LOGINBenjamín, al ver como estaba tratando su padre a Ana Sofía, se molestó, su primer impulso era frenarlo, decirle que debía respetar a su hija, pero no era conveniente hacerlo, porque eso molestaría a Ana Sofía y le buscaría más problemas, por lo cual luego de pensarlo un par de segundos se contuvo, la solución más efectiva sería hacer regresar a Smith, por eso sin pérdida de tiempo envío un mensaje a Sirio.
Enviado a número sin identificar.
«Ustedes han enviado a un tal señor Smith, a sostener una negociación con la familia Celedón, se fue sin escuchar la presentación de mi esposa, haga que regrese, le pida disculpas y acepte financiar el proyecto. Todas las negociaciones con los demás Celedón, que sea duro y no firme ningún contrato con ellos; donde esté Ana Sofía en la negociación, debe aprobarla sin ninguna objeción»
Recibido de número sin identificar
«¿Es su primera instrucción como CEO de las empresas de la familia?»Enviado a número sin identificar
«Aún no he aceptado. Tómelo como un favor al hijo de su jefe»Fue su simple respuesta, y luego borró cada mensaje, porque no podía dejar ninguna evidencia que lo comprometiera.
—Ana Sofía te hice una pregunta —expresó el patriarca de los Celedón, apretando los dientes, justo en ese momento se regresó el señor Smith, esta vez su rostro estaba extremadamente pálido.
—Señorita Celedón, disculpe por mi salida intempestiva, tenía afán, sin embargo, debí regresar porque la persona llamó para cancelar su cita y entonces decidí venir a escuchar su presentación, por favor, pase adelante y haga su presentación.
Smith recorrió el lugar con la mirada, pensó que había sido Iván Alayón, quien llamó a la mano derecha del propietario y este lo mandó a regresar para que firmara el contrato, por esa razón cambió su trato soberbio con él, por uno de amabilidad. El hombre se sentó a escuchar la exposición de Ana Sofía, que de más está decir que se lució, manejó bien los términos, demostrando profesionalismo, cuando terminó de exponer, aunque el señor Smith y Alayón aplaudieron, los aplausos más fuertes vinieron de un extremo del salón donde estaba Benjamín con Alejandro, ambos aplaudiendo y profiriendo palabras de ánimo.
—¡Bravo! ¡Bravo! —exclamó un emocionado y orgulloso Benjamín y el pequeño Alejandro imitaba a su padre.
—¡Avo! ¡Avo! —gritaba mientras batía sus pequeñas manos, tan feliz como su padre.
Ella los vio y no pudo evitar sonreírse complacida, sin embargo, segundos después su padre reprendió al hombre.
—¡Contrólate! ¿Acaso crees que estás en un teatro, en un concierto o en un circo? —inquirió molesto, sin esperar respuesta continúo—. Esto es una presentación laboral para que tú vengas a interrumpirlo con tu comportamiento de clase baja.
Las palabras del hombre no hicieron ninguna mella en Benjamín, solo provocaron de su parte una media sonrisa, pensando si sería conveniente contarle toda la verdad a su esposa.
—¿De clase baja yo? Dígame algo, señor Genaro, ¿Desde cuándo los Celedón tienen dinero? ¿Hace cuantos años? Cien, doscientos, años, tres o cuatro generaciones? —sin esperar respuesta continuó hablando—. Mi familia son quienes son desde principios de siglos… —sus palabras fueron interrumpidas por la suave mano femenina y allí se dio cuenta de que nunca emplazó a Genaro Celedón, porque todo se lo había imaginado.
De todo lo único cierto, fue la mano de su esposa en su mano.
—Mejor vámonos —pronunció Ana Sofía con preocupación al ver la expresión de burla de su esposo hacia su padre y no quería criar conflictos.
Tomó a su marido de la mano y empezaron a caminar hacia la salida, hasta que la voz de Smith los detuvo.
—Señorita Ana Sofía, ¿Se va a ir sin esperar el veredicto? —interrogó el hombre y la curiosidad brilló en los ojos de la mujer.
—Realmente no sé si estoy preparada para recibir una negativa de su parte, cuando es evidente que desde el principio, no se ha sentido cómodo ante mi presencia, precisamente desde el momento cuando le dije que iría junto a mi esposo —respondió Ana Sofía con un tono de despreocupación, porque a decir verdad, no estaba interesada ya en los resultados, si su padre la echaba, ya buscarían que hacer, de hambre no se morirían, además, tenía unos ahorros que serían suficiente para empezar desde cero, a veces las cosas que creemos que son malas no resultan todo lo malo que uno cree, pensó la chica con determinacion.
—Señorita, en verdad me siento apenado por mi comportamiento de temprano, no debí molestarme con usted, el estrés muchas veces lo hace a uno actuar de manera inapropiada. Vi su presentación y es una de las mejores que he visto en mi vida, ejecutar su proyecto representa una garantía de ingresos para las empresas Grey y por supuesto la Smith, por esa razón y vista sus cualidades, firmaremos con Celedón su proyecto, sin lugar a dudas, vale la pena llevarlo a cabo —articuló el hombre con sinceridad.
Ante las palabras del hombre, ella giró sobre sus talones, estaba sorprendida de que le hubieran aprobado el proyecto, tan era así que le parecía increíble.
—¿Está hablando en serio? —interrogó con desconfianza.
—Completamente, ya estoy enviado un mensaje a la empresa para que elaboren el contrato, y lo envíen por correo electrónico, para que su padre lo suscriba —expresó el hombre y la expresión de Genaro cambió.
—¡Excelente Ana Sofía! Estoy orgulloso de tu logro y vista el resultado de esta negociación, he tomado una decisión, la cual formalizaré en una fiesta que llevaremos a cabo el día sábado. Voy a iniciar una competencia entre mis seis hijos, quien obtenga la mayor cantidad de negociación en un lapso de tres meses, le otorgaré la gerencia de comercialización, a demás de otra sorpresa de la cual le haré partícipe ese día.
Horacio y Montes se quedaron viendo a su padre como deseando que se retractara de sus palabras, pero este solamente sonreía, complacido por los resultados de Ana Sofía.—Esto no puede quedarse así —susurró Montes—. No voy a permitir que ella sea gerente de comercialización y pase por encima de nosotros.—¿Qué quieres decir? —preguntó Horacio con curiosidad.—Vamos a arrastrar la reputación de Ana Sofía, de esa manera mi padre no podrá designarla en caso de que resulte ganadora en las negociaciones, porque al parecer, tiene un aliado muy poderoso —respondió el más joven de Los Celedón.—No sé, tengo la impresión de que el aliado de Ana Sofía no es Iván Alayón, porque si así fuese ¿Cómo se explica que esté consiguiéndole contratos a nuestra empresa, cuando pudiera conseguirlos para la suya propia? Porque aunque es una de las más estables de la ciudad, todavía no se ubica en las del primer nivel —expresó Horacio, mirando a algunos de los presentes en la sala, los cuales ninguno tenía lo necesario para creerlo aliado de los Grey.En ese momento, se acercó Iván Alayón a Ana Sofía, mientras ella se despedía y le impidió la marcha.—Quería para celebrar la suscripción del contrato, invitarte a ti, a tu padre y al señor Smith a comer al restaurante del hotel Grand South Palace —mencionó el hombre con una expresión de orgullo y no era para menos, ese era uno de los hoteles que formaban parte de la red Palace y para comer u hospedarse allí, si no se es una de las dos familias más pudientes del país, debes reservar con hasta dos años de anticipación.Su padre y sus hermanos se sorprendieron con la invitación, incluso el señor Smith, todos esperaron a la expectativa, seguros de que Ana Sofía no se iba a negar a esa petición, pese a ella pensarlo por un minuto que a Benjamín le parecieron eternos, y creer que era una tentadora petición, cuando habló, no era lo que ninguno de los hombres se esperaban.—Lo siento, ya me había prometido con mi esposo y mi hijo a almorzar, será en otra oportunidad, pero pueden ir ustedes, espero la pasen bien —mencionó, mientras tomaba la mano de su Benjamín y salía de la sala, dejándolos a todos atónitos con su decisión. Cuando ya se habían alejado de la sala de conferencia Benjamín le preguntó.—¿De verdad no querías ir a ese restaurante? —interrogó y ella apartó su rostro, sintiéndose traicionera, porque si le decía que no, le estaría mintiendo, por eso le respondió de manera neutral.—No te preocupes… vamos a comer el pollo y las papitas fritas que te gustan en pollo burger —expresó con tono indiferente, sin embargo, en el fondo, no dejaba de sentir un atisbo de arrepentimiento, por haberse negado a ir a un sitio tan elegante y lujoso, que quien sabe cuando tendría oportunidad de ser invitada otra vez.Todos esperaban ansiosos que Benjamín se apareciera con la pequeña Aisha Alejandra, Ana Sofía tenía más de seis horas en trabajo de parto, y los abuelos, los tíos y las tías habían permanecido durante todo ese tiempo esperando y es que la relación entre todos era estrecha, atrás quedaron los sentimientos egoístas, habían aprendido qué unidos podían ser más fuertes para enfrentar cualquier circunstancias y problemas que se presentaran.Aprendieron que ningún ser humano es mono color, si no que está lleno de matices, o claro oscuro, nadie es cien por ciento bueno o malo, sino que se tienen virtudes y defectos… y desarrollar una u otro depende de lo que decides dejar entrar en tu vida, a lo que le permites dejarte dominar; eso lo entendieron Genaro, Horacio, Erasmo, cuando decidieron ir por un rumbo distinto en sus vidas y Benjamín y Ana Sofía pudieron haberse dejado llenar y dominar por el odio y no permitirles ser parte de su vida, pero decidieron romper con ese ciclo de rencilla, desp
Dos semanas despuésPor invitación de Benjamín y Ana Sofía, llegaron todos a Wollemia para quedarse en la residencia de los Grey, cuando entraron está de más decir que la casa era impresionante, parecía un palacio, y en el caso de los hermanos de Ana Sofía que habían tenido una vida sin escasez, era de una belleza, confort y lujo nunca para ellos visto, pero ante los ojos de las chicas que invitaron era demasiado extraordinaria, al punto que enmudecieron por un tiempo, respondiendo solo con gestos en la cabeza o monosílabos. Al rato Laurent fue la primera que habló.—¡Ana Sofía! No sabías que estabas casada con un príncipe, este palacio es extraordinario. ¿Puedes darnos un tour? —A decir verdad, yo tampoco, para mí él era solo un fin para que mis padres me dejaran en paz, y a decir verdad… primero no lo toleraba por dejarse humillar, se hacía el débil mientras por detrás movía todos los hilos a mi favor, fue mi ángel de la guardia, esa determinación de defenderme y protegerme… hizo
Nadie sabía cómo responder, todos estaban atónitos, incluso Barton, quien había estado hacía unos pocos momentos en estado de shock, en ese momento, parecía aterrado. Los ojos de todos se volvieron hacia Benjamín y este último suspiró profundamente antes de hablar. —Ellos quieren borrar todo testigo de sus actos… pero lo ocurrido aquí hoy fue una advertencia… un mensaje claro para ellos… a los jefes de ellos… debe quedarles claros que con nosotros no se juega —dijo en voz baja, dirigiéndose a todos los presentes—. Ahora, lo que importa es salir de aquí y regresar con vida a nuestros destinos.Mientras todos caminaban, Benjamín se detuvo de pronto, miró atrás y supo que algo iba a ocurrir, por eso se devolvió sobre sus pasos, entró de nuevo a la casa, llegó donde estaba el cuerpo sin vida de Castor, sacó de la ropa del hombre un celular y los enseres personales, hasta que de repente, comenzó a escuchar una explosión en el piso superior, no lo tomó por sorpresa porque eso ya lo había p
Barton cayó en el piso herido, le habían dado en un pie, Mara por su parte a pesar de encontrarse gravemente herida iba a salir con el arma, para tratar de rescatarlo, pero la herida le seguía sangrando profusamente, por lo cual no pudo seguir caminando, porque un dolor agudo le atravesó todo el cuerpo y cayó al suelo.Entretanto, los hombres tomaron a Barton y lo arrastraron fuera de galpón, para luego lanzarlo en la parte trasera de la camioneta sin ningún cuidado como si se tratara de un saco de papa.—¿Qué haremos con ella? —preguntó uno de los hombres.—Quizás ya está huyendo, podemos intentar rastrearla, para ello deberíamos usar los canes, ellos la encontrarán, así se le ocurra esconderse debajo de las piedras... son hasta capaces de devorarla —mencionó con una aparente expresión de indiferencia.De inmediato, salió otro hombre corriendo con una extrema palidez en el rostro.—¡Debemos irnos! Vienen varios autos con varios hombres para acá, los acabamos de observar con los drone
Sirio recibió el llamado de Barton, y movió la cabeza de manera negativa, no podía creer que ese hombre se hubiera metido a la boca del lobo sin decirle y estaba tan molesto con él que ni siquiera lo sospechó.—Secuestraron a Maya, voy detrás de los hombres que se la llevaron, necesito que traigan refuerzos para que me ayuden a los galpones ubicada en la zona de las playas prohibidas de Wollemia. Cindy tiene que ver con ese secuestro, ella dice ser de apellido Hu…, pero la verdad es que su apellido es… —Sirio no pudo escuchar bien, porque en ese momento una interferencia impidió oír la voz de su cuñado y la comunicación se cortó.Sirio dio un golpe en el volante con impotencia, sabía que había algo extraño en esa mujer, pero a pesar de investigarlo no encontró nada, aunque al parecer Barton había dado con algo.Marcó un par de veces a Barton, pero la llamada no comunicaba, decidió llamar a uno de sus hombres y le dio instrucciones.—Busca a Cindy Hunter, apunta su dirección y debes ll
Mara volvió en sí lentamente, con la cabeza palpitando dolorosamente. Tardó un momento en recordar lo que había sucedido. Cuando abrió los ojos se encontró en una habitación oscura y con olor a humedad. Estaba atada a una silla con los ojos vendados. Podía oír el sonido de unos pasos que iban y venían delante de ella. De repente, sintió un fuerte dolor en el brazo y gritó, uno de los hombres la había agarrado clavando sus uñas de manera violenta.—Nada de eso ahora—, gruñó— ¡Cállate! —pronunció con voz ronca—. Si cooperas, esto te resultará mucho más fácil.La mente de Mara iba a toda velocidad. ¿Quiénes eran esas personas? ¿Qué querían de ella? Intentó recordar lo que había sucedido, pero lo último que recordaba era haber contestado a la puerta y luego todo se quedó en blanco. —¿Qué quieren de mí? —preguntó —No tengo nada de valor.—Alguien cercano, tiene algo que queremos —dijo la voz—. Si él accede a nuestra petición no te pasará nada y estarás libre muy pronto.Mara se quedó pens







