Inicio / Romance / El Destino Que Heredamos / EL HOMBRE QUE ELLA CONOCE

Compartir

EL HOMBRE QUE ELLA CONOCE

Autor: S. Dal Santo
last update Fecha de publicación: 2026-09-23 00:27:53

[AMARA]

El regreso a Cocoplum es mucho peor que el trayecto de ida. Amara ocupa el asiento trasero y durante buena parte del camino permanece mirando por la ventana, con el teléfono entre las manos y la pantalla apagada. No llora ni intenta llenar el silencio con alguno de esos comentarios irónicos que suele utilizar cuando una situación empieza a incomodarla. Simplemente permanece allí, procesando el hecho de que una relación de cuatro años acaba de entrar en una separación que ninguno de los
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • El Destino Que Heredamos   EL HOMBRE QUE ELLA CONOCE

    [AMARA]El regreso a Cocoplum es mucho peor que el trayecto de ida. Amara ocupa el asiento trasero y durante buena parte del camino permanece mirando por la ventana, con el teléfono entre las manos y la pantalla apagada. No llora ni intenta llenar el silencio con alguno de esos comentarios irónicos que suele utilizar cuando una situación empieza a incomodarla. Simplemente permanece allí, procesando el hecho de que una relación de cuatro años acaba de entrar en una separación que ninguno de los dos sabe si será temporal o definitiva.Y yo soy parte de la razón, aunque sería arrogante atribuirme problemas que evidentemente existían antes de mi llegada. Tampoco puedo esconderme detrás de eso. La besé dos veces y la segunda lo hice sabiendo perfectamente lo que había ocurrido después de la primera. Ahora Luca se ha apartado y, en lugar del alivio que una parte egoísta de mí podría haber sentido, tengo una presión desagradable en el pecho porque nada se ha vuelto más sencillo.Amara contin

  • El Destino Que Heredamos   TODO LO QUE CAMBIO

    [AMARA]A las tres y media estoy en el asiento trasero del vehículo camino a South of Fifth, preguntándome cuántas veces puede una persona tener la misma conversación antes de admitir que el problema ya no es la conversación, sino las decisiones que continúa tomando después.La primera vez que fui al apartamento de Luca para hablar de Kael todavía podía describir lo ocurrido como una línea cruzada una sola vez. No intenté quitarle importancia. Le dije que había sido yo quien inició el beso y que no me arrepentía, aunque sí lamentaba profundamente haberlo lastimado. Luca me pidió tiempo porque necesitaba decidir qué hacer con una relación de cuatro años después de descubrir que yo deseaba a otro hombre.Menos de cuarenta y ocho horas después, voy a verlo para contarle que lo hice otra vez.Esta vez no fui yo quien inició el beso, pero utilizar eso como defensa sería cobarde. Kael me besó y yo respondí. Lo abracé, lo acerqué más, le dije que no cuando me pidió que le dijera que parara.

  • El Destino Que Heredamos   ALGUIEN QUE LO SEPA

    [KAEL]Freya llama antes del mediodía.Estoy en mi habitación revisando unos cambios en la cobertura de seguridad cuando su nombre aparece en la pantalla. Contesto mientras continúo leyendo.—Hola.—Qué entusiasmo. Yo también te extraño.—Buenos días, Freya.—Mucho mejor. ¿Sigues vivo?—Hasta donde sé.—Mamá dice que llevas días respondiendo mensajes como si estuvieras negociando un rescate.Dejo la tableta sobre el escritorio.—He estado trabajando.—Siempre estás trabajando. Esta vez estás raro.—No estoy raro.—Kael, compartimos ADN. Sé cuándo estás mintiendo.Aparentemente hoy todo el mundo ha decidido informarme de que soy pésimo haciéndolo.—¿Qué quieres?—Verte.—Estoy ocupado.—Eso no era una pregunta.Miro la hora.—No puedo alejarme mucho.Freya guarda silencio durante un segundo.—¿Por el trabajo?—Sí.—Entonces voy yo.La idea de Freya acercándose a Cocoplum me hace incorporarme inmediatamente.—No.—Interesante.—No vengas aquí.—Ahora definitivamente quiero ir.—Freya.S

  • El Destino Que Heredamos   LO QUE HICE ANOCHE

    [KAEL]Duermo poco y mal, y por una vez no puedo culpar a la investigación.Antes de las siete abandono cualquier intento de seguir en la cama y salgo a correr por los caminos interiores de Cocoplum. La humedad todavía no ha convertido el aire en algo pesado y las calles permanecen tranquilas, así que aumento el ritmo esperando que el esfuerzo físico consiga ordenar una cabeza que lleva horas regresando al mismo lugar.A Amara contra aquella pared.A su vestido negro, a sus brazos alrededor de mi cuello y a la forma en que dijo que no cuando le pedí que me dijera que parara. Recuerdo también el instante anterior, que quizá sea el más importante de todos: fui yo quien puso la mano en su cintura, yo quien cerró la distancia y quien decidió besarla sabiendo exactamente lo que hacía.La primera vez pude convencerme de que me tomó por sorpresa. No es que eso me exculpara de nada, porque respondí al beso con demasiado entusiasmo para fingir inocencia, pero al menos existió un segundo en el

  • El Destino Que Heredamos   ESTA VEZ FUISTE TU (PARTE 2)

    [AMARA]Una hora después necesito aire.He bebido menos de dos copas en toda la noche y estoy perfectamente consciente de cada decisión que tomo, algo que en este momento empieza a parecer una desventaja.Le digo a Valentina que voy al baño y, como era de esperar, Kael aparece antes de que llegue al corredor.—Puedo ir sola.—Lo sé.—Entonces podrías quedarte aquí.—También podría dejar de hacer mi trabajo.—Qué dramático.—Es una de mis mejores cualidades.Sonrío y sigo caminando.Cuando salgo del baño unos minutos después, está esperándome junto al corredor que conduce hacia una terraza lateral. La música llega amortiguada hasta allí y, por primera vez desde que entramos, no tenemos a decenas de personas alrededor.—¿Valentina?—Está en la mesa. Mercer la tiene a la vista.—¿Ahora también tiene guardaespaldas?—Mientras tú estés conmigo, sí.Camino hacia la terraza. Kael me sigue sin protestar y la brisa nocturna me golpea agradablemente cuando salimos. Después de horas de música, l

  • El Destino Que Heredamos   ESTA VEZ FUISTE TU (PARTE 1)

    [AMARA]Esa misma nocheLa idea de salir aparece cuando Valentina y yo estamos terminando de arreglarnos después de la piscina.En realidad, decir que aparece es concederle demasiada espontaneidad. Por la manera en que Valentina revisa su teléfono mientras yo intento decidir qué pedir para cenar, sospecho que lleva al menos media hora planeándolo.—No.Ni siquiera ha hablado todavía.Valentina levanta la mirada desde el sofá de mi sala privada.—Eso es prejuicio.—Te conozco desde hace catorce años. Esa cara significa que estás a punto de proponer algo que voy a rechazar.—Vértice.—No.—Ni siquiera sabes qué iba a decir.—Vas a decir que consigues una mesa en Vértice, que necesitamos salir, que bailar me hará bien y que debería dejar de comportarme como si alguien hubiera intentado matarme.Su sonrisa crece.—Me conoces demasiado.—Por eso dije que no.Valentina deja el teléfono y se incorpora. Esta vez, cuando habla, desaparece parte de la ligereza que ha mantenido durante toda la t

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status