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CAPÍTULO 5. La única opción

Author: Day Torres
last update publish date: 2026-03-23 17:56:38

——*—— JOANNE ——*——

La rigidez en mi cuerpo es tan feroz que se me cae la computadora de las manos, igual ya no sirve y es como un golpe frontal de lo que acabo de perder.

¡Cuatro años de esfuerzo!

¡Cuatro años haciendo el maldito Trabajo de Grado!

¡Mi única oportunidad de salir adelante que desaparece en un segundo!

No puedo respirar. No puedo pensar. El pecho se me aprieta tan fuerte que simplemente estallo y las lágrimas me salen sin que pueda evitarlo.

—¿¡Sabes lo que hiciste!? —le grito a Hawk porque él es el culpable de todo esto. ¡El único!

Veo la forma en que aprieta la mandíbula y hace esa mueca como si pudiera resolver cualquier cosa.

—No hagas un escándalo. Solo es una computadora. Te compraré otra…

—¡No entiendes nada! ¡No se trata de la computadora! ¡Se trata de lo que tenía dentro! ¡Mi Trabajo de Grado, Hawk! ¡Cuatro años de mi vida en ese proyecto! ¡Y acabas de arruinarlo! —sollozo apretando los puños con impotencia y veo cómo su mandíbula se tensa antes de replicar.

—¿Tu trab…? ¿¡Y no tienes un maldito respaldo de eso!? —me reclama y la gente alrededor parece que no respira tampoco.

—¡Claro que lo tengo! ¡Pero está en un servidor que solo lo conservará una hora después de la caída del programa principal! —le grito desesperada, porque ni siquiera con esa esperanza puedo contar ya.

¡Una hora es muy poco tiempo…!

—¡Entonces ve y descarga el archivo en otra computadora! ¿Qué diablos haces aquí perdiendo el tiempo? —exclama y mis manos se hacen puños de impotencia.

—¡Porque no puedo descargarlo en cualquier computadora, idiota! ¡Estoy haciendo un proyecto masivo de tecnología, el programa necesita requerimientos específicos de hardware…!

Otra vez el aire se me acaba y me llevo las manos a la cabeza. El mundo me da vueltas mientras miro mi computadora empapada, yo estoy empapada, el agua me pega la ropa helada al cuerpo pero estoy completamente entumecida.

¡Este es mi fin! ¡Mis sueños se acabaron hoy por culpa de este hombre!

—¡¿Tienes idea del esfuerzo que me costó comprar esa portátil?! —estallo con la cara mojada por las lágrimas—. ¡¿Cuánto tuve que trabajar desde los doce años para comprarla, para…?!

—¿¡Entonces cómo puedes ser tan descuidada como para cargar algo tan valioso en una mochila?! —me increpa con irritación y lo encaro de la misma manera.

—¡Porque en cuatro años jamás había tenido la desgracia de cruzarme contigo y tu banda de abusadoras! —escupo y veo esa mueca que separa sus labios.

—¡Yo no…!

—¡Ni siquiera trates de decir que esto no es tu culpa! —lo corto recogiendo mis cosas con exasperación—. ¿No eres el rey del campus? ¡Pues asume que todo lo que hacen es porque tú se los permites! ¡Felicidades! ¡Eres tan mierd@ como ellos!

Le doy la espalda y salgo de ahí. Tengo el corazón hecho trizas porque sé que no tengo tiempo, no podré conseguir una buena computadora en menos de una hora… todo mi trabajo está perdido.

Ni siquiera sé por dónde camino. La desesperación me nubla la cabeza, y las lágrimas me ciegan. El sollozo que traigo en la garganta me ahoga y sé que estoy en cuenta regresiva para perderlo todo, absolutamente todo… hasta que el rugido de una moto a mi espalda me hace encogerme sobre mí misma.

Me giro bruscamente y lo primero que veo es a él: ¡Hawk!

¡Maldición, hasta a mi infierno personal viene a torturarme… ¿extendiéndome un casco?!

—Sube —ordena mirando su reloj y yo retrocedo.

—¿Qué carajo quieres, Hawk? —siseo y él insiste con el casco.

—Yo tengo la computadora que necesitas, pero está fuera del campus, así que más vale no perder el tiempo.

Por un segundo mi cuerpo reacciona dividido, una parte quiere aferrarse a esa esperanza pero la otra no se atreve a fiarse. ¿Y si solo es otra trampa?

—¿Quieres salvar tu trabajo o no? —El tono duro en sus palabras me sobresalta.

—No confío en ti.

—Pues yo no veo a nadie más dándote opciones, bizcochito. Así que vienes conmigo y salvas tu trabajo, o te quedas aquí regodeándote en tu odio por mí. ¿Cuál va a ser?

Mi mano se estira como un resorte y tomo el casco, porque realmente no tengo opción. Batallo un poco para que encaje, pero Hawk no dice nada mientras me subo tras él.

—Agárrate —gruñe.

—Estoy mojada.

—¿Y crees que le tengo miedo a las toallas o qué? —sisea y en cuanto arranca no tengo más remedio.

Paso los brazos a su alrededor y me agarro, y cierro los ojos, ¡que se joda, que se moje! si yo casi me estoy haciendo en las bragas con esta velocidad.

La adrenalina me llega con el miedo en todas sus versiones, pero después de casi cuarenta minutos de tráfico llegamos a uno de los edificios más lujosos de la ciudad.

—¡Vamos, vamos…! —exclama y corro detrás de él hacia el ascensor.

El reloj va cuenta atrás. -15 minutos.

Veintiséis pisos. -13 minutos.

Salimos para correr por un pasillo. Él mete el código de una puerta sin mirar y me empuja dentro de una sala enorme. En el centro hay una estación gaming que parece irreal.

—Esto ni siquiera está en el mercado —dice encendiéndola—. No vas a encontrar hardware mejor que este.

El corazón me da un vuelco de esperanza cuando veo las cinco pantallas de la estación encenderse. -9 minutos.

—¡Vamos, siéntate! —me apremia y yo reacciono de inmediato.

Apenas apoyo el trasero en la silla y mis dedos se mueven como locos conectándome al servidor, dándole la ruta de descarga y… de pronto todo se detiene.

—¡No… no, no…! ¿¡Por qué!? —jadeo mientras miro el reloj. -4 minutos.

—¿Qué pasa?

—¡Algo está bloqueando la descarga! Es… tu computadora… —Leo desesperadamente la notificación que sale en las cinco pantallas a la vez como una advertencia—. ¡Tus accesos! ¡La computadora pide autenticación de su usuario…! —Mis ojos van de esta especie de nave espacial a él—. ¡Tus accesos, Hawk! ¿¡Cómo te le identificas a esta cosa!?

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Comments (1)
goodnovel comment avatar
Isabel Haro
espero y alcance a salvar su trabajo. .
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