LOGINDiosnel soltó una risa de burla, encogiéndose de hombros.—¿Una hembra como Alfa y de un clan tan colosal como Áurea? ¿En serio? —escupió con sorna.—El Alfa Volkan la eligió a ella en vida como su legítima sucesora porque confiaba en sus capacidades —replicó Samuel—. Y a la manada entera no le queda otra opción que respaldarla y hacer lo mismo.—Pues no durará mucho tiempo en ese puesto —espetó Diosnel, restándole importancia—. Las hembras son más débiles y emocionales. Muy pronto habrá otros clanes hambrientos de poder que se mostrarán interesados en esa manada, y más al saber que una hembra está al mando. Lo verán como un blanco fácil, un imperio vulnerable, y la quitarán rápidamente de esa posición para devorarlos.Samuel dio un paso al frente.—¿Qué estás diciendo, miserable? —bramó—. ¿Acaso olvidas delante de quién estás parado? Estás hablando con un guerrero leal a Áurea, así que mide tus maldi-tas palabras y cuida tu lengua si aprecias tu vida.Ante la explosión de autoridad d
Samuel frunció los labios y cruzó los brazos sobre el pecho.—No lo creo, Diosnel —respondió con tono seco—. Es verdad que me has conseguido hombres bastante fuertes y acordes a los requerimientos que exijo. Pero he tenido muchos problemas con los últimos que me he llevado. Son rebeldes, me desafían, se vuelven ingobernables y al final tengo que acabar con ellos al poco tiempo de haberlos comprado. No vale la pena pagar tantas monedas de oro por esclavos que no me duran nada.Diosnel hizo una mueca de falsa comprensión, bajando los hombros de manera exagerada.—Lamento mucho que le haya sucedido eso, señor Samuel. Pero debe entender que son lobos en su estado salvaje; los atrapamos en el bosque y tienen otra clase de educación, usted lo sabe.—Eso lo entiendo muy bien —replicó Samuel—, pero tal vez deberías considerar tomarte un tiempo para disciplinarlos en tus propias instalaciones antes de ponerlos a la venta.—Aprecio su sugerencia, la cual es muy interesante y tiene sentido —conc
Nova observó a aquel Gamma con indignación, como si acabara de escuchar la estupidez más grande del mundo. Luego, soltó una risa áspera de ironía.—¿En serio? ¿Ese es tu maravilloso plan? ¿Pretendes que me case con un macho solo para que él gobierne el clan que heredé de mi padre? —hizo un énfasis deliberado en las últimas palabras.—De todos modos, por protocolo y tradición, usted deberá casarse en algún momento, señorita Nova.—Ya hablaremos de eso en su debido momento —zanjó ella con tono gélido—. Pero ahora mismo es demasiado pronto. Apenas estoy por asumir como Alfa y hay miles de asuntos prioritarios que atender, no podemos descuidar la estabilidad del clan por tonterías. En fin... ¿Tienen alguna otra cosa que agregar? ¿Hay alguna otra razón descabellada para estar en contra de mi ascenso?Nadie se atrevió a abrir la boca. El silencio en la mesa fue absoluto.—Bien —sentenció Nova, rompiendo la quietud—. Quiero que lo organicen todo para mañana mismo, se anunciará de forma ofici
En cuanto Nova apareció, un silencio sepulcral se adueñó del lugar. Todos y cada uno de los hombres sentados alrededor de la larga mesa rectangular bajaron la mirada, sin atreverse a sostenerle el contacto visual.Nova avanzó por el salón flanqueada por sus dos hombres de entera confianza, deteniéndose justo frente a la cabecera donde Kaizen se hallaba de pie.Guardó silencio durante unos segundos, antes de hablar con un tono que helaba la sangre.—Me resulta curioso que todos se hayan quedado callados cuando entré aquí. ¿Por qué no continúan con lo que estaban diciendo? ¿No acababan de asegurar hace tan solo un momento que las hembras son más débiles que los machos? Entonces, si esa es su verdad, ¿por qué todos se callaron ante mi presencia y bajaron la cabeza? ¿No será que en realidad me temen?Nadie se atrevió a levantar el rostro. Las miradas seguían clavadas rígidamente en la superficie de la madera de la mesa.La atmósfera en la sala era sofocante. A pesar de ser una mujer, Nova
"—¡Guau, papá! ¡De verdad que eres muy fuerte!—He trabajado muy duro para tener esta fortaleza, hija mía. Porque no solamente se trata de una cuestión de genética; también se trata de entrenamiento, de disciplina y de perseverancia. Y eso es lo que quiero que tú aprendas de mí. Serás muy fuerte por ti misma, te lo aseguro. Tan fuerte que nadie jamás podrá hacerte daño.—¡A ti tampoco nadie puede hacerte daño! Tú eres un lobo de acero. ¡Y eso te hace inmortal!—Si mi hija lo dice, es porque así es. Pero no te preocupes, estaré contigo siempre."El recuerdo se desvaneció en la mente de Nova como un eco doloroso y distante. Las palabras que un día le prometieron ahora resonaban con amargura.En ese instante, mientras aquellas imágenes infantiles cruzaban por su cabeza, Nova se encontraba de pie, presenciando el entierro de su padre.Tenía el alma rota, hecha trizas. Sin embargo, su postura era recta y su rostro permanecía serio, imperturbable. Era una característica que había aprendido
El tiempo, ese tejedor paciente e incansable, pasó por Áurea dejando una estela de paz, madurez y nuevas primaveras. La vida en el imperio de los lobos siguió su curso natural, con sus propias rutinas, sus responsabilidades atendidas y cada miembro del clan marchando en busca de su propia felicidad.Cinco años después de la gran boda, la vida en el palacio dio un giro inesperado cuando Galilea decidió que quería agrandar su familia. Quería tener otro hijo.Sabía lo que implicaba; las cicatrices del pasado y las advertencias de Ramsés seguían ahí. En un principio, Volkan se opuso rotundamente, aterrorizado ante la idea de volver a verla al borde de la muerte.Incluso, siguiendo las recomendaciones del Alfa, Galilea había tomado hierbas anticonceptivas durante un tiempo.Sin embargo, la determinación de la Luna pudo más.Una noche, mirándolo a los ojos, le recordó a Volkan su posición y su deber: ella era la Luna de Áurea, y ansiaba con todo su ser darle otro hijo al Alfa. Ante su insi







