مشاركة

Capítulo 6. Eres mía

مؤلف: LibethCa
last update تاريخ النشر: 2023-11-20 11:16:14

Luego de la conversación entre Jarl y Mauricio, Jarl sale raudamente del castillo para encontrarse con su amigo Gabriel. Encontrar ese testamento es su prioridad ahora y él podrá aconsejarle qué hacer.

Le envía un mensaje y le pide que se encuentren en su departamento. No quiere que alguien ajeno escuche lo que tienen que hablar, y tampoco serán interrumpidos allí.

Llega hasta el edificio donde vive Gabriel y Jarl le comenta todo, tal como lo escuchó en el castillo, también lo que su padre había escuchado decir al que era abogado de la alfa Lauren poco antes de su muerte. Uniendo todos los puntos, la versión concuerda perfectamente.

«Su padre tuvo toda la razón en pedirte que reclamara a Katrina como su compañera y él estuvo bien en hacerle caso» piensa, Jarl, animado. 

—Necesito ver el contenido de ese testamento, Jarl —dice, Gabriel, mientras bebe de su whisky—. Si puedes traerme al menos una copia, tendremos todo lo que necesitamos para redactar el documento que Katrina debe firmar.

—Eso será pan comido, Gabriel, sé de donde tomarlo, mi verdadero problema es Katrina. No creo que quiera firmar algo sin saber de lo que se trata.

—Ahora es cuando debes hacer todo lo posible por convencerla de que has cambiado, amigo —Gabriel lo palmea en el hombro—. Lo más complicado ya lo hiciste.  Ahora cumple tu papel de esposo abnegado y fiel. Haz que confíe nuevamente en ti. Si de verdad ese testamento existe, el sacrificio vale la pena, Jarl.

Jarl toma todo el contenido de su vaso mientras piensa en lo que su amigo le acaba de decir. No tiene de otra, al menos por ahora. Además, fingió por dos años enteros estar enamorado de ella, ¿qué más da hacerlo unos meses hasta conseguir todo su dinero y ser declarado Alfa?

—No quiero que bajo ningún motivo alguien pueda revocar ese documento, Gabriel. Necesito que le pongas especial empeño, no dejes cabos sueltos.

—Tranquilo, amigo. Serás el único fiduciario de Katrina. Con su firma estampada en esa hoja, nadie podrá hacer o decir nada.

Gabriel y Jarl brindan, ambos, con una sonrisa en el rostro. Es el negocio de sus vidas y lo tienen servido en charola de plata.  Jarl está extasiado y eufórico.

Con mucho alcohol en su sistema y ya bastante tarde, Jarl toma la avenida principal para ir a la mansión Glimlore, pero en el camino recuerda el consejo de su amigo y desvía su trayectoria para ir hasta el castillo a ver a su esposa. Si debe empezar a ganarse su confianza de nuevo, lo hará desde esta misma noche.

Poco tiempo después, llega hasta allí y lo recibe Máximo, como en la mañana, sin darle más excusas, sube hasta la habitación de Katrina.

Katrina se sobresalta cuando una mano grande rodea su cintura. Intenta gritar, pero en ese instante otra mano tapa su boca y pierde toda posibilidad de reaccionar.

—Soy yo, mi amor —dice Jarl en su oído. Katrina se tensa al reconocer la voz de su mate. ¿Qué está haciendo Jarl aquí?—. Necesitamos hablar, Katrina. Quiero que vuelvas conmigo a la mansión. 

El tufo a alcohol llega hasta las narices de la joven, quien siente ganas de vomitar al instante. Intenta nuevamente zafarse de las garras de Jarl, pero no lo logra.

—No voy a soltarte hasta que escuches lo que tengo para decirte —Katrina niega llorando—. Lo que viste en Sofisthy en realidad no es lo que piensas. Tu hermana me sedujo, mi amor, y sabes que no puedo resistirme, pero eso es todo, solo sexo. No pasó nada más, mi amor, yo te amo. No puedes dejarme, eres mi compañera, debes estar conmigo el resto de nuestras vidas. 

En ese momento, Jarl la voltea y termina encima de ella en la cama. Katrina está aterrorizada al imaginar lo que él sea capaz de hacerle. Jarl se apodera de su boca y la besa de forma desesperada y violenta. Ella no lo disfruta como otras veces. 

—¡Suéltame! —pide jadeante mientras lo empuja sin conseguir absolutamente nada. Jarl es un hombre grande para el cuerpo pequeño y delgado de Katrina. Él la inmoviliza de inmediato sin darle ninguna tregua para defenderse—. ¡Suéltame o gritaré para que todos escuchen!

—No lo haré —La voz de Jarl sale áspera. Katrina puede ver que sus ojos empiezan a cambiar de tonalidad y sus cejas se empiezan a espesarse—. No voy a soltarte, porque eres mía, y ya es hora que cumplas con tus deberes de compañera. 

—Por favor... —ruega Katrina, pero ya es tarde. Jarl desgarra su camisón con la uña y se apodera de uno de sus pezones y chupa con ahínco. La primera y única vez que hicieron el amor fue un tiempo después de que se casaron y la experiencia no fue tan buena como ella pensaba. Jarl fue bastante brusco con ella y se lastimó mucho. Katrina no lo disfrutó para nada y pasó una semana entera con dolores en sus zonas íntimas y en su bajo vientre luego de esa unión. Desde ese día solo buscaba la forma de que su esposo no la volviera a tocar y cada noche, cuando él se acostaba a su lado, fingía estar dormida para no tener que entregársele.

—Si me dieras todo lo que me gusta, no tendría ganas de mirar a otras hembras —jadea Jarl, en su afán de hacerle creer que la culpa de todo lo que sucedió la tiene ella—. Un poco de pasión de tu parte me haría muy feliz. Soy tu esposo y necesito hacerte el amor todos los días, necesito sentir tu interior caliente, tu olor, tus jadeos mientras me recibes, oírte gritar mi nombre al recibir el placer. 

Katrina lo mira con los ojos aguados, hace rato que dejó de luchar porque sabe que en parte Jarl tiene razón. Ellos no parecen recién casados, casi nunca pasan momentos juntos, hablan o proyectan nada cuando debería ser lo contrario. 

Jarl se quita el saco y la camisa en un santiamén mientras la mira con sus habituales ojos pardos al excitarse. Pasa lo mismo con su pantalón y su bóxer. Está totalmente erecto y con la respiración tan pesada que puede escucharse perfectamente en toda la habitación. A Katrina se le contrae el estómago al esperar lo peor, pero contrario a eso, su esposo comienza a besarla nuevamente, ahora con menos brusquedad que anteriormente, pero con mucha pasión mientras recorre su cuerpo con ambas manos.

استمر في قراءة هذا الكتاب مجانا
امسح الكود لتنزيل التطبيق

أحدث فصل

  • El regreso de la Mate traicionada   Capítulo 120. Extra

    Veinte años han pasado… Desde la ventana de su despacho, Ragnar mira atentamente a Katrina, quien se encuentra hablando con Amber y Rubí en el patio mientras señalan hacia los pequeños que se encuentran jugando en el inmenso patio. Un poco más allá, hacia las piscinas, están los más grandes, Ethan y su compañera Milly, Selene, Rouse, Brandon y Bruno, los gemelos que tuvieron luego de Rouse, y Lucinda. Una sonrisa se extiende por su rostro al ver a Silvia, sollozando mientras pide a su madre que la cargue. Desde que ha nacido es una niña muy sensible y quejosa, contraria a su mellizo Héctor, que parece no ser afectado por nada y se adapta rápidamente a todo. Sí, Ragnar y Katrina tienen ocho hijos en total, y según Katrina, estos serán los últimos, ya que están en edad de ser abuelos, pero Ragnar y Remus no están de acuerdo con eso. A él le llena el corazón ver a tantos cachorros rondando la mansión y los últimos ya tienen 3 años, por lo que es probable que intenten tener más próximame

  • El regreso de la Mate traicionada   Capítulo 119. Epílogo - Noche celestial

    Las semanas pasan en un abrir y cerrar de ojos. El vientre de Katrina subió mucho de tamaño y sus movimientos ya se redujeron al mínimo para esta etapa de su embarazo. Su pequeña Rouse, como ella y su esposo la llaman, es muy saludable y enérgica, tanto que ya ni siquiera la deja dormir correctamente y por consiguiente a Ragnar, quien cuida de ella día y noche.Hoy es el día de la cirugía programada para dar a luz. Moreira prefirió que ella fuera intervenida, ya que la pequeña está en una posición poco favorable para que Katrina pueda hacer un parto natural.En el castillo Alba Noctis todos están despiertos desde muy temprano preparándose para la llegada de la princesa, hay mucho movimiento en cada rincón. Ragnar está muy nervioso, sus manos sudan y en su garganta hay un nudo gigante que no lo deja respirar con normalidad. Nunca en su vida se había puesto tan nervioso como ahora, ni siquiera el día que nacieron los mellizos.Ya hizo como diez recorridos en total por la habitación de s

  • El regreso de la Mate traicionada   Capítulo 118. Muerte indigna - Capítulo final

    El anciano consejero, encargado de dar el veredicto final, sale en el medio del escenario y empieza a hablar. —El consejo de la manada Alba Noctis, luego de haber analizado todas las evidencias en contra de los acusados que fueron proporcionadas por el alfa Ragnar Shadowfang y haber oído las declaraciones de los acusados, los halló culpables. Los tres son condenados a muerte indigna frente a todos los miembros de la manada. La condena se ejecutará esta misma noche en el ruedo del castillo. Lizzie empieza a llorar desconsoladamente, mientras que su madre, se mantiene con la vista en frente, sin inmutarse. Mauricio sigue sin reaccionar, analizando la posibilidad de usar aquella pócima que ese hombre le entregó la otra noche y así evitar que aquellos Lycan terminen con su vida frente a todos. Katrina se lleva la mano a la boca para ahogar un sollozo que busca una manera desesperada de escapar. Luego de las sentencias, el juicio se da por terminado y los tres son llevados a los lugares

  • El regreso de la Mate traicionada   Capítulo 117. El juicio

    Sebastián y Rubí llegan primeros a la escena en su forma licántropa, encontrándose con una Akira bastante agresiva y molesta por los acontecimientos anteriores, Ragnar semiconsciente y Jarl evidentemente muerto en garras de ella. «¿Estás bien?» Sebastián intenta comunicarse con Katrina por medio del enlace mental, pero Akira aún tiene el aura expandida y no puede hacer comunicación con ella de manera efectiva ni acercarse demasiado, por lo que la ronda a cierta distancia con la cola entre las patas y mostrando su cuello en señal de respeto y sumisión. Rita, la loba de Rubí, también se mantiene atrás, igual que los que vienen llegando al sitio. Akira vuelve a aullar muy fuerte, aumentando su aura todavía más. Sirox no tiene de otra que retroceder igual que los demás debido al dolor que les produce su demostración de poder. Todos los licántropos de la manada Alba Noctis reciben el mensaje de su líder, la única y verdadera alfa, que su “alfa elegido”, Jarl Fenrisson, acaba de ser derr

  • El regreso de la Mate traicionada   Capítulo 116. El que a hierro mata…

    —¡Remus! —La voz de Katrina hace pestañear a Jarl mientras que Remus mantiene los ojos cerrados, sus fuerzas amainan rápidamente con la bala de plata incrustada en su pecho y retrocede dentro de la mente de Ragnar dejándolo tomar su forma humana nuevamente. La respiración de Katrina se ralentiza en ese momento. Todo es silencio y oscuridad alrededor de ella al ver a su compañero herido de gravedad en el suelo. Akira usa todas sus fuerzas para rasgar las cintas en las que tiene atados los pies y manos de Katrina y levantarse para llegar hasta Ragnar, de cuyo pecho sale sangre a borbotones. Ella intenta gritar en busca de ayuda, pero su voz no sale, todas las palabras se quedan todas atascadas en su garganta, la droga que Jarl le hizo inhalar es demasiado fuerte y Akira, aunque intenta emerger, no lo logra del todo. Katrina toma la cabeza de su compañero y lo lleva a su pecho. Todavía está vivo, aunque gravemente herido e inconsciente. Jarl levanta la vista y mira fijamente a Katrina

  • El regreso de la Mate traicionada   Capítulo 115. ¡Me quitaste todo!

    Ya es imposible seguir ocultando lo que sucede cuando todos empiezan a movilizarse dentro de la casa. Rubí y Paula se despiertan aturdidas por el movimiento inusual de los pasillos de la mansión, ellas salen a mirar y en cuanto se dan cuenta de que la puerta de la habitación de Ragnar está abierta y hay varias personas adentro, corren hasta allí. —¡¿Qué sucede hermano?! —grita Rubí— ¡¿Dónde está Katrina?! Paula intenta contener a Ragnar, pero no lo consigue. Él está demasiado nervioso. Ragnar no soporta ver el video en el celular del guardia, respira profundamente antes de salir de allí. No va a permitir que ese hombre siga lastimando a Katrina. Dijo que sobre su cadáver volvería a permitirlo, y así será. Esta noche uno de los dos va a morir. —Hijo, por favor —Paula intenta detenerlo—. Deja que los guardias se encarguen de eso, por favor no vayas en ese estado. Necesitas tranquilizarte, estás muy nervioso. Ragnar se voltea a mirarla por unos segundos, pero al final se marcha. Ju

فصول أخرى
استكشاف وقراءة روايات جيدة مجانية
الوصول المجاني إلى عدد كبير من الروايات الجيدة على تطبيق GoodNovel. تنزيل الكتب التي تحبها وقراءتها كلما وأينما أردت
اقرأ الكتب مجانا في التطبيق
امسح الكود للقراءة على التطبيق
DMCA.com Protection Status