Teilen

C162: Vamos a casarnos

last update Veröffentlichungsdatum: 03.10.2026 15:02:57

••Narra Vienna••

Las palmas de las manos me sudaban, el corazón me latía con tanta prisa que golpeaba mis costillas. Mis piernas temblaban, y no era exactamente por él bastón.

Eran los nervios.

No llevaba el vestido de novia más extravagantes, ni el ramo más grande. Ni siquiera teníamos invitados esperando en una iglesia. Solo estábamos Maximilian y yo, en la intimidad de nuestro pethouse, preparándonos para el día en que cambiaría nuestras vidas.

Me miré una vez más en el espejo. El vest
Lies dieses Buch weiterhin kostenlos
Code scannen, um die App herunterzuladen
Gesperrtes Kapitel

Aktuellstes Kapitel

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C163: Matrimonio sellado

    La ceremonia fue sencilla. No hubo sacerdote, no un camino de flores, mucho menos damas de honor. Solo nosotros, frente a frente, con Alessya, Elliot y Bianca como testigos. Con el notario oficializando la ceremonia. Y aunque muchos no lo crean, fue la mejor boda que pude haberme imaginado.En mi primera boda, hubo invitados suficientes que me sorprendió que no llegarán hasta el techo. La iglesia que reservaron los King fue la más lujosa y la complementaron con adornos de oros y flores extremadamente grandes en cada banco. Y para mí… fue una completa tortura. Fue el peor día de mi vida y pensé que me perseguiría por siempre. Pero este momento, ahora con Maximilian tomando mis dedos entre los suyo, supe que era cuestión de tiempo para que aquel horrible recuerdo se fuera despintando de mi memoria. —Vienna —Maximilian presionó mi mano, usando sus pulgares para dibujar círculos en el dorso de mis manos—. No tengo un discurso preparado. No soy bueno para expresar mis sentimientos. Pero

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C162: Vamos a casarnos

    ••Narra Vienna•• Las palmas de las manos me sudaban, el corazón me latía con tanta prisa que golpeaba mis costillas. Mis piernas temblaban, y no era exactamente por él bastón. Eran los nervios. No llevaba el vestido de novia más extravagantes, ni el ramo más grande. Ni siquiera teníamos invitados esperando en una iglesia. Solo estábamos Maximilian y yo, en la intimidad de nuestro pethouse, preparándonos para el día en que cambiaría nuestras vidas. Me miré una vez más en el espejo. El vestido no era blanco, pero disimulaba bien el color. Era lo más parecido a un vestido de novia. Una vez terminé, salí de la habitación, dirigiéndome al hombre de esmoquin negro. Tan elegante como letal. Su cabello negro azabache estaba peinado hacía atrás y sus ojos azules recorrieron mi vestimenta. Era algo de última hora. Y no exageraba. Apenas ayer decidimos casarnos y hoy me despertó con la noticia de que un notario estaría aquí dentro de una hora porque nos casaríamos. —¿Estás lista? —

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C161: El pasado de Elliot

    ••Narra Elliot••Estaba cansado de estas reuniones, de las celebraciones fuera de la oficina, por más que su motivo fueran incrementos de ganancias empresariales. En algún punto, dejó de importarme cuanto ganaba, la cantidad de dinero en el banco, el alcance de nuestra empresa. Ya estaba tan arriba, que no podía subir más. Ya lo tenía todo. Desde que tengo uso de razón, estuve añorando este éxito. Trabajé desde muy joven para lograr todo esto, para cumplir cada meta. Recuerdo todo lo que sufrí, todo mi esfuerzo, mis sacrificios. Quería alcanzar la gloria. Y eso hice hace ya muchos años. Construí todo este imperio y lo único que he tenido que hacer en esta última década, es disfrutar de el. Sin embargo, jamás logré disfrutarlo. Porque había perdido la razón más grande de mi felicidad. Me la habían arrebatado. Y diez años después, por azares del destino, la conseguí donde jamás esperé. En un país completamente ajeno en donde estaba dedicando toda mi vida a encontrarla. La hallé fí

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C160: Confiscado y castigado

    Bianca estaba en la sala, de pie junto a la ventana, con los brazos cruzados y el rostro pálido. Llevaba un vestido sencillo y el cabello recogido en un moño desordenado. Al verme, se giró, y en sus ojos marrones vi una sombra. No eran las ojeras. Tenía, pero no era a eso a lo que me refería. Su mirada parecía a… los soldados que volvían de la guerra con mil traumas encima.Ya de por si era temerosa cuando la conocí, pero ahora era diferente… como si algo en su entorno la hubiera hecho desencadenar un terrible malestar.Y tal vez ese era el caso. —Bianca —dije con educación, cerrando la puerta. Omití por completo el hecho de que se veía muy mal—. ¿Qué haces aquí? ¿Dónde está Elliot?—No sabe que estoy aquí —Unió sus manos, jugueteando con sus dedos—. Me escapé.Mantuve mi expresión neutral, ya que me esperaba esa respuesta. Lo deduje en cuestión de segundos. —¿Te escapaste? ¿Por qué?—Porque necesito saber la verdad —Dio un paso hacía mí, su expresión temerosa, pero decidida—. Nec

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C159: Esposa sorpresa

    ••Narra Maximilian••El sabor de Vienna era tan adictivo, delicioso. Su olor profundo e hipnótico. —Maximilian, ¿estás seguro de esto? —gimió, resistiéndose. Apretó la sábana entre sus dedos.No le respondí. No iba a dejar que el sentido común entrará en juego en estos momentos ni sus dudas sobre mi pronta recuperación. En su lugar, separé aún más sus pliegues para tener un mejor acceso a su clítoris. Lo chupé con fuerza, disfrutando de la manera en la que arqueaba su espalda, como sus piernas se apretaban a los lados de mi cabeza. Tener su vulva caliente y chorreando justo frente a mí rostro estaba entre las maravillas del mundo. Alterné entre chupar su clítoris y rodear su coño con mi lengua, torturándola, haciéndola crecer su humedad. Levantó las caderas, invitándome a continuar. —Maximilian… ¡Rayos! No pares. No pensaba hacerlo.Introduje un dedo en su interior mientras mi lengua comenzaba a trabajar su clítoris con esmero. Ella gritó, su cuerpo tensándose. Añadí otro dedo,

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C158: Declaración

    ••Narra Vienna••Cada día mi recuperación iba mejor. Dentro de poco, ya no tendría que usar bastón. Podría volver a caminar como en el pasado. Algo que era normal para las personas, pero para miera un logro. Me quedé en la azotea, observando a las personas. O mejor dicho, a las hormigas, porque así se veían. Pensaba que entre ellos estaría Maximilian. Salió desde muy temprano, molesto por nuestra conversación. No sabía a donde había ido, ni cuando pensaba volver, pero esperaba que fuera pronto. Pero no para discutir. Ya no quería tratar el tema por los momentos. Los minutos pasaron, hasta que lo sentí, un escalofrío subiendo por mi espalda hasta mi nuca. Como si alguien me observara. Aferré las manos en la mesita de té y giré el tronco superior de mi cuerpo, sin levantarme de la silla. Y ahí estaba, en la puerta, recostado en el marco como si llevara ahí siglos. Me observaba con atención. —¿Maximilian? —Intenté tomar el bastón sin verlo, perdida en los ojos de Maximilian. Pero

Weitere Kapitel
Entdecke und lies gute Romane kostenlos
Kostenloser Zugriff auf zahlreiche Romane in der GoodNovel-App. Lade deine Lieblingsbücher herunter und lies jederzeit und überall.
Bücher in der App kostenlos lesen
CODE SCANNEN, UM IN DER APP ZU LESEN
DMCA.com Protection Status