LOGINThe life trial system "If You Think You Can Do Better, Prove It" burst onto the scene like a traveling circus promising wonders. The idea was plain enough: "If you reckon someone's life is a mess, and you think you can do better, go ahead and prove it. There's a reward waiting if you do." Before I knew it, my whole family had me pegged for the fool in the middle of the show. There was my mother, dreaming of turning me into some grand goose; my husband, who'd spent years dodging his rightful share of the family load; and my son, mortified by the very sight of me. They shoved me onto the "judgment seat" like I was the villain of the tale. Every last one of them swore up and down that, given my place, they'd manage my life better than I ever could. The stakes? Well, if they pulled it off, my consciousness would be erased—gone, wiped out like a mistake on a chalkboard—and turned into their personal servant. On top of that, they'd waltz off with a cool million dollars. But if they couldn't? Then I'd be the one raking in three million dollars. Now that's a gamble for the ages, isn't it?
View MoreLa noche es fría y solitaria, Selena camina con la mochila a sus espaldas, un tanto aturdida por lo que acaba de descubrir, nunca pensó que aquel interés de su madre por ocultarle la verdad sobre su padre, tuviera razones tan oscuras como aquella. La brisa es fría, ella trata de abrigarse con sus propios brazos, de pronto cree escuchar un ruido provenir detrás de los arbustos. Acelera el paso y un extraño escalofrío se apodera de ella recorriendo su cuerpo entero de pie a cabeza.
Es noche de luna llena, la primera del año, conocido como Luna de lobo, en la que los caninos salvajes aúllan en las afueras de la ciudad debido al invierno que se cierne en la zona norte. Ha escuchado tantas historias de lobos que no es difícil para ella imaginar cualquier situación de peligro. Mas, necesita estar sola, mucho más ahora que conoce su verdadero origen.No fue fácil para Selena descubrir que su padre era un lycan y que su madre tuvo que salir sola adelante y con ella en brazos. La pelirroja tiene diesiete años; a pesar de su corta edad, es muy perspicaz y astuta. No es una chica fácil de engañar, por ello cuando notó que poseía ciertas habilidades extrañas, no tuvo dudas en preguntarle a su madre Luana, sobre su rareza. La mujer acorralada en sus propias mentiras, terminó confesando aquella verdad.Selena voltea nerviosa, escucha los pasos digitígrados detrás de ella. Se siente como presa al acecho, mas no quiere voltear y descubrir que efectivamente alguien la sigue. De repente, los lobos, silenciosos y sigilosos, emergen de entre los árboles, rodeando a la chica. Sus ojos brillan con una intensidad feroz y sus colmillos afilados y expuestos, muestran su naturaleza depredadora.Los tres lobos se mueven en perfecta coordinación, tratando de acorralar a la chica y evitar que escape. Se acercan lentamente, gruñendo amenazadoramente mientras ella tiembla de miedo. Repentinamente cada uno de los feroces animales retoman su forma humana, se aproximan a la pelirroja y terminan arrinconándola al borde del precipicio.—Mira que hermoso regalo nos trajo la luna esta noche —el musculoso rubio, le levanta el rostro sujetando su barbilla— A ver hermosura, mírame cuando te hablo.Pero la aterrada chica, apenas puede modular cortas frases:—¡Aléjese de mí! —dice cubriéndose con sus brazos.—En verdad crees que estás en condiciones de exigir algo. Mira a tu alrededor, sólo estamos mis dos hermanos, tú y yo. ¿Crees que puedas defenderte? O mejor aún ser rescatada por un cazador, pequeña caperucita —sonríe de forma burlona.—No me toque —aparta el rostro y el lycan deja escapar una carcajada.—¡Jajajaja! —la sujeta del brazo con fuerza atrayéndola hacia su cuerpo.— Creo que esta noche la pasaremos, muy, pero muy bien. Por lo que puedo olfatear eres de los nuestros, aunque hay algo que me perturba más —olfatea en el aire el aroma particular de la pelirroja.—¡Que esperas para comenzar a divertirnos Connor! —incita el más joven de los tres rubios.—Tienes razón, Cowell. —jala con fuerza a la pelirroja y la lleva a rastras hasta la parte trasera de los arbustos, en donde el follaje de las ramas dificulta la visión del caserío ubicado a pocos metros.Selena intenta zafarse de su agarre, pero la fuerza del lycan doblega la suya, todo intento por escapar se vuelve vano para la pelirroja. Instintivamente ella deja escapar un grito, uno solo. Después de allí, Connor cubre su boca con una de sus manos, mientras con la otra, le rasga la falda del vestido.Con la boca echa agua y ansiosos, Cowell y Conall frotan sus manos y la oscuridad en sus miradas anuncian el plan macabro y vil de los tres lobos. Aunque ella trata con todas sus fuerzas de contener el ataque de Connor, poco a poco va perdiendo las fuerza, cuando este, la lanza al suelo, ella cae abruptamente, amortiguando el golpe en su cabeza, gracias a la mochila que llevaba puesta; luego él se arroja sobre ella. Sus manos –las de él– comienzan a hurgar en la entrepierna de la pelirroja.Excitado y alucinando con el momento de poseerla, la sostiene con ambas manos de los brazos buscando inmovilizarla. Selena, consciente del peligro inminente, siente el miedo correr por sus venas, su corazón late con rapidez, mientras busca desesperada una manera de escapar o pedir ayuda.—¡Ahhhhhh! —deja escapar un grito desgarrador, siendo esta la única posibilidad que le quedaba y que acababa de agotar.Los tres hermanos ríen a carcajadas de la indefensa joven.—Nadie podrá salvarte, caperucita. Es mejor que seas una buena chica y complazcas a estos tres lobitos. —advierte Connor, quien se abalanza sobre la chica lujuriosamente..De pronto, se escucha un gruñido feroz que le devuelve las esperanzas a la aterrada joven. Los tres lobeznos se ven obligados a soltar a la chica para atacar al extraño que acaba de interrumpirlos.—¿Quién m****a te crees para interrumpirme? —espeta Connor.—Deja a la humana en paz —advierte en tono fuerte y grave.—No eres quién para darme órdenes. —hace un gesto con su mano y sus obedientes hermanos rodean al lobo, mientras inicia su transformación de inmediato.Los tres lobeznos aprovechando su superioridad numérica y su agilidad se disponen a atacar al musculoso alpha. El ataque rápido y sorpresivo de los lobos buscan abrumar al lycan, mordiendo y lacerando su espalda y cuello.El lycan enardecido al ver el ataque de los tres lobeznos, se llena de ira convirtiéndose en una pesadilla para los jóvenes lobos. La fuerza sobrenatural y habilidades de combate, le permite responder la emboscada de sus enemigos. Primero toma a Connor levantándolo por encima de su cabeza y arrojándolo con fuerza contra uno de los árboles.Cowell se enfrenta al lycan lanzándose sobre su espalda y sosteniéndolo del cuello con su antebrazo, mientras el tercero de los chicos arremete contra él. Selena está paralizada, sin saber cómo ayudar a aquel hombre que se debate a muerte contra sus depredadores.De pronto, ve un trozo de vidrio y lo utiliza como arma, clavándolo en el muslo de Conall y dejándolo mal herido. Sorprendido por la osada actitud de la hermosa joven, Edwar toma mayor fuerza y logra deshacerse del tercero de los lobeznos amenazando con dejarlo caer al precipicio. Selena se cubre los ojos, mientras el chico ruega por su vida.—¡No, no lo hagas! Yo no le hice nada, te lo juro. —implora, mientras el lycan lo sostiene de uno de sus brazos.— Ayúdame, dile que no te hice nada, por favor.Edwar amaga a soltarlo y luego lo lanza hacia el lugar donde Connor aún sigue inconsciente. Un aullido de victoria se escucha en el lugar, él se levanta y toma a Selena de la cintura, la coloca sobre su hombro y corre hasta la zona montañosa que rodea el caserío, buscando poner a salvo a la joven. Atraviesa el bosque, gruñendo de dolor, la herida en la parte alta de su espalda es profunda. La chica grita angustiada, su miedo se incrementa cuando lo ve correr hacia lo profundo del bosque.—¡Suéltame! —golpea con sus puños la espalda del lycan, quien tiene varias heridas y sangra. Edwar gruñe.—Calla, intento ponerte a salvo, pronto llegará el resto de la manada para atacarnos.A lo lejos logra divisar una pequeña cueva, debe ponerse a salvo de la manada de licántropos que no deben tardar en comenzar a buscarlos. Entra a la cueva, coloca a Selena guarda silencio, mientras el lycan la deja en el piso, y trata de limpiar la sangre que emana de su herida en el cuello. La pelirroja lo observa con el entrecejo fruncido, se incorpora lentamente y camina hacia él. Edwar gruñe de ira.Selena percibe la herida en su espalda, sabe que él la rescató de las garras de aquellos depredadores, aunque le teme un poco, se acerca a él.—¿Estás bien? —él voltea a verla y gruñe.— Puedo ayudarte y curarte. Si me lo permites.Edwar no le contesta, no está acostumbrado a recibir ese tipo de trato de una humana. Selena toma un trozo de la falda rasgada, quedando parte de sus muslos descubiertos, el la observa y voltea, no quiere dejarse llevar por su instinto animal, ella toma el pedazo de tela lo humedece en un pequeño pozo de agua. Luego con cuidado limpia la sangre seca del hombro del lycan. Él se mueve y se muestra reacio al sentir sus dedos rozando su piel.—Sé que te duele pero debes dejar que te cure. —No te preocupes, estoy bien —voltea a verla.—No seas necio, estás mal herido. Déjame ayudarte. —ella coloca el trozo de tela y sutilmente limpia la sangre que aún emerge de la herida.—No tienes porque hacerlo —masculla él.—¿Siempre eres así de terco? —pregunta ella en un tono sutil.—¿Y tú, siempre eres así de charlatana?—A veces —contesta ella.— ¿Por qué te atreviste a enfrentarlos? Pudieron haberte matado.—Gritaste pidiendo ayuda ¿no? —dice con sarcasmo.—¡Gracias! —responde ella.—No tienes nada que agradecer, hice lo que hubiera hecho cualquiera al verte en peligro.—Igual, gracias. De no ser por ti, no quiero ni imaginar lo que ellos me habrían hecho.—¡Jumm! —refunfuña él.— Selena desliza su mano por el contorno de la herida, puede ver lo enrojecido e inflamado de la piel.— ¡Auch! ¿Puedes ser más cuidadosa? —se queja.—No pareces tan valiente como hace minutos atrás. —bromea. Él se mofa.— No se ve nada bien tu herida.—Pronto sanará. —Edwar se aparta de ella y se asoma en la entrada de la cueva.— Puedo escucharlos, siguen nuestro rastro.—¿Crees que puedan encontrarnos? —pregunta ella con preocupación.—No estoy seguro, por ahora estamos a salvo. Pero no podemos confiarnos.—¿Cómo te llamas?—Puedes guardar silencio, mujer. —ella lo mira con enojo.—¡Qué gruñón, malhumorado y cascarrabias eres!—¡Es lo mismo! —responde él.—¿Lo mismo? —pregunta ella sin entender a qué se refiere— ¡No te entiendo!—Que las tres palabras tienen el mismo significado. ¡Eso!—Vaya, además eres poliglota —comenta ella y él le lanza una mirada profunda.— Bien, me calló. —se aparta de él. La pelirroja se recuesta en una esquina. Él la observa de pie a cabeza, contemplando la belleza de aquella chica. Su cuerpo es delgado, pero con sinuosas curvas.Ella nota la mirada lasciva, pero a la vez tierna de aquel lycan.Edwar voltea el rostro para no verla, aquella hermosa chica comienza a llamar su atención poderosamente. Pronto su cuerpo comienza a sufrir la mutación de lycan a humano, Selena se levanta y observa atónita la manera en que él va dejando de ser un monstruo para convertirse en un apuesto hombre, musculoso, varonil, atractivo, con cabello oscuro como la noche y ojos de igual oscuridad.Aunque Selena desea salir corriendo de aquel lugar, algo se lo impide.¿Qué es eso que la obliga a quedarse al lado de él?In the simulation, Damion spent two years as a hands-off husband, leaving Subject Three to shoulder the dual burdens of earning money and managing the household.Finally, after those grueling years, Subject Three managed to save up a modest 15 thousand dollars. That same year, an unexpected pregnancy turned their world further upside down. But instead of joy, betrayal awaited. During the pregnancy, Damion had an affair.His excuse? "A wife should be magnanimous."Subject Three swallowed the pain, suppressing every ounce of anger and sorrow. After all, showing emotion would only prove she was a failure, right?The audience watching the scene unfold bristled with rage."This is outrageous! She should've ended it right there—gotten an abortion and divorced him!""You've got terrible taste in men, girl," another voice called out. "When you get that three million dollars, you'd better watch out for scumbags like him."I nodded in agreement.Back when I married Damion, I'd believed
Unfortunately, Damion couldn't barge in to teach Subject Two a lesson.In the first two months, Subject Two, armed with Damion's hard-earned savings, elevated her taste in fashion and polished her demeanor, striving to become the type of mother who would make all the kids in the class envy Sean during parent-teacher conferences.Meanwhile, Sean put his head down and focused on studying diligently.For a brief time, they seemed to have achieved a harmony of "a kind mother and a devoted son."But as the weeks wore on, both began to falter.Being a top-performing, multi-talented student and maintaining the façade of an elegant, picture-perfect mother demanded continuous effort, money, and energy. And that was exhausting.Eventually, the two conspirators decided on a shortcut: becoming internet celebrities.At first, Subject Two was on edge, worried the system would flag their plan as inappropriate. When no warnings came, she sighed in relief. "My mother's thinking was too rigid. Be
Subject Two never regulated how much screen time young Sean could have. A child with no discernment, Sean soon drowned in the endless sea of online stimuli, some of which were outright harmful. Every night, he stayed up scrolling on his phone until exhaustion overtook him, and every morning, he slept in, utterly incapable of waking up on time.Exposure to an endless stream of short, high-stimulation videos shattered his attention span, leaving him unable to focus in class. Worse, Subject Two offered no academic guidance, and soon, Sean's grades began to plummet. His behavior with classmates took a turn for the worse, too. Imitating crude antics he'd seen online, he managed to offend nearly everyone around him.The internet painted a glossy picture of wealthy children with sprawling homes and shiny toys, and this distorted Sean's perception. He began to resent his modest life, dismissing his family's conditions as beneath him.Even Subject Two found himself at a loss. He confront
Sean lifted his chin defiantly. "Hmph, you're a lousy mom. I'll do way better than you."I shook my head, not bothering to argue.The system asked again: [Who will go first?]With exaggerated confidence, Sean declared, "I'll go! Dad and I will become multimillionaires."The system's tone remained steady. [And in which areas do you believe you'll outperform the one being judged?]"In every area!" Sean puffed out his chest. "I'll be a kind, generous mom—one everyone in class will envy."[Understood. Since you are a minor, this trial will not erase your memory.] The system replied, offering him the leniency of youth.In the next moment, his consciousness was uploaded, creating another version of me, Subject Two.[To avoid redundancy, Subject Two will begin experiencing life from when Sean started elementary school.]The screen lit up with scenes from a chaotic morning. Subject Two was preparing for Sean's first year of elementary school.It began predictably enough—a disaster.
The life trial system "If You Think You Can Do Better, Prove It" had been live for a week, but no one dared to sign up.The rules were simple, yet terrifying: if you could prove you could live someone else's life better than they did, you would win one million dollars. But the cost? The consciousne
By the time Subject One started first grade at eight years old, she was already two years behind her peers. She graduated from elementary school at fourteen.The old bachelor from the neighboring village sneered at the television one day, pointing at some movie and saying, "In some parts of the wor
I smiled without offering any rebuttal.The truth didn't need my defense. Those unwilling to believe would never be swayed by my words.In the simulation, a kind woman donated money to my mother as an act of genuine goodwill.Instead of gratitude, my mother's immediate response was suspicion. "Wh
The audience sat in stunned silence, their collective bewilderment etched into the murmurs that followed."Why?" someone finally asked."Did she really not even make it to the college entrance exams? Not even to university?"The system displayed Subject One's dismal physics and chemistry scores, answer












Welcome to GoodNovel world of fiction. If you like this novel, or you are an idealist hoping to explore a perfect world, and also want to become an original novel author online to increase income, you can join our family to read or create various types of books, such as romance novel, epic reading, werewolf novel, fantasy novel, history novel and so on. If you are a reader, high quality novels can be selected here. If you are an author, you can obtain more inspiration from others to create more brilliant works, what's more, your works on our platform will catch more attention and win more admiration from readers.
reviews