Home / Romance / El arte de la Revancha / Capítulo 22: La máscara del Villano

Share

Capítulo 22: La máscara del Villano

Author: @Maryurisve
last update publish date: 2026-09-21 02:26:34

Con la firmeza que lo caracterizaba, Elías estampó su firma en los folios de la demanda mercantil, y le entregó la abultada carpeta a su pasante de su mayor confianza, para que la radicara ante el tribunal correspondiente.

Sin embargo, detrás de la aparente seguridad que le había mostrado a Morgana, su mente analítica sopesaba fríamente la realidad.

—Mide bien el ambiente en cuanto llegues —le ordenó a la joven con voz baja—Y recuerda que este caso tiene prioridad absoluta sobre cualquier otro.
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • El arte de la Revancha   Capítulo 30: Sombras de Dinero Sucio

    Elías evaluó un detalle adicional, Edmundo no era un enemigo fácil de derrotar, de modo que no podía pasar por alto ninguna posibilidad.—Rivas, no quiero que a Edmundo Solano le quede la suficiente liquidez ni para pagarse un abogado de oficio.—Abogado Cuervo, ese hombre no es alguien fácil de tratar…—Lo sé y no le tengo el menor temor—interrumpió Elías, con una frialdad que helaba la sangre—Si Edmundo intentó jugar sucio amenazando a la persona equivocada, me voy a encargar de que aprenda lo que significa la verdadera ruina.Rivas poseía una moral bastante fluida y había conocido lo peor de la sociedad, pero, aun así, una parte de él le temía genuinamente a Elías Cuervo, sabía que su jefe se había graduado con honores en una prestigiosa facultad, sin embargo, su posición actual no se debía únicamente a sus méritos académicos.—Y una última cosa, Rivas—agregó Elías, apretando el volante con fuerza—Asegúrate de que le anulen el pasaporte.Rivas se sorprendió ante la astucia de una m

  • El arte de la Revancha   Capítulo 29:Tregua y Devastación

    —No te confundas —susurró Morgana, con la voz entrecortada—Esto no significa nada.Elías sonrió con cinismo, aunque su respiración lo traicionaba. —Por supuesto nena … esto es nada —repitió, como si la palabra fuera una mentira compartida.—No me llames nena — protestó Morgana golpeando ligeramente su pecho.Elías y Morgana sabía que sus encuentros era un pacto silencioso, para todos, debido a su pasado, eran enemigos, dos villanos que se detestaban, pero desde que se reencontraron algo se activó en ellos, y pese a que ambos eran solteros, debían mantener oculto su vínculo.Con el asunto de la demanda los dos eran conscientes de que era preferible que nadie supiera lo bien que se llevaban.Elías deslizó sus manos por la espalda de Morgana, como si quisiera memorizar cada curva de su cuerpo, besaba los tatuajes de su espalda y Morgana lo miraba con desafío, pero en sus ojos brillaba algo más que deseo: un miedo a rendirse, a ser la primera en pronunciar palabras que pudieran romper el

  • El arte de la Revancha   Capítulo 28: La grieta en el control de Elías

    Terminaron de comer envueltos en una atmósfera curiosamente muy cálida, ambos bromearon sobre lo excelente que estaba la comida, a lo que Elías, recuperando su pose implacable, se jacto que por el precio que había pagado más le valía que así fuera, o de lo contrario al día siguiente los demandaría por publicidad engañosa.Morgana negó con la cabeza, dejando escapar una sonrisa leve mientas se limpiaba los labios con una servilleta.Elías guardó silencio un segundo, observándola, con una lentitud calculada, se levantó del taburete y rodeó la isla de granito, sus pasos eran lentos, y pesados como los de un depredador que no tiene prisa porque sabe que su presa no intentará huir.Se detuvo justo detrás de ella, Morgana sintió el calor de su cuerpo antes de que llegara a tocarla; y sin darle tiempo a reaccionar, Elías colocó las manos sobre los bordes de la isla, encerrándola sutilmente entre sus brazos.Se inclinó despacio hasta que su respiración cálida le rozó la piel sensible de la nu

  • El arte de la Revancha   Capítulo 27:Pragmatismo y Comida China

    Elías negó con la cabeza y comenzó a desempaquetar las cajas térmicas con una parsimonia estudiada, sacando los contenedores de comida china aún humeantes junto a dos pares de palillos de madera.—Sabía que no habías tenido tiempo de hacer las compras para la despensa—respondió sin mirarla, con la voz grave y neutral—Y no puedo permitirme el lujo de que te desmayes en medio del proceso. De nada me sirve una clienta desnutrida, Morgana. La anemia arruina la imagen de eficiencia que proyectamos.Morgana negó lentamente con la cabeza y dejó escapar una risa suave, de esas que rara vez regalaba al resto del mundo, sabía perfectamente que una excusa barata y torpe, un poco impropia de un abogado que cobraba fortunas por cada palabra que pronunciaba.Sin embargo, el gesto la conmovió mucho e hizo que la herida en su pecho que produjo Edmundo con sus duras palabras ya no le doliera tanto.Que él estuviera allí, rompiendo su estricta rutina de adicto al trabajo solo para traerle su comida fav

  • El arte de la Revancha   Capítulo 26: Prioridades fuera de la agenda

    Elías apagó su ordenador, se ajustó el saco, tomó las llaves de su auto y caminó hacia la salida.—No voy a regresar. Mantenme informado de cualquier inconveniente —le ordenó a su asistente con rostro severo.En el bufete Cuervo & Asociados, el ambiente se sintió muy extraño cuando Elías a mitad de la tarde salió de la oficina, caminaba con paso apresurado mientras su pasante y la recepcionista cruzaron miradas de asombro. —El doctor Cuervo está actuando diferente hoy... —murmuró la pasante.—No te quejes, que gracias a eso hoy podemos irnos temprano —respondió la recepcionista en voz baja.Para un hombre cuya vida entera giraba en torno al trabajo, y que solía retirarse siendo el último en apagar las luces, y abandonar el despacho antes de tiempo era un evento inusitado.Sin embargo, Elías no tenía cabeza para guardar las apariencias, conocía a Morgana mejor de lo que ella misma creía. Sabía que a pesar de que afirmaba estar “perfectamente” no era más que un mecanismo de defensa pa

  • El arte de la Revancha   Capítulo 25:Lágrimas tras la armadura

    Edmundo sabía que Morgana no respondería si veía su número registrado, así que usó una línea desconocida para amedrentarla, confiando en que, igual que en el pasado, ella se limitaría a llorar y huir.En su loft, Morgana estaba ocupada abriendo cajas, organizando objetos y sonriendo mientras aplastaba el papel de burbuja, con su coleta desordenada y un aspecto desenfadado, colocaba en una repisa su colección de figuras de ánime, ordenándolas meticulosamente por nivel de importancia cuando el zumbido de su celular sobre la mesa de centro rompió la calma del lugar.Caminó hacia la mesa y observó la pantalla, se trataba de un número desconocido, sin dudarlo, presionó la pantalla y activó la función de grabación de llamadas que tenía configurada por defecto antes de llevarse el aparato al oído.—Diga—respondió con voz neutra.—¿Te sientes muy astuta, Morgana? —la voz de Edmundo al otro lado de la línea no era más que un siseo áspero, destilando una rabia contenida que amenazaba con desbor

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status