Share

C112: Saciarse

Penulis: Liliana Gómez
last update Tanggal publikasi: 2026-09-06 13:42:43

—¿Qué estás diciendo, Vienna? —preguntó, su voz apenas un susurro, como si temiera romper el momento.

—Que te quedes —Volví a decir, sintiendo que las palabras salían con naturalidad. Yo quería esto. Quería estar con él. Cada noche que me resistía era un martirio—. Que no pienses en Mónica, en sus amenazas, en sus secretos. Que solo pienses en mí. En nosotros.

Maximilian me miró detenidamente. Podía ver sus ojos, moviéndose a lo largo de mi cara, buscando una grieta en mis palabras. Pero no la
Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi
Bab Terkunci

Bab terbaru

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C117: Confesión devastadora

    Tiré de la manija una y otra vez, sabiendo que era inútil, pero necesitaba hacer algo. Me estaba secuestrando y no sabía que haría conmigo, pero no sería nada bueno.Las estadísticas de mujeres siendo asesinadas por sus ex parejas pasaba por mi mente, atormentándome, aterrándome. No quería pasar por eso. No pude evitar llorar, las lágrimas derramándose sin control. Él parecía inmune a mi lucha, a mi sufrimiento. Cómo si tuviera todo bajo control. Decidí esperar a que se detuviera y poder pedir ayuda, pero se saltaba las señales de alto y tomaba rutas distintas ante los embotellamientos. Y todo empeoró cuando los edificios se desvanecieron, reemplazados por árboles y campos abiertos. ¡Me estaba sacando de la ciudad! El terror me inundó, los sollozos haciéndose cada vez más fuertes. Recordé mi celular en el bolsillo de mi falda. Si tal solo pudiera sacarlo, llamar a Maximilian, él sería capaz de hacer algo. Pero ni siquiera sabía que yo había sido secuestrada. ¿Ya se daría cuenta

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C116: En contra de su voluntad

    Las noches de pasión eran divinas, exquisitas, placenteras y no las cambiaría por nada. Hasta que llegaba la mañana y sentía como si una locomotora me hubiera pasado por encima. Los estragos post sexo era real, pero no lo cambiaría. Sentía mi cuerpo pesado, marcado, ardiendo. En especial mi zona íntima. Estaba enredada en las sábanas, con el brazo de Maximilian en mi espalda, impidiéndome moverme. Su mejilla estaba contra la almohada, su rostro en mi dirección, sus ojos cerrados y su respiración profunda, tranquila. Estaba dormido. Por un momento, solo lo observé. Su cabello negro estaba revuelto, su rostro relajado, sus labios entreabiertos. Parecía en paz, como si el peso del mundo no existiera. Mis dedos acariciaron suavemente su mandíbula perfectamente afeitada, sintiendo el calor de su piel bajo mis yemas. La noche anterior estaba tan fresca en mi mente que no pude evitar sonreír. Cada caricia, cada beso, cada palabra susurrada en la oscuridad. Había sido perfecto. Había

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C115: Unidos

    ••Narra Vienna•• Su lengua aún bailaba con la mía cuando me levantó en brazos, alejándome de la silla. Maximilian era un hombre pasional. No tenía barreras de reclamar lo que quería una vez que me ofrecía. Siempre fue así. Siempre tan calmado, tan práctico, luciendo como si no deseara nada, como si nada lo perturbara. Pero esa era su fachada. El hombre que conozco siempre esperaba pacientemente para tomarlo hasta consumirse. Recuerdo cuando éramos una pareja. Siempre tan caballeroso, decente, nunca se me insinuó. Incluso llegué a pensar que se quería convertir en monje porque siempre me habían dicho que a la menor oportunidad los chicos pedían… pues, cosas que no debían. Pero Maximilian no. Él esperó hasta que fui yo quien lo sugirió y eso fue todo lo que necesitó para desatarse. Solo estaba esperando mi consentimiento para mostrarme la otra cara de la moneda. Una única vez que lo sugerí y no hubo marcha atrás, comenzó a tomarme donde sea, cuando sea y a cualquier hora. Porqu

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C114: Tan perfecta

    ••Narra Maximilian•• Había pasado dos años fantaseando con su lengua, dándome placer a mí mismo mientras me imaginaba sus labios alrededor de mi polla. Y no importaba cuánto intentaba satisfacerme, nada hacía justicia al recuerdo de su lengua, de la humedad de su cavidad. Estaba tan duro que era doloroso. La cantidad de sangre que se concentraba en mi polla era abismal. Sus ojos grises están fijos en mí erección, justo donde quiero toda su concentración. Sin embargo, cuando menos me lo espero, levanta la mirada, enfrentándome a esos grandes y expresivos ojos grises. Éramos tan diferentes. Ella no podía leerme, no podía saber lo que pensaba no lo que sentía al ver mis ojos. Pero ella… era capaz de demostrar todo lo que sentía con una sola mirada. Y en estos momentos, estaba avergonzada y deseosa. El orgasmo que recibió hace segundos solo la hacía ver más lujuriosa, complacida. Y eso era verdaderamente sexy. Quería esto, quería comerme como en los viejos tiempos, pero le aver

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C113: Buen provecho

    En el momento en que sus dedos se deslizaron por mi hendidura, comprobando la cantidad excesiva de humedad existente, supe que había perdido la batalla. Mi clítoris palpitó, necesitado, pero él lo ignoró por completo. Y sólo eso necesitaba para saber que me torturaría placenteramente. —Hueles jodidamente delicioso, pequeña —Inhaló con fuerza. La sangre se concentró en mi vulva, el calor bajando por mi cuerpo. Mis piernas inertes abiertas, con la parte posterior de mis rodillas colocadas en los reposabrazos. Expuesta, solo para él. Pero esta vez era diferente a la última vez en que estuvimos juntos antes de largarme del país. Esta vez podía sentir el dolor que subía por mis piernas, el temblor que las recorría. Casi olvidaba que ahora sí podía sentir sus manos sobre mi piel, su calor entre mis muslos, su cabello rozándome, la pesadez de mis propias piernas en esta posición. Podía sentirlo todo. Con sus dedos, separó lo más que podía mis labios vaginales. Y si boca no dudó en ata

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C112: Saciarse

    —¿Qué estás diciendo, Vienna? —preguntó, su voz apenas un susurro, como si temiera romper el momento.—Que te quedes —Volví a decir, sintiendo que las palabras salían con naturalidad. Yo quería esto. Quería estar con él. Cada noche que me resistía era un martirio—. Que no pienses en Mónica, en sus amenazas, en sus secretos. Que solo pienses en mí. En nosotros.Maximilian me miró detenidamente. Podía ver sus ojos, moviéndose a lo largo de mi cara, buscando una grieta en mis palabras. Pero no la encontraría. —Vienna —dijo, su voz más grave, severa—. Si me quedo esta noche, no será solo para dormir.Tragué saliva con dificultad. Conocía lo que este hombre era capaz de hacer. Se ha comportado conmigo como un caballero, hemos dormido en la misma cama y no me ha tocado inapropiadamente, ni siquiera ha dado el primer paso. No por inseguridad de él, sino porque quería esperar a que yo volviera a tener la confianza que había perdido. —Lo sé —hablé, sintiendo que el corazón me latía con fuer

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status