Compartilhar

3. Acuerdo

last update Data de publicação: 2026-08-11 15:47:32

Leandro

Llegamos al hotel, la niña sigue con su berrinche y no me dirige la palabra, todavía de que salvo su reputación, la inconsciente cree que no ha hecho nada mal, no puedo creer que yo tenga que pasar por esto, el presidente de la empresa más importante del continente, se rebaje a cuidar a una escuincla ebria.

—Ve a dormir —mi voz es fría, me molesta que vaya en mi contra siempre.

—No quiero, arruinaste mi noche; yo no te puse peros cuando dejaste esa nota, no te busqué, no te arme un escándalo, y el señor que hace, buscarme y sacarme del lugar como un costal de papas, entiendes que si mañana aparecemos en los diarios será tu culpa ¿cierto?

—¿Mi culpa? La que estaba haciendo un show eras tú, yo solo te saque de ahí para que nadie malinterpretara tu actuación, deberías darme las gracias.

—Ja, eres increíble, no tienes ni la menor idea de lo que estamos pasando, serás más grande de edad que yo, pero sigues siendo un tarado que no ve más allá de su nariz. No todo gira a tu alrededor señor Arriaga. Habemos personas que no vivimos del que dirán, pero no quiero que me confundan con una libertina a la que su esposo tiene que sacar a rastras de cualquier lado, no quiero que se me etiquete así, tengo perfectamente grabado que esto solo es un contrato —su voz se quiebra —y no por eso voy a permitir que por tu culpa la gente hablé mal de mi. Y sí, tal vez estoy ebria, pero lo suficientemente cuerda como para saber que solo estás molesto porque se dañó tu ego.

La veo entrar al baño y escucho su llanto, tomo el móvil y envío un mensaje a mi asistente, esa no es la Rocío que yo conozco, además se ve mucho más joven de lo que recordaba, algo hace clic en mi cerebro, pero no puede ser, no, es imposible, el contrato decía que la hija... ¡Me lleva el carajo!

—Isabel —me acerco a la puerta —no sabía que eras tú, hubo una confusión y me porte muy mal contigo hace un rato, no era mi intención lastimarte —se abre la puerta de golpe.

—Nadie tenía idea de nada, todos aquí me utilizan como su títere, mis padres, los tuyos, hasta mi hermana y ahora también tú, no necesito tus disculpas, solo déjame en paz —cierra la puerta de un jalón y pasa por mi lado para entrar en la cama.

Me quedo un largo rato mirándola, tiembla entre las sábanas, está llorando. Sin darme cuenta he dejado de pensar en Lina bastante tiempo, las palabras de Teo llegan a mi mente, me siento en el sofá con la mirada perdida en esa frágil figura. Tal vez mi amigo tenga razón y debo empezar a considerar a Isabel como una esposa de verdad.

Isabel

En algún punto de la noche me quedé profundamente dormida, siento los ojos hinchados, me levanto y me dirijo al baño para lavar mi rostro, me quedé con el maquillaje, debo parecer un payaso.

Abro la llave y equilibro la temperatura del agua, por suerte mi hermana usa los mismos productos de limpieza facial que yo, así que sin problema empiezo a retirar el rimel corrido, y los restos que parecen manchas en mi piel.

—¡Aaaah! Tapate, tapate, tapate, tapate —ni cuenta me di de que Leandro se estaba bañando y el muy exhibicionista sale secando su cabello pero sin nada abajo.

—Por favor, somos esposos.

—En papel, solo en papel —aclaro y con los ojos cerrados busco la puerta para salir, para mí mala suerte lo que tocó no es la puerta.

—¿Terminaste de tocar? — se burla.

—Pervertido —grave error, abrí los ojos antes de tiempo —dejame salir ya.

Escucho su risa a lo lejos, aprovecho que se queda en el baño y me cambio rápido por un conjunto casual, guardo todo en la maleta y salgo para esperarlo en el lobby. Degenerado, pero uno con muy buen cuerpo, ¿por qué a mi, por qué a mi?

Dos horas más tarde, nos encontramos abordando el vuelo a Barcelona, el fue quien eligió el destino, así que estaremos una semana completa solos tratando de sobrevivir al otro, La verdad no me importa entablar una charla, así que acomodo mi asiento y me dispongo a dormir durante diez horas sin interrupciones.

—Puedes seguir mirando —su voz llega a mis oídos en eco.

Me despierto de golpe con la cara bañada en sudor, tragame tierra y escupeme en Hawaii; esto no tenía que haber pasado, y todo por esa mala costumbre de levantarme sin terminar de despertar.

—¿Te encuentras bien? Estás bañada en sudor —me ofrece una toalla facial y solicita apoyo a una azafata.

—Digame señor.

—Mi esposa se siente mal, tendrán algo para el mareo o la fiebre —respira Isabel, respira.

—No se preocupe señorita, solo fue una pesadilla, no hace falta medicamento, me puede traer mejor una botella con agua por favor.

—¿Pesadilla?

—Si, con un monstruo horrible, tú entiendes —la señorita regresa con el agua y me giro para no verlo más.

El reto del viaje es tranquilo, me pongo a hacer unos diseños que tengo pendientes para un posible trabajo, así que no le pongo atención a Leandro y dejo de pensar en su, bueno ahí .

Llegamos al aeropuerto Josep Tarradellas, el guía ya nos espera y nos lleva al hotel, estoy tan aburrida que solicito me lleve a mi primer recorrido en cuanto dejemos las maletas, pienso que Leandro se queda en el hotel, sin embargo, se une a mi recorrido, ¿que comió este que anda muy pegadito a mi? Solo espera que el efecto le dure poco, no lo quiero mucho tiempo cerca.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App
Comentários (1)
goodnovel comment avatar
Elizabetta River
ja ja ja pobre ISA en sus nervios tomo la manija pero no precisamente de la puerta ja ja
VER TODOS OS COMENTÁRIOS

Último capítulo

  • Esposa Trofeo Adiós CEO Egoísta   47. Fin

    Isabel Ambos dejamos caer lágrimas en silencio, nos quedamos varios minutos viéndonos, en un silencio que dice más que cualquier palabra; me acerco un poco más y limpio su rostro, toma mi mano y besa mi palma.—¿Cuando podremos estar juntos? —me atrevo a preguntar con la voz temblando.—En cuánto metamos a los Arriaga a la cárcel —asiento en silencio —imagino que tú padre ya te ha puesto al tanto de ese tema —vuelvo a asentir —no quiero ponerte en mayor riesgo.—Entiendo, solo que no esperaba que toda mi vida terminará en un desastre por culpa de un idiota —cierro los puños hasta dejar los nudillos blancos.—Lo sé, a mi tampoco me agrada saber que eres su esposa, tuve una discusión muy fuerte con tu padre por eso.—Hablando de mi padre... Aún no me explicas ¿cómo es que terminaste como vicepresidente en nuestra empresa? Una cosa es el favor y el agradecimiento que tengas con mi padre, pero... —No es tan complicado, es solo una alianza para vigilar de cerca a ese par, fingir demencia

  • Esposa Trofeo Adiós CEO Egoísta   46. Mía

    Omar Pensé en negarme, en respetar mi promesa de darle una noche especial, en reprimir todo lo que siento; más la súplica en sus ojos, mi palabra de darle lo que ella quisiera, el combo perfecto para no poder hacerlo, no puedo negarme a nada de lo que ella pida. Nuestros labios se unen con hambre, con necesidad, con deseo contenido por mucho tiempo; en mi mente se reproducen todos esos bellos momentos donde la veía a la distancia, cada sonrisa, esa mirada llena de ternura, lo feliz que se veía en ese entonces. —Te amo Isa, te amo desde el primer día que te vi jugando entre las flores —nos detenemos tras mis palabras. —¿Cuáles flores? —su respiración es agitada, más no me permite continuar, soy un imbécil —solo quiero la verdad Omar, no más mentiras, no me hagas pensar que eres la misma basura que Leandro. —Nunca me compares con esa escoria, yo jamás te lastimaría como él lo hace con los más débiles. —Entonces se sincero conmigo —su voz es suave y acaricia mi mandíbula. —

  • Esposa Trofeo Adiós CEO Egoísta   45. Noche de amor

    Leandro ¿Quién será ese tipo? ¡Maldición! Todos mis planes para esta noche se fueron a la basura, era mi oportunidad perfecta para someter a Isabel. Quién sea ese mal nacido, va a pagar por esto, nadie me quita lo que es mío, e Isabel, es mía, mi esposa. Clavo la mirada en su espalda, sale altiva, orgullosa, fantástica; algún día le voy a borrar toda esa maldita actitud arrogante, algún día, la veré a mis pies rogando piedad. disfruta mientras puedas gatita, las horas están contadas entre tú y yo. —¿Todo bien Leandro? —la voz burlona de Omar llega a mis oídos. —Todo perfecto mi querido Omar —me levanto dándole unas palmadas en el brazo. —Me alegra mucho —palmea mi hombro con más fuerza de la que yo apliqué en él —fue un gran detalle abrir la chequera para complacer a tu esposa. —No fuí yo —le respondo entre dientes. —¡Oh! Lo siento, creí que habías sido tú —se acerca a mi y dice en voz baja —alguien está dispuesto a dar más qué tú, solo para tenerla feliz, eso debe dolor amigo

  • Esposa Trofeo Adiós CEO Egoísta   44. Escape

    Omar Nunca había confesado algo así, mucho menos imaginé que se lo diría precisamente en esta gala, es como el camino correcto a nuestra felicidad, ir poco a poco diciendo todos y cada uno de los proyectos que he desarrollado gracias a que es mi inspiración. Nos quedamos bastante tiempo ahí, parados uno al lado del otro, en silencio, con una sonrisa cómplice en nuestros labios, saludando a los invitados y de vez en cuando rizando sin querer nuestros dedos, ligero, casi imperceptible. —Omar, que gusto verte aquí —hasta que llega la pesadilla de nuestros sueños. —Por favor Leandro, no hagamos esto una vez más, ¿que requieres? —Sin rodeos el hombre, es evidente lo que quiero —se dirá a ver a Isa —a mi esposa por supuesto. —¿Para qué? —responde Isabel lo más educada que puede. —Tenemos un acuerdo, mi amor, no me hagas repetir nuestros secretos delante del caballero. —Eres insoportable Leandro, no hay ni un solo secreto entre nosotros, quedamos en que vendría contigo al eve

  • Esposa Trofeo Adiós CEO Egoísta   43. Inspiración

    Isabel La cara de Javier es un verdadero poema, nunca se imaginó que alguien llegara a ponerle un alto cuando más seguro estaba; y lo mejor, no fue con Leandro. En serio que me siento en las nubes al ver a Omar en ese modo de héroe, y se ve tan guapo en ese esmoquin, creo que ando babeando de ambos lados. Y no es para menos, el hombre se ve tan guapo, tan varonil en ese traje hecho a medida, no hay ni un solo centímetro de tela que no le quede como guante; miles de escenarios vienen a mi mente en segundos, bajo la mirada completamente roja y veo el brillo en mi dedos anular, recordándome que ninguna de mis fantasías será posible. Suspiro resignada, no hay nada que hacer hasta que no me divorcie de Leandro, adiós a todas mis ilusiones de entregarme por completo a mi verdadero amor. Necesito esa información cuánto antes, no puedo seguir así, no cuando un hombre maravilloso está justo frente a mí, esperando a que por fin podamos estar juntos como merecemos. —Buenas noches —Omar e

  • Esposa Trofeo Adiós CEO Egoísta   42. Protegela

    Omar Llego a la gala, de inmediato los reporteros y los asistentes hacen demasiado ruido, por un instante quedo deslumbrado con los flashes y las luces; me abro paso entre los asistentes y mis ojos buscan a Isa, al no verla doy unos pasos más y solo consigo localizar a Leandro, sin embargo, ella no se encuentra a su lado, ni siquiera un poco cerca. Cómo si me hubiera puesto miel en el rostro, un montón de chicas se abalanzan sobre mi sin dejarme dar un paso más; trato de ser cortes, sonrío e intento retirarme. —Señor Romero, es usted tan guapo. —Señor Romero, yo también sigo soltera. —Omar, aquí está el amor de tu vida. —Es tan guapo. —Es perfecto. —No puedo creer que, un don nadie llame tanto la atención —la voz de Leandro hace que todas giren a verlo con nada de gracia en sus rostros. —No cabe duda que la envidia es la peor de las desgracias. —Claro, como nadie lo voltea a ver. —¿Alguien sabe quién es? Todas niegan y lo bloquean para seguir con los halagos, no

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status