LOGINLa ceremonia estaba por empezar y nosotros nos encontrábamos aun dentro de ese cuarto, mis guardaespaldas seguían interrogando a mis tíos de quien había sido las personas qu habían pedido la información pero no querían decirlo y eso me tenía aún muy ansiosa.
No podíamos esperar más, la ceremonia comienza en 5 minutos y tenemos que salir de aquí sin mayor contratiempos. —Edgar por favor acompaña en toda la ceremonia a mis tíos y no te les despejes, yo tengo que hacerme presente—Mi voz como nunca había sido demasiado fría demasiado autoritaria no podía creer que yo estaba tomando estas decisiones, no creía que me había vuelto demasiado fría. Salimos de ahí, con pasos firmes como si nada hubiera pasado, a lo lejos vi caminar a Johana, corrió a mí –Señorita Lía, detuvieron a los reporteros que tenían las fotos del estudio de tu padre y se hizo una negociación con ellos bastante benéfica así que no hablaran porque si lo hacen, abra consecuencias—Sus palabras eran firmes y secas, como si de cuidarme las espaldas se tratase y sí que lo era por eso se lo agradezco demasiado. No había leído por ningún motivo el discurso que yo daría, ella estaba más preocupada por eso que por la situación anterior, ya que lo tenía bajo control. Camine atreves del salón y a lo lejos reconocí a alguien, No me imagine para nada, era Luna, luna estaba ahí como siempre a mi lado, ella sonrío de una manera tímida. Perfectamente sabíamos que no era lugar, no era momento, pero agradecía mucho que ella estuviera aquí. Por fin una cara familiar, por fin alguien con quien contar. Veía como Johana había colocado un enorme arreglo florar fúnebre, las fotos de mis padres y mis hermanas se encontraban inertes, esas fotos las habíamos tomado en un estudio, donde todos participamos y nos divertimos juntos curiosamente yo tenía una foto donde estábamos todos juntos, ahora solo la atesorare como nunca. Me senté en los primeros asientos, a lado mío se encontraba vacío, solo yo en una fila de cinco asientos a mi lado, el vacío de su ausencia estaba marcada y se sentía, en un momento Luna se acercó a mí y se sentó a lado mi para acompañarme. Mis ojos estaban fijos en los cuadros de mis hermanas, el sentimos lleno mis ojos, tenía las lágrimas casi brotando de mis ojos pero tenía que seguir siendo fuerte no podía dejar que venciera el dolor, así que seque con discreción mis lágrimas, mientras que sentía la mirada en todo el mundo. El sacerdote terminó y yo tenía que pasar a brindarles una despedida, tomé el papel que me había dado Johana, me levanté de mis ojos lugar y caminé unos pasos en dirección a la foto de mis hermanas y junto a ellas la de mis padres “Querida familia, el dolor de su partida ha sido muy grande y dolorosa, no pueden imaginar todo lo que siento en este momento, quisiera que ustedes estuvieran aquí conmigo, pero no lo están se han ido mis queridas hermanas las extraño tanto. Madre tu luz llenaba cada lugar en el que tú entrabas, tu voz angelical tu recuerdo estará siempre en mi memoria Querido padre, tus enseñanzas tu amor y todas tus virtudes las tendré presente, para crecer como siempre lo hubieras querido… Yo sé padre que sería tu voluntad que yo dirija la empresa y por ti lo haré, cuídate de tu legado y conservaré con siempre tu nombre Por siempre tu presencia Agustín Asturias. Todo el mundo quedó conmocionado pero jamás dudaron de lo que decía, puesto que yo como línea sucesora quedaría al mando de la casa de moda de mi padre, yo soy la única heredera vida que queda y no tengo duda de eso. Regrese a mi lugar con más fuerza que nunca, Johana me veía de lejos, orgullosa de lo que había dicho aunque el final lo había modificado un poco, aún así todo lo que me había escrito lo conservé al pie de la letra, porque siento fue que ella escribió algo muy hermoso. Terminado la ceremonia las personas pasaron a cenar, veia a la gente acercase a mí gente conocida y otra no tanto. De familia de mi padre sus primos y sus papás se encontraban por ahí pero apartados, yo tenía muy poca relación con mis abuelos paternos y ni se diga con los maternos. Mis abuelos paternos nunca estuvieron de acuerdo que mi papá se casara con mi madre, ellos pensaban que era una casa fortuna que les quitó a su único heredero, a pesar de eso limaron asperezas y trataron de convivir con nosotros. Por el contrario en la familia de mi mamá solo quedaba una hermana, con la cual no se llevaba muy bien, pero en esta ocasión se encontraba presente, se encontraba en una esquina, intentando pasar desapercibida, era una mujer igual de guapa que mi madre, su nombre era Mía, curiosamente rimaba con el mío. Hubo algunos años donde pude convivir con ella y jugábamos a que ella era mi madre y nos la pasábamos muy bien, hasta un momento donde mi tía ya no podía presentarse más en la casa por algunos problemas que tuvo mi madre con ella. Quizás fue algo grande porque jamás volví a convivir con ella. Me acerqué a ella con un poco de miedo y nostalgia, sus ojos se llenaron de lágrimas, había tanto que decir pero no habían palabras —Querida y pequeña lía, todo en ti ha cambiado y me siento muy orgullosa de ti. — Me lancé a sus brazos, después de tanto tiempo, pero se vio interrumpido por las palabras de mi tía podemos hablar en un lugar más privada. —Tengo que confesarte algo que tal vez cambie la perspectiva de cómo me ves— Mi reacción fue separarme al instante, porque después de todo lo que ha pasado, podría dudar si ella tiene algo relacionado con la muerte de mis padres Nos dirigimos hacia el estudio de mi padre, mientras que mis manos sudaban, por lo que ella me fuera decir —Siéntate, por favor, creo que lo que nunca te he querido decir, es momento que te lo diga y te sorprenderá tanto que no tengo rostro para poder estar aquí y si después de lo que te diga entiendes porque tu madre nos alejó entenderé también que tú no quieres estar cerca de mí— Tu padre y yo…Entró a la cafetería, sin despegar la vista de los documentos que se encontraban en la mesa, el sobre manila, mi café y un par de galletas. Me preguntó— ¿Es ese el documento?, ¿Ese es el contrato inmobiliario que tus tíos estaban buscando? — Lo que respondí fue. —Al parecer es que sí, pero ¿tú cómo sabes que era lo que estaban buscando? ¿Ellos como sabías de este documento?—Él tomó asiento frente a mí, tomó su pelo y pasó su mano sobre su cabellera. El mesero se percató de su presencia y se acercó para preguntarle si quería algo. Él asintió con la cabeza. —Por favor tráigame un expreso y un vaso de agua— El mesero anoto el pedido y se retiró, nosotros nos quedamos solos nuevamente. El rompió el silencio con un tono tenue—Yo sé de este documento señorita Lía y sé lo que estaban buscando sus tíos, van a buscar más documentos, otros contratos más, ellos sabían en lo que estaba su padre y yo también sabía lo que ellos están buscando. —Su tono había cambiado, era como si guardara muchos
Vamos rumbo a la funeraria para llevar la ceremonia y cremación del cuerpo de mi familia, la mañana se torna de color triste, ha amanecido de un color gris que cubre todo el ambiente, veo por todas partes edificios grises, como si los colores se hubieran ido. Me encuentro realmente triste, unas gafas oscuras tapan mis ojos completamente rojos de tanto llorar por la mañana. Dentro de mi vestido, los documentos que no he podido leer, porque aquí se encuentran muchas personas y por ahora, sigo sin confiar en nadie. Llegamos sin demoras, mi respiración está muy acelerada, ver por última vez a mi familia me tiene completamente asustada, me aterra al saber que todo lo que está pasando es es real y no hay vuelta atrás. Baje con calma del auto, mis piernas temblaban de frio, y una frisa fría de una lluvia se hacía presente, tome un abrigo y baje. Mientras la mano del guardaespaldas la sostenía con delicadeza, sin afán de hacerme daño.Cuando entramos, aun timidos por lo que había pasado ha
Mi sueño fue muy reconfortante, dormí como nunca, había dormido de corrido varias horas y nadie me había molestado, ahora recuerdo que el guardaespaldas de mi padre entró a mi habitación justo cuando yo me estaba quedando dormida, me levanté de un salto y me di cuenta que el estaba sentado en el sofá delante mío con la cara metida en su teléfono, yo me encontraba con la misma ropa de la noche pero al salir de la cama me di cuenta que me había metido dentro de mis sábanas. —Buenos días señorita lía, espero que se encuentre mejor que ayer, el día de hoy es un día complicado para usted y su agenda y más que nada por la despedida— su físico aunque cansado parecía que se había tomado el tiempo de darse un baño y estar listo para el día, su cabello aún húmedo pero peinado y su traje completamente negro le daban un toque de elegancia y un porte que jamás había notado. Se levantó del sillón y se dirigió hacia la puerta, —señorita la dejó para que pueda prepararse, diré en la cocina que co
Mi madre era una persona excepcional, tenía grandes méritos, participaba activamente en comitivas de ayuda y era la mujer principal en la casa de moda, tenía todo el poder en sus manos, nunca en mi mente pasó que no hubiera sido así desde un principio. -lía, aún tengo un secreto más, que me cuesta decir y que tarde o temprano te enterarás- Levanté la vista y observé detenidamente cómo era posible que aún tuviera secretos por revelar, si ya me había dicho todo. Lía esto no es de mi orgullo pero, después de unos par años tu padre llegó a mí casa, después de contraer matrimonio con tu mamá, él fue a mi casa, yo imaginé que traería alguna noticia del divorcio o algo que tuviera pendiente, pero no fue así. El intentó arreglar la situación y con el tiempo nos volvimos amigos, no se como pasó eso pero pasó, algunas veces en la semana iba a verme a la casa tomábamos café o té y platicamos por horas, hasta que él tenía que irse, el sentimiento que nos unió en un momento fue el mismo que t
Mi padre era una persona recta y sin una pisca de maldad, jamás escuche a mi madre pelear con él, tenían una relación muy hermosa casi de película, tanto que siempre yo imaginaba que tendría una vida similar, admiraba su relación, me encanta verlos acostados en los sillones del salón principal mientras nosotras jugábamos o cuando jugaban por los pasillos de la casa.Mientras esos pensamientos pasaban por mi mente mi tía comenzó a hablar, Tu padre y yo fuimos muy cercanos, Lía no quiero que este momento se vuelva incómodo y no quiero que creas que me estoy aprovechando de tu vulnerabilidad, pero necesito decirte algunas cosas, que, si no te las dijo, más tarde cuando el testamento sea revelado sea una sorpresa para ti lo que escucharas de él.Mis ojos se clavaron en sus ojos, una sensación de miedo se apoderaba de mí, mis manos comenzaban a sudar, no quería escuchar, pero, en estos momentos debo de ser unamujer fuerte que nada puede derribar, tal vez no sea tan grave, tal vez solo sea
La ceremonia estaba por empezar y nosotros nos encontrábamos aun dentro de ese cuarto, mis guardaespaldas seguían interrogando a mis tíos de quien había sido las personas qu habían pedido la información pero no querían decirlo y eso me tenía aún muy ansiosa. No podíamos esperar más, la ceremonia comienza en 5 minutos y tenemos que salir de aquí sin mayor contratiempos. —Edgar por favor acompaña en toda la ceremonia a mis tíos y no te les despejes, yo tengo que hacerme presente—Mi voz como nunca había sido demasiado fría demasiado autoritaria no podía creer que yo estaba tomando estas decisiones, no creía que me había vuelto demasiado fría. Salimos de ahí, con pasos firmes como si nada hubiera pasado, a lo lejos vi caminar a Johana, corrió a mí –Señorita Lía, detuvieron a los reporteros que tenían las fotos del estudio de tu padre y se hizo una negociación con ellos bastante benéfica así que no hablaran porque si lo hacen, abra consecuencias—Sus palabras eran firmes y secas, c







