เข้าสู่ระบบ~~Freya~~~Por fin ha llegado el momento.Esto era todo: la condena de Helene.Había estado esperando este momento durante tanto tiempo. Planeando. Esperando. Sonriendo a través de toda la mierda solo para poder verla derrumbarse de la forma más pública posible.¿Y qué mejor lugar que la Reunión de Elite Royal School? El salón de baile estaba lleno de nuestros antiguos compañeros de clase, herederos ricos, influencers… y lo más importante, docenas de empresas de medios y reporteros con las cámaras rodando. Todo lo que sucediera esta noche se volvería viral. Llegaría a millones para la mañana.Miré a Helene de pie ahí, pálida y temblando, mientras las fotos editadas de “mí” seguían congeladas en la gran pantalla.Perfecto.Este iba a ser el clavo final en su ataúd. ¿Su carrera de modelo? Acabada. ¿Su reputación? Destruida. Por mucho dinero que tirara a equipos de relaciones públicas o control de daños, no se recuperaría de esto. No después de esta noche.Una sonrisa lenta y satisfecha
~~~Helene~~~Tenía un mal presentimiento sobre esta noche desde el momento en que salimos de la casa. Como si algo profundo en mis entrañas estuviera gritando que hoy sería mi condena. No sabía por qué, pero lo sentía.Y ahora todo se estaba haciendo realidad.Primero ese extraño enmascarado soltó veinte millones de dólares como si fuera dinero de bolsillo solo para bailar con Freya. En realidad me alegré por un segundo —pensando que estaba ganando—. Pero luego su mierda de novio entró como si fuera el dueño y tiró dinero por ella.¿Quién demonios era ese hombre? Se me hacía familiar, pero no lograba ubicarlo. Y ahora mi supuesto novio perdió completamente la puta cabeza. Estaba de rodillas como un lunático, rogándole a Freya delante de todos.Jesucristo, incluso me dio una bofetada. Por culpa de ella.Me negué a ser humillada de esta forma. Si me hundía, me iba a llevar a esa perra conmigo.Me había preparado para esto. Por si acaso.Asentí a Vivian. Ella rápidamente le entregó la me
~~~Freya~~~Por fin ha llegado el momento.Este era el momento que había estado esperando: la grieta perfecta y deliciosa en el patético mundito de Dylan. Después de todo lo que me hizo, después de abandonarme en el altar como si no fuera nada, todavía tenía la audacia de estar aquí exigiendo respuestas.Miré hacia abajo, a su mano agarrando mi muñeca, y luego levanté lentamente la mirada para encontrarme con sus ojos. Se veía destrozado: ojos vidriosos, cara enrojecida, respiración irregular. La bebida especial que Zoey había organizado claramente estaba haciendo su trabajo.Le arranqué la muñeca del agarre de Dylan con tanta fuerza que él tropezó un paso hacia atrás.“Hola… ¿Qué carajos te pasa?” espeté, la voz afilada y lo bastante alta para que la gente cercana la oyera. “¿Qué te importa? ¿Quién demonios te crees que eres para preguntarme eso?”Los ojos de Dylan estaban salvajes, desesperados. Dio otro paso hacia mí, respirando rápido. “Mira, Freya, estamos en público. No sería bo
~~Freya~~El beso terminó lentamente.Me aparté lo justo para mirar a los ojos de Ryder, mis brazos todavía rodeando su cuello. Todo el salón de baile se quedó en silencio mortal por una fracción de segundo… y luego estalló en caos. Fuertes aplausos, gritos, jadeos de sorpresa llenando el aire y murmullos extendiéndose como un incendio. Los teléfonos destellaban por todas partes. La gente susurraba frenéticamente, intentando procesar lo que acababan de ver.Me quedé pegada a Ryder un momento más, los brazos todavía alrededor de su cuello, saboreando el caos que acababa de crear. El corazón me latía con fuerza, una mezcla de adrenalina y oscura satisfacción inundando mis venas.No miré a Helene de inmediato. Quería saborear esto.Pero podía sentir su mirada quemándome.Cuando finalmente giré la cabeza, la vista fue pura satisfacción.Helene estaba congelada cerca del escenario, la cara pálida de rabia y humillación. Las manos cerradas en puños a los costados. Dylan se veía completament
DylanSentí que la cara se me calentaba, pero mantuve la expresión firme. Los ojos de Helene se iluminaron en el escenario, una sonrisa orgullosa y victoriosa extendiéndose por su cara. Me miró como si acabara de convertirla en la mujer más feliz del mundo.Pero mis ojos… seguían desviándose hacia Freya.Estaba de pie tan calmada como siempre, mirándome con esa pequeña sonrisa indescifrable. Sin celos. Sin dolor. Solo… ¿diversión?¿Qué carajos está pasando por su cabeza?Apreté el vaso con más fuerza, los nudillos poniéndose blancos. El estómago se me retorció en nudos. Acababa de pujar un millón de dólares por Helene delante de todos… y de alguna forma, todavía me sentía como el mayor perdedor de la sala.“¡Wow… joder!” exclamó el anfitrión, los ojos abiertos de par en par mientras me señalaba. “¡Un millón de dólares de Dylan Voss por Helene Lennox! ¡Esa sí que es una puja seria!”La multitud animó y silbó. Helene estaba radiante en el escenario, mirándome como si fuera su héroe.El
FreyaEl anfitrión sonreía como si acabara de tener la mejor idea del mundo.“¡Muy bien, todos saquen los teléfonos! Estamos votando ahora mismo por las dos personas más hermosas y mejor vestidas de la reunión de esta noche. Haremos una votación rápida usando el código QR de sus mesas. Tienen dos minutos: ¡voten rápido!”El salón de baile se iluminó con las pantallas de los teléfonos. La gente empezó a murmurar, susurrar y tocar la pantalla como locos. Podía oír fragmentos de conversaciones a mi alrededor.“Obviamente Freya…”“No, Helene se veía bien en el escenario…”“Hermano, ¿viste ese vestido de Freya? Se acabó.”Zoey se inclinó cerca, sonriendo de medio lado. “Voy a votar por ti, obviamente. Que se joda Helene.”Solté una suave risa, satisfecha. Esta mierda de votación acababa de entregarme la herramienta perfecta para lo que tengo planeado esta noche.Dos minutos después, el anfitrión miró su tableta, su sonrisa ampliándose.“¡Muy bien, muy bien! Los votos ya están y… joder, est







