después de las semanas difíciles que había atravesado. De vez en cuando, cuando su prima se entusiasmaba demasiado y olvidaba que tenía comida delante, él tomaba una pieza de sushi con sus palillos y se la metía directamente en la boca para conseguir unos segundos de silencio.—¡Qué pesado! —protestó Grace después de terminar de masticar, mirándolo con fingida indignación.Jackson soltó una carcajada y tomó tranquilamente otro bocado de su propio plato. Conocía a Grace desde que ambos eran pequeño







