LOGIN-¿Cariño, dónde...a dónde vas?-
Alycia vio bajar a su hijo de dos en dos los escalones para aterrizar frente a ella.
-Voy a salir- respondió Elyan sonriente y medio bailando.
-Ummm, y ¿Solo o es posible que venga al...-
El sonido de la campanita que pendía de la puerta principal hizo no solo a Alycia y Elyan mirar hacia ésta sino que Ricarddo junto con Christian y Veronique asomaron por la puerta del salón.
Viendo que ninguno iba a abrir, Rossanna dejó lo que estaba haciendo y se dirigió hacia la puerta farfullando:
-Sempre uguale. Se non vado io, non va nessuno-
Abriendo la puerta se quedó a cuadros cuando vio a un joven de cara risueña y con ropa de calle.
-Buonanotte, Elyan è qui?- preguntó el joven.
-¿E chi sei tu?- quiso saber Rossanna.
-Sono Enzo, un piacere signora Ferrara-
Un par de risas hicieron mirar a Enzo y Rossanna hacia donde procedían.
Ricarddo y Elyan se reían por lo bajo mientras que Alycia solo sonreía.
-¿Ma qué...cossa...- se extrañó Enzo.
Elyan dio un sonoro beso a su madre y después a su padre.
Para Christian solo hubo una mirada llena de inquina.
Y para Veronique únicamente un "Ciao".
-Elyan-
El chico se detuvo a unos cuantos pasos de la entrada al oír a su madre llamarlo.
-¿Qué?-
Alycia avanzó hacia él y Enzo.
-¿Non pensi che Christian e Veronique potrebbero voler uscire un po'?-
-Mamá no...-
-Elyan, la prima cosa è l'istruzione- apuntó ella.
Elyan puso los ojos en blanco.
-Per favore Ely- volvió a pedir su madre.
El chico, a regañadientes, tragó saliva, se dirigió a Christian y Veronique y preguntó todo lo amable que pudo:
-Vuoi unirti a me e Enzo?-
Veronique como era de esperar, miró a su novio esperando que le tradujera.
Christian, educadamente, contestó:
-No es necesario que nos invites por cortesía-
-Non vogliono venire, l'hai già sentito così Enzo ed io partiamo. Fino a domani- repuso Elyan a su madre.
A punto de volver a echar un paso otra vez oyó su nombre.
-Elyan David Ferrara Di Santis, quieto ahí-
Malo.
Su madre nunca le había dicho su nombre entero y con los dos apellidos.
Dando un nuevo suspiro, Elyan se giró a ella.
-Que-
-Ahora soy yo quien te mando que lleves a Christian y Veronique con vosotros para que no se pasen el tiempo que se vayan a quedar aquí con nosotros encerrados- apuntó su madre.
Elyan tragó un par de veces saliva para enseguida mirar de mala gana al moreno.
-Essere d'accordo- aceptó.
-Ora chiedi di nuovo a Christian ma con le parole che ti dico- repuso Alycia para a continuación decir -Christian...-
Elyan repitió:
-Christian...-
-Me gustaría...-
-Me...me gustaría...-
-...que vinieras tú y tu novia con nosotros...-
-... que...que vinieras tú y tu... novia con...con nosotros...-
-...por favor- terminó diciendo Alycia.
-¿Ma, en serio? No...-
-¡Elyan!-
El chico dio un resoplido y dijo las mismas palabras que su madre.
-Por...por favor-
Christian, algo descolocado, miró uno por uno a Ricarddo, Alycia, Rossanna y finalmente a Veronique.
Luego lo hizo a Elyan.
-¿Tú quieres que os acompañe?- preguntó ladeando la cabeza.
-No quieras saber la respuesta- resolló Elyan.
-Elyannn-
-Mmm, va benne, va benne- espetó Elyan a su madre.
Christian sopesó si aceptar o no por lo que volviendose a Veronique le preguntó:
-¿A ti te apetece?-
-¡Por Dios, sí, que no sea solo ir a comprar o poco más!- rogó ella.
Christian miró nuevamente a Elyan para sonriéndole con cierto aire de victoria contestar:
-Sí, vamos con vosotros-
-Yu-ju- fue por toda respuesta la del chico.
Como si de dos parejitas la mar de felices se trataran, Elyan cogido de la mano de Enzo y Christian agarrando de la suya a Veronique, se dirigían hacia donde sonaba música.
-¿Es que hay alguna fiesta o algo?- preguntó el moreno.
Enzo se giró para responderle pero Elyan fue más rápido.
-No tiene por qué ser fiesta para montar una carpa y poner música para entretenimiento de la gente- espetó.
Christian se lo quedó mirando fijamente.
-Tampoco tienes que porqué ser tan simpático, Ely-
-Para ti Elyan- apuntó el chico.
Veronique, algo extrañada se giró al moreno.
-¿Qué le pasa? Parece como si...le hubiera molestado algo que hayas hecho, como cuando nos peleamos tú y yo-
Christian aspiró profundamente.
Sin responderle, tiró de ella procurando seguir a ambos chicos y manteniendo los ojos fijos en las manos de éstos.
No supo porqué pero sintió como si un incendio prendiera dentro de su ser.
Y se extendiera por todo su cuerpo.
¿Enfado?
No. No era tal.
¿Incomodidad?
No, tampoco.
No le gustaba ni un pelo ver a ese otro joven, Enzo agarrando la mano del chico.
Los cuatro llegaron a la carpa donde Enzo soltando la mano de Elyan se aproximó a uno de sus oídos y le susurró algo.
Christian no quitaba la vista de encima de ambos.
Le mató ver cómo Elyan reía a lo que fuera que le decía ese otro joven para después verlos adentrarse a donde más gente bailaba al ritmo de música algo desfasada y que recordaba a la década de los 80.
-¿Chris?-
Al oír su nombre de labios de la pelicobre giró la cabeza para mirarla.
-¿Estás bien?- se interesó ella.
-Genial- escupió de malos modos.
Observando al tal Enzo, vio como se tomaba plena libertad y cambió de lugar sus manos, previamente situadas en la cintura de Elyan, y ahora lentamente descendiendo hasta su trasero.
El incendio en su interior aumentó pero lejos de enojarse escogió hacer otra cosa.
Con decisión tiró de la mano de Veronique y la arrastró hacia donde ellos estaban.
-¿Chris, dónde...-
-A bailar- contestó secamente él.
-Pe-pero si a ti no te gusta...bailar- se sorprendió la mujer.
-Va a empezar a gustarme- ladró.
Haciéndola girarse la sujetó por la cintura y empezó a moverse con ella.
Estratégicamente Christian se había puesto justo cara a cara con Elyan quien al verlo tensó el rostro.
Los dos se miraban de forma fulminante.
Casi parecía que quisieran quemarse con los ojos.
Elyan, siendo el primero en lanzar su "ataque" se abrazó al cuello de Enzo además de apretarse a él.
Christian achicando los ojos hizo lo mismo con Veronique, la cual se sorprendió todavía más si cabe pues en aquellos días que llevaban allí ni la había tocado ni nada como ahora mismo hacía.
Agradandole, se amarró a su cuello y acarició su cabello.
Christian varió por unos segundos la vista del chico a ella.
-Ésta noche estás...distinto- dijo ella.
-Hemos venido para esto también ¿No?- repuso él esbozando una sonrisa.
Veronique empujó su cabeza hacia delante y arrimó su boca a la suya con la clara intención de besarle.
Y fue cuando Elyan los vio.
Acarameladitos.
Casi tocando sus bocas entre ellas.
Atrapando por la cabeza a Enzo no se anduvo por las ramas y dejando sin palabras al joven le estampó un más que intenso beso, el cual Enzo no dudó en seguir además de finalmente posar sus manos en el culo del chico.
Christian regresó otra vez la mirada a ambos...
Y ahora sí que algo en su interior hizo explosión.
Literalmente estalló en mil pedazos.
-¿Si será...-
-¿Ehm? ¿Chris qué...¡Aaaa!-
Veronique fue apartada bruscamente por él, de su camino.
Aguantandose las terribles ganas de golpear a ese otro palurdo optó por agarrándole de un hombro alejarlo de Elyan obligándoles a despegar sus bocas.
-Elyan ¿Podemos hablar un momento?- pidió todo lo amable que supo Christian.
-Ummm...no- negó el chico y volvió a recuperar a Enzo.
Con él sujeto a su cintura, Elyan puso distancias entre ellos y el moreno.
-¡Christian! ¿Se puede saber qué narices te pasa?- increpó Veronique llegando a su lado.
-No estoy muy cómodo y...-
Otra vez vio cómo la boca de Elyan fue atrapada por la de Enzo además de observar a éste recrearse con las manos en el trasero del castaño.
Poniendo los ojos en blanco, Christian levantó un dedo a Veronique diciendo:
-Disculpa un segundo-
-¿Cómo que...a dónde...- la pelicobre no entendía nada cuando lo vio dirigirse hacia donde los dos jóvenes estaban.
Cruzándose de brazos se fijó a ver lo que hacía cuando le vio apartar al muchacho que no era Elyan y situarse frente a frente con Elyan.
-Elyan, por segunda vez, podemos hablar, ¿Por favor?- pidió controlando su mala leche y él no golpear a Enzo.
-Ya te he dicho que no ¿Acaso no me entiendes?- escupió Elyan quien agarrando nuevamente de una mano a Enzo se alejó aún más del moreno.
-Mmm, juro que si vuelvo a ver que le toca el culo no me controlo- masculló Christian.
Y su deseo se cumplió.
Volvió a ver las manos de aquel otro aposentadas en los cachetes de Elyan.
Ni cuenta se había dado de que Veronique ofuscada, se había ido echando pestes por la boca.
Ésta vez no le pediría hablar sino que actuaría.
Bien sabía que Elyan lo estaba haciendo a posta para tocarle las narices y lo que no eran las narices.
Enzo notó un chinchonazo en uno de los hombros para al girarse ser retirado bruscamente de Elyan e ir a parar casi al suelo.
-Questo ragazzo è pazzo- dijo.
Elyan, encarando a Christian, le apuntó con el dedo para empezar a increparle en italiano y ganandose toda la atención de la demás gente.
-Ma che cosa stai facendo??? Pensi che qualcosa come insistere per parlare con me??? Te l'ho detto chiaramente e te lo ripeto ancora, lasciami in pace, stronzo!!-
-¿Sabes? Me da igual lo que me llames, lo he entendido todo y ahora me vas a oír tú a mí- y terminando de hablar, Christian actuó.
Agachándose ante Elyan lo agarró por las piernas para sin más echarselo al hombro como si de un saco de patatas se tratara.
-IDIOTA!! FIGLIO DI PUTTANA!! LASCIAMI ANDARE SUBITO!! LASCIAMI BASTARDO!! LASCIAMI ANDARE !!- empezó a gritar Elyan echado al hombro del moreno.
-No quieres hablar por la buenas, lo harás por las malas- decretó Christian quien echó a andar rumbo a quien sabe dónde.
Elyan, pataleando, no cesaba de gritar hasta que la gente los vio perderse.
Al verano siguiente.-Ma qué cossa...Signore, Christián!!-Rossanna se quedó inmóvil en mitad del pasillo al notar dos manitas aferrarse de sus pantorrillas.Después otras dos la agarraron de una pierna.-Elyan, signora!!- llamó asustada.Llevaba la bandeja con los platos y vasos y no podía agarrar a ninguno de los dos pequeños.Ricarddo y Christian salieron del despacho del primero para ver atónitos a los dos niños riendo y jugando ajenos al peligro o accidente que podían provocar con Rossanna.-Fabio, no- regañó Christian caminando hacia su hijo.-¿Pa?- dijo el niño llevándose el puñito a la boca.-Estarán en el patio y ni se habrán dado cuenta que los niños entra...--¡¡Lucca!!-
Después, toda la casa se quedó en silencio.Ricarddo acompañó en su siesta a Alycia y Rossanna pidió la tarde libre para hacer cosillas en casa pues volvía su hijo con su esposa y nietos.Los únicos que se quedaron en el patio fueron Christian y Elyan que estirando las toallas bajo unos árboles frutales, decidieron pasar la tarde juntos.No hablaban.Elyan, con los ojos cerrados, descansaba la cabeza en los muslos del moreno mientras éste, le había levantado la camiseta comprobando que se podía apreciar el embarazo.Se entretuvo en pasear la mano por él, notando ese abombamiento.Elyan le había enseñado antes de almorzar, las dos ecografías que se había hecho para como bobo, Christian, quedarse mirándolas.También le dijo que era un niño.-¿Paulo?-Elyan a
Llegó al aeropuerto pasadas las doce de la medianoche.No sabía dónde alojarse pues lo más probable es que no hubiera ni un solo hostal u hotel abierto a esas horas así que decidió buscar otra alternativa.Acarreando con todo el equipaje que se llevó salió del aeropuerto.Ni un alma.Metió la mano en el bolsillo de su cazadora y sacó el móvil.¿Qué hacía?¿Y si aún no había llegado Ricarddo?¿Y si debió esperar y no ser tan impulsivo?Decidió probar.-Todo lo malo que no haya llegado y me mande más allá de la mierda- se dijo.Buscando el número de teléfono de Ferrara pulsó la tecla de llamada y se lo colocó al oído.Esperó.Una ligera vibración hizo levantar la cabeza tanto al hombre com
Estacionó así como le vino en gana.No quería perder mucho tiempo.Había llamado a la universidad donde Ricarddo aún impartía clases y le habían dicho que no se había ido todavía por lo que puso dirección a ésta.Todo acelerado subió los escalones principales para como un huracán entrar al centro.Corrió por el amplio pasillo hasta que al cruzar junto a un aulario lo vio.Recogiendo sus cosas en una caja.-¿Pro-profesor Ferrara?-Ricarddo levantó la vista para ver al moreno adentrarse en el aula.-Christian- saludó el mayor.-¿Qué...por qué recoge sus cosas?- inquirió Christian extrañado.Ricarddo cerró la caja para echándole a un lado apoyarse en el borde de la mesa.-Me voy- respondió con su sonrisa perenn
Octubre.Habían pasado cinco meses desde que conociera a Elyan y casi cuatro desde que ambos iniciaran un romance que acabó con el verano.La boda estaba lista.El restaurante buscado y reservado.Y Christian solo en una sala en la iglesia.No había demostrado emociones ni nada después de llegar.Veronique, intentó levantarle el ánimo pero...Pasaron de compartir cama o no compartir más que un escueto buenos días por parte de Christian y poco más.Ella insistió en saber qué le pasaba pero la respuesta del moreno siempre era la misma.Nada.Como marioneta fue llevado de un lado a otro por ella y su madre, eligiendo las flores para la iglesia, yendo con su madre a la prueba del chaqué, decidiendo los platos que se servirían en el convite...Y ahora al
Última noche.Ninguno dormía sino que tendidos bocabajo en la cama y sin dejar de mirarse mantenían sus manos entrelazadas.No volvió a sufrir más vómitos.-Una... semana- dijo Elyan.-Sí- asintió Christian.-¿Me...me vas a...olvidar?- preguntó Elyan.Christian negó con la cabeza.-Nunca--Yo... tampoco-Christian vio cómo las lágrimas caían por la mejilla del chico para ir a caer a la sábana.-No llores por favor- se apresuró a limpiarselas.-No...no puedo evitarlo- sollozó Elyan -Te...te vas-Christian se lo apretó contra sí envolviéndolo en un cálido abrazo y besando su boca.-Porque soy un maldito cobarde Elyan, porque no puedo ni soy capaz de...tener un par de huevos y ser quién soy y... prefiero el camino f&a







