Share

31

last update publish date: 2026-09-14 11:03:09

Era, de alguna manera, más difícil de manejar que si hubiera sido diferente.

Cuando Margueret cerró la reunión, los cuatro del equipo recogieron sus cosas con el movimiento habitual.

Bruno recogió las suyas también.

En el momento de salir, el orden natural del grupo los puso brevemente uno junto al otro en la puerta, ese segundo de proximidad con ese roce de manos que fue inevitable y que ocurre cuando varias personas salen por el mismo lugar al mismo tiempo.

Bruno no dijo nada. Pero sintió esa
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    41

    Isabella hojeó uno de los libros con una enorme sonrisa.-Prometo cuidarlos mucho.Oriana acarició su cabello antes de tomar el segundo paquete.-Y este es para ti Guillermo.Él arqueó una ceja, sorprendido.-¿Para mí?-Si. Ábrelo.Con cierta curiosidad retiró el envoltorio. Al descubrir un estuche con varios instrumentos musicales, permaneció inmóvil durante unos segundos.-¡No puede ser...!Sacó con cuidado una armónica, luego una flauta y un pequeño ukelele.Sus dedos recorrieron cada instrumento con la delicadeza de quien sostiene un sueño largamente esperado.-¡Son... increíbles.!Una sonrisa, poco habitual en él, iluminó su rostro.-Gracias Mami, sabías que quería aprender a tocar algunos de estos.-Claro y por eso pensé que te gustarían.Guillermo levantó la vista.-¿Quién los envió?Oriana sonrió con discreción.-Un amigo llamado Bruno.Guillermo guardó silencio unos instantes, observando nuevamente los regalos.-¿Mi dinosaurio? -dijo Guillermo y Oriana se carcajeo.-No mi am

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    40

    Pierre llegó a las ocho y cuarenta y cinco, con la energía de siempre y se detuvo junto al escritorio de Oriana con una expresión que era mitad curiosidad y mitad algo más difícil de clasificar.La miró.Ella lo miró.-Buenos días. -dijo Pierre.-Buenos días.Pierre señaló hacia la ventana con un gesto casual.-¿Viste lo del cielo anoche?Oriana frunció el ceño.-¿Qué pasó con el cielo?Pierre sonrió con esa sonrisa suya que anunciaba que tenía algo que decir y estaba disfrutando el camino hacia decirlo.-Las luces artificiales y del festival de primavera claro que no era. Las proyectan desde el lago. -Hizo una pausa calculada. -Forman palabras en las nubes.-¿Palabras? -respondió Oriana.-Unas palabras, concretamente. -Pierre la miró directamente. -El mismo malecón donde, por coincidencia completamente fortuita, dos personas de esta oficina estuvieron antes de ayer por la tarde.Oriana abrió la boca.La cerró.-Pierre.-No digo nada. Solo es información meteorológica. -Se alejó con

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    39

    Bruno rozó sus labios con un beso lento y delicado, apenas un instante que, para ambos, pareció eterno. No hubo prisa ni impaciencia como en las otras ocasiones, solo la certeza de que aquel momento habían confirmado ese sentimiento compartido.Cuando se separaron unos centímetros, Oriana sonreía con los ojos humedecidos por la emoción.-Ahora sí... esta noche será imposible de olvidar. -susurró ella.Bruno apoyó su frente contra la de ella una vez más y sonrió.-Lo mejor aún está por venir.En ese mismo instante, el capitán anunció que el barco se encontraba en el punto más alejado de la costa. Desde la cubierta superior comenzaron a elevarse pequeñas luces flotantes sobre el lago, creando un espectáculo mágico bajo el cielo estrellado.Bruno tomó nuevamente la mano de Oriana.-Ven. Quiero que veas algo.Juntos salieron a la cubierta. La luna iluminaba el lago con un resplandor plateado. Mientras contemplaban el horizonte, ninguno de los dos imaginaba que aquella noche, perfecta hast

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    38

    Ya caída la noche y después de hacer lo acostumbrado.Oriana cerró la puerta de la habitación de los niños con el cuidado de quien ha hecho ese gesto mil veces, dejando apenas una rendija de luz del pasillo. Se quedó un momento apoyada en el marco, escuchando la respiración pareja de los pequeños, ese silencio que solo llega después de un día entero de gritos, risas y preguntas sin fin.Fue a su habitación, entró al baño, se miró al espejo y la imagen que le devolvió fue diferente.No las ojeras de la mañana. No la tensión de la reunión. No los ojos enrojecidos del malecón.Era otra cosa.Algo más suave y más inquietante al mismo tiempo.-Oriana. Oriana. -se dijo en voz baja. Como si necesitara recordar que esa persona en el espejo seguía siendo ella aunque esta noche se pareciera menos a quien había sido ayer.Entró a la ducha.Bajo el agua caliente cerró los ojos.Y los recuerdos llegaron sin pedir permiso, que era la única manera en que llegaban las cosas que uno lleva tiempo sin

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    37

    Bruno pensó en Sandra.En la carpeta de aquel contrato con la mujer del vientre de alquiler. En Maira. -De acuerdo. -dijo finalmente, con la voz quieta de quien ha tomado una decisión. -Hablaré con Adriano sobre los términos del divorcio, y lo firmaré.Alejandro asintió. Se puso de pie. Extendió la mano.Bruno la estrechó.No fue un gesto de amistad. Fue el gesto de dos personas que han acordado algo difícil con la dignidad mínima que requieren los acuerdos difíciles.Alejandro recogió su chaqueta y salió.Bruno se quedó solo en la habitación.Se sentó en el sillón que Alejandro había dejado vacío y se quedó mirando por la ventana durante un momento que no supo cuánto duró.Pensó en todo lo que se estaba moviendo al mismo tiempo. Maira en la clínica. El divorcio sobre la mesa. Alejandro que amaba a su esposa desde antes de que él lo supiera. Adriano con su maletín y su eficiencia. Héctor en Zúrich preguntando cuándo volvía papá.Y Oriana.Oriana que tenía una respuesta que él había

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    36

    Probablemente no era lo mismo que definitivamente, y Bruno no estaba dispuesto a apostar por la diferencia. -Perdió otro diente la semana pasada. Ya van cuatro. Está convencido de que el ratón tiene un sistema de recompensas. -le decía, sabiendo que no respondería.Bruno puso la mano sobre la de Maira un momento. No con afecto romántico. Con algo más parecido al respeto, o a la paz, o a esa manera que tiene la gente de despedirse de las cosas que ya saben que se han terminado aunque todavía no hayan terminado del todo.-Adriano viene esta tarde. -dijo. -Vamos a resolver lo de los documentos de nuestro divorcio. Perdóname, pero no quiero ser cruel ni mucho menos parecerlo. Al igual que tú encontraste el amor en Alejandro, yo encontré a la mujer que jamás creí encontrar. Y lo que debería haberse resuelto hace tiempo. Lo haré ahora. Bruno se quedó un momento más.Luego retiró la mano, se incorporó, y salió de la habitación.En el pasillo, sacó el teléfono.Había un mensaje de Marguere

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status