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una invitación

Author: Lunita Karo
last update publish date: 2026-08-11 12:24:25

El auto negro se detuvo despacio junto a la banqueta, justo a unos pasos de la entrada de la pastelería. Davinna bajó de inmediato, respirando el aire fresco de la calle y sintiendo una oleada de alivio al reencontrarse con su rutina. Detrás de ella, Elio Caruso cerró la puerta del vehículo ajustando las solapas de su chaqueta. Elio era un hombre alto, bastante serio, que vestía un traje oscuro sin una sola arruga y se movía con una discreción impecable. Siguió a Davinna hacia el interior del l
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Comments (9)
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Mary Vega Navarro
Me gustó mucho que le dijo te gustan mis sobras jajajja
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Mary Vega Navarro
Pero yo de Davinna voy y le restriego en la cara al nuevo papasito que tengo
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Maria Altagracia Javier Severino
Una hermana así no se necesita enemigo
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    El resto de la tarde transcurrió en calma. Una de las sirvientas de la mansión le llevó la cena a la habitación por órdenes directas de Matthias. Davinna aprovechó las horas para descansar verdaderamente, asimilando el cansancio acumulado por la jornada en la pastelería. Entrada la noche, Davinna se cambió de ropa y se puso un camisón de seda ligero. La tela fina se adhería a su piel, dibujando el contorno de su cuerpo y dejando traslucir con absoluta claridad la firmeza de sus pezones erectos por el roce del tejido. Se acomodó en el lado izquierdo de la enorme cama matrimonial, esperando que Matthias durmiera en el extremo opuesto o pasara la noche en su despacho. Cerca de la medianoche, la puerta de la habitación se abrió despacio. Matthias entró en silencio. Vestía únicamente un pantalón de tela oscura y llevaba el torso desnudo, dejando a la vista la impresionante musculatura de su espalda y el pecho marcado. Al cruzar la estancia, su mirada se fijó de inmediato en la silueta

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