LOGINAnn, una joven tímida y de estilo nerd, vivió la peor traición de su vida. En una noche de despecho y decidida a olvidar el dolor, se cruzó con un hombre sumamente atractivo. La química fue inmediata y compartieron una noche de pasión inolvidable que cambió su destino para siempre. Al amanecer, Ann huyó sin dejar rastro, pero semanas después descubrió que esa noche de romance había dejado una huella permanente: estaba embarazada. Meses más tarde, lucha por salir adelante como madre soltera y consigue empleo como asistente de Gerencia General. La sorpresa es mayúscula cuando descubre que su implacable jefe es el mismo chico lindo de aquella noche. Él la busca desesperadamente, pero es incapaz de reconocer a la deslumbrante mujer detrás de sus gafas gruesas y ropa holgada. Un descuido en la oficina expondrá un secreto íntimo, encendiendo de nuevo una atracción imposible de ocultar.
View MoreEl perfume costoso de Alexandra todavía flotaba sobre mi escritorio cuando la puerta de la oficina de Mauro se cerró tras ella. Me quedé inmóvil unos segundos, sintiendo el peso de su advertencia velada. Con la cabeza latiéndome, regresé a mis pendientes: revisé los correos acumulados de la semana, clasifiqué la correspondencia del comité ejecutivo y cuadré la agenda de la tarde. Tras casi dos horas de trabajo ininterrumpido, la rutina de la oficina finalmente lograba darme una frágil sensación de control.Hasta que el teléfono fijo de mi escritorio sonó.Miré la pantalla pensando que se trataría de una llamada interna para coordinar la reunión de presupuesto, pero el número que parpadeaba era el de mi casa.El estómago se me apretó de inmediato.—¿Mamá? —pregunté sin aliento, poniéndome de pie instintivamente—. ¿Qué pasó? ¿Mateo está bien?—Ann, hija, cálmate —la voz de mi madre sonaba baja, llena de confusión—. Mateo está perfecto, sigue durmiendo tranquilo. Pero es que... acaba de
En la voz de Ann Regresar a la oficina después de todo lo que había pasado se sentía como caminar por un campo minado. El aire acondicionado del piso ejecutivo me golpeó el rostro con esa frialdad impersonal de siempre, pero esta vez todo era distinto. Había dejado a Mateo en casa con mi madre, bajo mil recomendaciones y con el corazón en la boca, pero no podía darme el lujo de perder mi empleo. Necesitaba esta rutina, este sueldo y, sobre todo, la ilusión de que aún tenía el control de mi vida. Apenas dejé mi bolso sobre el escritorio, vi a Adela apoyada contra el marco de la puerta de su oficina. No alcanzó a darme tiempo ni de encender la computadora. Caminó hacia mí con pasos rápidos, la mirada cargada de una mezcla entre alivio genuino y una curiosidad voraz que llevaba días conteniéndose. —¡Ann! Por Dios, muchacha, qué susto nos diste —dijo, acercándose para darle un apretón suave a mis brazos—. ¿Cómo está el bebé? ¿Cómo sigue tu niño? —Hola, Adela —suspiré, intentando
En la voz de MauroLa puerta de la pequeña habitación se cerró tras mi madre y el chofer, dejando un silencio repentino y denso que pareció llenar cada rincón del modesto cuarto. Me giré despacio para no hacer ruido. Mateo dormía plácidamente en su cuna, ajeno a la tormenta silenciosa que se desataba a unos pocos pasos de él.Ann estaba parada junto a la pared, con los brazos cruzados firmemente sobre su suéter holgado. Se notaba extremadamente nerviosa, con la respiración entrecortada y la mirada fija en el suelo, como si intentara volverse invisible tras el marco de sus gafas. A pesar de la ropa grande con la que siempre intentaba esconderse, la atracción entre los dos era algo físico, casi palpable en el aire recargado de la estancia. Podía sentir el pulso de su presencia, esa chispa que se e
En la voz de AnnLos dos días que siguieron a la cirugía de Mateo transcurrieron como un trance suspendido en el aire. En medio de la angustia, Mauro se mantuvo a mi lado como una presencia fija, firme e inamovible. Para ese momento no quedaba ningún secreto entre nosotros: él ya sabía quién era yo, sabía lo de El Observatorio y sabía perfectamente que Mateo era su hijo.Sin embargo, mi angustia ya no venía del secreto, sino de la aplastante realidad de quién era él. Cada vez que el pediatra entraba a darnos un reporte o que las enfermeras traían un formulario, yo intentaba interponerme para hacerme cargo de los trámites y de las facturas que empezaban a acumularse.—Señor Vance, por favor, deténgase —le dije en un susurro apresurado en la entrada del módulo de atención, intentando arrebatarle de las manos las planillas de cobro—. Estos son los costos del hospital. Sé que es una clínica privada y muy costosa, pero yo debo firmar esto. Es mi responsabilidad como madre. Déjeme ver cómo


















Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.