Share

4. Engaño

last update publish date: 2026-08-11 17:44:16

Leandro

En un principio elegí Barcelona por Lina, siempre decía que su gran sueño era conocer España, y de alguna forma quise venir aquí y conocer los lugares que ella tanto deseaba conocer, solo que ahora siento que no fue la decisión correcta.

Estos días con Isa, me he dado cuenta de lo maravillosa que es, me encanta lo natural que es, admiro que no le importe el que dirán los demás, es simplemente ella misma, sin filtros.

Hoy es nuestro último día de aquí, mañana regresaremos para retomar nuestras vidas, antes de regresar a ese mundo lleno de locos, solo tengo una propuesta para ella y realmente espero que acepte.

—En unas horas regresamos a México, ¿te sientes lista para lidiar con todo lo que conlleva?

—Leandro, no nací ayer, he vivido veintiún años en ese mundo, se perfecto lo que se espera de mi, espero que hagas lo correspondiente y por favor no interfieras en mi camino, en mi carrera. Deseo que cuando todo esto termine, yo pueda retomar mi vida sin contratiempos —me regala una sonrisa soñadora y mi corazón se agita de solo verla.

—Y si no termina —levanta la vista viéndome a los ojos —si queremos seguir con nuestro ma...

—¿Leandro? —esa voz —cariño has venido por mi, sabía que no podrías abandonarme, te he extrañado tanto amor mío —sin esperarlo, siento los labios de Lina devorar los míos.

Isabel

Lo que faltaba, dejo que el par de tórtolos se reencuentre a su gusto, yo me retiro sin hacer escándalo, mientras camino por las calles de Barcelona, siento como mis mejillas se humedecen por las lágrimas.

Es que solo a mí se me ocurre pensar que el sentía algo por mi, que tal vez podíamos darnos una oportunidad de tener un matrimonio real, que ingenua; ahora todo tiene sentido, digo, tampoco es que lo deseara.

No, no, no, no voy a fingir que no lo hacía, realmente deseaba que por lo menos nos fuéramos un beso, uno de verdad, no para posar en las fotos, me siento tan idiota en este momento, en verdad que solo a mí le pasa.

Me dejó conocer una parte linda de el, solo para romperme en mil pedazos cuando su plan de reencuentro con su "amor" estuviera completado. Mi hermana tenía razón al decirme que no confiara en él, pero no las, desde ahora cada quien por su lado.

Regreso al hotel a pie, por suerte no había sacado casi nada de la maleta, así que solo arregle lo poco que tenía en el baño y salí directo al aeropuerto, cambie mi vuelo al más cercano y ahora me encuentro aterrizando en la ciudad de México.

Les avisé a mis padres que Leandro se quedaría por cuestiones de negocios, así que vinieron por mi y no recibí ninguna pregunta incómoda. Llegamos a la mansión que los Arriaga nos dieron de regalo de bodas, me despido de mis padres y le presento con el personal de servicio.

Durante dos semanas tuve paz, no supe nada de Leandro ni de su "amor", hasta esta mañana, el muy descarado llegó con maleta en mano y con amante del brazo, casi saco el desayuno en ese mismo momento.

—Lina no tiene donde quedarse, así que se quedará con nosotros hasta que encuentre un lugar propio —me informa como si yo fuera su secretaria.

—No —sin rodeos —esta es mi casa y yo decido quién entra y quién sale, así que puedes tomar tus maletas e irte a un hotel con ella.

—Esta también es mi casa y yo también decido quién se queda en ella —me grita, me levanto del sofá y avanzo hasta él.

—A mi —me señalo —no le levantas la voz, si vienes molesto por el motivo que sea, saca tus traumas fuera de aquí. Y si no quieres que le marque a tus padres para decirles que has traído a una completa extraña a mi casa, es mejor que te vayas de una maldita vez —no levanto la voz, sin embargo mi tono es una amenaza silenciosa.

Nos quedamos viendo durante un largo rato, la tal Lina se acerca y se enreda en el brazo de Leandro, quién no hace ni el más mínimo intento por quitarse de su garras.

—Leo, creo que la niña está molesta, es mejor hacer lo que dice, no quiero tener problemas con tus padres y tampoco quiero dañar a nuestro be...

—Lleven las maletas de Lina a uno de los cuartos de servicio y mis maletas a la habitación principal —su voz retumba en las paredes vacías.

—Perfecto, si ustedes se quedan, yo me voy, espero que estés preparado para pagar la indemnización y perder la presidencia.

Me giro para subir por mis cosas, no doy ni tres pasos cuando siento como soy elevada una vez más cuál vil costal de papas. Pataleo, grito exigiendo que le suelte, pero nada funciona.

—Eres un descarado, sueltame —me deja caer sobre la cama, se quita la corbata y amarra mis muñecas en la cabecera de la cama.

—Regresaste sin decirme nada, ¿tienes idea de cuánto tiempo me pase buscándote como loco? No verdad, y después me entero que mi esposa llegó hace más de dos semanas. esta propiedad, regresé lo más pronto que pude y así le recibes.

—No tienes derecho a reclamar nada, cuando el que se equivocó fuiste tú, dejaste que esa mujer te besara, no la apartaste, y por si fuera poco le hiciste quedar como una cornuda delante de todos... —se abalanza sobre mi asustandome.

— Yo no la besé —y sus labios se pegan a los míos.

Continue to read this book for free
Scan code to download App
Comments (3)
goodnovel comment avatar
Elizabetta River
Lina está embarazada ? .........me parece que al idiota le están metiendo un bebé que no es suyo
goodnovel comment avatar
Elizabetta River
Justo cuando Leandro le iba a pedir que sea un matrimonio real ,estoy segura que quería pedirle eso
goodnovel comment avatar
Elizabetta River
Sonamos apareció está Lina que imagino que no es buena ni ama a Leandro
VIEW ALL COMMENTS

Latest chapter

  • Esposa Trofeo Adiós CEO Egoísta   27. Hazlo

    Leandro —Eres un maldito inútil —en cuanto sale Omar con Isabel en brazos, mi padre llega y me da una bofetada que me regresa al piso —no es posible que ni para retener a una mujer como Isabel, sirvas.—Él se la ha llevado ¿cómo se supone que lo detenga si me ha golpeado? —Te mereces eso y más por imbécil, ¿que pecado cometí para tener a una basura como tú de hijo?—¡Pues no me hubieras adoptado! —grito ya harto de su cantaleta de siempre.—Maldito desagradecido —me toma por el saco con la cara roja de la rabia —tu madre y yo lo hemos dado todo, absolutamente todo para que tuvieras las mejores oportunidades, ¿y cómo nos pagas? Siempre has sido un fastidio, desde que ella murió no puedo controlar tu actitud de mierda. De no ser por nosotros, tú estarías en las calles como un perro sin dueño, en cambio, eres reconocido como el heredero de la familia Arriaga ¿te parece poco? —Poco, poco es el cariño que me has dado, la única que siempre me amó fue tu esposa, de ti solo he recibido pr

  • Esposa Trofeo Adiós CEO Egoísta   26. Solo tú

    Isabel —Preparé lasaña de vegetales —menciona con una sonrisa tierna en sus labios, y dice algo más que no logro escuchar. —No puedo creer que mi jefe sepa cocinar —bromeo mientras pone un plato con un gran trozo. —Bueno, hay ocasiones en las que uno tiene que aprender a hacer pequeñas cosas —levanta los hombros restándole importancia. —¿Pequeñas? —pregunto con el delicioso bocado en la boca —esto es una delicia, es la mejor lasaña de vegetales que he probado en mi vida —digo saboreando mis labios. —Me halaga, señorita Camarena —hace una reverencia con una copa de vino blanco en la mano. —Para mi es un placer señor Chef, ja, ja, ja, ja, ja, ya en serio; debes pasarme la receta. Esto es una verdadera delicia —como bocado tras bocado hasta terminar. —Eso o realmente tenías hambre. —Ambas, no comí nada en la oficina... —Olvidemos eso, mejor nos comemos otro poco, además, no sé si te guste, pero tengo helado de vino tinto y selva negra, ¿cuál eliges? —Ambos, como que e

  • Esposa Trofeo Adiós CEO Egoísta   25. Amada

    Isabel Lucho con todas mis fuerzas para que no ponga sus sucias manos sobre mi, aún así logra romper mi blusa y dejar sus dedos marcados en mi piel, justo cuando pensé que todo estaba perdido, algo me lo quita de encima, me cubro el rostro y le hago un ovillo en el suelo. Su voz llega como la calma después de la tormenta, por un segundo creo que estoy imaginando cosas, hasta que siento sus brazos elevar mi cuerpo; envuelvo mis brazos en su cuello sintiéndome segura. Realmente no se cómo terminamos en su departamento, sin embargo, mi boca empieza a hablar hasta sacar todo lo que tengo quemando por dentro; sentir como me abraza con ese cuidado, con esa ternura y a la vez sentirme basura por lo que me hizo ese monstruo. —No, por favor, no, no digas eso —sus manos y su voz tiemblan —nunca dejes que nadie te haga sentir así, eres una mujer maravillosa, inteligente, fuerte, bella, única, que con solo sonreír ilumina el lugar más oscuro en este mundo. —No, no, no —no soporto el asc

  • Esposa Trofeo Adiós CEO Egoísta   24. Alto

    Omar —Señor —Doris entra inquieta, lo cual me sorprende, ella siempre es muy tranquila. —No sé que tan correcto sea decirle esto —Se frota las manos, está nerviosa. —Sabes que tienes toda la confianza del mundo para decirme cualquier cosa que te inquiete, dime qué te preocupa —le señalo la silla frente a mi escritorio y se sienta con cautela. —Estaba con la señorita Isabel, le estaba explicando parte de sus actividades, y en eso llegó el señor Leandro —respiro profundo y le pido que continúe —bueno, es que —la veo tragar con esfuerzo. —Doris —levanta la vista con los ojos temblorosos. —¿Hasta dónde se puede involucrar una en las relaciones personales de las compañeras? —pregunta acercando un poco su torso sobre el escritorio. —¿Qué le dijo Leandro a Isabel? —en verdad que hago mi mayor esfuerzo para ocultar la rabia que me corroe. —Tal vez no sea adecuado, pero no me voy a quedar callada con lo que vi y tal vez me quedé sin trabajo antes de tiempo, pero no me importa —s

  • Esposa Trofeo Adiós CEO Egoísta   23. Cena

    Leandro No puedo creer que esa niña haya cambiado de la noche a la mañana, se supone que sería mas fácil de controlar que su hermanita, y aquí estoy, con la mente hecha un lío sin saber que hacer con la escuincla berrinchuda. Tengo que conseguir llegar a un acuerdo con ella, mientras mi padre mantenga su nariz lejos de mi matrimonio, todo con Lina estará bien. Salgo de mi oficina y llegó al escritorio de Doris, donde se encuentra Isabel jugando a la secretaria. —Buena tarde Doris —me giro a Isabel y también la saludo —mi amor, mi amor, ¿qué haces aquí? Mi esposa no debería de estar jugando a la secretaria de alguien más, es mejor que regresemos a casa y lo hablemos con calma. —Leandro, Leandro, yo no estoy jugando a ser la secretaria de nadie; soy la asistente personal de Omar Romero. ¿Sabes? Es raro que recién ahora recuerdes que estamos casados —se burla de mi —es hasta cierto punto gracioso. —No estoy jugando, Isabel, vamos a casa ahora mismo y deja de ponerme en ridículo

  • Esposa Trofeo Adiós CEO Egoísta   22. Contacto

    Bajo a dejar unos documentos al área de marketing, todo va tranquilo hasta que las puertas del elevador abren el piso ocho, topandome de frente con la persona que menos quería ver en este instante. —Buen día mi querida esposa —sonríe como el idiota que es. —Era bueno hasta que apareciste —ruedo los ojos e intento pasar de largo. —¿A dónde vas? —toma mi brazo impidiendo que siga avanzando —creo que me debes una explicación. —No, yo creo que no, así que —tomo su mano y la retiro de mi brazo —con permiso. —Pasaste toda la semana fuera de casa y crees que no tienes nada que hablar conmigo. —Así es —una vez más intento continuar mi camino y me vuelve a detener —¿ahora qué? —Tenemos que hablar Isa, somos esposos, no podemos estar así —casi le creo, entre cierro los ojos aguantando las ganas de reírme en su cara. —¿Tenemos? ¿Esposos? No, creo que te estás confundiendo, porque no fui la única que no paso la semana en la casa, así que no tienen ningún derecho a pedir absolutamen

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status