LOGINHa pasado casi un dia desde que me despedi de mis padres, los gritos de mis hermanas llenaban toda la casa mientras se preparaban para salir, mi madre con su bellismo vestido, su elegancia y su porte esperando para irse y mi padre, esperando en la entrada a todos, a todos menos a mi porque en esta ocasión por primera vez decidi no acompañarlos y ahora estoy aquí en el humbral de mi casa observando una casa fría oscura sin vida.
Mis pensamientos estaban sumergidos, cuando la mano de Edgar toco mi hombro –tenemos que continuar, Señorita Lía—dijo con un poco de pena pero con la cara completamente seria, el incidente de la tarde había sido opacado por este momento,--lamento que esté pasando por todo esto usted sola, recuerde que lo que necesite la puedo ayudarla, no lo dude—lo decía de corazón y se lo agradecía pero aún no era momento de poder confiar completamente aún tenía que averiguar quién me había puesto la nota y preguntarle que sabía. Cuando entre al salón principal, todo el mundo se encontraba ahí, mis tíos primos, personas que trabajaban para mi familia, amigos y conocidos y otras personas no tan conocidas, policías periodistas y personas que eran parte de las redes sociales que querían sacar un poco de información. Yo no había tomado mi teléfono desde la noche y no había visto por ningún medio que era lo que decían de la muerte de mi familia, en ese momento la persona encargada de las relaciones públicas de la empresa y de la familia Johana se acercó a mí. Traía un traje completamente negro de pies a cabeza, su audífono en su oído derecho y una Tablet en la mano izquierda donde tenía evento que se haría en todos los eventos posteriores, Tomo de mi muñeca mientras me decía --tenemos que hablar señorita Lía, para coordinar que dirás y recibir a toda esta gente, sé que no es fácil y no la estás pasando bien pero eres su hija y ahora tienes que tomar las riendas de este momento y futuramente de muchas decisiones que te van a competir—Se que es su trabajo pero sigo sin estar del todo bien, por ahora solo viene a alterar mi paz. --Señorita Lía, creo que es momento de que se vuelva a conectar con el exterior –acerco entonces con su mano mi teléfono y lo vi, por medio de redes sociales me di cuenta que la noticia de la muerte de mi familia era el tema principal entre la mayoría de las noticias, lleve mis manos a la boca al darme cuenta de todas las especulaciones que se hacían alrededor de su accidente “¿murieron o los mataron? La familia Asturias se ha quedado sin líder”, “La heredera de la casa de moda ha desaparecido, acaso también murió”, “Alguien los mato o porque no han encontrado los cuerpos” ¿Cómo que no han encontrado los cuerpos?, murieron en el lugar, yo sé que murieron ahí o ¿será que algo mas está pasando? Algo en mi alma comenzó a quebrarse, no podía sostenerme en pie, ver tantas noticias y que todo el mundo supiera más cosas que yo, como es posible que más gente sepa lo que le paso a mi familia que yo misma, le pedí a Johana que es nuestra relaciones publica que me dejara un momento a solas, tenía que asimilar todo lo que estaba pasando. Ella temía que desaparecía o que volviera a decaer antes de la misa y despedida que se había organizado a mis papas y a mis hermanas, Edgar le aseguro que no sería así. En ese momento me dio un papel el cual tenía una pequeña carta escrita por ella para poder leerla en la ceremonia de despedida—Repásala por favor, en minutos iniciara la ceremonia y tienes que decir algo ante todas las personas que te acompañan, por favor ayúdame con eso—yo sé que tiene buenas intenciones y que es su trabajo, además mi madre era su mejor amiga, ella también ha de estar pasando por un momento difícil, la entiendo pero aun así sigo sin tener cabeza para nada. Camine hacia el gran estudio de mi padre, donde se guardaban grandes recuerdos, su aroma y su esencia están todavía ahí. Me pare frente a las puertas de madera unos segundos , solo para admirar las puertas que mi padre había mandado a traer desde california, porque tenían que ser especiales, su aroma siempre habían impregnado su estudio y era un aroma que siempre me recordaban a el, ese aroma a madera me acompañarían para siempre. Entre de manera abrupta a su estudio para poder leer el texto que me dio Johana cuando de repente mi encontré a los hermanos rebuscando por todos lados algo, los cajones estaban abiertos, su escritorio estaba completamente revuelto, algunos documentos se encontraban en el suelo, mi expresión de horror se dibujo en mi rostro --¿QUE CARAJO LES PASA?—Ellos brincaron del susto porque yo había grito tan fuerte, que más seguro en el salón habían escuchado, Edgar entro tras de mi al estudio de mi padre y también quedo anonadado ante tal escena, no podía creer lo que estaba viendo. Hablo a la seguridad, mientras él tomaba por el brazo al hermano de mi padre, mientras yo le seguía gritando a la hermana de mi papa – ¿OLGA QUE DEMONIOS ESTAS BUSCANDO? ¿QUIEN TE DIO DERECHO DE ENTRAR AQUÍ?—Mis gritos se hacían aún más grandes conforme pasaba el tiempo, Johana entro corriendo viendo tal escena, además de dos periodistas que entraron tras de ellas. Los demás guardaespaldas que nos acompañaban en la casa entraron tras de ellos y tuvieron que sacar a los reporteros, uno más tomo del brazo a mi tía, sacándolos y llevándolos a un cuarto que se encontraba en el jardín. Tenía muchas preguntas y tenía que resolverlas en este momento, cerraron las puertas y una luz tenue iluminaba el ambiente. ¿Que estaban buscando ahí? Acaso creen que se irán sin que yo llame a la policía, tengo muchos testigos de cómo tenían el estudio de mi padre, no tienen escusas ahora me dicen que está pasando o definitivamente los refundiré en la cárcel.--Ultima vez que se los repito o me dicen que es lo que está pasando o mejor despídanse de su libertad. – Dije con tono prepotente, puesto que estaba en juego muchas cosas, con que esto significa no confiar en nadie. --Querida Lía, perdónanos créeme que no fue nuestra intensión—dijo mi tío—hacer todo ese desorden en el estudio de tu papá y sin avisarte créeme no es por buscar beneficio pero buscábamos un documento de tu papá, tu papá estaba involucrado en un mundo turbio, ¿eso lo sabias? ahora esas personas están buscándolo y nos han amenazado si no lo encontramos pagaremos las consecuencias de lo que tu padre dejo. Yo no podía creerlo, mi padre no podría estar en malos pasos…Entró a la cafetería, sin despegar la vista de los documentos que se encontraban en la mesa, el sobre manila, mi café y un par de galletas. Me preguntó— ¿Es ese el documento?, ¿Ese es el contrato inmobiliario que tus tíos estaban buscando? — Lo que respondí fue. —Al parecer es que sí, pero ¿tú cómo sabes que era lo que estaban buscando? ¿Ellos como sabías de este documento?—Él tomó asiento frente a mí, tomó su pelo y pasó su mano sobre su cabellera. El mesero se percató de su presencia y se acercó para preguntarle si quería algo. Él asintió con la cabeza. —Por favor tráigame un expreso y un vaso de agua— El mesero anoto el pedido y se retiró, nosotros nos quedamos solos nuevamente. El rompió el silencio con un tono tenue—Yo sé de este documento señorita Lía y sé lo que estaban buscando sus tíos, van a buscar más documentos, otros contratos más, ellos sabían en lo que estaba su padre y yo también sabía lo que ellos están buscando. —Su tono había cambiado, era como si guardara muchos
Vamos rumbo a la funeraria para llevar la ceremonia y cremación del cuerpo de mi familia, la mañana se torna de color triste, ha amanecido de un color gris que cubre todo el ambiente, veo por todas partes edificios grises, como si los colores se hubieran ido. Me encuentro realmente triste, unas gafas oscuras tapan mis ojos completamente rojos de tanto llorar por la mañana. Dentro de mi vestido, los documentos que no he podido leer, porque aquí se encuentran muchas personas y por ahora, sigo sin confiar en nadie. Llegamos sin demoras, mi respiración está muy acelerada, ver por última vez a mi familia me tiene completamente asustada, me aterra al saber que todo lo que está pasando es es real y no hay vuelta atrás. Baje con calma del auto, mis piernas temblaban de frio, y una frisa fría de una lluvia se hacía presente, tome un abrigo y baje. Mientras la mano del guardaespaldas la sostenía con delicadeza, sin afán de hacerme daño.Cuando entramos, aun timidos por lo que había pasado ha
Mi sueño fue muy reconfortante, dormí como nunca, había dormido de corrido varias horas y nadie me había molestado, ahora recuerdo que el guardaespaldas de mi padre entró a mi habitación justo cuando yo me estaba quedando dormida, me levanté de un salto y me di cuenta que el estaba sentado en el sofá delante mío con la cara metida en su teléfono, yo me encontraba con la misma ropa de la noche pero al salir de la cama me di cuenta que me había metido dentro de mis sábanas. —Buenos días señorita lía, espero que se encuentre mejor que ayer, el día de hoy es un día complicado para usted y su agenda y más que nada por la despedida— su físico aunque cansado parecía que se había tomado el tiempo de darse un baño y estar listo para el día, su cabello aún húmedo pero peinado y su traje completamente negro le daban un toque de elegancia y un porte que jamás había notado. Se levantó del sillón y se dirigió hacia la puerta, —señorita la dejó para que pueda prepararse, diré en la cocina que co
Mi madre era una persona excepcional, tenía grandes méritos, participaba activamente en comitivas de ayuda y era la mujer principal en la casa de moda, tenía todo el poder en sus manos, nunca en mi mente pasó que no hubiera sido así desde un principio. -lía, aún tengo un secreto más, que me cuesta decir y que tarde o temprano te enterarás- Levanté la vista y observé detenidamente cómo era posible que aún tuviera secretos por revelar, si ya me había dicho todo. Lía esto no es de mi orgullo pero, después de unos par años tu padre llegó a mí casa, después de contraer matrimonio con tu mamá, él fue a mi casa, yo imaginé que traería alguna noticia del divorcio o algo que tuviera pendiente, pero no fue así. El intentó arreglar la situación y con el tiempo nos volvimos amigos, no se como pasó eso pero pasó, algunas veces en la semana iba a verme a la casa tomábamos café o té y platicamos por horas, hasta que él tenía que irse, el sentimiento que nos unió en un momento fue el mismo que t
Mi padre era una persona recta y sin una pisca de maldad, jamás escuche a mi madre pelear con él, tenían una relación muy hermosa casi de película, tanto que siempre yo imaginaba que tendría una vida similar, admiraba su relación, me encanta verlos acostados en los sillones del salón principal mientras nosotras jugábamos o cuando jugaban por los pasillos de la casa.Mientras esos pensamientos pasaban por mi mente mi tía comenzó a hablar, Tu padre y yo fuimos muy cercanos, Lía no quiero que este momento se vuelva incómodo y no quiero que creas que me estoy aprovechando de tu vulnerabilidad, pero necesito decirte algunas cosas, que, si no te las dijo, más tarde cuando el testamento sea revelado sea una sorpresa para ti lo que escucharas de él.Mis ojos se clavaron en sus ojos, una sensación de miedo se apoderaba de mí, mis manos comenzaban a sudar, no quería escuchar, pero, en estos momentos debo de ser unamujer fuerte que nada puede derribar, tal vez no sea tan grave, tal vez solo sea
La ceremonia estaba por empezar y nosotros nos encontrábamos aun dentro de ese cuarto, mis guardaespaldas seguían interrogando a mis tíos de quien había sido las personas qu habían pedido la información pero no querían decirlo y eso me tenía aún muy ansiosa. No podíamos esperar más, la ceremonia comienza en 5 minutos y tenemos que salir de aquí sin mayor contratiempos. —Edgar por favor acompaña en toda la ceremonia a mis tíos y no te les despejes, yo tengo que hacerme presente—Mi voz como nunca había sido demasiado fría demasiado autoritaria no podía creer que yo estaba tomando estas decisiones, no creía que me había vuelto demasiado fría. Salimos de ahí, con pasos firmes como si nada hubiera pasado, a lo lejos vi caminar a Johana, corrió a mí –Señorita Lía, detuvieron a los reporteros que tenían las fotos del estudio de tu padre y se hizo una negociación con ellos bastante benéfica así que no hablaran porque si lo hacen, abra consecuencias—Sus palabras eran firmes y secas, c







