Share

Capítulo 2

Author: Tania MG
last update publish date: 2023-12-29 14:01:47

—Dile adiós a este mundo engendro…— decía con la taza pegada a los labios lista para tomarse el té e inducir el aborto…

Tomó un sorbo del té y apenas el líquido tocó su lengua sus papilas gustativas reaccionaron, el té tenía un sabor horrendo, era simplemente asqueroso y lo escupió… al poco rato después volvió a intentarlo, pero no lo hacía… no tenía el valor ni el corazón para hacerlo…

Ya llevaba 10 minutos así… y simplemente no se atrevió a tomárselo y terminó tirando el té en el fregadero…

—¡¿Por qué no puedo?!— decía enojada…

Suspiró con pesar…

—Bien, engendro, ya que no tengo el valor suficiente para deshacerme de ti, creo que lo más conveniente es que me vaya de aquí— decía mientras empacaba sus cosas— me iré a algún otro lado, así mis padres no sufrirán la vergüenza de tener una hija embarazada con la cual cargar…

Empacó sus cosas, tomó sus ahorros y con lo que le habían devuelto de la universidad seguro bastaría para un par de días… decidió ir a Múnich…

Le costó adaptarse a Múnich, ya que a la hora de que comenzó a buscar trabajo apenas se enteraban que estaba embarazada le cerraban las puertas, había reconsiderado la opción de abortar, pero sabía que no tenía el corazón para hacerlo… estaba desesperada, hasta que vio la luz al final del túnel, fue a pedir trabajo en una de las delegaciones de una empresa grande Richter & Hoffmann Corp.

La casa matriz de esa empresa estaba ubicada en Berlín, Alemania; le habían dado trabajo sin importar que estuviera embarazada y no desaprovechó la oportunidad y así poco a poco iba saliendo adelante.

Sabía que su “engendro” no tenía la culpa, pero ella tampoco la tenía, el único culpable fue aquel muchacho de ojos negros penetrantes que ni siquiera había visto bien, ni sabía cómo se llama ni nada, todo había sido culpa suya.

Debido a que no tuvo el valor ni el corazón para abortar decidió tener al bebé y se le ocurrió darlo en adopción, había ido a una casa de asistencia y había acordado que apenas naciera el bebé lo daría en adopción, pero debía ir a revisarse regularmente para comprobar que todo estuviera bien y así llegó a su primera revisión

Cuando en el hospital la pasaron, la doctora la atendió muy bien…

—¿No quieres verlo? — decía la doctora extrañada ya que Allegra se ponía el brazo en los hombros para no ver la pantalla

—Solo quiero saber si está bien, es todo…— decía con fastidio…

—Está muy bien… será un bebé grande, aunque aún no se puede ver bien si es niña o niño, estás de 4 meses apenas, pero tiene sus piernas cruzadas, esperemos que el siguiente mes que vengas se verá con más claridad… mira, escucha…— de pronto se empezaron a escuchar pequeños latidos, lo que llamó la atención de ella

—¿Eso es su corazón? — decía sorprendida…

—Si— decía sonriente la doctora— y mira ahí está su cabeza y sus manos y sus piernas… es un bebé muy sano…

—Gracias— dijo al salir del hospital

—Qué bueno que estés bien engendro… así no habrá problemas a la hora de darte en adopción…

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

6to. Mes

Esta era la tercera revisión de Allegra con la ginecóloga… después de la revisión iría a una cita con los de asistencia social para firmar los papeles de consentimiento de adopción para los nuevos padres de su “engendro”, había decidido no tener ningún contacto con él o ella después de entregárselo a los nuevos padres…

—Un gusto volver a verte, Allegra… vamos a ver cómo va ese bebé— la doctora revisaba a Allegra y ella ponía atención a la pantalla— mira, Allegra— había emoción en la voz de la doctora— es una niña… tendrás una niña

Allegra veía con atención a la pantalla y veía como su “engendro” que resultó ser niña se movía en su interior. Cuando terminó la revisión fue con los de asistencia social a firmar los papeles.

Los padres de la niña serian Antón y Emma Wagner…

—¿Estas consiente de que estas firmando y una vez que el bebé nazca se lo tendrás que dar a los señores Wagner y no podrás volver a tener ningún contacto con él? — preguntaba por última vez la asistente social a Allegra que tenía el documento en frente y pluma en mano

—Estoy consiente…— dijo fríamente…— y es una niña…

—Escuchaste, Antón… tendremos una niña— le decía la mujer a su esposo

Ambos eran de cabello negro obscuro y ojos castaños, aunque él tenía la piel un poco más obscura que ella.

—También estoy emocionado, Emma— decía con una radiante sonrisa…

—Como sea…— dijo Allegra indiferente al ver la muestra de afecto de la pareja que serían los futuros padres de su hija— ahí está… cuando nazca la tendrán, llevo 6 meses, no tendrán que esperar mucho— dijo levantándose para luego salir de ahí.

+++++++++++++++++++++++++++++

En otro lado de Alemania, en un lugar asqueroso, sucio y obscuro, que eran los adjetivos calificativos para una celda de prisión estaba un pelinegro sentado en su cama de su celda.

Llevaba meses encerrado ahí y cada día que pasaba le daba más miedo, el primer día que llegó se seguía sintiendo el “intocable” Noah Hoffmann, como si el mundo girara en torno a él y todos tenían que obedecerle, como estaba acostumbrado.

Pero para su sorpresa no fue así, el primer día en prisión incluso lloró del miedo. Los presos le habían dado la bienvenida a la prisión con una buena golpiza que le dejó un ojo morado, dos costillas rotas y el labio partido… ese día lloró como nunca había llorado en su vida.

Pasaban los meses y cada día era peor, siempre viviendo con miedo de que alguien pudiera matarlo, no tenía amigos, la comida era un asco total y al recordar que tenía que pasar ahí los siguientes 5 años de su vida lo hacía tener más miedo, nadie iba a visitarlo, ni siquiera Paul, su mejor amigo, excepto una vez le llegó una carta que decía

Noah:

Espero que este tiempo en prisión te sirva para reflexionar sobre los errores que cometiste en el pasado, me duele mucho el que estés ahí, hermano, de verdad, pero no me dejaste opción. Mil veces te dije que estudiaras, que no te metieras en esa vida de drogas, putas y alcohol, pero nunca me hiciste caso.

Espero que este tiempo ahí encerrado te sirva de lección para que reflexiones sobre lo que has hecho mal en tu vida anterior y espero que después de esto que vivirás sepas apreciar más la vida que es un privilegio y no debes malgastarla.

Noah, soy Paul… le quité la carta a Klaus para decirte, ahora yo, unas cuantas cosas… eres un idiota y que al fin me atreví a decirle a Sophia lo que siento por ella y me ha dicho que también me quiere y ahora somos novios … nos casaremos muy pronto y estoy muy feliz y como te dijo Klaus, no debiste meterte en esas cosas, idiota, mil veces te dije que la zorra de mi prima no te iba a llevar a nada bueno… eres un imbécil.

Noah, soy Thelma, la mamá de Paul… ahora yo quiero decirte algo, he hablado con tus padres y ellos están muy tristes por ti… pero por petición de Klaus, para que aprendas la lección no iremos a visitarte en todo el tiempo que estés ahí, pero ten por seguro que una vez que salgas, te estaremos esperando en la puerta para llevarte a casa…

Noah, cielo, soy mamá… de verdad me duele mucho que estés pasando por todo esto, pero espero que te sirva a modo de reflexión y reacciones y veas la vida de una manera distinta cuando salgas de ese horrible lugar y todos te estaremos esperando con los brazos abiertos, mi amor, no olvides que te amo, cielo.

Noah, soy tu padre… la verdad hijo, me decepcionas, esperaba más de ti, eres muy listo, pero no creía que fueras tan estúpido como para caer en esa mala vida, estoy muy decepcionado de ti.

Noah, te queremos mucho.

Atentamente

Klaus Hoffmann

Paul Müller…

Thelma Müller…

Genevieve Hoffmann

Bruno Hoffmann

—Lo siento…— decía el mencionado llorando…— de verdad lo siento…

—Miren la nenita está llorando…— decía uno de los matones de la prisión…— te quitaron tu muñeca nenita…

—No me molestes, quieres…— le dijo muy enojado…— no estoy de humor para escuchar tus estupideces

—No me hables así, maldito…— dijo comenzando a golpearlo…

La pelea comenzó, a Noah le estaba Dando una golpiza, pero no se quedaba atrás, también le estaba propinando una buena paliza al tipo…

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

8vo. Mes

—Engendro, deja de moverte, no me dejas dormir…— decía enojada

Eran las 4 am y la bebé no había dejado de moverse en todo el día…

—Eres un fastidio, ¿lo sabias? — le dijo bufando ruidosamente…— espero que seas justa y tampoco dejes dormir a tus futuros papás … con ellos estarás mejor que conmigo…— de pronto comenzó hablarle como una mamá amorosa,

Desde que estaba embarazada no le había hablado a la bebé más que para maldecirla y decirle cosas para nada agradables, pero esta vez era diferente, le hablaba como una madre amorosa que esperaba ansiosa el nacimiento de su hija…

—Con ellos no sufrirás — comenzó a acariciar su prominente vientre…— ahora que lo pienso, no te he comprado nada… por lo menos debo comprarte una muda de ropa para cuando nazcas y una cobijita, ya de lo demás se encargarán tus nuevos papás, supongo que para entonces ya hasta tendrán pintado tu habitación y cosas así…

De pronto la bebé dejó de patearla…

—¿Te gusta que te hable? — sintió una patadita como si fuera una afirmación…— mañana iremos a comprarte tu primera muda de ropa y una cobijita y pañales y supongo que un biberón y leche para tu primera noche en el hospital…— sintió otra patadita…— vas a ser feliz con tus nuevos papás, nena…— era la primera vez que no la llamaba engendro en todo lo que llevaba de su embarazo…— verás que sí, serás muy feliz con ellos y te cuidarán bien y te darán la vida que yo no puedo darte…

De pronto comenzó a sentir dos pataditas, que se convirtieron en 6, en 9, en 12 y así iban aumentando en número y en intensidad…

—Tranquila— se acarició el vientre de nuevo— tranquila, nena, todo va a estar bien— las patadas se calmaron de pronto

No sabía por qué, pero ya estaba acariciando su vientre con ternura mientras cantaba en voz alta una canción de cuna y el bebé dejó de moverse…

A la mañana siguiente como había dicho fue a comprar las cosas que la bebé ocuparía en su primera noche en el hospital… a los días siguientes se había encontrado bien, le habían dado ya su incapacidad por maternidad en el trabajo…

Un día estaba viendo la televisión un rato cuando de pronto sintió un dolor muy fuerte en el vientre y cuando se incorporó comenzó a correrle agua por las piernas, su fuente se había roto… el día había llegado… al fin nacería su “engendro” …

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Destino Marcado   Capítulo 41

    La pelirroja había salido al jardín de la mansión Hoffmann, donde se celebró la fiesta… estaba perdida en sus pensamientos cuando de pronto una voz la hizo sobresaltarse. —¿En qué piensas? — era su marido —En lo feliz que soy— respondió ella con una radiante sonrisa— en lo mucho que amo a mi familia… y en que la ceremonia fue hermosa… —Entregar a mi hija ha sido lo más difícil que he tenido que hacer en mi vida —Y todavía te falta Lyanna— lo picó su esposa —A esa niña la voy a meter de monja a un convento— gruñó— no pienso pasar por esta tortura de nuevo —Ella también tiene novio, sabes… además es tu ahijado— le recordó su esposa —Maldigo la hora en que acepté ser padrino de Gunther— gruñó Noah con gesto serio— ahora ese rufián me robará a mi bebé en un par de años— exclamó haciendo un mohín inflando las mejillas justo como sus hijos y ella no pudo evitar reírse —Y… ¿qué me dices de Dominik? —Mi hijo es un caballero—su semblante cambió— es el mejor partido para cualquier mujer

  • Destino Marcado   Capítulo 40

    —Esto es ridículo— gruñó el pelinegro mientras se brochaba los botones de su camisa —No vamos a pasar por esto de nuevo, Noah— le respondió su esposa con evidente tono de fastidio sin dejar de mirarse en el espejo mientras se maquillaba —No puedo creer que te tomes esto tan a la ligera— gruñó mientras se abrochaba el nudo de la corbata… —Es una boda— respondió ella cruzando los brazos sobre su pecho despegando la vista del espejo para mirarlo a los ojos —Es una completa estupidez— gruñó mientras se ponía frente al espejo para ultimar los detalles de su vestimenta —A ver, Noah… ¿cuántos años tienes? — preguntó su esposa con los brazos en jarras… — 44 todavía… aún no cumplo los 45 ¿y qué? — cruzó los brazos sobre su pecho mirando a su esposa —Ya estás algo grandecito para hacer estas chiquilladas… —No son chiquilladas… es una estupidez— gruñó —¡Es la boda de tu hija! — gruñó ella enfadada —¡Exacto! — señaló a su esposa con el dedo— ¡por eso es una estupidez! —Debe ser un día

  • Destino Marcado   Capítulo 39

    A Mirai le costó compartir su trono con sus hermanitos, claro que sí, aunque esto era comprensible, porque tenía toda la atención de sus padres y ahora, a sus 8 años tendría que compartirlos con dos personitas más… Sin embargo, ella tenía algo que sus hermanitos no… la total y completa atención de su tía Johanna.Ella había logrado salir de la prisión poco tiempo después de Allegra. Paul defendió a su prima con uñas y dientes, la defensa de Paul, aunado con la evidencia que había ayudado a recabar en favor de Allegra, hizo que se redujera su sentencia. Cuando Johanna salió, Allegra estaba esperándola y como habían prometido, se fueron a festejar bebiendo shots de tequila y muchos mojitos La pelirroja cumplió un año en prisión y salió bajo libertad condicional portando un rastreador que vigilaba todos sus movimientos por 2 años completos sin poder salir del país ni del estado. Johanna constantemente se quejaba por el rastreador, decía que no combinaba con su ropa y que le hacía per

  • Destino Marcado   Capítulo 38

    Kassandra no sabía cómo era posible que el otro bebé se hubiera escondido lo suficientemente bien como para no verlo en alguno de los controles de embarazo de Allegra, se estaba empezando a temer lo peor, aunque recordó una vez en uno de los controles escuchó algo extraño en el corazón de la bebé, sin embargo, aquella vez lo dejó pasar pensando que era cosa del aparato, sin embargo, ahora que lo pensaba, quizá ese algo era el otro bebé que no sabían que estaba ahí, hasta ahora —¡Un alien! — Allegra estaba un poco fuera de sí— ¡me va a salir un alien por el ombligo! — eso hizo reír a más de uno en la sala —Créeme… algo saldrá… pero no precisamente por el ombligo— exclamó Kassandra, trataba de calmar a Allegra, pero la reacción de la pelirroja era bastante cómica —No puede haber otro… no puede haber otro… solo tenemos una cuna y ya nació mi hija… no puede haber otro más… —Cariño— habló Noah a su histérica esposa— hey, cariño— él tomó su cara entre sus manos para que lo mirara— tendr

  • Destino Marcado   Capítulo 37

    Paul condujo lo más deprisa que pudo rumbo al hospital, al llegar explicaron toda la situación a Kassandra, la ginecóloga de Allegra, quien se horrorizó al ver el cardenal de su ojo y los moretones consecuencia de la paliza que había recibido en prisión. Luego de una exhaustiva revisión, vieron que todo se encontraba bien y que efectivamente, Allegra estaba de parto con 6cm de dilatación. La mayor preocupación, que era el estado de salud de ambas se evaporó al saber por boca de Kassandra que todo iba bien y que lo único que tenía que hacer la pelirroja era aguantar las contracciones puesto que todavía tenía que dilatar otros 4cm más. Allegra no había pedido la epidural, pensando que podía resistir lo que fuera, estaba en la habitación junto con Noah quien sostenía su mano, las contracciones eran cada vez más seguidas y dolorosas, pero ella aguantaba lo mejor que podía, apoyada por su esposo, quien le daba palabras de ánimo —Sabes que eres la mujer más hermosa del mundo— habló Noah

  • Destino Marcado   Capítulo 36

    Su esposa se había puesto de parto en el juzgado… y ahora el dolor había aumentado considerablemente en muy poco tiempo y fue en ese momento cuando le gritó a su esposo y él fue corriendo a su lado. —Estoy aquí, cariño… todo va a estar bien— tomó su rostro con ambas manos mientras ella simplemente asentía tocándose el vientre— es la bebé, ¿cierto? —Si— gimió con voz apenas audible— creo… creo que me he puesto de parto— miró a su esposo con lágrimas en los ojos— me duele mucho —Vamos— la tomó en sus brazos y se dirigió a la salida —Señor Hoffmann— Luther llamó la atención del pelinegro— este juicio no ha terminado —No me interesa su veredicto— gruñó dándose la vuelta para verlo— tengo cosas más importantes que hacer— dijo gruñendo mientras acomodaba de nuevo a Allegra en sus brazos— mándeme su veredicto por correo, si me da la gana lo leeré, después de que ya haya nacido mi hija— giró sobre sus talones hacia la salida —Yo conduzco— intervino Paul— Sophia, llévate mi coche, cariño

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status