Inicio / Romance / En las manos de mi sultán. / Capítulo 72. Abismo.

Compartir

Capítulo 72. Abismo.

Autor: Isabella
last update Fecha de publicación: 2026-03-17 23:21:15

Capítulo 72.

Abismo.

El motor del yate de Emir ruge como una bestia herida, rasgando la superficie del Atlántico en una huida desesperada. El cielo de la costa americana se ha teñido de un gris plomizo, y el viento lanza latigazos de agua salada contra mi rostro mientras nuestra patrulla de intercepción gana terreno. Lo tengo en la mira. Veo su silueta en la popa, una sombra de arrogancia. Pero Emir no es un hombre que acepte la derrota sin dejar un rastro tan fácil.

A su lado, Eloísa fo
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado
Comentarios (24)
goodnovel comment avatar
Jennifer Jhonson
Eloisa solita marco su destino
goodnovel comment avatar
Jennifer Jhonson
Ya caerá Emir
goodnovel comment avatar
Nathü Ara Vi
menos que el jeque dio su brazo a torcer con armando, y su compromiso con alicha
VER TODOS LOS COMENTARIOS

Último capítulo

  • En las manos de mi sultán.    Epílogo Final.

    Epílogo. La beso con una desesperación que raya en lo inhumano, una necesidad de anclarme a ella para no desaparecer. Le hago el amor con una devoción casi religiosa, recorriendo cada centímetro de su piel, esa seda bendita que emana un aroma a jazmín capaz de domar mis instintos más salvajes. En este instante, el mundo exterior no existe. —Te amo, Alicha —le susurro al oído, dejando que mi alma se escape en esas tres palabras.Ella no responde de inmediato. Solo me dedica una sonrisa enigmática, y comienza a alejarse de la cama, envuelta en la luz del amanecer que se filtra por los ventanales de nuestra villa en Dubái.—¿A dónde vas? —pregunto, incorporándome de golpe, sintiendo un vacío repentino en el pecho.La sigo con premura, apenas dándome tiempo a cubrirme con un pantalón de mono. Ella camina envuelta en mantas blancas, deslizándose hacia el umbral que da al jardín privado, ese oasis de palmeras y buganvilias que mandé a plantar solo para ella. Se detiene y sonríe mient

  • En las manos de mi sultán.    Capítulo 80. Justicia.

    Capítulo 80. Justicia. POV Alicha. Emir se tensa, sus ojos inyectados en sangre saltando de las sombras a la entrada principal.—¡Es él! —grita Emir, con una carcajada que se quiebra en un sollozo de rabia.— Esto será emocionante. Emir se abalanza sobre Alara. En un acto de crueldad, antes de intentar arrastrarme hacia la salida trasera, descarga la culata de su arma sobre la sien de mi prima. El sonido del impacto es un golpe seco que me desgarra el alma. Alara se desploma, su cuerpo quedando inerte, una mancha de sangre comenzando a extenderse sobre el concreto frío.—¡No! ¡Alara! —grito, forcejeando contra las bridas que cortan mis muñecas.—¡Cállate! —Emir me agarra por el cabello, tirando de mí con una fuerza bruta que me obliga a ponerme en pie—. Ella ya no importa. Ahora somos tú y yo, hacia el final que nos corresponde.En ese instante, el mundo estalla. Las ventanas superiores de la bodega revientan en una lluvia de cristales que brillan como diamantes bajo las luces

  • En las manos de mi sultán.    Capítulo 79. El regreso del pasado.

    Capítulo 79. El regreso del pasado. POV Alicha. Armando termina de ajustar su corbata de seda frente al espejo, su reflejo proyectando esa mezcla de poder y serenidad que lo ha convertido en una leyenda viviente. Se gira hacia mí, y por un segundo, el CEO de acero desaparece para dejar paso al hombre que me ama con una devoción casi religiosa.—Solo serán cuarenta y ocho horas, Alicha —dice, rodeando mi cintura con sus brazos y depositando un beso persistente en mi frente—. La cumbre en Dubái es un trámite necesario para consolidar la fusión, pero mi mente se queda aquí, contigo y con los niños.—Lo sé, mi amor. Estaremos bien —le respondo, forzando una sonrisa que intenta disipar un presentimiento amargo que me oprime el pecho—. Ve y has lo que tengas que hacer. Nosotros te esperaremos con los brazos abiertos.Lo acompaño hasta el helipuerto privado. El rugido de las aspas del helicóptero corta el viento de la mañana mientras lo veo elevarse. Al quedarme sola en la terraza

  • En las manos de mi sultán.    Capítulo 78. El renacer.

    Capítulo 78. El renacer. POV Alicha. El sol de la tarde en Michigan brilla con gran esplendor, estrellándose contra los ventanales de mi oficina en el piso treinta del Nazer Financial Center. Me observo en el gran espejo de pared, ajustando el cuello de mi blazer de seda color crema. La mujer que me devuelve la mirada ya no es la misma que huía de su destino; es la CEO de “Alicha Beauty & Pharma”, la mente detrás de la corporación que ha fusionado la sabiduría botánica del desierto con la biotecnología más avanzada de América. Mis nuevos proyectos, especialmente la línea de regeneración celular basada en el néctar de la flor de azahar y minerales del Mar Muerto, han causado un terremoto en la industria. Las revistas de negocios me han condecorado como la CEO más joven y disruptiva de la década. Pero para mí, el éxito no son las portadas; es el poder de caminar por los pasillos de mi laboratorio y saber que ninguna sombra me persigue.Siento una presencia en la puerta. No ne

  • En las manos de mi sultán.    Capítulo 77. Dicha.

    Capítulo 77. Dicha. POV Armando. Han pasado doce meses desde que el estallido de tres llantos distintos transformó el silencio de nuestra fortaleza en una sinfonía de vida. El presente es un torbellino de descubrimientos; ya no mido mis días por el cierre de la bolsa de valores, sino por los centímetros que crecen mis hijos y la velocidad con la que conquistan cada rincón de nuestra residencia.Observo desde el piso superior el gran salón, donde la alfombra de seda persa se ha convertido en el campo de entrenamiento de la nueva generación Málaga Nazer. Mohamed, con una determinación que me asusta, gatea con una rapidez militar hacia un juguete lejano. Ahmed lo sigue, riendo a carcajadas, mientras la pequeña Jade se detiene a mitad del camino para observar un rayo de sol, con esa curiosidad mística que heredó de su madre. Verlos así, fuertes y sanos, es el interés más alto que mis inversiones han devengado jamás.El Triunfo del CEO. Mi regreso a los negocios en Dubái no ha s

  • En las manos de mi sultán.    Capítulo 76. Nacimiento.

    Capítulo 76. Nacimiento. El aire en la suite de obstetricia se vuelve denso. El zumbido rítmico de los monitores fetales, tres latidos distintos, tres galopes constantes, llena la estancia, compitiendo con el sonido de la lluvia que golpea rítmicamente contra los ventanales. Alicha está en el centro de la habitación. Su rostro, habitualmente de una serenidad, está transfigurado por el esfuerzo. El sudor perla su frente, y sus dedos se hunden en mis antebrazos con una fuerza que nace de las entrañas. Cada contracción es una ola que amenaza con sumergirla, pero ella emerge de cada una con una determinación que me estremece el alma. —Mírame, Alicha. Solo a mí —le susurro, pegando mi frente a la suya.— No estás sola. Estoy aquí, y ellos están listos para conocerte. Ella exhala un grito que es mitad súplica y mitad rugido de dolor. La doctora, una mujer cuya mirada posee la frialdad necesaria para manejar este milagro triple, hace una señal al equipo de neonatología. Tres cunas t

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status