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last update publish date: 2026-09-09 07:22:27

La puerta se cerró.

Mónica siguió en el suelo un momento más, con las manos sobre la cara, con ese sonido que no era llanto.

Sandra se acercó despacio. Se arrodilló junto a su madre. Le puso una mano pequeña en el hombro con la torpeza compasiva de los niños que quieren ayudar y no saben cómo.

—Mamá —dijo.

Mónica levantó la vista.

Tenía los ojos enrojecidos y una expresión que Sandra no supo leer en ese momento y que solo años después pudo nombrar como la expresión de alguien que acaba de perde
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  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    28

    La puerta se cerró.Mónica siguió en el suelo un momento más, con las manos sobre la cara, con ese sonido que no era llanto.Sandra se acercó despacio. Se arrodilló junto a su madre. Le puso una mano pequeña en el hombro con la torpeza compasiva de los niños que quieren ayudar y no saben cómo.—Mamá —dijo.Mónica levantó la vista.Tenía los ojos enrojecidos y una expresión que Sandra no supo leer en ese momento y que solo años después pudo nombrar como la expresión de alguien que acaba de perder algo que era su razón de estar de pie.—Todo va a estar bien —dijo Sandra, con esas palabras que los niños dicen porque las han escuchado decir a los adultos y creen que funcionan.Mónica la miró.Luego volvió a bajar la vista.Y en ese momento, en ese suelo, con esa puerta cerrada al fondo y ese silencio nuevo instalándose en la casa, algo en Sandra Reyes de seis años decidió algo que Sandra Reyes adulta nunca pudo del todo deshacer. Ahora era venganza.Fin flashbackLos años que siguieron co

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    27

    Sandra salió del edificio dos minutos después, caminando con ese paso decidido de siempre, y se metió en un auto que no era taxi, que la esperaba con el motor encendido, con alguien al volante que Bruno no pudo distinguir desde el tercer piso.El auto arrancó antes de que Sandra terminara de cerrar la puerta.Bruno observó cómo se alejaba.Héctor hizo un sonido contra su hombro.—Lo sé —dijo Bruno en voz baja, aunque no hubiera podido explicar a qué respondía.Fue a buscar el sobre.Lo abrió.Era exactamente lo que Sandra había dicho. Información sobre una red de apoyo para padres solos. Nombres, direcciones, horarios de encuentro. Todo perfectamente normal.Lo leyó dos veces.Luego lo dejó sobre la mesa y fue a cambiar a Héctor porque era la hora y porque Héctor tenía una manera muy específica de comunicar que era la hora que no admitía postergación.Pero algo seguía ahí.Esa tensión pequeña y sin nombre que la visita de Sandra había instalado y que no cedía con la misma velocidad co

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    26

    Mientras tanto, los especialistas realizaron todos los exámenes correspondientes y requeridos para tener un pronóstico alentador.Los resultados llegaron al día siguiente a las diez de la mañana.Bruno entró en el consultorio y se sentó frente al doctor Brenner, era un ambiente cálido y ordenado con luz natural.-Doctor.-Señor Franco, él es el doctor Smith. Él nos dará los resultados. Siéntese, por favor.-Sin filtros. -dijo Bruno sentado frente a él.-El traumatismo afectó la región frontal y parte del lóbulo temporal. -dijo el doctor, con los estudios sobre la mesa.-Hay daño axonal difuso que explica el estado de coma prolongado. No es irreversible en términos absolutos, pero tampoco puedo decirle que la recuperación es probable en el corto plazo.-¿Cuánto tiempo?-Meses. Posiblemente más. Hay casos documentados de recuperación después de un año, de dos. Y hay casos que no se recuperan. -hizo una pausa.-Lo que puedo decirle es que aquí tiene las mejores condiciones posibles para

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    25

    Una vez más Sandra movió sus influencias y le entregaron la carpeta con la información completa.-Toda la información está aquí, doctora. Solo esperan su confirmación.Sandra agarró la carpeta y volvió a la sala de neonatología.Miró a Bruno junto a la cuna y suspiró profundo.Entró y se acercó.-Bruno... Tengo algo más que decirle.-Hable, doctora. -respondió sin dejar de mirar al bebé.-Es Maira. Necesita tratamiento en una clínica de especialidad neurológica. Y justo lo que ella necesita no hay aquí.-Buscaré la mejor clínica en otro país.-Aquí está la información. Solo falta su autorización para el traslado.Bruno se enderezó despacio y la miró fijamente. Cogió la carpeta y ojeó la información.-Quise tratar de que esté para el nacimiento del bebé. Pero se adelantó.-Está bien. Nos iremos de aquí. Prepare todo para el traslado de Maira y mi hijo.Los preparativos del traslado tomaron cuarenta y ocho horas.Bruno los gestionó con la misma forma silenciosa con que gestionaba todo l

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    24

    Con Alejandro podía no ser ninguna de esas cosas.El problema era Sandra.Sandra Reyes, que no era solo la doctora sino la tía que tiraba los hilos de un plan que Maira había aceptado hace años, cuando era más joven y más asustada y cuando las condiciones de ese acuerdo parecían menos pesadas de lo que resultaron ser."Estarás hasta que yo lo diga."Esa frase seguía instalada en su cuello con la misma presión de los dedos de Sandra contra la pared.—Noo —susurró."Un hijo de Bruno. Legalmente reconocido. Y después."Maira no terminaba de pensar en el después porque el después tenía una forma que no quería mirar directamente.Bruno pasó el mes siguiente en una especie de claridad fría que lo sorprendía a él mismo.No confrontó a Maira. No porque tuviera miedo sino porque sabía, con esa certeza que no necesita argumentos, que esa conversación requería estar seguro de lo que quería hacer con lo que sabía, y todavía no lo estaba.Había un bebé en camino.Había un contrato. Una doctora que

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    23

    Lena los interceptó en el pasillo.—¡Estaban atrapados en el ascensor! Amara me contó. ¿Es verdad?—Sí —dijo Oriana, sin detenerse.—¿Y? ¿Hablaron? ¿De qué hablaron tres horas?—Del proyecto —dijo Oriana, y siguió caminando hacia su escritorio sin esperar más preguntas.Lena se quedó mirando a Bruno, que pasaba en dirección contraria con la misma expresión cerrada.Pero ninguno de los dos confirmó ni desmintió nada más.—Del proyecto —repitió Lena, sin creerlo en absoluto—.Jumm. Eso no te lo crees ni tú, mi querida amiga. Voy a descubrir si en verdad no conoces a ese hombre. O tal vez es el padre de tus hijos. Claro, el muy sinvergüenza te traicionó y por eso niegas conocerlo.Esa tarde, Oriana trabajó con una concentración que era, en realidad, la manera más eficiente que conocía de no pensar en nada más.Mientras que dos pisos más arriba, Bruno Franco se quedó un momento de pie frente a la ventana de su oficina, con las manos en los bolsillos, mirando hacia la calle sin verla realm

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