MasukLorien's POVLa voz de Sherelle todavía andaba flotando en el aire, escurriendo una satisfacción venenosa, pero me valía tres hectáreas de verga. Sus razones, su venganza, su pinche trauma—nada de esa mamada me importaba un pito.Solté el aire, dándole vueltas a una piedra preciosa entre los dedos, viendo cómo la luz opaca le pegaba a los lados brillosos. Luego, alzando los hombros a la floja, solté la palabra.—No me interesa ni un pito tus razones, Sherelle —Mi voz salió descarada, casi aburrida—. Pero no está nada difícil darse cuenta de que no tienes ni un pito de corazón.La mirada de Sherelle se me fue encima de volada, brillándole los ojos con advertencia.—¿Qué mamada? —exigió, erizándose como gata acorralada.Me pasé su coraje por los huevos, dejando caer la piedra de mis dedos a la mesa con un choque seco.—Nomás hay un pozo sin fondo donde debería estar tu corazón, cabrona —seguí hablando, midiéndola con una risita fría—. Un hueco que se traga todo a su paso.Abrió los labi
Sherelle's POVLos ojos rojos de Lorien brillaron. —Y la lástima es una mamada ponzoñosa.Me sonreí con burla. —Al chile.—En un tiempo, yo quise a Kamrynn. La tenía como mi hermana, mi única familia, y por un rato, con esa mamada me bastaba.Solté el aire despacito, metiósele el coraje a la velocidad de la luz.—Pero luego… me empecé a dar cuenta de los cambios.Lorien se fue para adelante tantito, picado con el chisme. —Síguele al cuento.—Kamrynn era más lista. Kamrynn era más bonita. Kamrynn era fácil de querer—sin hacer ni un pito de esfuerzo.Hice puños las manos.—Mientras yo nomás andaba viendo desde la orilla valiendo madres, la morra andaba allá afuera brillando, jalándose a la gente como palomillas a la lumbre.Una risa bajita se le salió a Lorien de los labios. —Hasta a Calvin.Entorné los ojos. —Especialmente a Calvin.—El futuro Alfa de nuestra manada—nuestro compa más cercano de la infancia—se le pegaba a la morra como si fuera el mero centro de su universo.Solté una r
Sherelle's POVTodo ya quedó completo.Cada pieza, cada trampa bien puesta, cada chisme de mentira que estuve sembrando durante un chingal de meses—todo me había traído hasta este mero momento.Esperando. Viendo. Armando el desmadre.Y ahorita, por fin, Kamrynn venía caminando directo a caer en mis manos.Una sonrisa lenta y satisfecha se me torció en los labios conforme me fui volteando hacia el sillón fino en medio del cuarto a oscuras.Lorien andaba echado ahí, saliéndole su cabello rojo de seda largote en una trenza que le caía a la floja por la orilla del asiento, haciéndose charco en el piso de mármol negro.La guapura del güey andaba fuera de este mundo, trayendo unos rasgos tan finos que casi daban miedo. Pómulos afilados, una quijada bien hecha, y unos labios que siempre traían el fantasma de una risita burlona. Traía la piel pálida, limpiecita, haciendo un choque feo contra el rojo encendido de su cabello y el brillo raro de sus ojos rojos descarados—ojos que parpadeaban com
Kamrynn’s POVSe me retorcieron las tripas encabronadamente del puro dolor.—Ya se me anda arrimando el hijo de puta…Le subió el miedazo a la voz de volada.—Ya no hay tiempo.Sherelle le dio vuelta a la cámara, apuntando para el monte tupido atrás de ella.No había ni madres ahí.Todavía.Pero yo ya lo alcanzaba a oír.El trancazo de las ramitas reventando.Los pasos pesados y parejitos.Alguien se le andaba arrimando.—¡Por favor cae al Arroyo Helion! —me rogó, quebrándosele la voz feo—. Hay una cabaña donde me tiene secuestrada el cabrón.Una cabaña.Traía las manos llenas de sudor apretando el teléfono.—¡Muévete rápido! —soltó el aire ahogada, subiéndole el pavor a mil—. ¡Antes de que me agarre el güey y me calle la boca para siempre!Un ruido filoso de hojas meneándose.Sherelle dio la vuelta otra vez, volándosele el miedazo al cielo.—¡Calvin anda bien loco el hijo de puta! —gritó—. ¡Anda bien traumado el güey! ¡No le va a parar al desmadre hasta agarrar lo que según él se mer
Kamrynn’s POVDoblé la última mimetita de los mellizos y solté un suspiro, pegándole las palmas de las manos a la pilita bien acomodada.Por más que le hacía la lucha, no me podía sacar de la cabeza las palabras de Calvin.«A lo mejor Sherelle todavía anda viva».La pura idea era una pendejada. Imposible.Yo le vi el cuerpo hecho pedazos a mi hermana. Yo sentí el peso feo y descarado de su muerte.Y comoquiera…Una partecita mía, desesperada a morir, se la quería creer.¿Y si… ?Nel.Hice puños las manos, echando la idea a la chingada.Eran puras ilusiones pendejas. Nada más.Aunque Sherelle se hubiera salvado de alguna mamada, ¿por qué chingados jamás volvió? ¿Por qué dejó que me llevara la chingada a mí?El dolor del pecho se me hizo más hondo, pero la voz de Aryna cortó mis pensamientos.—Ya deja de martirizarte la existencia, Kamrynn.Solté el aire, sobándome las sienes.—Te andas preocupando a lo pendejo —agregó Aryna—. Calvin nomás anda dando patadas de ahogado.Yo le quería cre
Calvin's POVMe tomó como tres días, pero por fin llegué a la cabaña de la bruja en los Pinos de Plata.El viaje había estado largote y pesado a la chingada, pero el cansancio era la última mamada en la que andaba pensando.Sherelle.Ese solo nombre me anduvo persiguiendo todo el pinche camino.Ahorita, conforme me le arrimaba a la cabaña conocida, sentía un pedo… raro.La apestosidad conocida a hierbas secas y a incienso todavía andaba flotando en el aire, pero el ambiente andaba mal. Había una calma fea—un silencio de pesadilla que no andaba ahí antes. La primera vez que vine para acá, la bruja me andaba esperando, parada en la puerta antes de que yo le tocara. Casi como si se supiera que iba a caer el cabrón.¿Y esta vez?Ni madres.La puerta andaba cerrada. Las ventanas andables a oscuras. No había ni un pito de vida adentro.Un miedazo feo se me acomodó en las tripas.Toqué una vez. Macizo. —Soy yo, Calvin.Puro silencio.Volví a tocar, más recio esta vez. —Abre la puta puerta.S







