LOGINYa casi era de noche, hacían 5 días de que Ziara se habia topado con Alian en el bosque, su corazón latia rápido de solo pensar como alguien que acababa de conocer la hacía sentir segura .
Desde ese día no había podido dejar de pensar en esos hermosos ojos Verdes y en como Alian paso de ser una gran bestia a ser un hermoso chico, con un cabello amarillo ni tan corto ni tan largo, una nariz pequeña pero perfilada, unos labios rojos en forma de corazon, su pecho y abdomen bien tonificados, lastima que no pudo ver mas porque la pena la invadio al casi llegar a su entrepierna y estaba bastante arrepentida, porqué justo en estos momentos ansiaba saber como era todo de el. Fue una tonta al intimidarse, el parecía tan cómodo desnudo, será que estaba tan acostumbrado a que las mujeres lo vieran desnudo? Eso de alguna forma molestó nucho a Ziara.Ahora solo pensaba por que me siento así? Que tiene ese chico que no puedo sacarlo de mi mente?
Alguien tocaba la puerta de su habitación.Ziara maldijo por lo bajo a quien sea que tocaba su puerta, se sentó en una esquina de la cama a esperar a ver si quien era se cansara de esperar a que ella abriera o lo inviatara a entrar y se fuera. Pero seguian tocando.-Adelante
-Preciosa es hora de cenar- Desde el dia que habia salido corriendo del castillo, y Gaston la había ido a buscar se la pasaba metido alli todo el dia y ella podía jurar que la espiaba en todo momento.
-No tengo hambre puedes irte
-No entiendo, por que me tratas asi? Yo no soy tu enemigo-. en su cara se podia ver un poco de dolor.
-No se si lo seas pero no te conozco y no me gusta que invadan mi espacio personal no se que trato tengas con mi padre, no me importa y que seas su empleado o su amigo no te da permiso de que me sigas a todos lados.
-Yo no te sigo y no soy ningún empleado de Isan, soy el futuro rey de este clan y por eso debo estar aquí todo el dia para ver como se maneja todo, bueno te espero abajo para comer juntos preciosa.
-Futuro rey? Jaja eso solo pasaría si yo quisiera, pero no quiero.
- Y tu crees que por que tu no quieras, no nos vamos a casar? Que tonta eres, pensé que eras un poco mas inteligente, quieras o no serás mi esposa.
- NOOOOO, grito ella, y de pronto todo en la habitacion se veia negro una espesa neblina los cubrió. Tomó del cuello a Gaston y este no tuvo chance de esquivarla, no se veia nada y estaba pasmado por la reacción de ella, Ziara nunca usaba su poder ya que éste consistía en envolver a las personas en una neblina oscura hasta dejar sus mentes aturdidas y debiles para poder atacar.
Ese poder lo habia heredado de su padre y este a su vez del suyo, era parte de lo que los hacía mas poderosos.Alguien entro y quito las manos de Ziara del cuello de Gaston quien todavia se veía afectado por lo que acababa de pasar.
-Estas bien Gaston? - Ziara no sabia que dominabas tambien nuestro poder, arreglate te esperaremos abajo para comer.
Ziara retrocedió y se sentó de nuevo en su cama la cabeza le dolía, Su padre no estaba molesto? Eso la incomodo aún más, ahora debía bajar a cenar, pero habia otra cosa que la atormentaba mas que la cena junto a Gaston y lo mas seguro junto los padres de este. sus papás de verdad la obligarían a casarse?Ziara se fue al baño con la idea de hacer un plan para poder librarse de sus padres y de Gaston, pero por ahora lo mejor era hacer lo que ellos quisieran, tomo una ducha, peino su larga y hermosa melena roja, se puso un vestido, unos tacones y bajo al comedor, al llegar todos la esperaban.
-Pensábamos que no vendrías.
-Pues creo que no tenía otra opción o si?
-Diablos, Ziara podrías ser decente una vez en tu vida? Acaso no te das cuenta que nos haces quedar mal delante de la visita? Habló Zilana molesta.
-Ok, discúlpenme- Ziara trato de que no sonara para nada sarcástico.
-Sientate junto a Gaston, deben tener cosas de que hablar. Esta se sentó junto a el, mientras Isan y Zilana los observaban.
-De verdad que hacen una muy linda pareja, ya me los imagino casados y con un niño dijo risueña Elena.
- Gaston no dijo nada, solo miro a Ziara y sonrió. Esta solo estaba con los ojos muy abiertos atónita.
-Basta de charlas, es hora de cenar, disfrutemos la comida es la favorita de Ziara. Aseguró Isan. - Eso sorprendió a Ziara, mi comida favorita? Ni siquiera ella sabía que tenia una comida favorita y menos que sus padres supieran cual era.
Llegaron a servir la cena, era Carne medio cocida con hierbas, ensalada, papas asadas y unas copas llenas de vino, todos empezaron a comer.
Al probar la carne Ziara aborrecio el sabor, tenía un sabor como a hierro, un sabor que le repugno mucho aunque la carne estaba bastante tierna. Ziara miró a su alrededor y todos comían normal.
-Ya veo porque es tu plato favorito, en verdad sabe muy bien, comentó Tomás.
Ziara asintió con la mirada puesta en sus padres. No quería comer más asi que optó por comerse las papas pero el sabor de la carne no se quitaba de su boca, decidió comer mas lenro para dar chance a que los demás terminaran de comer y así ella podría botar la comidas.-Solo faltas tu querida, Gaston puedes acompañar a Ziara, nosotros los esperamos en la sala.
-Pensé que éste en verdad era tu comida favorita, pero solo la probaste, nunca había probado la carne de un lobezno pero sabe realmente bien.
-No, no puede ser, tu estas bromeando, Ziara quedo en shock al saber lo que había probado. Su estómago se contrajo y tuvo ganas de vomitar.
~Manada de Hielo~ Momentos antes de la guerra Si habia algo que caracterizaba a los hombres lobos era su capacidad de amar, su lealtad a sus mate, a su compañero, no importaba que tanto enfrentaran, no importaba el peligro, porque cuando se amaba, se amaba con fuerza, alma y corazón, y el vivo ejemplo de ellos serían Alian y Ziara, Alana y Gabriel, Raik y Celeste. La piel de Alana se veía muchísimo más blanca de lo que era pero sus venas y el recorrido que hacían por su cuerpo destacaban en intenso dorado. La loba tenía un semblante más tranquilo, pero seguía dormida o al menos eso parecía. Gabriel caminaba de un lugar a otro sin despegar los ojos de ella, se detuvo al escuchar que tocaban la puerta. - Gabriel, puedo entrar? Era el Alfa, el beta se sintió algo ansioso, se apresuró a cubrir a Alana con una sábana y luego se acercó a la puerta para abrirla. - Pase Alfa. - Ella, está bien? - Creo que sí. - crees? Cómo que crees? - Bueno, Alfa. Observela usted mismo. Gabriel
Manada de Hielo Luego de aquella larga jornada de sexo, Alana y Gabriel permanecían acostados uno al lado del otro. El silencio reinaba en la cabaña, sólo se escuchaban sus respiraciones volviendo a la normalidad. Gabriel permanecía expectante, no sabía cuánto debía esperar, no sabía cómo sería, lo que si tenía claro era que no debía dejarla sóla, ahora estaban atados, ahora estaban unidos para siempre, ahora eran uno sólo. Alana dió un respingo en la cama lo que asustó al lobo. - Estás bien? Alana apenas pudo negar con su cara. Su mano se cerró en forma de puño, tan fuerte que sus venas se brotaron. Cayó de nuevo en la cama y mantuvo sus ojos cerrados con fuerza.-Alana, que es lo que sientes?- Mi, mi cuerpo, ahhhh- su respiración era agitada y su voz entrecortada. - Siento, siento calambres en todo mi cuerpo, du du duele mucho.Las lágrimas comenzaron a correr por su rostro. Gabriel se acercó más para tomar su mano y se dió cuenta de lo frío que estaba su cuerpo, agarró una m
Manada de HieloEl tiempo corría super rápido, tenían al menos cuatro horas para que llegara la media noche, para esa hora ya ellos debían estar en el bosque. El Alfa le había dado una gran responsabilidad a Gabriel y no hablaba de tomarla. No, hablaba de su corazón, de su amor. Se equivocó en varias ocasiones, incluso llegó a rechazar a la loba, pero se dió cuenta de que si no aprovechaba está última oportunidad perdería a Alana y para siempre.La loba no era la misma, había pasado por mucho y no la juzgaba, pero se veía algo distante. El beta esperaba que la loba aún quisiera esto tanto cómo él.Gabriel suspiró mirándose al espejo por quinta vez. Estaba nervioso, quería que todo saliera bien, la primera siempre debía ser especial y más si es con la persona que se ama. Raik había sido el encargado de preparar todo en la habitación de Alana.A la loba le tocó vestirse y prepararse en el cuarto de sus padres, nerviosa era poco para lo que sentía, sus manos sudaban. Trato de bus
Clan Sangre y Fuego El castillo Isan caminaba de un lado a otro, mientras Betzabet se limitaba a mirarlo, conteniendo todo aquello que tenía para decir pero que estaba a punto de salir de su boca. La mirada del rey estaba entre confundida y furica. Últimamente sus emociones podían cambiar de un segundo a otro, cosa que hacía intolerante el estar con él. - Esa desgraciada, como pudo atreverse a entrar a mis tierras. - Isan, estás paranoico, es imposible que sea Abigail. - Ja, crees que la confundiría fácilmente? La conozco mejor que nadie, era ella. - Cómo puedes estar tan seguro? - Sus ojos, fueron esos malditos ojos. - Estás loco de verdad. El rey se acercó, casi que de forma mágica a la bruja, tan cerca que sus labios podían rosarse, pero no de la forma romántica que la bruja hubiera querido. Las manos del rey fueron directo a su cuello, no apretó su cuello de una vez, si no que lo hizo de una forma lenta, sus ojos brillaban en un rojo carmesí, Betzabet lo mi
Manada de Hielo Ziara y Alian fueron los primeros en salir, Ziara se sentía mal, su estómago estaba revuelto, se sentía mareada. Alian estaba a su lado, pero no había dicho palabras alguna, Ziara intentó evitar la incomodidad del momento y sus malestares perdiéndose en sus pensamientos. * Eso allí se sintió muy extraño, no quiero ni imaginar si les hubiera contado todo. Y no hablar de Alana, sólo le faltó culparme.* Suspiró con molestias *Obvio soy culpable, pero no lo hice a propósito, lo hice porque no tenía de otra, la muerte de esos lobos les causó dolor pero con ella, yo les evite un daño mucho mayor.* - Ziara- - ¿ Qué sucede? ¿ Por qué gritas? - Te he estado hablando pero no respondes, no parece que estuvieras aquí. - No tengo a dónde ir. - ¿ Quieres irte? - No es que lo quiera, pero de ser así, igual no tendría a dónde ir. - Ziara, hablaste con tu padre? - No, no pude, ni siquiera pude entrar por completo al castillo, sólo llegué a los límites de su tier
~Manada de Hielo- Oficina del Alfa~ Los Alfas de la manada se acomodaron para que Alana quedara en medio de ellos, la cara de Silas mostraba un alivio grandísimo y Eva nunca se había visto tan feliz como ahora. Ziara tragó grueso, era obvio que debía apurarse a hablar ellos parecían tener mucho de que hablar y no era para menos, todos tenían preguntas y curiosidad de saber que fue lo que pasó, hasta ella misma. Aclaró su garganta llamando la atención de todos, el Alfa le dió un pequeño asentimiento de cabeza, indicándole que podía hablar. - No quiero ser aguafiestas ni pájaro de mal agüero, el que Alana haya vuelto sana y salva significa mucho para todos, incluyendome, pero tengo algo muy importante para decir.- Ziara buscó la mirada de Alana pero esta, la esquivó. - Alfa, con permiso, es hora de marcharme- - Quédate Raik, tengo total confianza en tí, se que lo que escuches aquí no saldrá de tu boca.- -Gracias por la confianza- - Bueno, yo me fui al castillo y quería hablar







