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28. Respuestas

last update Petsa ng paglalathala: 2026-09-02 09:27:14
Omar

Me encantaría decir que me siento mal por lo que sucedió, pero no me queda ser hipócrita; también reconozco que me porte como un tarado, debí dejar que estuviera tranquila, que no pensará en el o en lo que le hizo, más no me arrepiento de nada.

Verla desvanecer de placer, disfrutar de su piel, beber de ella, embriagarme con sus besos; es la experiencia más maravillosa de toda mi existencia. Y si ella me pide no volver a mencionar el tema, que me aleje de ella, o cuál sea su decisión, la
Solange Ricci

quedé con el ojo cuadrado

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    Omar Me encantaría decir que me siento mal por lo que sucedió, pero no me queda ser hipócrita; también reconozco que me porte como un tarado, debí dejar que estuviera tranquila, que no pensará en el o en lo que le hizo, más no me arrepiento de nada. Verla desvanecer de placer, disfrutar de su piel, beber de ella, embriagarme con sus besos; es la experiencia más maravillosa de toda mi existencia. Y si ella me pide no volver a mencionar el tema, que me aleje de ella, o cuál sea su decisión, la respetaré sin objeción alguna. Me encuentro sentado al borde de la cama viendo como descansa, tranquila, y eso me llena el alma de dicha; al menos soy consciente de que mi bello sueño está por terminar. No cabe duda que el destino tiene un sentido del humor bastante cruel. Se remueve un poco, la arropo y salgo de la habitación, no voy a interrumpir su descanso. Bajo a la cocina a limpiar el desastre que dejé, si por mi fuera, jamás movería absolutamente nada de lo que está aquí. Mientras

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    Isabel —Preparé lasaña de vegetales —menciona con una sonrisa tierna en sus labios, y dice algo más que no logro escuchar. —No puedo creer que mi jefe sepa cocinar —bromeo mientras pone un plato con un gran trozo. —Bueno, hay ocasiones en las que uno tiene que aprender a hacer pequeñas cosas —levanta los hombros restándole importancia. —¿Pequeñas? —pregunto con el delicioso bocado en la boca —esto es una delicia, es la mejor lasaña de vegetales que he probado en mi vida —digo saboreando mis labios. —Me halaga, señorita Camarena —hace una reverencia con una copa de vino blanco en la mano. —Para mi es un placer señor Chef, ja, ja, ja, ja, ja, ya en serio; debes pasarme la receta. Esto es una verdadera delicia —como bocado tras bocado hasta terminar. —Eso o realmente tenías hambre. —Ambas, no comí nada en la oficina... —Olvidemos eso, mejor nos comemos otro poco, además, no sé si te guste, pero tengo helado de vino tinto y selva negra, ¿cuál eliges? —Ambos, como que es

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